Elena y sus pies
Apenas el profesor nos dio la orden de poder irnos a nuestras casas, salí corriendo a la biblioteca. Mañana tengo un examen de química que no puedo perder, y la verdad, siempre elegiré los libros.
soy Alex, un estudiante de ingeniería genética en la universidad, tengo 19 años, ojos verdes, y de pelo castaño largo.
corrí por las calles hasta llegar a la biblioteca municipal, aunque tenga un cuerpo atlético siempre me canso en el transcurso de la universidad a biblioteca.
entre a la biblioteca, era grande, dos plantas, tenía una iluminación cálida. Camine por el pasillo principal, hasta llegar a la recepción que quedaba al final del pasillo, y allí estaba sentada Elena, la recepcionista.
Tenía una estatura mediana, era de tés blancos, tenía pecas en su rostro cosa que me pareció muy bonita en ella, es de ojos cafés y junto a sus gafas resalta su belleza . tiene unos senos no muy grandes pero bien formados, sus glúteos son grandes y bien parados, y unas piernas sexys.
-Hola Elena ¿cómo estás?
pregunte en un tono casual mientras apuntaba mi nombre en una lista de mesas.
-Hola Alex, me ha ido bien, solo que estos asientos son realmente incómodos
me respondió mientra se acomodaba en su asiento.
-jajaja lástima por ti, en cambio yo siempre disfruto de los sillones de la mesa siete
-aja, un día pediré que te cambien los asientos Alex
-elena, ¿sabes dónde están los libros de química?
Elena piensa unos minutos, y luego se levanta de su asiento y sale de la recepción y se pone al lado mío, y ahí los veo, sus pies, llevaba unos tacones negros junto a una falda corta de color negro. Siempre he tenido ese fetiche por los pies.
-como soy buena amiga, los buscaré por ti. ve y siéntate donde siempre te haces, y ya te caigo
sonrió ante su ofrecimiento
me voy aún lado de la recepción justo a la mesa siete, mi favorita, ya que esta tapada por estanterías de libros y genera un ambiente de intimidad y calidez.
Elena me trajo cuatro libros, y levanto uno en su mano mostrándome su portada
-quimica básica, de Peter Atkins, ¿solo necesitas estos?
-Si Elenita solo esos
cruzamos nuestras miradas
-¿Elenita?
-un apodo de confianza, ¿te gusta?
me sonrie y dice:
-Me encanta Alex...
nos miramos, noto algo de picardía en su voz, y luego ella se va a su escritorio, el cual queda enfrente de donde yo estoy de manera que puedo ver sus tacones y pies, me encantan.
Pasan las horas, estudio lo básico diagrama de órbitas y configuración electrónica, pero hay algo que no me deja concentrarme del todo, sus pies. No dejo de imaginar su olor, su textura, todo eso hace que mi cuerpo reaccione.
de repente a lo lejos miro que ella se retira sus tacones dejando a la vista sus hermosos pies. Tiene las uñas de un rojo vino tinto, y su planta está ligeramente rojas, cosa que hace mi bello se erize.
deseaba saborear sus plantas, pero no podía ir y decirle "Elena te puedo besar los pies?"
me levante del sillón y camine a la recepción con mi lápiz en mano.
-wow Elena, que linda estás hoy
ella me mira y se ríe por mi comentario
-gracias Alex, sabes, es raro que digas eso siempre creí que eras gay
llego mi momento de hacer mi jugada.
-gay? yo? te equivocas Elenita por qué si fuera gay no estaria tan flechado a ti.
dejo caer mi lápiz.
-oh vaya, que torpe soy
me agachó para recoger mi lapiz y veo sus pies, eran hermosos y queria tocarlos, estaba tan cerca de ellos que podia sentir su hedor.
pero ella movio sus pies mas hacia mi, como si supiera que los estoy viendo.
agarre el lápiz y me levanté.
ella me miraba directo a los ojos, no podia descubrir que me decía su mirada.
de repente ella me sonrió y me preguntó:
-¿te gustan los pies Alex?
dijo con tono jugueton.
-mmm si, me gustan
-vaya, nunca conocia a nadie con ese fetiche
-bueno, ahora me conoces
nos miramos y finalmente fui a la mesa siete.
no puedo creer que ella se diera cuenta de mi fetiche, y que yo mismo se lo confesé, realmente me encantan los pies de Elena.
Pasarón unas horas más, el sol se empezaba a ir, de repente vi como Elena se ponía de pie y con sus hermosos tacones se dirigió hacia mi.
al llegar pude senrir una tención entre los dos.
-hola Elenita, ¿pasa algo?
-si, si pasa algo —dijo con un tono de enojo — crees que no me he dado cuenta que estas viendo mis pies desde hace horas?
me pongo un poco nervioso y le contesto:
-pues, perdoname elena pero tus pies son miy bonitos, además tú te quitas los tacones y se ven muy...muy....
-¿muy que?
me sonrojo aún más
-apetecibles
-apetecibles dices, ¿acaso quieres chuparme los pies Alex?
-mmmmm —pense— la verdad es que si, si me gustaría
ella sonrió ante mi respuesta y se sento a mi lado en el sillón
-¿ya te dije que estás hermosa hoy?
-si, ya me lo dijiste cuando fuiste a mi recepción a ver mis pies —dijo en un tono seductor —si, cuando tiraste tu lápiz y todo eso.
hay un silencio muy incomodo, sus piernas cruzadas hacen que me sonroje, de la nada ella me pregunta:
-entonces ¿si me vas a chupar mis pies?
me quedé atónito, la mujer con la que sueño chuparle los pies, me lo está pidiendo.
-esta bien, si eso quieres
de repente ella desenfunda sus deliciosos pies de sus tacones, el olor de todo el día es tan lascivo, que mi cuerpo reacciona de inmediato.
-entonces arrodillate y lamelos, te doy mi permiso Alex.
lo pienso, arrodillarme a sus pies para poder lamerlos sería perder mi dignidad, así que sin pensarlo dos veces me arrodilló ante sus pies. Ella levanta su pie derecho hacia mi dandome total acceso.
lo tomo del talón y lo masajeo, la sensación suave y levemente fria de su piel , lo acerque a mi boca y finalmente uni mis labios a sus dedos, lentamente fui besando cada dedo, chupándolos y saboreando su sudor, la sensación suave de sus dedos empezó a despertar un calor dentro de mi, el cual aumentaba más y más.
-ohh —gimio elena— me encanta como los besas Alex, por favor no pares...
Mis lamidas empezaron a subir de intensidad, mi lengua recorrió su empeine y lo bese hasta el tobillo. No puedo creer que este chupando los pies de mi hermosas Elena.
baje a su talón, estaba ligeramente rojo, Empece a lamerlo rápidamente saboreando el cansancio de Elena, lami, chupe y Oli su talón, el cual desprendía un olor tan delicioso que mi cuerpo reaccionaba, creando más calor creciente.
-Alex, no pares, ohh joder se siente tan bien—gemia Elena mientras yo deleitaba sus pies.
de repente Elena subió su otro pie, lo agarre y junte sus dos pies, la imagen era tan lasciva, y no aguante más y restregue sus pies por mi rostro, oliendolos y sintiendo la suavidad de su piel de sus olorosas plantas.
mi erección estaba tan fuerte que no aguante más, saque mi verga dura y puse sus pies en mi polla.
-vaya Alex, que duró estas, eres un total irrespetuoso al hacer estos actos sexuales en la biblioteca donde yo trabajo —exclamo elena mientras ella empezaba a mover sus pies de arriba a bajo masturbando mi erección con sus olorosos pies.
me masturbo por unos minutos, sintiendo la suavidad de sus pies apretando mi verga erecta.
-maldita sea Elena, tus pies son tan lascivos joder
-si, mis pies son tuyos Alex, derrama tu esperma caliente sobre mis cansados pies...
me empezó a masturbar mas rápido, estaba al borde de mi propio orgasmo.
-joder.... Elenita, me voy a correr Joder....
-ohh joder, que verga tan dura —gemia Elena mientras restregaba sus plantas en mi glande.
-¡ohhg joder me corrooooo!
solté una gran carga de esperma directo en sus pies, los pies que tanto desee estan ensuciados por mi propio esperma.
-joder que rico, esto debe saber tan bien... —elena se llevó su pie derecho y se lamió su propio pie, saboreando su propio sudor y mi esperma.
ver a Elena chupar sus propios pies combinados con mi esperma hizo que mi polla se volviera a poner dura.
me puse de pie dispuesta a follarla allí mismo.
Me acerqué a ella y nos miramos directo a los ojos, me acomode para poder besarla.
-que esperas Alex, besame y follame aquí mismo —eso sonó tan caliente.
nuestros labios se unieron en un beso lleno de tensión sexual, ella enredo sus piernas alrededor de mi cintura, y yo la agarre de su enorme culo y la levante del sillón. Quedamos de pie, yo cargandola a ella, nuestras lenguas se movían rápidamente dentro de nuestras bocas, saboreando nuestra propia saliva.
mi polla estaba dura y gruesa, así que desesperadamente tumbe todos los libros de la mesa y acosté a Elena sobre ella, Subí su falda rápidamente, corrí su tanga un poco y acomode mi pene en su entrada mientras ella me rogaba que la follara.
-¡Maldita sea Alex, follame de una maldita vez!
la agarre de su cintura y de una estocada mi gran polla se hundio en en su interior
-¡ohhhh siiii! —gimio elena.
la empece a penetrar rápidamente, su coño estaba apretado pero muy húmedo, mi pene salía y entraba con fuerza.
-elena, no grites tan fuerte, no querrás que nos vean....
dije mientras aumentaba la velocidad de mis embestidas
-alex... perdóname pero tú pene...¡ohhh!
gimió ella cuando subí su pierna derecha, de manera que su pie quedó en mi rostro, lo lami y bese, su talón desprendía el olor a sudor que tanto me excita.
-si....lame mi pie mientras follas a tu linda recepcionista Alex...
Mi pene chocaba constantemente con su coño, sus jugos salían como una fuente, y su clitoris el cual empece a pellizcar con mis dedos, y mi lengua saboreando su talón, hacían que cada segundo mi orgasmo se acercara mas y más
-si Alex, dame placer, soy tuya....—gemia suavemente mientras se tapaba la boca tratando de no gritar de placer
ella doblo su pierna dándome acceso a más zonas de su oloroso pie, Lami su dedos y chupe cada uno de ellos, la textura suave y cálida de su piel olorosa hacia que mi verga se entierre mas y mas en el coño de elena.
-joder Elena, me voy a correr
-correte en mis tetas, deseo tu esperma en mis pezones Alex
después de unos minutos saque mi pene de su coño, me subí encima de ella en la mesa. su blusa verde estaba aún puesta, retire dos botones de su escote y metí mi pene por allí.
Maldita sea, es la mejor sensación que he sentido, sentir sus enormes y suaves tetas apretar mi verga hizo que casi me corriera, pero logré aguantar.
ver mi verga metida entre ese delicioso par de tetas es muy erótico, y aunque no pueda ver sus tetas debido a su blusa, sus pezones erectos y la sensación suave y compacta de sus senos me hacen entender que no lleva sostén, así que no pierdo ni un segundo y empiezo a manosear ese par de tetas mientras mi pene se masturba con ellas
-joderr Alex....tu pene está tan caliente, deseo que derrames tu esperma y ensucies mis tetas y blusa con ellas...
la textura suave de su blusa mas sus pezones duros y sensibles me hacían sentir ganaa de correrme.
-¡Siii manosea mis pezones Alex, dame tu sucio y caliente semen!
empece a mover mas rápido mi pene, manoseaba mas fuerte sus tetas de manera que apretaba mas mi verga, y sus pezones duros creaban una imagen lasciva.
-joder Elena..
no podía aguantar más....
-¡ME CORROOOO!
Mi pene expulsó una cantidad absurda de esperma, su blusa quedó completamente manchada, así que desabotone todos sus botones y la retire, vi sus senos desnudos, llenos de mi esperma
-mira lo que has hecho Alex....-levanto su mano y se restregó todo mi esperma por sus tetas, volviéndolas brillosas.
-joder Elena, no hagas eso, se me va volver a parar...
-¿quieres terminar en mi vagina?
-me encantaría....
Elena se levantó y yo me baje de ella, nos acomodamos y ella se puso otra blusa, limpiamos todo y me susurro:
-te llevaré a mi apartamento, sígueme...
camino a la salida de la biblioteca y yo la seguí
esa noche follamos por horas hasta dejarme totalmente seco.
FIN