Un futuro más brillante parte 1
La magia, un poder primordial, que va más allá de los conceptos como el espacio y el tiempo. Un tipo de energía que habita en todos los seres vivos, dándoles habilidades extraordinarias.
Aquellos que se dedican a controlarla y perfeccionarla, se les conoce como magos, que se dedican a hacer la mayoría de trabajo de exploración y protección de la ciudadanía.
El dolor es un canalizador poderoso. A través del dolor de las personas, nacen los espíritus malignos, seres de poder increíble, que solo buscan propagar el dolor y el sufrimiento por la tierra, buscando que los demás sufran una fracción del dolor constante que sienten.
Hoy era un día especialmente duro en la vida de Cooper. Era el aniversario de la muerte de su padre, el mismo que siempre se había asegurado que el viviera bien, y la única figura paterna que le quedaba. Su vida había perdido el rumbo hace mucho, sin nadie que lo guiase o que le mostrará un gramo de compasión, no tenía nada más que hacer que sobrevivir.
El chico moreno se levantó para preparar el desayuno, siempre era lo mismo, pan con huevos revueltos o cereales. No sé daba el tiempo de saborear la comida, simplemente quería apurarse para llegar a la escuela, donde podría distraerse un rato de la soledad de su alguna vez llamado hogar.
No sé demoró en prepararse, en 20 minutos estaba más que listo para ir a su preparatoria, caminaba a paso acelerado como siempre, con prisa de llegar. Los vecinos siempre susurraban al verlo, es el, decían con temblor en sus voces, «el niño está encadenado a la muerte». Esa era la peor, el no tenía la culpa de que su vida haya tenido que arrebatarle lo que más quería en este mundo.
Ya en la escuela, Cooper era una tumba en clases; se limitaba a escribir y escuchar las clases, sin decir nada, sin hacer nada. En los descansos incluso solo se movía para recibir su comida y sentarse solo, comiendo de manera mecánica, como si fuera más una obligación comer que un gusto.
Después de clases, la vida de Cooper se resume en ser un fantasma, sin motivación para nada. Iba de regreso a su casa a las 5:41, cuando se percata de dos hombres encapuchados lo seguían de cerca, sin que Cooper le importara en lo más mínimo, no sentía miedo a que lo asaltaran, pues el era mucho más fuerte que la persona promedio, unas diez veces más fuerte aproximadamente. Nació con un alma hueca, cosa que le dió un control por encima del promedio de la magia, sin contar que sus músculos eran más fuertes que los de un humano promedio, siendo un bendecido en el físico.
Uno de los hombres, el más alto de los dos, saca un cuchillo extremadamente afilado. Se abalanzó contra Cooper de un salto potente, su capucha se balanceaba con el viento de manera salvaje. Cooper pone el brazo, reforzando su extremidad con energía mágica para hacerla más fuerte y resistente. El cuchillo se clava como mantequilla en su brazo para la sorpresa y horror de Cooper.
El chico salta hacia atrás, la sangre corría por su antebrazo como una cascada, pintando el uniforme del chico a un fuerte tono carmesí. Cooper por primera vez en mucho tiempo sintió un dolor físico, especialmente uno tan agudo como esa apuñalada, los cuchillos normales no son capaces de atravesar sus músculos. Cómo, pensó el chico que, al fijarse mejor, vio al cuchillo recubierto con energía mágica, ese era el motivo de como lo atravesó tan fácil.
Observó el balanceo del hombre al caminar por su dirección, su paso tambaleante resultó ser un mero engañó; el hombre se movió tan veloz como una bala, apareciendo al lado de Cooper para asestar un corte que es ligeramente desviado, el corte dió por debajo de las costillas, provocando una intensa hemorragia por todo su costado.
Antes de que Cooper pueda gritar de dolor. Otro cuchillo se clava en su pecho, para ser apuñalado repetidamente en el torso, saliendo su sangre a chorros y borbotones. Cooper no aguanto los feroces ataques, su piel se puso pálida antes de caer al suelo desmayado, en un charco de su propia sangre, que le llenaba la boca de un sabor cobrizo; la visión de Cooper se oscureció por completo, solo le quedó la audición y el tacto como sentidos. Antes de perderse por completo, sintió como lo empezaban a arrastrar a un sitio desconocido, rápidamente pierde por completo los sentidos y la consciencia, sin poder hacer nada para evitar lo que estaba por venir
Despierta por fin después de varias horas, sus ojos rojos y débiles por la falta de sangre veían como unas personas encapuchadas y cubiertas por mantos lo llevaban a rastras. Su cuerpo no respondió a nada de lo que veía, incluso aunque quería gritar y salir corriendo, buscar ayuda o al menos rogar por piedad para lo que sea que vayan a hacerle, la imposibilidad de su cuerpo era lo más desesperante de la situación, era como estar preso dentro de su propio cuerpo, sin poder hacer nada para evitar su destino.
Es dejado sobre una mesa de piedra sólida, el frío de la piedra era tan incómodo que juraba que podía sentir como el frío recorría sus huesos como si buscarán congelarlo. El oido de Cooper logra captar las palabras que salian de la boca del aparente jefe, un hombre con túnica roja, bigote frondoso aunque corto, con una barba bien cuidada y trabajada con esmero, y lo más llamativo de el, una enorme cicatriz que partía desde la comisura del labio superior hasta la entrada izquierda de su cabello hechado hacia atrás.
—¡Hoy nos reunimos con un objetivo muy claro! —el hombre de la túnica roja extiende los brazos por encima de Cooper—. Este muchacho... Es el cuerpo perfecto para ser el huésped de nuestra arma.
Una enorme presencia aparece alrededor del aparente culto, las velas se apagan de un segundo a otro mientras la temperatura del salón bajaba de golpe, seis enormes manos bajan lentas del oscuro techo hasta rodear al chico asustado, los ojos de la bestia brillaban como lámparas en la profunda oscuridad del sitio. Poco a poco se deja entrever el espectro, su cabello largo y manos delgadas y esqueléticas le daban una apariencia ligeramente femeninas, pero el resto de cuerpo era una masa de tentáculos que se enredaban entre si para generar unos apéndices que simulaban piernas.
—¡Ho gran dama de plata! ¡Acepta nuestro huésped para su increíble poder! —declaro el jefe.
Los dedos de la dama iban poco a poco al interior del cuerpo del chico que siente como si le insertaran millones de cuchillas en cada milímetro de su carne. Centímetro a centímetro, dedo a dedo, el espectro escarbaba dentro de la alma de su víctima, profundizando hasta lo que parece ser la esencia del chico, el lugar donde convergen todas las dimensiones interiores, un universo interno tan enorme como uno real.
Al momento de que la dama trata de interactuar con la esencia del chico es cuando el sello de su alma se activa como modo de defenderlo, una violenta tormenta de energía mágica se libera alrededor de Cooper que solo podía limitarse a observar con lágrimas de dolor como la dama es poco a poco absorbida por su alma hueca.
El espectro suelta un grito desgarrador que rompe los tímpanos de sus seguidores y resquebraja las paredes de roca sólida del lugar. La desesperación de la dama de plata la hace soltar un mar de energía mágica, al hacerlo de manera tan violenta y rápida, la liberación se manifiesta como una violenta explosión, que borra del mapa la zona en la que estaban, el bosque se incinera y desaparece en cosa de menos de un segundo, dejando un cráter donde antes hubo flora y fauna.
Lo único que quedó de la explosión fue el propio Cooper que, en su interior, logra escuchar la fuerte voz del espectro que posee adentro.
«¡¡Tu~. Déjame salir en este momento!! ¡Voy a matarte a ti y a todos los que amas!». Esas palabras solo logran sacarle una sonrisa melancólica a Geist; hacia un año ya había perdido todo lo que una vez amo.
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