CapĂtulo 1: Sasha & Dimitry
Sasha se encontraba en la cabecera extrema de la mesa de reuniones con sus socios.
— Quiero apresurar las cosas. Nuestra organización debe tener una base sólida, cuando llegue el momento, seremos capaces de gobernar este mundo —
Cuatro de los prĂncipes herederos se encontraban en una reuniĂłn de suma importancia, Sasha como representante del apellido De Acosta, sus primos Caleb y Email, son los que representan el apellido Kingman, pero el que tiene más poder de todos ellos, es el prĂncipe de dos coronas, Shawn Kingman De Acosta, es el heredero principal de dos imperios de la mafia.
Shawn es primo de Sasha por parte de su padre. Ambos son hijos de dos hermanos gemelos. Los hijos del Rey de la mafia, Shane Corleone De Acosta.
— Dentro de un mes, la reuniĂłn con Yevgeny será nuestro punto de partida. Nuestros padres tenĂan negocios con Bogdanov, Kirill, Sokov, pero esos no están en nuestras listas, primero serán nuestros aliados, despuĂ©s ya vendrán el resto —
Shawn anuncia su principal socio en esta nueva etapa de su imperio, la organizaciĂłn de los PrĂncipes Herederos. Dejando atrás la presencia de Los PrĂncipes de la Mafia, la antigua organizaciĂłn de sus padres conformado por Sainth y Sai De Acosta, al igual que Alessandro y Alessandra Kingman.
Caleb es otro de los socios. Es el representante del apellido de la familia Kingman.
— Eso está bien por ahora. Pero, debemos tener en cuenta que, si nos asociamos a Yevgeny, sus enemigos serán los nuestros. Por supuesto, incluyendo a la familia Smirnovh —
Las palabras de Caleb, hacen que los chicos se estremezcan, la sola idea de estar en el fuego cruzado de ambas familias, es una verdadera pesadilla, más sabiendo quienes son ellos. Los Smirnovh.
Email es el primer heredero del apellido Kingman. Hijo de Alessandro Kingman.
— Primero la reunión, asociarnos con él, ya después pensaremos en los enemigos que nos ganaremos —
Email es el más grande de todos ellos, con sus veinte años, ingresó a la universidad de Barcelona, dónde la Administración de Empresas es su nueva profesión.
— Que importa, me cargaré a quién sea quien se meta en nuestro camino. Debemos divertirnos en primer lugar —
Sasha prende su telĂ©fono para mostrarles una fotografĂa, todos se rĂen ante Ă©l, la emociĂłn los invade por salir a disfrutar de sus pasatiempos favoritos.
Email arremete con la tranquilidad de la ReuniĂłn con sus socios.
— No veo la hora de ver mis preciosos ojos miel. Será una noche maravillosa —
Se recuesta en el respaldo de su silla, cuando levanta la vista, todos lo miran de reojo, más la mirada furiosa de Sasha, lo estremece.
— Última advertencia, aléjate de mà preciosa —
Ha pasado unos dos meses desde que Email comenzó a cortejar a su hermana pequeña de dieciséis años, una unión que desaprueba por completo, no encuentra aceptable la presencia de Email tan cerca de ella, Samara De Acosta. Más, cuando son primos de sangre por parte de su madre.
Shawn habla despreocupadamente, ignorando la situación pecaminosa delante de él.
— Si, si arreglen sus mierdas, pero de que nos divertiremos esta noche, nos divertimos. Dudo mucho que mamá, deje ir a mi preciosa, asà que estoy tranquilo. —
Shawn interviene en la conversaciĂłn, Ă©l tambiĂ©n es un hermano celoso, su hermanita mantiene una relaciĂłn amorosa con Caleb, desde hace un año. Por esta razĂłn, se agarrĂł a golpes con su primo por Sharley, quien es su hermana, pero al no ser hija de su padre, no tiene ningĂşn lazo sanguĂneo con Caleb.
— Bien. Me pondrĂ© en contacto con seguridad ahora mismo. Papá debe estar al tanto del plan de esta noche, quien sabe, podrĂamos salir todos en una cita —
Caleb sale apresuradamente de la sala, ya la reunión se dio por finalizada. Después de dos horas de charla y planeación, ahora se tomarán un descanso de su trabajo, en sus sesiones de organización, solo están permitidos la presencia de los cuatro, más adelante se incluirá la presencia de las chicas.
Dato curioso, Caleb usa la palabra papá al referirse a su padrastro Scoth, cuando quiere burlarse de los demás, pero en realidad, odia a su padrastro.
Mientras la noche hacĂa su entrada espectacular, Sasha se preparaba para salir con sus primos, creciĂł con ellos, desde niños han sido los mejores amigos, asĂ que se siente tranquilo cuando esta con ellos.
Pero en Sasha hay un oscuro secreto que nadie puede saber, su mente está llena de oscuridad, una que lo consume dĂa tras dĂa, en la que se siente cada vez más pesado de sobrellevar, su mente necesita un escape cuanto antes, o solo llegará el dĂa en que simplemente explotará.
Observa su reflejo en el espejo, un joven precioso con unos ojos miel que destellan en la oscura mirada que tiene, su cuerpo perfeccionado con arduo trabajo en el gimnasio, su mirada se detiene en sus mangas, su piel lastimada con cortes superficiales, dan una imagen de profundo dolor.
— Odio esta mierda. Cuando encontraré la libertad —
Lo susurra con un dolor latente en su corazĂłn. Se apresura para ponerse su camiseta de mangas largas, lo combina con unos pantalones deportivos, la moda no es su gusto.
Todo lo que tenga que ver con moda, lujos no son lo suyo. Lo que él, más ama a parte de su familia, son los autos deportivos de carrera. A la edad de quince años, comenzó a interesarse en ellos, después se volvió el Rey del Draft, carreras de autos ilegales, una competición que integra a millones de personas en cada fin de semana, corredores de todo el mundo, vienen a demostrar su talento en esta competición.
Dimitry Smirnovh, el prĂncipe heredero de la mafia rusa, un hombre enigmático y misterioso.
Su sonrisa es una máscara que oculta su verdadera naturaleza, y sus ojos parecen ver más allá de la superficie.
Dimitry es un maestro de la manipulación, y nadie sabe que se esconde detrás de su mirada glacial.
Siete de la noche, hotel Grierson, donde se hospedaba Dimitry junto a sus amigos, él miraba por la enorme ventana de su habitación, su mente perdida en cualquier parte, menos en la presencia de su amigo, quien se encontraba sentado en el sofá hablándole de los planes de esta noche.
— Primero observaremos, luego si es seguro, podrás competir. Uno nunca sabe de dónde saldrán los enemigos. Hm, Dimitry me estas escuchando, ¿no? —
Alexander Sokov, su amigo más cercano es quien le está hablando.
Su mirada perdida, pero su mente estaba llena de niebla, una que no le dejaba estar tranquilo, soportar la presiĂłn de su apellido es una carga enorme para Ă©l, asĂ que busca pasatiempos que no sean peligrosos para su vida, aunque teniendo un escuadrĂłn de seguridad custodiándole la espalda, quien se atreverĂa a ponerle una mano encima.
— ÂżCrees que venir a Barcelona fue una buena idea? Digo, siempre que salgo fuera del paĂs, una bala me persigue —
Aún recuerda los innumerables atentados en los que ha sufrido en sus diecinueve años, un joven valiente con un futuro definido, el único hijo varón de la familia Smirnovh, una familia de mafiosos. Dónde la herencia más grande que posee no es la sangre, si no el apellido mismo.
Smirnovh, es sinĂłnimo de superioridad y realeza.
— No llames a desgracias. Creo que es una frase que escuche mucho en este paĂs, asĂ que te lo repito, despreocĂşpate, estamos para ti siempre. Además, los guardias ya se adelantaron al terreno, no te dejaran ir, si hay peligro —
Se acerca a su amigo, unas palmadas en el hombro para demostrarle su apoyo.
Luego de esa corta conversación. Se dirigen al primer piso, donde se encuentran sus demás amigos, todos hijos de mafiosos rusos. Aunque, el que lidera el grupo es Dimitry, los demás son hijos de sus socios más cercanos.
Incluyendo los Sokov, los Bogdanov y los Marconi una familia compuesta por Rusia e Italia.
Alexander Sokov. Primer socio de la Zarina Velvet. Hijo del congresista y pacifista, Alberth J. Sokov.
Chrysto Bogdanov. Segundo socio de la Zarina Velvet. Hijo del presidente del conglomerado más importante de toda Moscú, Vinicio Bogdanov.
Vladimir Marconi. Tercer socio de la Zarina Velvet. Hijo del general de las fuerzas armadas de Rusia, General Ilker Marconi.
— Mira, está pista es espectacular. Madre mĂa, las mujeres son unas diosas del olimpo. Esta noche quiero follarme a una de pechos grandes y un enorme trasero —
Todos se carcajean ante las ocurrencias de Vladimir Marconi, muestra las imágenes de las carreras que se hacĂan, donde se muestran la pista, los autos y las mujeres sensuales que se adentran en la pista.
— Chico, todos sabemos que nunca serás capaz de follarte a una mujer. Para empezar, deberĂas hablar con ellas —
Chrysto es quien se burla de su amigo, saben que Vladimir es bastante tĂmido para coquetear con las mujeres, asĂ que ellos siempre se burlan de eso.
— Vlad, no le hagas caso. Pero, todos sabemos que serás el único, virgen en la organización —
Dimitry se enfrenta a la mirada penetrante de su amigo, oculta su sonrisa con su mano, luego le ofrece una copa de champaña, para aligerar el ambiente. Todos se divierten dentro de la enorme limusina que los lleva rumbo a la pista de Cataluña, a las afueras de Barcelona. Para una noche de diversión pura, para los cuatro amigos.
— ¿Crees que los autos ya están en la pista? —
Alex, hace la pregunta. Rápidamente Dimitry toma su teléfono, quién contesta del otro lado es su guardia de seguridad. Una llamada que duro un suspiro.
— Yuri ha dado el okey. Todo seguro hasta ahora —
Después de eso, los cuatro jóvenes levantan sus copas para brindar por una noche de pura diversión. Una noche para el olvido, donde planean olvidar sus cargas dentro de la organización.
Por otro lado.
Sasha se encontraba montado en su convertible azul, su auto favorito de carreras. Por alguna razĂłn, el color azul representa una calma para la tormenta que se cierne sobre su cabeza, siempre ha sentido una presiĂłn invisible sobre sus hombros. Desde que era más joven, esos sĂntomas se hicieron presentes en Ă©l, dando paso a la ansiedad y la depresiĂłn mental, donde su Ăşnico momento de tranquilidad es donde deja que la adrenalina fluya en todo su cuerpo.
— Sasha. Por ahora todo bien, estaré cerca de ustedes. —
Sigue mirando su telĂ©fono, en su oĂdo contiene un audĂfono diminuto que lo comunica directo con su guardaespaldas, Dominic MartĂnez.
— De acuerdo. Por favor no le quites los ojos de encima a las chicas, cuida que nadie se acerque a ellas —
Al decir eso, se frota sus ojos, la presencia de las chicas lo pone ansioso, no por el peligro, si no por la cercanĂa de Email con su hermana, incluyendo la relaciĂłn de Caleb con su prima Sharley.
La limusina de los rusos se detiene en frente de todo el mundo presente. Las miradas llenas de curiosidad se centran en quién bajará de ella.
Sasha levanta la vista, el murmullo es latente.
Frunce el ceño, no estaba enterado que nadie más vendrĂa a retarlo en esta noche, asĂ que está un poco ansioso por saber quiĂ©n es la persona.
La puerta se abre después de unos tres minutos.
Sale de ella, un joven apuesto con una cabellera que llegaba a sus hombros, una cara preciosa, vestido con traje de lujo.
La mirada de Sasha se centra en Ă©l, de pronto se da cuenta de los latidos incesantes de su corazĂłn, es la primera vez que se siente atraĂdo por un hombre.
La cara de Dimitry es lo Ăşnico de lo que no podĂa evitar quitar sus ojos. —¿Pero que mierda? —
Balbucea en voz alta, detrás de su oĂdo, Dominic lo escucha.
— No estaba enterado. Son prĂncipes de Rusia, todos ellos —
Se agarra rápidamente la oreja al escucharlo hablar. Se pone tenso, suelta un suspiro largo.
— Supongo que no saben de nosotros. ¿O están aquà por artificio? — se queda un momento contemplando como todos se bajaban de la lujosa limusina.
— Caleb. Aleja tus sucias garras de mi preciosa. —
La voz de Shawn resuena a lo lejos de dĂłnde estaba Ă©l, de pronto la figura de Shawn se pone rĂgida, dirige su mano a su oreja simulando rascarse.
El audĂfono de Sasha, suena, le habla su primo.
— Concéntrate en tu carrera. Deja en nuestras manos, son de la ruleta rusa. —
Se carcajea. Las manos de Sasha aprietan el volante, su ansiedad lo carcome hasta lo más profundo de su ser.
Sale de su auto, mientras se dirigĂa con su hermana, se topa con nada más que el prĂncipe ruso.
— Discúlpame. Pero, adelante pasa —
Dimitry le extiende la mano para darle paso, pero los ojos de Sasha se clavan en sus profundos ojos verdes, un color vibrante para la vista del ser humano.
Dimitry tiene esos ojos tan profundos, penetrantes que llegan hasta el alma oscura de Sasha, una nariz recta, pĂłmulos definidos y unos labios simĂ©tricos. Su cabello rubio es largo, brillante que resalta aĂşn más su belleza. Nunca antes me habĂa fijado en el aspecto de ningĂşn hombre, solo me parece repulsivo ese sentimiento de interĂ©s romántico que poseen las personas sobre otros.
¿Qué está pasando conmigo?
En la mente de Sasha. — ÂżCĂłmo podrĂa un hombre ser hermoso? —
Sin darse cuenta, una sutil sonrisa se dibuja en sus labios, Dimitry quien se encontraba frente de él, lo nota.
— Soy Dimitry. Es la primera vez que vengo a correr. — le extiende su mano para saludarlo.
Cuando Sasha y Dimitry se conocieron en esa reuniĂłn de corredores y fanáticos de los autos, la tensiĂłn entre ellos fue palpable. Sasha se sintiĂł atraĂdo por la elegancia y la sofisticaciĂłn de Dimitry, mientras que Dimitry se vio intrigado por la pasiĂłn y la intensidad de Sasha.
Pero ambos sabĂan que no podĂan permitirse el lujo de sentir algo más que respeto mutuo.
— Sasha. Hm, ese es mi nombre. ¿Asà que corredor? —
Es la primera vez en toda su vida que se siente nervioso en una situaciĂłn como esta, antes nunca le llamĂł la atenciĂłn nadie.
— Si, estaba un poco nervioso, pero viendo el ambiente. Creo que será lindo estar entre los corredores —
Su sonrisa jamás abandonó sus labios. Desde que comenzó a hablar con Sasha, se ha mantenido tan alegre que causa más confusión en Sasha.
— Siempre está lleno de personas, ya sean apostadores, corredores o simplemente gente con ánimos de fiesta. —
Se rasca la nuca, más su corazón no ha dejado de latir tan rápido desde que lo vio por primera vez. Hasta parece que se enamoró por primera vez.
Esto es una locura.
— Entonces tú … tú, eres Sasha, ¿no? He notado que no eres español —
Se muerde un dedo. Ante los ojos de Sasha, es una señal de ansiedad o nerviosismo.
— Soy extranjero. Sudamérica —
Sus ojos recorren el cuello de Dimitry, nunca antes experimentó esto, pero ¿Por qué este hombre es la excepción?
— Lo noté, hablas bien el inglés, pero tu español es muy bueno. Digo, los españoles tienen ese acento lindo —.
Sasha se recuesta en la pared cercana — Ah. ¿Dices que los españoles son lindos? —
Sus ojos se agrandan un poco, sonrĂe más animadamente.
— No piensas lo mismo, sus mujeres son las más bella de este mundo —
La sonrisa de Sasha desapareciĂł en un instante, una ola de celos recorriĂł su torrente sanguĂneo.
— Santa mierda. OlvĂdalo, debo correr —
Se iba a alejar de Dimitry, cuando este le tomó del brazo, lo detuvo con fuerza. Su mirada llena de un sentimiento desconocido para sà mismo. Abrió lentamente su boca para hablar, cuando su guardia llegó corriendo hasta ellos dos. Sasha sintió la mirada penetrante de este hombre que acababa de llegar, pero lo que más le llamó la atención fue el hecho de que el agarre de Dimitry se intensificó en su brazo.
— Joven amo. Debemos marcharnos ahora mismo, los prĂncipes están aquà — se detuvo abruptamente en cuanto vio a Sasha.
Sus ojos recorrieron la mano de Dimitry tomando el brazo de Sasha. Que se supone que deba pensar de ellos dos actuando de esa manera si tan solo acaban de conocerse.
— Esta aquĂ. ÂżMi señor, se encuentra bien? Debemos marcharnos sin escándalos —su mirada esta asustada. Se acerca más a Dimitry.
— No hay problemas. Su aparición es una sorpresa para nosotros, pueden quedarse a correr. No habrá problemas, te doy mi palabra— le extiende la mano a Dimitry.
SonrĂe ampliamente — Sasha De Acosta. Heredero del imperio De Acosta —.
— AsĂ que un prĂncipe heredero. Bueno, un placer conocerlo. Dimitry Smirnovh — toma sutilmente su mano, la aprieta suavemente.
Una sonrisa se extiende en su cara, mientras se pierde en los profundos ojos miel de Sasha.
La carrera comenzĂł.
Sasha estaba en su auto mirando las notificaciones de su telĂ©fono, revisaba su chat grupal. Los mensajes iban desde la apariciĂłn de los prĂncipes rusos, hasta la planeaciĂłn de una emboscada.
— Malditos. Como planearon eso en unos segundos — murmuraba bajo. De pronto alguien toca la ventanilla de su auto.
Baja lentamente la ventanilla. Su hermana esta al otro lado.
— Si vienes a rogar porque no aplaste a tu amor. Date la vuelta —.
Samara le sonrĂe. — Vine a informarte que me montarĂ© en el auto de Email, está hecho — su hermano saca la cabeza de su auto, la mira a los ojos.
— Mierda. ÂżPor quĂ© tus ojos tenĂan que ser idĂ©nticos a los mĂos? Hasta pareces mi gemela —
con el dedo Ăndice, le acaricia la mejilla. Con un gesto con la cabeza, su hermana se emociona más, da unos saltitos en su sitio, antes de irse, le deja un beso suave en la mejilla a Sasha.
Cuando el sonido de una trompeta da inicio a la carrera.
Todos los competidores salen disparando de la pista, Sasha con su calma se hace paso entre los autos, sonrĂe cuando visualiza el auto de Dimitry delante suyo.
Con cada segundo, se emocionaba más.
Caleb y Sharley lo sobrepasan, ahora se encuentran en la delantera, pero no es algo que le preocupa al rey de las carreras, se adelanta a dos corredores. Deja atrás a Dimitry y los demás. Ahora va cabeza a cabeza con Email, de pronto la carrera se torna furiosa, Sasha se adelanta.
Lidera la carrera hasta casi una milla, luego en una curva empinada, un auto de color amarillo lo alcanza.
— Mierda. ¿Quién osa, importunar a su majestad? –
Con un grito de victoria, llega a la meta.
El campeĂłn mantiene su corona. Al volver al punto de partida. Todos esperaban con ansias al campeĂłn de la pista, entre ellos su primo Shawn.
Ellos dos son amigos inseparables desde que tienen memoria, Sasha jamás ha querido a nadie más, como quiere a su primo Shawn, el hijo de su tĂa Sai. La gemela de su padre, Sainth.
Algunos dicen que ambos son completamente diferentes, aun asĂ, a ellos dos no les importa lo que digan de ellos, siempre fueron honestos consigo mismo, atendiendo Ăşnicamente a la amistad que mantienen desde los cuatro años, cuando la madre de Shawn lo llevo a la casa de su hermano para celebrar sus cumpleaños nĂşmero tres.
Desde ese año, se hicieron uno solo.
— Vaya locura, esta vez te luciste. ÂżA quiĂ©n querĂas impresionar? — eso Ăşltimo lo susurra al oĂdo, mientras lo abraza para felicitarlo.
— Campeón es campeón. Nadie puede conmigo. —
Levanta su puño cerrado ante los gritos de aquellos que vitoreaban su nombre.
Sasha disimuladamente voltea hacia atrás para ver a Dimitry, cuando lo encuentra con la vista, él se encontraba parado con una mano puesta en la puerta de su auto de color negro con dibujos amarillos.
Esta tan despreocupado, ni se inmuta por el alboroto que produce la presencia de Sasha.
Continua en el siguiente capitulo đź‘‘