⋆꙳•̩̩͙❅*̩̩͙‧͙ ‧͙*̩̩͙❆ ͙͛ ˚₊⋆
Narrador omnisciente
Disclaimer: Este es un one-shot, no habrá continuidad.
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Diciembre llegó y con él la navidad.
No eran festividades que Gestella acostumbrara a festejar, de hecho... Se percató porque May insinuó vagamente algo acerca de la "época" blanca. Así que de esa forma se percató de que el invierno llegó.
Porque particularmente su jardín carecía de sus bellas flores.
Tanto tiempo aislada del mundo había hecho que perdiera la "emoción" por dichosos días festivos. De no ser porque May o Blues parecían "niños" emocionados por esa época de año, no estaría interesada en organizar alguna cena. Al fin y al cabo, en su territorio solo eran tres...
Tampoco esperaba un cambio este año; a pesar de que ahora salía de su territorio a casa del discípulo de Kayden... Este año, solo estarían May y ella, Blues quizás pasaría navidad en casa de Jiwoo... Así que no tenía planeado salir de sus territorios, no había algo que festejar. Aunque, quizás compraría algo para May y viceversa, llegaría la noche... Al igual que algún presente de Iodor; regalos que después simplemente ignoraba.
May haría la cena, pero este año, particularmente este año, no quería asediar a May. Estaba casi segura de que su subordinada la pasaría nostálgica ya que este año Blues no estaría ahí para ayudarla a decorar el pasillo o armar el dichoso árbol "navideño". Debería ser considerada y simplemente decirle que no era necesario preparar nada.
Al menos eso pensó hasta que visitó a Jiwoo. No es que ya fuera 24 de diciembre. Simplemente, tampoco podía dejar de concurrir esa casa, además, ese día realmente planeaba ausentarse, así que creyó prudente ir antes.
A penas llegó a Corea, echó un vistazo a su alrededor, el vecindario estaba decorado y una liviana capa de nieve adornaba la acera. A pesar del frígido clima, algo cálido apretó su corazón... Pero la ventisca rápidamente apagó esa pequeña llama cálida.
—Señora Gestella, creo que debí traer su abrigo —May comentó detrás de ella.
—No, está bien —Gestella dejó de observar su alrededor y a penas dió un paso al frente... Su fiel ex subordinado abrió la puerta para ella.
—Señorita Gestella —aquel característico brillo iluminó los ojos de Blues—. ¿Hoy vino a pasar el tiempo también?
—Hmph... —asintió ligeramente e ingresó a la cálida casa de Jiwoo. Allí, la recibió un ambiente poco creíble.
—¡Gracias por ayudarme! —rodeado de diversas cajas, el discípulo de Kayden vestía un curioso gorro rojizo—. ¿Hm?
Al voltear a la puerta, Jiwoo se encontró con la top 10 en su hogar; ya era costumbre verla rondar su hogar pero... Parecía más estoica de lo normal. No tardó en saludar a la mujer y del pasillo salieron tanto Kartein como Plutón, con alguna cajas más.
—Este mocoso, ¿Nos vió cara de personal? —se quejó el rubio, dejando otra caja sobre el sillón—. ah, Gestella.
La mujer no respondió, parpadeó sorprendida porque nunca creyó ver a un top 50 como Kartein, lucir un ridículo gorro rojo. De Plutón capaz podía esperarlo... ¿Pero Kartein?
—Este es el último mes del año —Jiwoo se apresuró a ofrecer su cálida hospitalidad. Prácticamente corrió a la cocina por un vaso de agua—. disculpe el desorden...
—No te preocupes... —ligeramente incómoda tomó asiento en la sala... Ahora comprendía el porqué Blues tenía un mandil rojizo. Inconscientemente, su vista recorrió la sala.
May se fue con Blues y mientras arreglaban algunas cajas, Gestella buscó con la mirada, a cierto gato rollizo. Pero no lo encontró, la decepción se reflejó en sus ojos y esa mueca no escapó de los ojos de Jiwoo.
—¿Está buscando al señor Kayden? —preguntó con aquel tono de voz tan comprensivo que en otra situación podría haberla incomodado menos.
—...No.
—Bueno, el señor Kayden está en el sótano... Ayudando con algunas cajas —los ojos de Gestella se suavizaron ante la expectativa de ver a Kayden usando algo rojo. Es decir, si Blues, Plutón y hasta el mismo Kartein estaban usando gorros rojos ¿Por qué Kayden no?
Desde el sofá, Gestella observó su panorama completo; esa casa tenía algo... Una tranquilidad real, no esa que le ofrecía sus muros en su hogar, era otro tipo de calor que encendía la llama en su pecho. Podía ver a May y Blues abrir cajas y consultar por las decoraciones. A Plutón y Kartein discutir por la pésima delicadeza de Plutón con las luces, por otra parte, a Jiwoo sacando el árbol y esas ramas que aún no estaban en su sitio.
Todo ese momento la hacía sentir algo, quizás era porque nunca tuvo una navidad rodeada de tantas personas que no exigían algo... Algo como ser entrenados a cambio de algo. No entendía muy bien, porque nunca le interesó relacionarse con personas por temor a absorber la vitalidad de estos. Además, sabía que algunas personas quizás tenían miedo de su poder.
La incomodidad llegó a su entrecejo fruncido, no estaba acostumbrada a tanto ruido... Blues y May discutían que los arreglos deberían estar simétricamente acomodados... Plutón ya había desgarrado un tubo de luces y Kartein lo regañaba por ser tan insensible con adornos delicados; aunque él mismo se enredaba con las luces.
Los gatos jugaban por ahí, mordiendo el cartón y arañando algunos adornos; simple curiosidad.
En medio de ese ruido, Kayden apareció por el pasillo, trayendo consigo un par de cajas; Gestella lo observó de soslayo a penas lo percibió. No, no tenía el gorro rojo y supuso que él tampoco estaba acostumbrado a estás festividades.
—Gestella —Kayden la miró con esa expresión.... rara—. ¿Qué haces aquí?
—¿No puedo estar aquí? —respondió ofendida. Parecía irritada.
—No dije eso —dejó las cajas de lado y de casualidad empujó a Kartein, que apretó los dientes.
Gestella no respondió se apoyó en su antebrazo, quizás estaba irritada por el ruido y también porque Kayden no llevaba un ridículo gorro de duende.
—Me refería a.. —iba a decir algo estúpido, pero se detuvo a medio camino. Miró a May y Blues. En su mente... Se recordó así mismo hundido en la soledad antes de conocer a su ahora discípulo—. Nada.
Un poco incómodo se fue a molestar a Kartein y Plutón mientras Jiwoo acomodaba las ramas del árbol en una esquina. Su sala era un desastre... Bolsas de empaques, cajas... Y en medio de ese desorden vió a Gestella observar un punto muerto. Se preguntó si estaba siendo grosero al no poder ofrecer una mejor hospitalidad. También pensó en porque Gestella parecía... Incómoda.
Así que cogió un tubo de esferas y se acercó a ella. Nervioso por sonar quizás, grosero.
—Señora Gestella... A usted... ¿Le gustaría...? —se puso muy nervioso al tener la mirada de Gestella sobre él—. quizás... Ayudarnos... Un poco, si usted gusta.
Gestella observó al discípulo de Kayden. Realmente lo miró, parecía un tembloroso cachorro ante un león hambriento, bajó la mirada al tubo entre los dedos de Jiwoo y suspiró. Entonces se puso de pie y ante la mirada de todos... Cogió el tubo de esferas.
Ante tanta atención, las pálidas mejillas de Gestella tomaron un ligero rubor. Jiwoo evitó saltar de felicidad y volvió al árbol medio armado; con una alegría renosantez típico de él.
Segundos después todos volvieron a lo suyo... May y Blues se encargaron de la cocina, reemplazaron algunos condimentos... Colocaron adornos rojizos... Esos burlables muñecos de nieve.
Kartein en cambio dirigió la decoración de la sala. Siendo que descartó algunos adornos con la excusa de comprar unos nuevos, Plutón hizo real la decoración bajo los regaños de Kartein.
Kayden en cambio fue enviado al pasillo, reemplazando algunas decoraciones y... Poco a poco ese hogar empezó a lucir más rojo y verde.
Jiwoo y Gestella por otra parte, terminaron con el árbol... Colocaron las luces de navidad que se salvaron de las garras de Plutón y el árbol quedó... Lindo.
Después de terminar de ordenar casi toda la casa... Blues terminó sumamente agitado, May se encargó de la cena junto a la ayuda de Jiwoo.
Claramente Blues estaba muy cansado; limpió antes de decorar toda la casa... Y eso, faltaba el segundo piso, ya otro día podrían continuar, Gestella por su parte... Estaba muy callada, solo observando la cocina.
No tenía un pensamiento en particular pero, todo eso se sentía extraño para ella. Un sabor agridulce en su paladar.
[•••]
Sirvieron chocolate caliente... Para ellos, los tres despiertos animales, se mantuvieron en su forma humana. Cada taza de chocolate fue entregada con éxito y el ambiente cálido hizo que Gestella se sintiera —nuevamente— fuera de lugar. Algunos pudieron percibir su ligera incomodidad... Es decir, su expresión estoica no podía ser por otra cosa.
Con la cálida taza contra sus labios, Gestella parecía... Como un criatura veraniega en pleno invierno.
Kayden solo observó a la mujer y dejó pasar sus comentarios burlones. Solo porque parecía desubicada.
La cena concurrió con bastante calma. No era un 24 pero la calidez se aferraba de forma incómoda, al corazón de Gestella... Más específicamente, a los muros que rodeaban el corazón de la top 10.
Después de terminar su chocolate, Gestella veía mejor que, salir de ahí sería una muy buena opción. Sin embargo, cuando se apartó de la sala para encontrar algún lugar solitario en el cual podría reflexionar, Kayden. El idiota la siguió.
Dejaron atrás el cálido ruido de la sala, cruzada de brazos la mujer prefirió respirar el frígido aire que Corea le ofrecía. Inhaló y exhaló varias veces, como si el gélido aire pudiera regular su situación. Hacía frío pero no importaba mientras pudiera conseguir algo más de control.
—¿A dónde vas con tanta prisa? —esa pregunta la sobresaltó; en realidad porque venía de cierta persona.
—...Kayden —no lo miró, solo se concentró en algún punto muerto que fuera más interesante que ese hombre detrás suyo.
Al percibir esa renuencia, Kayden volvió a su forma gatuna y alzó su colita, sus bigotes se contrajeron y el frío quiso obligarlo a volver a la sala. Pero algo lo empujaba a manipular a la top 10.
—Sígueme —ordenó, avanzando antes de que Gestella pudiera protestar. Sin más opción y rodando los ojos, lo siguió. Kayden se dirigió al techo de la casa de Jiwoo. Ahí quizás tendrían más privacidad que en cualquier otro lugar.
Una vez los dos ahí, la mujer miró a su alrededor. Desde ahí arriba podía vislumbrar las luces en diferentes hogares, Corea era realmente... Muy tranquilo.
—Entonces... —Gestella dió pie a la conversación. Eso es lo que Kayden estaba esperando; porque sus patas exigían calor.
—No estás acostumbrada a eso, ¿No? —fue directo; tan directo que Gestella lo apuñaló con la mirada.
—Si sabes la respuesta, no veo porqué preguntar —el viento meció su blanca melena y se vió obligada a sentarse en el tejado. Manteniendo una distancia con Kayden.
El rollizo gato solo mantuvo la mirada al frente; realmente quería volver adentro pero no podía perder la oportunidad para molestar a Gestella.
—Eres bienvenida aquí.
—Me lo dijiste antes.
Kayden suspiró, a veces, no, la gran mayoría de veces era un estúpido para eso de ma comunicación acertiva. Pero Gestella... Bueno, tenía algo.
—Iba a molestarte por quedarte quieta.
—... Lo supuse —tardó en responder, observando a otra parte mientras la nevada hacía que el aire fuera más frío.
—... Eres una top 10; prácticamente, fue un acto milagroso que... —se interrumpió—. ugh, no tienes caso.
Gestella está vez lo miró. ¿Qué estaba tratando de decirle?
—No sueles venir tan seguido; ahora lo estás haciendo porque en navidad... Vas a ausentarte ¿No? —acusó Kayden. La top 10 se quedó muda; tragó en seco y para no sentirse descubierta, hizo algún ruido que indicara estaba pensando.
[•••]
Dentro de la casa.
Jiwoo se percató de la ausencia de la top 10 tanto como de su maestro y le preguntó a Kartein si los había visto.
—No los ví. ¿Me viste cara de niñera?
—No, perdón... —miró a otra parte y se acercó a May—. disculpe... Señorita May, ¿Usted vió al señor Kayden?
—Hm... No —dejó sus cubiertos.
—...Uh, bueno... Está bien.
Ante la preocupación de Jiwoo, Kartein rodó la mirada en busca de esos dos pero no los encontró, sus neuronas hicieron sinapsis y llegó a una conclusión errónea pero en cierta parte acertada.
Así que antes de que Jiwoo pudiera llamar a Kayden, tiró de su hombro.
—Son adultos, deben estar conversando —Kartein señaló al patio—. déjalos a solas unos momentos.
—¿A solas? —repitió sin entender—. ¿Y si empiezan a pelear?
—No lo harán —Kartein entendía la preocupación de Jiwoo pero debía persuadirlo—. son adultos.
Poco convencido, Jiwoo desistió de buscar a su maestro y en cambio... Respondió la llamada que llegó a su teléfono.
[•••]
En el tejado, Gestella se mantuvo en silencio.
—¿Atiné?
—...No...
—Mientes horrible —Kayden volteó a verla y ante el contacto visual, la mujer giró la mirada.
—Cállate.
—Hmph... Ayudaste hoy, Jiwoo va a invitarte a la dichosa cena navideña... —miró ahora a otro lado y Gestella lo miró de reojo; ambos incómodos—. pero, mi discípulo no puede superar a su maestro aún—agregó con esa sonrisa ególatra—. así que te invitaré yo antes.
Gestella no supo que expresión poner realmente. ¿Kayden la estaba invitando a ella?
—¿Por qué?
—No tendrás nada interesante que hacer... Porque —parpadeó, buscando respuestas—. no sé realmente... Solo ven.
—¿Qué pasa si me niego?
—No tienes opción... —volteó a verla; está vez Gestella no pudo apartar la mirada—. si no vienes por mi invitación, lo harás por Jiwoo. Entonces, es tu decisión.
—Me acabas de decir que no tengo opción —frunció el ceño.
—Si vienes por Jiwoo o porque yo te invité... Me refería a eso —aclaró su garganta y removió sus patas; incómodo por el frío.
—Te congelas, será mejor que vuelvas adentro.
Sin nada más que agregar, Gestella se puso de pie y el frígido viento la hizo estremecer.
—Entonces... ¿Vendrás?
—...Lo pensaré.
Y entonces, ambos bajaron del tejado, Kayden se sacudió en la puerta; que frío de mierda... Pudo haber muerto congelado así que prácticamente no tardó en acercarse al calefactor y tirarse ahí.
Gestella en cambio regresó a sus territorios antes que May, le dijo que podría pasar más tarde, pero que ahora debía volver a sus territorios. Ni siquiera se despidió adecuadamente y desapareció en su niebla rojiza.
May se quedó un poco más, porque estaba confundida así que miro a Kayden, pero este estaba bastante tranquilo, dormido al lado del calefactor.
—Algo dijeron los dos... —pensó Kartein; ya ahora en su forma gatuna... Del cansancio, también bostezó y se fue a descansar. Plutón y los demás gatos también se fueron.
May en cambio se quedó a ayudar a dejar limpia la cocina, nuevamente con la ayuda de Jiwoo. Mientras lavaba los servicios, se dignó a hablar.
—Quería agradecerte —May le dedicó una sonrisa honesta—. por incentivar a mi señora... A participar hoy.
Jiwoo escuchó atentamente las palabras de May. Y terminó de secar los platos para ubicarlos en la alacena.
—Mi señora no está acostumbrada a todo esto, por eso, muchas gracias.
—No, gracias a ustedes por venir hoy —Jiwoo sonrió—. el señor Blues parecía deprimido antes de que llegaran, creo que limpió por ansiedad...
—Lo comprendo muy bien... Por eso, gracias por recibirnos en tu hogar —May suspiró ligeramente y se quitó el mandil para dejarlo en el perchero—. debo retirarme.
—Uh, sí... Con cuidado —Jiwoo se quedó pensando en las palabras de May. Acerca de que Gestella no estaba muy acostumbrada a todas esas actividades. Y en su cabeza, creyó prudente invitarla, ya lo tenía planeado pero ahora estaba mucho más decidido a hacerlo.
Por supuesto, debería consultarlo antes con el Señor Kayden...
[•••]
Al día siguiente, Gestella no fue a Corea. Permaneció en sus territorios, pensando en la proposición de Kayden hacia ella.
—Lo hizo por orgullo —susurró mirando su almuerzo.
—¿Hm? Disculpe... ¿Dijo algo mi señora? —May preguntó desconcertada; no sabía nada de la invitación.
—...No...
Gestella volvió a comer, estaba actuando raro desde el punto de vista de May, pero no la interrogó ni nada por el estilo. Aunque tenía la duda si está navidad Gestella quisiera cenar algo en especial. Después de todo, en años anteriores Blues y May se encargaban de la cena y todo lo que conllevaba la preparación para ése día.
Sin embargo, el actuar de Gestella no estaba dando lugar para esa conversación.
[•••]
Mientras tanto, en casa de Jiwoo, después de entrenar y caer al suelo del cansancio, Jiwoo finalmente sacó a relucir sus duda entre jadeos por la falta de aire.
—Quiero invitar a la señora Gestella a cenar en navidad —confesó entre bocanadas de aire. Que fuera un mes festivo no significaba menos entrenamiento.
—Hmmm... —Kartein dejó su churu de lado y observó al muchacho en el suelo—. es una mujer bastante complicada.
—Si, pero May dijo que la señora Gestella no está acostumbrada a estás festividades —exclamó tomando asiento en el suelo—. por eso... Quería invitarla, para que no esté sola.
—Ajá... Podrías hacerlo, está es tu casa después de todo —Plutón mordió su hueso—. aunque dudo que ella acepte. Es una top 10.
—Hmmm... —Jiwoo miró sus propias manos—. antes, no tenía con quién pasar estás fechas —los tres prestaron atención—. siempre miraba a las demás personas... Pero yo estaba solo.
Se incomodaron, porque Jiwoo lo estaba haciendo sonar como si ellos no quisieran la presencia de Gestella en ese lugar. Parecía incluso bastante deprimente.
—Por eso, quería preguntarle a ustedes, qué era lo que pensaban —Jiwoo cortó su propio discurso pues los tres despiertos veían a otros lados.
—... Personalmente no me molesta —Plutón aceptó entre mordidas a su hueso.
—Hm —Kartein no respondió, en cambio miró a Kayden que simplemente se mantenía en silencio. Lo que era curioso porque siempre tenía algo que decir—. ¿Tú qué opinas?
No respondió.
Jiwoo incluso se sintió incómodo, porque Gestella era una persona que tenía de enemigo a su maestro... Quizás está idea no me gustaba a Kayden. Nótese el sarcasmo.
—¿Señor Kayden?
—...Haz lo que quieras —con eso, simplemente bajó del sofá para salir del sótano—. no olvides seguir reuniendo fuerza, lávate la cara.
Y los dejó ahí.
Fue raro que Kayden simplemente se moviera sin decir alguna estupidez... Kartein lo notó y le dió un golpe a Plutón, tiró su hueso y estaba dispuesto a pelear con ese desnutrido gato, pero Kartein simplemente señaló la puerta.
—Idiota, ¿No crees que Kayden está actuando raro?
—... Él es un raro.
—No, no me refiero a eso —se cruzó de patas—. ayer se fueron un momento, Kayden y Gestella.
—Si ¿Y?
—Algo debió pasar entre esos dos —frotó sus patas entre ellas—. hoy está callado y parece más apartado, como si estuviera esperando algo.
—Ah... No, no sé de qué hablas —Plutón movió la cola—. pero quiero ir a molestarlo.
Y lo hicieron, ambos salieron detrás de Kayden. Hicieron lo suyo, irritar al gato panzón hasta que esté los echó de su espacio personal. Pero entonces, Kartein dejó una acusación flotando en el aire.
—Tú le dijiste algo a Gestella —esquivó la almohada—. sobre navidad, estoy seguro.
[•••]
Los días pasaron... Y Gestella entonces volvió días previos a 24 de diciembre. Se presentó ya no con su habitual traje, sino con algo más abrigador, obviamente del color rojo.
No por navidad, simplemente porque ese color era de su agrado.
Está vez, antes de que Kayden pudiera decir algo, Jiwoo le pidió a Gestella que por favor los acompañara. La mujer frunció el entrecejo, porque solo iría a pasar el tiempo, sin embargo, allí estaba ese imprudente discípulo de Kayden...
—De acuerdo... —aceptó casi por presión social. No es que le molestara, solo la hacía sentir extraña.
—Iremos al super mercado —Jiwoo prácticamente encabezó la caminata. Plutón, Kartein y Kayden lo siguieron. Por supuesto que en sus formas humanas, Jiwoo no podría con las compras por sí solo. Este día era como vacaciones para el adolescente.
Caminaron... Porque ejercitarse era bueno, las calles estaban casi llenas de personas, conversando, agarradas de la mano... Niños. Y adolecentes. Adolescentes que volteaban curiosos al ver semejante belleza caminar entre ellos, simples mortales. La belleza de Gestella llamaba la atención, al igual que esa melena blanca atada en una coleta elegante.
Varios chicos habían volteado en su dirección. Por supuesto, los "maestros" de Jiwoo lo notaron y trataron de incluirla entre ellos, porque, honestamente no querían peleas o algo por el estilo, se suponía que sería un día completamente de descanso.
Sin embargo, el gentío no hacía que eso fuera adecuado, no podían caminar como una bolita porque obstruían la fluidez de la extraña caminata.
Así que Jiwoo avanzó adelante, seguían Plutón y Kartein, hasta finalmente detrás Kayden y Gestella. Las muchachas también volteaban a verlos con ojos curiosos. No todos los días salían de compras y podían cruzarse con semejantes bellezas, aunque Plutón por su gran estatura parecía ser suficiente para que nadie se acercara demás a ellos.
Una vez cruzaron las calles llenas de personas, lograron ingresar al dichoso súper y mientras empujaban un carrito de compras, empezaron a discutir por dónde deberían empezar primero. Para entonces mientras peleaban entre ellos con un Jiwoo nervioso en medio, Gestella observó los estantes.
No todo podía salir como se premeditaba, porque no podían controlar su entorno... Nadie podía.
Entonces, un muchacho tuvo agallas, demasiadas agallas para acercarse a unos metros de Gestella, con celular en mano porque allá se "coqueteaba" de esa forma. Fue casi victorioso intentar llamar la atención de semejante mujer.
De no ser porque Kayden se interpuso en su camino, acercándole a Gestella un pequeño envase de duraznos.
—Jiwoo dice que esto es mejor, ¿Qué piensas? —Gestella alzó la mirada; ella no se percató de que se estaban acercando a ella. No estaba acostumbrada a estar rodeada de tantas personas.
—¿Qué...?
—Si, eso.
La top 10 no entendió lo que quiso decir. La mayoría de veces se entendía mucho mejor con May o Blues. No decían palabras de más y eran directos como le gustaba... Pero Kayden, este tipo era completamente diferente.
—¿Es para la ensalada? —dió un paso en dirección a los demás y Kayden la siguió detrás; misión cumplida.
Mientras avanzaban, el muchacho desconocido dió un paso más con intención de llamar la atención de Gestella, sin embargo, la crítica mirada que Kayden le dirigió por sobre su hombro, hizo incluso temblar sus rodillas.
—Viene con nosotros... Piérdete —con eso siguió adelante, dejando atrás a un chico anonadado; en su cabeza salvó el día.
La top 10 no se percató de ese problema que Kayden evitó. Problemas en opinión de Kayden. Si ella no lo notó y tampoco Plutón y Jiwoo, Kartein sí.
El rubio era bastante bueno notando ciertas tensiones y podía apostar a que algo que estaba cocinando entre esos dos, a fuego lento.
Conforme avanzaban por otro pasillo, Kayden y Gestella no dijeron más, simplemente observaban a Jiwoo pedir opciones acerca de los productos. Cansado de ese largo recorrido, Kartein decidió darle... Una oportunidad a Kayden. Quizás el cabeza de bola podría retractarse de esas cartas del pasado.
—Esta compra será eterna —comentó vagamente, mirando al frente para no parecer tan evidente.
—Si, estás fechas los super mercados son muy frecuentados —respondió Jiwoo, bastante apenado.
—Mjm... Por eso sería mejor dividirnos — señaló a Jiwoo—. en grupos de dos... En dos grupos quiero decir.
—Pero... —señaló su lista—solo tenemos una lista.
—¿Y acaso tu teléfono no tiene cámara? —nadie le pondría peros a su genial plan.
—Ah, si pero... ¿Quién? —rápidamente sacó su teléfono para sacar una rápida foto a la lista; cortesía de la presión.
—Bien —Kartein no esperó y prácticamente le arrebató la lista para entregársela a Kayden—. encárguense del final de la lista, Plutón, Jiwoo y yo veremos lo demás.
—¿Qué?
—Pero... El señor Kayden...
—No existen peros, si seguimos peleando por cada artículo de compra, entonces mañana saldremos de aquí —practicamente se llevó a rastras a Jiwoo y Plutón lo siguió empujando el carrito.
—¡Oye! —Kayden apretó la lista mientras los tres desaparecían en el pasillo; ese idiota se lo pagaría más tarde. Tragó en seco y miró la lista, vió de reojo a Gestella y maldijo en silencio.
En completo silencio avanzó y Gestella lo siguió pasos atrás, mirando los diferentes productos en los estantes. En ese supermercado habían desde ancianos hasta pequeños... Todos completamente personas ignorantes del mundo despierto.
—¿Vas a quedarte ahí todo el tiempo? —Kayden señaló la fila de pocos carritos—. iré por uno de esos, quédate aquí —entregó la lista e ignoró el roce de sus dedos.
Eso era incómodo... Cuando Kayden volvió observó a Gestella esperarlo ahí. Realmente nunca pensó que algún día estuviera realizando compras junto a la top 10, es decir, ¿En qué momento llegaron hasta ahí?, ella pudo haberse negado pero parecía distraída. Quizás era porque Blues y May se quedaron en casa de Jiwoo.
—Bien, lee... —exigió empujando el carrito por el cual tuvo que poner mala cara; había escasez de estos... Realmente había mucha gente ahí, casi tuvo que pelear por uno.
—Frutos secos... Carne... —parpadeó—. tengo entendido que aquí en Corea, es un lujo comer carne.
—Hm... Sí, creo que es algo así —miró al frente—. Kartein correrá con los gastos.
—Galletas, verduras, tofu... Pechugas de pollo... —enumeró Gestella, ligeramente sorprendida por la cantidad de cosas anotadas ahí—. creo que deberíamos empezar por... ¿La carne?
—Estoy de acuerdo.
Iniciaron con la carne al creer prudente empezar por lo más cotizado en esas fechas... Sin embargo, se perdieron. Kayden nunca fue a un supermercado por sí mismo... Así que recorrieron más de dos veces el mismo pasillo. Buscando el pasillo de las carnes... Encontraron todo menos lo que buscaban, Gestella tampoco se ubicó bien pues nunca fue a un supermercado en Corea.
Así que mientras recorrían los pasillos, empezaron a comprar lo que se cruzaban por los pasillos, frutos secos... Verduras, lácteos, hierbas... Todo considerando la cantidad de personas que eran. No hablaban mucho, solo simples cuestiones que resolvían y simplemente avanzaban.
—Los jovencitos de hoy en día son muy maduros... —comentó una ancianita a su lado mientras Gestella colocaba un nuevo producto en el carrito.
—Tú y yo fuimos así en nuestra juventud, épocas doradas —ambos ancianitos rieron y empujaron su carrito, avanzando en ese lento paso que podría sacar de quicio a cualquier inepto; Kayden los miró de reojo y rodó los ojos, siguiendo a Gestella con el carrito. Ahora ella parecía mucho más relajada que al principio cuando prefería mantenerse fuera la discusión.
—Y... Sobre lo que te dije el otro día... —empezó empujando nuevamente el carrito de compras.
—No lo sé aún... —cogió fideos para colocarlos en el carrito pero se cruzó con otros y empezó a cuestionarse si lo que estaban llevando estaba bien.
—Creo que los rojos están bien —Kayden se apoyó en el carrito—. son los que generalmente compra Jiwoo.
—Hm, entonces esos serán —dejó los otros en el estante y cogió dos empaques de fideo—. Kayden, ¿Tú quieres que pase navidad en casa de Jiwoo?
El adicto a las peleas no supo que responder, simplemente apretó los bordes del carrito y se quedó callado. Después de todo, él fue quien inició esa conversación.
Pero aun así, fue incapaz de encontrar una respuesta adecuada. Continuaron con las compras y conforme terminaban con la lista, Kayden sopesaba su propia respuesta.
—Siempre hay espacio en casa de Jiwoo... —susurró antes de vislumbrar a Kartein en la cola para pagar las compras.
Por otro lado.
Plutón y Kartein ya habían terminado con su parte de las compras, pues tenían a Jiwoo para facilitar la ubicación de cada cosa en los pasillos del supermercado.
—Oye, si vimos a Kayden y Gestella varias veces cruzar el mismo pasillo. ¿Por qué no les dijimos dónde estaba lo que buscaban? —cuestionó Plutón.
—Son adultos...
—Bueno —alzó los hombros y restó importancia.
—Ugh, estúpido, solo mira la cara que pone el idiota de Kayden —los señaló—. ¿Eso no te dice nada?
—Nope —Kartein apretó los dientes, frustrado por ser el único que percibía la estúpida tensión en esos dos.
—Mejor concéntrate en lo que podría faltar.
Jiwoo regresó con ellos, trayendo consigo lo que podría faltar y lo puso en la canasta, pronto ellos salieron antes que Kayden y Gestella... Con el adicto a las peleas quejándose por la demora en atenderlos.
Tardaron mucho y para entonces Kartein regresó para pagar ese carrito de compras, sin embargo... Gestella se adelantó. Los dos la miraron y ella simplemente avanzó, dejando a Kartein con su tarjeta en la mano y Kayden empujando nuevamente el carrito.
Con las compras embolsadas, Kartein se dedicó a molestar a Kayden. Por supuesto, dando comentarios acerca de, si estaba volviendo a molestarla para pelear, pero Kayden simplemente lo ignoraba. Los cinco ahora cada uno llevando alguna bolsa de compras. Tomaron un taxi y volvieron a casa de Jiwoo.
Allí los esperaban Blues y May, con la cena lista porque... Tardaron en regresar a casa. Estos dos prácticamente hicieron lo que hacían con Gestella, atenderlos a todos. Fue como volver a esa época solo que con más comensales.
Durante la cena, Kayden y Gestella cruzaron miradas y Jiwoo entonces les agradeció por haberlo acompañado a realizar las compras para la cena navideña.
Entonces de dirigió a Gestella.
—Señora Gestella, me gustaría pedirle... Que por favor nos acompañe —pidió ligeramente nervioso—. nos honre con su honorable presencia... En navidad —terminó de leer la nota entre sus dedos—. por favor.
La mujer titubeó porque fue tal como Kayden dijo, ese muchacho le solicitaba su presencia con esa irradiante carisma suya... Este chico era realmente especial por su forma de interpretarse y especialmente por la hospitalidad que podía ofrecerle.
—...Lo pensaré —aun así, no podía prometer que se presentaría.
—Usted aportó a las compras de hoy, por favor... —Jiwoo sonrió—. estoy seguro de que... Su presencia le alegrará a más de uno.
La top 10 contuvo su respiración... Realmente a esas alturas ya no podía negarse a tal invitación, aunque sus planes fueron el perderse en su soledad en su aislado territorio, solo con May.
No es que fueran de los planes más interesantes e irrefutables.... Solo, no sabía cómo adecuarse a esa situación. A esa calidez que le apretaba el pecho de esa manera tan agradable.
—Lo tendré en cuenta...
Con eso; después de despedirse, Gestella y May abandonaron el cálido hogar de Jiwoo. Partieron a los territorios de Gestella y está se retiró temprano a su habitación. Por supuesto, ya faltaban un par de días para navidad, y si aceptaría la invitación de Jiwoo o quizás la de Kayden.
Pensó que sería bueno llevar algún presente. Por eso debía descansar temprano, ya que tenía planeado salir de compras el día siguiente.
May fue tomada en curva, nunca esperó que su señora le pidiera que la acompañara. Pero lo hizo, con esa emoción debajo de su seriedad; como si estuviera en una misión. Gestella ... Estaba pidiéndole ayuda con algo que nunca creyó podía pedirle, regalos.
Salir de su territorio realmente le hacía bien, salir y explorar la casa de Jiwoo le hacía bien, no solo salir y poner en su sitio a aquellos que se aprovechaban de los débiles, no.
Simplemente salir por placer propio, por gusto propio...
[•••]
Los días rodaron... Y Gestella ya había adquido algunos regalos, sin embargo, no sabía qué regalarle a Kayden, ¿Qué podría regalarle al tipo que era un adicto a las peleas?, no, al tipo que le envió cartas durante años...; quizás ropa nueva.
No supo que comprarle así que a último momento adquirió cierta prenda que podría ser de ayuda en esta época.
Una vez cada regalo en su empaque o forrado, Gestella se planteó si realmente asistiría a esa dichosa cena navideña. Es decir, podía decir que no y simplemente quedarse en sus territorios pero... No podía condenar a May por sus caprichos.
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Así que cuando llegó el momento, Gestella despertó temprano... Al igual que en casa de Jiwoo, todos despertaron temprano, con los regalos ya en el árbol y con un día por delante.
Sin embargo, Gestella estaba dudosa de si asistir... Estaba nerviosa. Tragó en seco y entre su caminata diurna... Decidió que sería grosero no corresponder a una invitación tan noble.
En Corea en cambio, Jiwoo estaba esperando que la señora Gestella se presentara, aunque no decía nada, cada cierto tiempo miraba la puerta. Sus amigos le dijeron que podrían ir después de las doce, porque sus familiares querían pasar tiempo con ellos. A diferencia de Wooin que le dijo visitaría a su maestro.
No le dijeron que no, simplemente que demorarían un poco. Tampoco pensó que esto los sorprendería o algo, es decir... Una de las grandes top globales cenaría en su hogar... Nervioso, acomodó uno de los adornos con demasiada perseverancia.
—Relájate, Jiwoo, relaja los hombros.
—Estoy relajado —contradijo, acomodando la parrilla que más tarde se encendería.
—Tienes los hombros tensos y estás mirando la puerta... —Kartein suspiró y se acomodó en el sillón—. respira.
—Perdón... Pero una top 10 vendrá... A pasar navidad —susurró con sus dedos moviéndose entre los diferentes adornos rojizos.
—No lo sabemos aún —Plutón intentó relajarlo pero eso fue peor.
—Vendrá —afirmó Kayden, bastante seguro de si mismo.
—¿Y tú cómo sabes eso? —cuestionó el gato castrado.
—Solo lo sé y ya.
Kayden dejó la sala y se fue al segundo piso, él invitó personalmente a Gestella... No iba a dejarlo con la invitación entre los dedos, ¿No?, esperaba que no fuera así. Una pequeña parte de él esperaba que Gestella apareciera en esa puerta; como si eso solucionara todo.
Además, ella realmente no tenía nada interesante que hacer.
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Las horas pasaron... Y ahora incluso Kayden estaba ligeramente nervioso, porque Gestella todavía no aparecía, creyendo que rechazó su invitación, estaba listo para sentirse personalmente ofendido. Sin embargo, en el momento que creyó nunca llegaría, ella lo hizo.
En medio de su neblina rojiza, Gestella apareció finalmente, el gato gordito prácticamente corrió a la ventana para verla. A penas sus ojos encontraron la silueta de la mujer, su respiración se entre cortó y parpadeó un par de veces.
Gestella... Tenía el cabello recogido en un elegante moño, con algún adorno rojizo en su cabello, nunca la vió con esa ropa antes, algo elegante... Y claro, algunas bolsas de regalo. May estaba con ella.
Blues abrió la puerta y el sonido lo sobresaltó, se encontró así mismo casi muy avergonzado. Bajó al sofá y se recostó ahí.
—Relájate, concéntrate —pensó mientras Gestella ingresaba a la casa. Sus tacos resonando hasta la entrada... Bastante elegante.
Jiwoo se acercó a recibirla, contento de que la mujer se hubiera presentado, un poco tarde quizás... Pero no importaba, estaba en su hogar. No supo si desearle feliz navidad pero estaba feliz... Así que se limitó a ofrecer su cálida hospitalidad.
La mujer en cambio, apretó sus labios rojizos y recorrió la sala con una mirada discreta. Se encontró con Kartein luciendo un collar con moño.
—¿Qué me miras?
—¿Kayden tiene uno de esos? —lo apuntó y Plutón se sacudió, luciendo su moño rojizo con bastante orgullo.
—Claro que sí, es la temática de hoy —señaló la espalda de Gestella y allí estaba Kayden... En el sofá, con un pañuelo rojo...
Kayden se sintió avergonzado... Sus terminaciones nerviosas tuvieron un espasmo y giró la vista, echando sus orejas atrás, maldición. Olvidó que traía puesto ese... Pañuelo.
Gestella en cambio solo le dedicó una suave sonrisa; Kartein también la vio y jaló a Plutón. Para él, solo faltaba que esos dos se dieran cuenta de que estaban coqueteando, nada más.
[•••]
Kayden mantuvo su distancia, poco relajado, estaba al tanto de lo que hacía Gestella cuando se movió por la sala, los demás podían esperar... May y Blues estaban en la cocina... Jiwoo también, mientras los otros tres estaban en los sofás; no eran los únicos que tenían un accesorio de adorno. Los otros cuatro gatitos también poseían algunos, solo que estos jugaban entre sí y mordían sus juguetes.
Gestella en cambio acomodó los regalos junto al árbol, que ahora lucía abarrotado de regalos. Después, simplemente veía a los demás moverse por la sala, su abrigo en el perchero y simplemente ahí. Pasó saliva con pesadez varias veces... Nerviosa por saber si su regalo le agradaría a Kayden... Movió sus dedos y miró de lado.
Kayden no estaba en la sala... Estaba fuera de su campo de visión, en la escaleras al segundo piso. Una parte de si mismo quería preguntar si vino por la invitación suya o de su discípulo.
—Traje vino —Gestella dejó el presente en la mesa; una botella bastante elegante—. por supuesto... No es para menores de edad.
Jiwoo soltó una risa nerviosa, por supuesto que él no planeaba embriagarse o algo, todavía no era mayor de edad, pero no tenía quejas, estaba bien con tener una cálida navidad con sus seres más cercanos.
—El señor Kartein y el señor Plutón, creo que pueden beber, compraron algunas bebidas para brindar —explicó Jiwoo—. yo solo bebería por pura formalidad... Nada más.
—Me parece bien —Gestella asintió—. eres un niño, no puedes beber.
Jiwoo se acarició la nuca, nervioso porque se sintió casi regañado pero mejor era interpretar las palabras de Gestella, como preocupación genuina por su bienestar.
—Si, señora.
Gestella suspiró y decidió salir al exterior, porque... Para respirar aire.
Ya sería 24... Estaba a la expectativa de cómo sería festejar esta navidad. Especialmente porque Kayden la invitó.
—Así que trajiste vino —Kayden habló desde el tejado—. quiero pensar que no planeas embriagarte.
—Claro que no —respondió al instante, casi ofendida. Kayden sonrió burlón—. aunque, de ser así, una botella de vino no podría emborrachar a una persona.
—Hmmm... No lo sé, no tengo la costumbre de beber —movió sus bigotes y suspiró—. pensé que no vendrías.
—Pensé lo mismo — entonces volteó a verlo y Kayden desvió la mirada; no estaba incómodo, no estaba acostumbrado a estar a solas con Gestella. Irónicamente fue él quien la siguió.
—Mhmp... Kartein y Plutón beberán un poco, no sientas la presión de hacerlo también.
—...¿Me has visto con cara de que cedo a la presión?
Kayden solo le dió la espalda y desapareció en el tejado. Ya comprobarían eso más tarde; aunque... Desde ahí arriba, se notaba bastante que Gestella se arregló... Bien.
Incluso un tonto con dos dedos de frente —con una mano entera—, podría ver y reconocer la hilarante belleza de Gestella. Milagros de navidad.
[•••]
Blues y May estaban ocupados en la cocina, Jiwoo también porque quería ayudar en algo al menos... Entre el transcurso a la festividad, Kartein apareció en su forma humana, vestido de forma elegante... Más elegante de lo normal.
Plutón también estaba en su forma humana, más no tan formal... Para él sería ligeramente incómodo vestir ropas apretadas para un día tan... Importante.
Así mismo, Kayden también estaba en la sala, con su cabello atado por completo. Solo se molestaban como adolescentes hasta que Plutón llegó a sacar el tema de la resistencia, ameritando que él era el mejor y que nadie podría superarlo. Tan agrandado y molesto fue su orgullo, que Kayden terminó discutiendo con él, incriminando que podría ser algo formidable pero que no podría con él.
Fueron poco decentes al iniciar una... Batalla de soju. Ronda tras ronda, parecían de esos familiares que terminaban discutiendo la herencia de los mayores. Kartein solo se burlaba de ellos, pero Gestella aún se mantuvo calmada. No se metió en la discusión y prácticamente observó a esos dos beber.
Para sorpresa de nadie, resistieron.
—Y se suponía que yo sería la embriagada... —murmuró Gestella; Kartein la miró de reojo y se preguntó si realmente iba a quedarse. Nunca pensó que una top 10 aceptaría la invitación de Jiwoo.
—¿No bebes?
—...No de la forma en que ellos lo hacen —la risa de Kayden llegó hasta la cocina—. además, esa bebida debe ser suave.
—No lo sé, Jiwoo dijo que es suave —Gestella frunció el ceño—. no porque él haya probado, es lo que dicen los jóvenes...
La mujer se rió ligeramente.
—Y tú —Kayden volteó a verla, ya el soju estaba haciendo efecto—. eres una top 10... ¿Será que tú resistencia es buena?
La mujer rodó los ojos y apoyó su quijada en su mano.
—Estás borracho.
—Eso quiere decir que es mala.
—No he dicho eso... —se sintió el reto.
—Pruébalo.
—No tengo nada que probarte a ti —no iba a ceder; especialmente porque recordó las insultantes palabras de Kayden.
—¡Tiene miedo..! —Plutón soltó una sonora risa y Kayden lo siguió. Kartein incluso se sintió demasiado avergonzado por sus comportamientos.
—Kartein, ten —Plutón empujó un vasito de soju—. eres quien pagó las bebidas.
—No tomo —rechazó la bebida y para sorpresa de todos el grandote se sintió ofendido.
—¿Qué?, es demasiado corriente para ti...
—Kartein, debí saber que nos dejarías solos en esto —Kayden le siguió.
En ese cuadro, esos tres parecían los mejores amigos de toda la vida; nadie podría saber que Plutón fue enviado para acabar con Kayden.
—Gestella —Kayden sirvió casi de forma desprolija un vasito—. eres una invitada, según las tradiciones en Corea, las personas de mayor rango deben encabezar la celebración.
La top 10 alzó las cejas y su rostro se transformó en una de completa autosuficiencia.
—Entonces reconoces que soy mejor que tú, debí saberlo —Gestella observó el vasito con curiosidad.
—Dios... Dame fuerzas para soportar a estos idiotas —pensó Kartein mientras Plutón aún le extendida el vaso.
En la cocina, Blues, May y Jiwoo podían escucharlos.
—Creo que deberíamos salir antes de que terminen de emborracharse —sugirió Jiwoo, un poco preocupado.
—Parecen bastante relajados —Blues asomó su cabeza y May lo siguió.
—Es cierto, aunque Kartein parece querer partirle la cara a Plutón.
De regreso a la sala, Gestella había dado ya un ligero sorbo. Siendo las 11:00... Casi todo estaba listo; desde el punto de vista de Kayden .. parecía todo más borroso, quizás inconsciente de su actuar.
—Hm... Sí, y tú no querías venir —Kayden se estaba pasando de copas, Plutón lo seguía al costado... Molestando a Kartein.
—Bueno, me invitaste personalmente —Kartein paró la oreja y por la sorpresa se bebió el vasito entero de soju.
—¡Lo sabía!
—Así es... —parpadeó con suficiencia. Kayden no estaba en todos sus cabales, ya habían bebido mucho con Plutón... Las botellas al lado de la mesita lo decían todo—. Gestella...
Sino fuera porque Jiwoo salió en ese momento; Kayden pudo haber dicho algo de lo que quizás podría haberse muerto de un infarto.
«Estás bonita...»
—Creo que es suficiente, ya no más bebidas —le arrebató el vaso a Plutón y de paso a Kayden—. descansen un momento o no podremos salir a ver los fuegos artificiales.
Kayden se rió ligeramente, a diferencia de Plutón que estalló en carcajadas. Estaban demasiados flojos.
—Bien... Mi discípulo ya lo dijo... Plutón, vete.
—Señor Kayden, era para los dos —Kayden casi le gruñó.
—Te ayudaré a calmarlos —Gestella dejó el vasito de lado.
—¡Muchas gracias!
Haciendo uso del impresionante poder de Gestella, Plutón desapareció para aparecer en la habitación del muchacho; indicaciones del mismo Jiwoo. Sin embargo, Kayden fue más renuente a recibir ayuda y creyó que esa era una declaración de pelea.
—No quiero —esquivó la niebla roja de Gestella, haciéndola enojar.
—Kayden...
—Dije que no —con un simple movimiento de mano, su electricidad evitó nuevamente a Gestella.
—¡Señor Kayden! —Jiwoo retrocedió en las escaleras—. la señora Gestella solo quiere ayudarnos... Compórtate.
—¿Qué?, ella quiere pelear.
—Ugh, tenía que ser un idiota —Kayden tiró de su brazo para obligarlo a moverse pero Kayden se puso necio. Así que Gestella tuvo que ayudarlo desde la otra extremidad.
—Oigan ¿Qué hacen? Suelten me...
Kayden era demasiado necio y entre dos tuvieron que sostenerlo a la fuerza para llevarlo hasta las escaleras; pues se negaba a cooperar con Gestella. Sin embargo, las escaleras no eran tan amplias para que tres personas subieran al mismo tiempo.
—¡Kayden!
—Dije que no quiero, déjenme en la sala.
—Estás borracho, si al menos quieres un poco a tu discípulo, haz caso —Gestella apretó su antebrazo; pero lo que hizo que Kayden suspirara medio enojado, fueron las palabras de la mujer.
—Bien, que me lleve la señorita perfecta —intencional, se apoyó más en Gestella. Ella no cedió, por supuesto que podría con un peso como este.
—Kayden... —Kartein sentía que Kayden estaba traspasando muchos límites de la top 10. Estaba tentando a la muerte.
—Está bien, voy en paz —entonces cooperó para subir al segundo piso. Lentamente, colaboró más conciente de sus acciones.
—Kartein, deberías subir a tratarlos... —sugirió ya a unos escalones del segundo piso—. para que estén conscientes a la media noche.
—Es mi día de descanso, pero tengo que tratar a estos idiotas...
[•••]
Ya en la habitación de Jiwoo, Kayden bostezó varias veces, tenía sueño. Quizás era por el alcohol en su cuerpo... Veía borroso pero se ubicaba en la habitación de su discípulo, con Gestella a su lado...
—Gracias —se soltó de la top 10 y prácticamente se desplomó en el suelo; gracias a Dios, en su forma gatuna. Prácticamente cayó dormido y Jiwoo suspiró pesado.
—Por favor, disculpe su mal comportamiento — Jiwoo inclinó su cabeza, lamentando que Gestella la estuviera pasando mal.
La top 10 observó al muchacho y desvió la vista, incómoda.
—No te preocupes... Son detalles.
[•••]
Después de que las horas pasarán... Ya faltaban solo 15 minutos para que fuera navidad. Jiwoo estaba a la expectativa, quería que Gestella sintiera la calidez de su hogar... Y ya estaba de mejor ánimo porque Kartein ayudó a esos dos a recuperar la consciencia, al menos para estar presentes.
Kartein tenía un poder sumamente misterioso.
Gestella por su parte, observó todo desde un segundo plano. La felicidad que rodeaba ese hogar; quizás en el fondo, deseaba estar en un lugar así... Dónde genuinamente no peleaban por culpa del poder. Sino por simples cosas como las verduras, los lácteos o cualquier otra cosa.
Afuera, pronto empezó el espectáculo... Los fuegos artificiales. Quizás no eran tantos, Gestella no lo podía medir... Esos pirotécnicos subiendo hasta el cielo y estallando en colores... El cielo fue golpeado con diferentes colores... Algo quizás... Poco ecológico.
—Feliz navidad —Jiwoo empezó a repartir luces de bengala. Un paquete por persona... Incluso a Gestella.
—Feliz navidad —dijeron los demás al unisono. Por supuesto, Jiwoo esperó que hubieran abrazos pero los mayores no hacían eso... Así que no comentó nada.
Entre ellos, empezaron encender esos curiosos palitos.
—Unan sus bengalas cuando se apaguen, de esa manera se conservará la llama —recomendó Jiwoo... Su teléfono fue bombardeado pronto. Muchísimos mensajes de sus amigos y allegados. Felicitaciones.
Era muy querido entre los alumnos de la academia.
Así mismo... Los demás se saludaron en su respectiva comunicación funcional.
—Feliz navidad... Tontos —inició Plutón.
—Si, lo que sea... Ugh, mantengan sus manos lejos del alcohol, por favor...
—Feliz navidad... Si, eso —incluso Kayden estaba incómodo.
—Feliz navidad —Gestella susurró, observando su bengala consumirse poco a poco.
—¡Feliz navidad, señora Gestella! —May y Blues sonrieron a la par, realmente este año fue mucho mejor que los anteriores. No tenía nada de malo ser solo tres, pero era infinitamente cálido, ser más.
Entre los fuegos artificiales, y el sonido de risas, Kayden tuvo la iniciativa de empujar su bengala para encenderla de la llama dw Gestella.
—Hm, navidad —le dijo, solo para molestarla.
—Se dice, feliz navidad —corrigió Gestella.
—Caíste, feliz navidad —quería que ella lo dijera primero; no era tan malo con su maña en las palabras.
Antes de que Gestella pudiera responderle, Kayden se apartó; generando que la mujer se agoté de ese pequeño empuja y afloja... No comprendía del todo a ese idiota, se acercaba y cuando ella respondía simplemente retrocedía ¿Qué de bueno vió en ese idiota?
La festividad fue buena... Tomaron chocolate caliente, esperando para servir todo el banquete. Los momentos fugaces parecían ser buenos recuerdos para Gestella... Que aún se sentía fuera de lugar... Nunca tuvo un lugar cálido, independientemente de sus subordinados.
Pero ahora, estaba incluída en una navidad un poco ruidosa... Cálida y emocional, una chispa cálida encendido en su corazón.
La cena transcurrió con absoluta calma y tranquilidad, una calma ajena a ese momento. Toda la comida era deliciosa y fue el mayor orgullo de Blues y May, ver a su señora sonreír de lado mientras comía. Conocían a Gestella, esas ligeras muecas que quizás nadie más notaba.
Comieron hasta saciar sus estómagos... Parrilla, verduras, fideos... Pechugas de pollo, ensaladas... Incluído una tarta muy bien decorada. Todo eso llenó sus estómagos hasta decir basta. Jiwoo fue el más feliz dentro de ese escenario. Estaba rodeado de personas que genuinamente le tenían cariño.
Navidad era una fecha para convivir y recordar... Entre brindis, Kayden detuvo su mirada en Gestella. No era fea, las cartas que mandó antes... Hace años atrás, ¿Qué de malo tuvieron para que una mujer como ella se enojara con él?
No lo entendía del todo... Gestella era una despierta cuyo honor podía ser el más impecable entre los top 10. Era la despierta que reconocía por ser la única en aceptar su "duelo", la única que ahora aunque quería matarlo, podía estar en su presencia sin terceras intenciones. Entonces, ¿Por qué la diferenciaba tanto de otros?, ya no era porque simplemente tuvieran esa discordia del pasado... O porque aceptó su desafío.
¿Su atractivo físico tenía algo que ver?, ¿Por qué verla y querer hacer algo se sentía extraño?, verla le hacía querer acercarse más. Por eso quizás la invitó a navidad y puso excusas estúpidas.
Sin embargo, a él que no le gustaba tener a nadie cerca —siendo que los consideraba un estorbo—, pero... ¿Había algo de malo en desear estar cerca de ella?, de una mujer independiente, fuerte y ligeramente testaruda.
Durante el brindis y la entrega de regalos, Kayden no quitaba la mirada de Gestella... Cuando sus miradas se cruzaban, fingía demencia y hablaba con Kartein, pero el rubio, cansado de ser el chico expiatorio, prácticamente le aconsejó que dejara de usarlo de cortina.
Para rematar la situación, sonó el timbre de la casa de Jiwoo... Suponía que eran sus amigos, ante esa expectativa, Gestella decidió desaparecer de inmediato. No estaba lista para conocer a nadie más, quería que su presencia se quedara solo en una compañía más... No alguien a quien temer.
Los amigos de Jiwoo, Lee Subin, Yoo Jisuk y Woo-in, ingresaron con regalos en mano.
Saludaron a Jiwoo con un gran abrazo grupal y la noche no pudo ser mejor para Jiwoo, que rodeado de calidez simplemente se dejó llevar.
El momento fue bastante oportuno para Kayden... Saludó solo de pasada y persiguió los movimientos involuntarios de su cuerpo... Este podía ser el momento perfecto para seguir a Gestella y aclarar lo que podría estar sintiendo. Además, los brindis aflojaron su lengua y su actuar.
Caminó por el pasillo como sino buscara nada en particular. Pero sí estaba buscando la presencia de alguien. Caminó hasta que la encontró.
—Pensé que querías conocer a los amigos de Jiwoo —Gestella titubeó ante la interrupción de Kayden, nuevamente era él.
—Probablemente se asusten.
—Es cierto... Esos niños son bastante... Faciles de sorprender —dio una caminata ligera... Cómo a quien no le importa la presencia del otro—. si ven a una top 10, probablemente hagan esos movimientos tensos.
—...Lo sé —la top 10 lo miró de reojo y sintió ese raro nerviosismo, esa tensión en su corazón... El que reconocía desde que May le dijo cómo se sentía estar enamorada.
—Hm... Bueno, entonces... ¿Ya te vas? —la cercanía empezaba a ser... Relevante.
—Posiblemente... Reconocerán a May, pero será su decisión si decide retirarse conmigo —suspiró ligeramente y, está vez era ella quien se permitiría retirarse primero.
Percibiendo esa rápida despedida, Kayden se movió para impedir su partida. Estaba algo nervioso, quería estar cerca, ¿Pero qué hacía ahora que estaba cerca?
—¿Quieres pelear? —Gestella levantó la mirada ligeramente y Kayden dudó en su seguir ahí, quería retroceder... Por nerviosismo.
—...No.
—¿Kayden el destructor no quiere pelear? —se burló—. debe ser un evento histórico.
—Me estás provocando a propósito —sus ojos recorrieron el rostro de la mujer y su corazón casi se detuvo—. ¿A caso quieres salir de aquí sin una extremidad?
—Ugh, eres incomunicable... Muévete.
La estaba cagando, pero era complicado procesar dichos sentimientos para alguien que despreciaba el tener compañía.
—Te ves bien hoy —admitió en voz baja, haciendo que Gestella adquiera un profundo rubor. Sin embargo, al no tener respuestas... Se sintió demasiado vulnerable—. estoy ebrio...
—Los borrachos suelen decir la verdad —dijo Gestella. Con ese tono de voz que Kayden jamás escuchó de sus labios.
Sus labios. Esos que se veían blandos... De un lindo color rojo, como la sangre que sus enemigos derramaron en sus manos. En ella se veía bien. Y ese adorno en su cabello.
Extendió la mano, la top 10 se mantuvo quieta y la cercanía la obligó a contener la respiración, entonces Kayden acomodó su horquilla con deliberada lentitud.. esa acción provocó que Gestella se sintiera indefensa; algo que no me gustaba.
—¿Por qué te pones tan roja? —Kayden se burló—. pareces un tomate aplastado...
—Tú —tensó su mandíbula, lista para golpear su mano. Kayden en cambio, deslizó sus dedos por el cabello de la top 10—. ¿A qué estás jugando, Kayden?
Por la sala.
Subin esperaba ver a Kayden. Es decir, si, fue a ver a su buen amigo, pero si Kartein y Plutón estaban ahí, por obviedad estaría Kayden. Así que se infiltró un poco, conocía la casa de Jiwoo... Había estado ahí muchísimo tiempo, por eso, cuando escuchó susurros provenir del final del pasillo... No dudó en acercarse.
Al mismo tiempo, la cercanía entre Kayden y Gestella empezaba a ser cero. Con ambos ligeramente nerviosos, respirando sus alientos con aroma a ese champagne... El vino que Gestella llevó, el soju. Con tanta cercanía, ambos miraron sus labios, esperaban que el otro se alejara pero eso no pasó...
El roce de los dedos de Kayden en las suaves mejillas de Gestella el aroma de su aliento... La calidez de su piel, era hiper consiente de su cercanía, de sus acciones... De la mujer frente a él.
El momento fue crucial y memorable. Se besaron.
Fue un suave roce... Un roce que podría ser descubierto por la adolescente a unos metros de ellos... Ese suave roce por poco lo presenció Subin... Estuvo a unos pasos de encontrar a uno de sus crushes besar a una mujer...
—Subin, ven aquí —Jisuk tiró del cuello de su ropa y prácticamente la arrastró por el pasillo; fue su salvador—. no te escaparás de la cena.
—¡Oye, idiota!, suéltame, quiero ver al señor Kayden... Quiero decirle feliz navidad, ¡Jisuk! —saltó sobre él e iniciaron su concurrente pelea.
El sonido de los dos adolescentes en el pasillo hizo que los dos amantes se dejaran de besar, se miraron unos segundos y la vergüenza los inmovilizó.
—¿Qué estás haciendo...? Idiota —el rostro de Gestella estaba tan rojo... Que Kayden se rió ligeramente.
—No te apartas te, tus labios saben a alcohol —soltó su mejilla y miró a otro lado; estaba muy ligeramente sonrojado... Avergonzado por su propio impulso.
—¿Me besaste por eso? —casi acusó, completamente ofendida.
—...No —hizo una pausa—. pero buena idea.
Está vez, agarró desprevenida a Gestella y conscientemente empezaron a besarse. Ya no era ese inocente roce para palpar el terreno. Está vez fue con más intención, ninguno quería ceder el control...
«Estás hermosa» Kayden debió decir algo como eso, pero esperaba que su actuar dijera más de lo que no podía expresar verbalmente. Esperaba que los besos transmitieran lo que sentía en ese momento.
Porque se sentía bien, quizás darse cuenta de lo que pasaba consigo mismo... Era otro milagro de navidad...
—Mhhm... Feliz navidad... —confesó entre ligeros suspiros.
—Feliz navidad... Kayden...
Entre besos, casi podían saborear el alcohol en los labios del otro... Ambos eran inexpertos en ese ámbito... Y era algo notable, ya que sus besos estaban acompañados de ruiditos por la falta de aire y la vergüenza del acto de besar a la persona que aceleraba sus corazones.
Por supuesto misma inexperiencia, no sabían dónde poner sus manos, entonces Gestella optó por apoyar sus manos en los hombros de Kayden, y él optó por dejar sus manos en la cintura de la mujer que le robaba el aliento de muy buena manera.
Los milagros de navidad eran reales, y está vez estuvieron a favor de Kayden... Porque finalmente abrió los ojos... O quizás se nubló con alcohol...
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En otro lugar, lejos de Corea... Y lejos de toda esa gran felicidad... Alguien envió el regalo habitual de cada año... Pero ese regalo se quedó en el correo... Sin nadie que pudiera recibir el regalo del otro lado...
No todos pueden tener... Una feliz navidad...
꧁─────ஓ๑❆🦌❆๑ஓ────꧂
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❆ Fin... ❆
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⋆꙳❅*̩̩͙‧͙ ‧͙*̩̩͙❆ ͙͛ ₊⋆°🥂⋆.ೃ🍾࿔*⋆꙳❅*̩̩͙‧͙ ‧͙*̩̩͙❆ ͙͛ ₊
Holi; muchachos... Finalmente acabé con este OS (o el OS acabó conmigo-🗣️‼️)
EKEKEKEKEKFJSIAJDISl, diosmio, entre más escribía, más largo se hacía, 👐
Pasaron muchas cosas... Este OS lo empecé el 28 de diciembre 🧑🦽 parce, ese día dije ¿Pq no?, y pum... Iba a ser algo corto... Y salen más de 9.000 palabras, vtlv (encima me roban el celular)
🫂, Pero eso no me podía detener... Gracias a Dios terminé hoy antes de año nuevo...
Solo para mandarles un fuerte abrazo a cada uno de ustedes, y decirles feliz navidad... Retardada, perdónenme por no saludarlos como era debido, pero no sé qué me pasó, más lo de mi celular... Fue una bomba. Pero estoy bien...
Ya será 2026✋😔, basta, este año voló y ya pronto yo vuelo también (con san Pedro 🫵) EKEKEKEKEKFJSIAJDISl, y pues... Les deseo también un bonito inicio de año, pásenla súper bien, quieranse, no se dejen de nadie, ustedes pueden con todo aunque a veces sientan que no... Coman bien, tomen agua... Tengan cariño por su cuerpo... Por su salud... Su economía...
Les deseo muchas bendiciones... Que su vida este repleto de tanto cariño y amor, que tú no sientas el mal que alguien pueda desearles...
(Si algún día, quizás, sientes que no puedes... Quizás puedes enviar un mensaje a la página o dejar un comentario... Yo, sé por experiencia lo que es... No tener a nadie y no querer decirle a nadie)
Ante todo, ÁNIMO. Los abrazo fuerte, feliz año nuevo 🫶✨
Espero que este OS, les guste... EJeKEKEKEKE ❤️🔥, no están obligados a leerlo🦌, Pero mjm... Gracias por todo; perdonen alguna falta de ortografía, nos vemos el año que viene... Cuídense 🫶✨, los quiero.
⊹₊ ˚‧︵‿₊୨ ᰔ ୧₊‿︵‧ ˚ ₊⊹
Feliz año nuevo, tengan un cálido inicio de año🍾🎊
⊹₊ ˚‧︵‿₊୨ ᰔ ୧₊‿︵‧ ˚ ₊⊹
Mushahos, discúlpenme por subir recién; esto por aquí- gracias por leer ❤️✨