Inicio
Taehyung sabía que no pertenecía a ese antro.
Demasiado humo, demasiado barrio, y sobre todo, demasiado naco.
Pidió un trago, acomodándose el reloj, intentando fingir que aquel alcohol barato no le raspaba la garganta.
No se dio cuenta de que se disoció en dirección de Yoongi, logrando molestia en este.
—¿Qué ves pendejo?
Taehyung sonrió sin humor.
—A huevo te tenía que salir lo pinche naco, típico de la gente de tu clase.
Yoongi dejó su cerveza de lado, había intentado contenerse desde hace rato cuando vio la primera grosería de aquel tipo, pero esta vez fue demasiado.
—Pues este naco te va a partir toda tu madre, cabrón.
Yoongi soltó el primer puñetazo, logrando romperle el labio a Tae. Y aunque él no sabia pelear, se defendió.
¿Quién diría que una pelea podía ser el comienzo de un amor prohibido?