Prólogo
En algún momento del 2015…
Era una noche tranquila, en una base ubicada en lo más profundo de África, los hombres que trabajaban ahí descansaban sin saber lo que pasaría.
Cerca de la media noche se detonaron las alarma y una voz sonó en todo el lugar “Detengan a los traidores, se dirigen a la armería”
La explosión había ocurrido en el pasillo que conectaba el comedor con la sala de entrenamiento virtual, mientras dos personas corrían por los pasillos que llevaban a la armería; un hombre y una mujer,
perseguidos por los guardias en turno del lugar. Tan pronto entraron en la armería bloquearon la puerta en el momento justo en que los soldados se acercaban a ellos.
Sabían que estaban atrincherados y cuánto más tardarán más difícil les seria salir vivos del lugar a lo que el hombre habló:
—Tenemos que apresurarnos, Ximena ¿Segura que guardan el Droster con todas las armas? esa explosión no los distraerá por mucho.
La chica la cual se apresuraba a buscar un rifle decorado de forma particular sin voltear a ver a su compañero contestó:
—Estoy completamente segura, me tomo meses descubrirlo y ocultarlo antes de esto, está junto a la munición de los tanques.
El hombre se acercó al lugar que su compañera le indicó y entre todas las municiones lo encontró, el objeto que buscaba, a lo que comentó
—Bien lo tengo, toma lo que te falte y acabemos con esto.—Después de eso recogió varias granadas y se acercó a las pistolas escogiendo una en particular mientras se preparaba para el ataque.
La puerta se abrió, pero los soldados que trataron de entrar fueron recibidos por una ráfaga de disparos del rifle de Ximena y dos granadas de humo. El denso humo les permitió salir y mientras el hombre cubría a su compañera disparándole a los guardias con un revolver, el cual, cuando la bala impactaba en un soldado provocaba una pequeña explosión lo suficientemente grande para acabar con un grupo de un solo disparo. Lograron llegar al laboratorio del lugar, Ximena fue la primera en entrar, acabo con el par de guardias que se encontraban dentro y se dispuso a cubrir su compañero para que entrara, al bloquear la puerta el hombre hablo nuevamente
—Tenemos que apresurarnos, solo contamos con cinco minutos antes de que descubran y bloquen nuestra salida.
—Lo sé Leo, te recuerdo que yo fui la que organizo el plan, tus ya nos hubieras matado
—Lo sé y eso me encanta de ti—Respondió Leo mientras se acercaba a Ximena y le daba un tierno beso. Ella lo aparto y lo vio de forma coqueta sabía que no tenían tiempo para eso y Leo lo también lo entendía por lo que volvieron a buscar.
Rápidamente encontraron lo que buscaban, los planos del arma Droster, los quemaron y volvieron a usar la técnica de escape que habían usado en la armería, durante el tiempo que la granada de humo les genero se separaron obligando a los guardias de la base hacer lo mismo.
Leo disparo contra los soldados que venían detrás de él, los soldados caían como moscas, incapaces de analizar lo que pasaba.
Ambos llegaron al mismo tiempo a la zona donde había sido la explosión pero en cuanto se encontraron fueron recibidos por disparos de soldados que se habían despertado por las alarmas y los guardias que quedaban por lo que tuvieron que cubrirse en los pocos pedazos de muro que la explosión había dejado.
No dejaban de llegar soldados y poco a poco se veían acorralados a pesar de eso ellos no cedían ni un solo centímetro. Pronto protegido por un grupo de soldados con escudos antibalas llegó un hombre el cual por su traje se notaba que era un Coronel y les grito.
—¡Leo, Ximena! Ríndanse, no tienen que hacer esto, son de nuestros mejores hombres la asamblea los perdonara
Ximena fue la primera en responderle al hombre:
—¡Maldito sea Zack! Se supone que éramos un equipo
—¡Puto traidor de mierda! Yo mismo te matare—Le siguió Leo
—Si así lo quieren ¡Mátenlos!—Finalizo Zack al tiempo que sacaba su arma
Leo trataba de cambiarse de cobertura para poder ayudar a Ximena, la cual empezaba a tener problemas con los ataques de su flanco izquierdo, en ese momento paso algo que ninguno de los dos esperaba, pero una bala alcanzo a Ximena dándole en varios órganos vitales, Leo en un ataque de ira y miedo lanzo todas las granadas de humo y cegadoras que le quedaban mientras se acercaba a su compañera. Al mismo tiempo Zack se retiraba cubierto por un pelotón y guardaba su arma la cual había hecho un único disparo.
Al momento en que Leo se encontró junto a Ximena noto que sería imposible que ella saliera viva de eso. Ella consciente de la gravedad de la situación se acercó a Leo y con las pocas fuerzas que le quedaban hablo en lo que sonó como susurros
—Vete, dame el revolver que te di el primer día que nos conocimos, déjame darte tiempo
—No pienso dejarte, así me cueste la vida no puedo perderte, no de esta forma
—Recuerda porque lo hicimos, vete y cumple lo que me prometiste, acaba con ellos por mi —Tras eso Ximena le dio un beso a Leo al tiempo que le entregaba su rifle y tomaba el revólver de él y sus últimas fuerzas las ocupo sacándolo por el agujero que quedo por la explosión
Cuando Leo salió se detonó una explosión que acabó con el edifico, un último acto de Ximena. Al aterrizar se alejó y presenció como el edifico se venía abajo, mientras se lamentaba por la muerte de aquella a quien amaba tomo el rifle con ambas manos y a la luz de la luna juro vengarse de la Asamblea o morir en el intento. Mas debió de alejarse al notar que un par de helicópteros salían de los restos de la base, huyo sabiendo que ni él ni la asamblea descansarían hasta que uno de los dos cayese.