chapter one
Baekhyun encajaba perfectamente en el concepto de "chico lindo".
No era algo nuevo para él escuchar piropos en cada ocasión que salía a las calles. Y no era nuevo recibir todo tipo de propuestas en la preparatoria.
Ya sea para una relación seria, o solo para algo de una noche.
Baekhyun los rechazaba a todos.
Estaba cansado de escuchar siempre las mismas cosas «chico lindo, chico lindo, lico chindo...» ya hasta a su cerebro le costaba hilar la frase.
El caso es que todos eran simples.
Pero entonces llegó el estúpido chico nuevo llamado Kim Jongin, revolucionó la escuela en unos pocos días y aseguró que no tenía ninguna intención de relacionarse con "el círculo social de Baekhyun".
Y eso fue suficiente para llamar la atención de Baekhyun.
¿Quién mierda se creía que era Kim Jongin para asegurar que él elegía no relacionarse con Baekhyun?
¡Era un plebeyo en tierras extranjeras!
De todas formas, Baekhyun no lo hizo evidente. Es decir que ocultó la molestia que sintió por el comentario.
Fingió no saber nada.
Anduvo por ahí acechando a su presa.
Y cuando éste no lo notó...
¡Zaz!
Baekhyun lo invitó a tomar un helado.
Fue genial ver la forma nerviosa en que el adolescente reaccionó al recibir su propuesta, y solo con eso le bastó a Baekhyun para notar que el comentario hacia su círculo social había sido un invento de los impopulares.
Quizás Jongin había dicho algo, pero era evidente que las personas habían tergiversado sus palabras.
No era del tipo que criticaba o soltaba comentarios dañinos intencionalmente.
Luego vinieron más citas: solo reuniones amistosas.
Y Baekhyun escuchó otro rumor.
«Jonginnie dice que Baekhyun estará en su cama en muy poco tiempo»
¿Qué?
Baekhyun sintió que le caía espuma de la boca solo de escuchar eso.
Y no tardó en ir a la casa de uno de sus mejores amigos —hecho una furia— para quejarse de todo.
—Je veux vengeance !
El chico Doh lo observó con burla por su francés, y una vez que Baekhyun tradujo sus propias palabras, sonrió.
—Vos dejame a mi...
Yixing venía de la cocina y Baekhyun dio un grito al verlo porque no sabía que también estaba en la casa.
—No, eh, yo no estoy de acuerdo con esto —aseguró Zhang—. No es nuestro estilo, no somos esa clase de chicos.
Estuvieron mucho rato discutiendo al respecto, Baekhyun hablaba con cierta duda respecto a que no estaba seguro de lo que harían, pero también con ganas de hacer algo.
—No puedo quedarme de brazos cruzados, tengo que hacer algo, n’importe quoi.
Sus amigos se miraron entre sí, y Dodo fue el único que contestó, con una sonrisa demasiado diabólica.
—Sí, Baek, hay que hacer algo, n’importa quoi.
Baekhyun estaba a punto de corregirlo, pero se detuvo cuando Yixing chasqueo la lengua mientras les advertía.
—No, nenes, nos va a salir mal.
Y sí.
Les salió mal.
Yixing acabó yendo a la fiesta equivocada y quién sabe si salió intacto.
Baekhyun acabó llorando solo en un parque, poco después de la media noche, mientras veía la historia de instagram de Dodo.
El maldito resultó ser una perra.
¡Se quedó con Kim Jongin!
Bueno, no era que Baekhyun lo quisiera para él, siendo sincero, Jongin ni siquiera le gustaba. Pero se habría sentido bien que Dodo le contara sobre sus sentimientos, ¿no? Él jamás se molestaría por algo así, lo entendería y habría desechado su estúpida venganza adolescente para ayudar a que Dodo y Jongin se juntaran.
Pero no, el imbécil prefirió fingir que quería ayudarlo en su plan y luego subir una historia a Instagram post sesión de sexo con el idiota Kim Jongin.
Ah, Jongin ni siquiera era idiota.
De todas formas, su odio hacia él había sido fundamentado a base de rumores... sin fundamento.
¿Jongin realmente había dicho que no quería juntarse con él?
¿Jongin realmente había dicho que lo tendría en su cama en poco tiempo?
¿Jongin en realidad llegó a sentir algo por él o solo creyó que sus citas eran para pegar amistad?
No había respuestas a ello.
Baekhyun intentó refugiarse en su casa, en su familia, su hogar... hogar una mierda, su madre era una mujer superficial que buscaba deshacerse de sus hijos más jóvenes para ir a Japón con su amante.
Su hermano Taehyung —el único mayor de edad— se había mudado hace tiempo. Y su padre... era un alcohólico que quitaba sus frustraciones con ellos.
Quizás la única que valía pena era su hermana menor, Dahyun, pero a Baekhyun ya no le importaba mucho.
Él vivía su vida.
Es por eso que ahora estaba solo en el parque de madrugada, y a nadie le importaba.
Ninguno de sus padres se molestó en ordenarle que se quedara en casa o en preguntarle a dónde iría. Y Baekhyun no se molestó en informarlos, por una vez, quería estar solo en el parque sin que su familia lo arruinara todo.
Necesitaba desahogarse.
Ni siquiera sabía qué le dolía, pero... había algo.
Un vacío.
¿Quizás era la reciente amistad perdida con Kyungsoo?
¿La soledad?
¿Su familia fragmentada?
No tuvo tiempo de sacar una conclusión. Una luz blanca lo obligó a estrechar los ojos y le impidió ver correctamente.
¿En qué momento había disociado con todo lo que sucedía a su alrededor?
Tampoco había escuchado el rugido del motor de la moto, ni había notado cuando ésta se detuvo en la acera justo en frente suyo.
Baekhyun estrechó más los ojos por la luz y apenas pudo observar el medio de transporte antes de seguir con la mirada a su conductor, que ya se estaba quitando el casco mientras caminaba hacia él.
El castaño descendió la mirada por todo su cuerpo con un gesto rápido que pasó desapercibido para todos. Ni siquiera tuvo tiempo de pensar y sacar una conclusión sobre él.
El sujeto... estaba como quería.
Era increíble.
Fue peor cuando terminó de quitarse el casco y agitó la cabeza para acomodarse el cabello rubio, aunque solo consiguió desordenarlo más, de una forma condenadamente sexy.
A pesar de que vestía solo prendas de color negro —camisa de mangas cortas, remera, jeans rasgados y borcegos— se podía apreciar un poco de su físico y, definitivamente, si venía a robarle, Baekhyun le diría que también se lo robara a él.
Parpadeó para ocultar lo anonadado que se encontraba y notó que aún tenía las mejillas húmedas. No tardó en quitar las lágrimas y limpiar su nariz con la manga del buzo.
Levantó la mirada y el sujeto de brazos fuertes e impresionante estatura —pero probablemente de su misma edad— se detuvo justo frente a él.
El viento frío que rondaba de vez en cuando por el parque, como de nunca, hizo su trabajo al chocar contra el cuerpo del desconocido y desparramar su fuerte perfume hacia la sensible naricita de Baekhyun.
Fue agradable.
Hasta que se mezcló con lo que parecía olor a cigarro... u otro tipo de cigarro.
El sujeto sonrió de lado y lo miró a los ojos, Baekhyun correspondió a su contacto visual y sintió como una lágrima caía por su mejilla a pesar de que ya no estaba realmente triste.
—Eh... y-yo...
Realmente no supo para que abrió la boca, quizás tenía pensado decir algo estúpido para zafar de lo extraña que estaba siendo la situación.
No lo sabía, tampoco lo pensó mucho.
El rubio sonrio y se inclinó cerca suyo como si se conocieran de años.
Luego preguntó.
—¿A quién le robamos, bonito?
Baekhyun parpadeó porque solo tenía dos cosas en mente:
¿Qué?
¡A Kim Jongin!
Pero lo desechó rápido.
El pobre Jongin no tenía la culpa de que estuviera frustrado con su vida adolescente.
De cualquier forma, no fue eso lo que respondió.
—¿Eh?
Le habría gustado formular algo decente pero estaba genuinamente impactado y confundido.
No terminaba de procesar la situación.
El tipo estaba demasiado bueno y Baekhyun no concebía que le esté hablando luego de verlo llorar.
No es que nunca le hablaran chicos lindos, Kim Jongin y muchos otros más eran una prueba de la popularidad de Baekhyun. Pero un chico de éste estilo nunca... ¿estilo? Baekhyun no estaba seguro de si referirse al rubio como un chico de "estilo diferente" sería lo correcto.
Aunque tampoco le parecía bien simplemente decir que nunca se imaginó que un chico de su clase le dirigiría la palabra.
"Su clase" sonaba feo.
—Lo que escuchaste, bonito, decime quien te hizo llorar y le robamos.
Baekhyun lo miró varios segundos y parpadeó cinco veces.
¿Cómo se supone que tiene que reaccionar en una situación así?
Solo frunció el ceño y algo confundido volvió a decir.
—¿Qué? Disculpame, yo no...
El joven soltó una carcajada y el sonido tan varonil hizo temblar a Baekhyun.
Baekhyun lo vio meter la mano en el bolsillo delantero de su camisa oscura mientras lo escuchaba murmurar.
—Entiendo, estás distraído.
Baekhyun retuvo sus ganas de volver a decir «¿Qué?» y se mantuvo en silencio mientras el rubio sacaba un cigarro y luchaba contra el viento, hasta que finalmente lo encendía.
—Y triste, ¿puedo saber por qué estabas triste?
Baekhyun suspiró.
¿En serio está por hablar de sus penas con un completo desconocido?
Antes que nada, tenía que saber algo, solo para estar seguros.
No podía hacer el ridículo de nuevo.
—¿Vivís por esta zona?
El rubio lo miró confundido por la repentina pregunta.
Ahora estaban en Itaewon, pero Baekhyun vivía en Hannam-dong, y su institución educativa se encontraba allí. A lo que quería llegar es que... varias veces, en Itaewon, se había cruzado con personas de su círculo social.
Realmente quería evitar eso.
—Uh... no, en realidad soy de Hongdae.
Baekhyun frunció el ceño.
—¿Y entonces que haces por acá?
El rubio soltó una risita, repentinamente lució un poco incómodo. Se rascó el cabello con un poco de nervios y murmuró algo mientras el humo del cigarro se escapaba de sus labios.
—Bueno, vine a comprar... unas cosas.
Baekhyun estaba dispuesto a cuestionar otra vez y molestarlo, pero entonces su cerebro hizo clic y cayó en cuenta de todo. Antes de que pudiera abrir la boca, el joven ya estaba diciendo algo más.
—Estaba volviendo a Hongdae, pero entonces te vi... y bueno. No me pareció correcto dejarte solo a esta hora de la noche y en una plaza, llorando.
Baekhyun intentaba descifrar mentalmente porque en un inicio el chico se acercó soltando una frase que solo a un idiota se le ocurriría, para luego soltar algo como esto, que sonaba demasiado considerado.
Lo peor es que, Baekhyun podía notar que él aún estaba drogado, pero sí se le notaba más lúcido que antes.
Comenzaba a asustarse.
No estaba seguro de como actuaría si el sujeto seguía siendo amable con él.
¡No lo podía evitar!
Él era, naturalmente, un chico coqueto.
—¿Como es tu nombre? —cuestionó Baekhyun—. Y decime tu edad, si sos más joven me vas a tratar con respeto.
El rubio soltó una risita con burla e inclinó el rostro hacia Baekhyun.
—¿Más joven, yo? Um... tengo diecisiete años.
Baekhyun entonces miró la moto, cuyas luces habían sido apagadas hace rato.
—¿Entonces como obtuviste una moto?
El joven mantuvo la vista fija en el cielo cuando contestó con simpleza.
—Mi papá es policía, me ayuda a cambio de que yo deje de hacer cosas que me manden a la cárcel.
El castañito se mordió los labios y dudó de preguntar, pero finalmente lo hizo.
—¿Estuviste muchas veces en la cárcel?
—Solo una, soy bueno escapando —el bajito asintió y guardó silencio—. ¿Ya terminó la entrevista?
—No me dijiste tu nombre.
—Es verdad —él sonrió y se dio un golpecito en la frente—. Me llamo Park Chanyeol, ¿ahora puedo saber tu nombre?
Baekhyun asintió repetidas veces.
En su cabeza podía imaginar una especie de mueblecito con cajones llenos de archivos.
Ahora, en uno de esos archivos, decía "Park Chanyeol".
—Sí —dijo finalmente—. Soy Baekhyun, bueno... Baekhyun-hyung para vos.
Y acompañó el final con un pequeño guiño. Simplemente no podía evitarlo, el coqueteo estaba en su sangre.
Chanyeol soltó una leve risa que logró arrancarlo de sus pensamientos.
—Baekhyun-hyung, bien...
El castañito no pudo evitar morder su labio inferior al escucharlo.
En serio.
Quería que se lo dijera una y otra vez mientras él le daba placer con su boca.
«¡Basta Baekhyun, ¿qué te pasa, loco?!»
Su mente fue la primera en reaccionar, sorprendida por la rapidez con la que apareció el caliente pensamiento.
Baekhyun no era de los que fantaseaba.
Podía tener a quien quisiera, pero solo había llegado a segunda base —es decir, a tener sexo— con unos pocos.
Aunque en realidad encontraba más placer en otras cosas. Cómo por ejemplo, ser sometido completamente a los deseos de su pareja.
Nunca se atrevió a decirlo por dos puntos en específico: 1. Temía que se aprovecharan de ello para dañarlo, y 2. No confiaba lo suficiente en los ajenos para exponer de tal forma su deseo.
Baekhyun no pensaba quitarse sus inhibiciones con alguien que no lo mereciera. No era por timidez, simplemente no creía que hubiera algún idiota que mereciera vivir una experiencia completa con él.
No, tampoco era egocentrismo.
Era sentido común.
No podía entregarse sin más y exponerse como si nada a cualquier idiota que le prometiera bajarle la luna cuando lo único que quería era bajarle los pantalones.
—Baekhyun-hyung, ¿puedo saber por qué llorabas?
Baekhyun suspiró.
Quería gritarle que dejara de llamarlo Hyung porque lo calentaba.
Pero se contuvo.
—¿Realmente querés saber? —cuestionó, alzando las cejas.
Chanyeol asintió con cero dudas en su expresión facial.
—Uh, bueno, resulta que la cosa empezó porque...
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-camifck