Tete x Abuelo. Crema batida

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Summary

Tete prepara un pastel para su abuelo.

Genre
Erotica
Author
Tete🌺
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Los papás de tete se fueron de viaje unos días por trabajo, tete ya era mayor de edad pero no quería estar sola tanto tiempo por lo que le pregunto a su abuelo si quería pasar la noche en su casa y su abuelo aceptó de inmediato.

La mesa de la cocina estaba llena de ingredientes y utensilios para preparar el pastel perfecto como muestra de agradecimiento a su abuelo por hacerle compañía. Ella era muy cercana a su abuelo, más cuando se dio cuenta de como le miraba, desde ese momento decidió aprovechar todas las ocasiones que tenía para estar con su abuelo.

Tete llevaba un rato preparando el pastel en lo que su abuelo llegaba cuando el timbre de la casa sonó. Bajó la vista hacia la ropa que vestía, era un crop top color blanco muy pegado que le cubría hasta el cuello pero era transparente y tete decidió no usar brasier ese día asi que los pezones rosados se le marcaban en la blusa. También uso el short más corto y ajustado que tenía en su armario uno de color negro que le alzaba el culo. Tete caminó hacia la puerta y la abrió sonriendo al ver a su abuelo.

—Abuelo! Que bueno que veniste!— dijo contenta con la mirada de su abuelo sobre ella, lo abrazó y el anciano aprovechó la posición para bajar un poco sus manos casi tocando su culo.

—Sabes que haría cualquier cosa por mi nieta— dijo el abuelo alargando el abrazo presionando el cuerpo de tete al suyo. Tete sintió su coño mojarse cuando sintió la polla del abuelo contra ella.

Al alejarse tete solo podía pensar en ese miembro dentro de su boca y ser follada por su abuelo como tantas veces imaginó.

Sonrió y guío a su abuelo a la cocina, en el camino el anciano no dejaba de verle el culo mientras caminaba, el pequeño short se le había metido entre las nalgas marcándose completamente.

—Abuelo, te estaba preparando un pastel estará listo pronto.— sonrió tocando el brazo del anciano.

—No era necesario preciosa.

—Es un regalo porque veniste a quedarte conmigo está noche.— dijo en tono coqueto, el abuelo se acercó un poco.

—Me hace feliz hacerte compañía.— dijo tocando su pequeña cintura descubierta y acariciandola.

Tete se volteó quedando frente a su abuelo y le rodeó el cuello con sus brazos.

—Es que no quería estar sola abuelo— dijo pegando sus tetas al pecho del anciano, sus pezones estaban duros y rozaban en la camisa del hombre mayor.

El abuelo miraba sus tetas mientras apretaba su cintura con sus dos manos y mantenía a tete pegada a su cuerpo, su polla empezó a crecer dentro de sus pantalones.

—Abuelo— habló tete sonriendo—Mira esto.

Se despegó un poco de su abuelo y alzó su blusa hasta encima de sus grandes tetas. El anciano se quedó mirando a tete y luego llevó su mano a su pecho mientras que la otra la tenía en su cintura.

Tete gimió al sentir como la apretaba con su mano dura y arrugada por la edad.

—¿Quieres que juegue con tus tetas?— dijo excitado y tete asintió frenéticamente.

—Si abuelo, por favor— pidió.

Su abuelo la empujó contra la mesa de la cocina y agarró su culo manoseandolo a su antojo mientras las tetas de tete estaban frente a su cara.

—Mmm fóllame abuelo, dame tu polla.— casi gritó tete sintiendo como le bajaban los shorts dejándola desnuda pues no se había puesto ropa interior.

—No te pusiste nada abajo preciosa, ¿sabías que te iba a follar verdad?— dijo su abuelo quitándole la blusa.

—Si abuelo, quería estar lista para ti.— dijo apretando sus propias tetas sintiendo su coño mojarse.

El abuelo mira la mesa de la cocina y vio la lata de crema batida junto a todos los ingredientes para preparar el pastel, una idea se le pasó por la mente y agarró el spray.

Agitó el dispensador poniéndolo sobre los pechos de tete y presionó dejando salir la crema batida. Tete gimió cuando el abuelo se inclinó lamiendo la crema batida de sus tetas.

—Mmm delicioso.—dijo el anciano pasando su lengua húmeda por toda la piel mientras que tete trataba de pegar sus pechos a la boca de su abuelo. Volvió a agarrar el dispensador y presionó la crema batida sobre los pezones duros de tete, el anciano se llevó el pezón de tete a la boca y chupó saboreando en su paladar la crema dulce.

—Oh abuelo, me gusta así, no pares— gimió tete viendo a su abuelo succionando su pezón con fuerza. El anciano tomo sus tetas con sus dos manos y las apretó mientras les chupaba toda la crema batida.

—Mmm, que ricas tetas tienes, nieta.— dijo succionando y jugando con los rosados pezones de tete.

Cuando se separó de los pechos de tete hizo que se arrodillara y ella obedeció de inmediato, el hombre se abrió los pantalones y sacó su polla vieja y erecta, tete salivó queriendo meterse esa verga en la boca pero antes de poder hacerlo el anciano tomó el dispensador y se puso crema en la polla frente a la cara de tete.

Tete sintió su coño chorrear cuando su abuelo le metió la polla en la boca manchada de crema batida, tete sintió probó la crema y chupó la polla cerrando los ojos y disfrutando el sabor delicioso de su abuelo.

—¿Te gusta mi polla?— dijo al ver a tete chupar y limpiar toda su polla sin descaro acabándose la crema batida, entonces se echo más sobre la polla y tete abrió su boca llenándola y saboreando como una adicta.

—Mmm.— gimió tomando la polla hasta la base y tragándose la crema manchandose la boca. Estuvo chupando como una profesional durante un tiempo hasta que la cabeza de la polla brillo de líquido preseminal y tete lo lamió con la punta de su lengua, el abuelo se desesperó y la levantó del suelo estampadola contra la mesa de la cocina.

Tomó el spray para untarse más crema por toda la polla luego abrió las piernas de tete y empujó su polla embarrada por el coño húmedo de tete.

—Ah! Abuelo!— gritó tete sintiendo el miembro resbalar con facilidad por su coño gracias a la crema, el abuelo arremetió con fuerza y empezó a follar a tete mientras lamía sus tetas rojas y maltratadas.

—Te sientes muy bien nieta.— dijo el abuelo penetrando su coño con brusquedad.

De la nada el abuelo se salió de su interior para agarrar el dispensador y meter la punta dentro del coño de tete presionandolo y llenando su agujero de crema batida.

—Ah! Que rico!— gimió tete abriendo más las piernas pues el abuelo seguía llenandola de crema. Tete no paraba de gemir mientras toda esa crema se metía dentro de su coño. Cuando el abuelo sacó el dispensador agarró su polla y la empezó a introducir en el coño de tete. Tete se apretó alrededor de su miembro al sentir a su abuelo empujar la crema batida por su agujero. Las arremetidas no tardaron y parte de la crema se filtraba por su coño embarrando su cuerpo y haciendo un desastre.

—¿Quieres mi corrida muñeca?— dijo el abuelo cuando estaba cerca de correrse.

—Si! Córrete en mi coño! Por favor!— gritó tete.

El anciano dio las últimas arremetidas cuando el semen salió disparado dentro del coño de tete.

Ella se quedó inmóvil y excitada mientras su abuelo se descargaba y cuando sacó su polla el líquido blanquecino y la crema batida espesa se deslizó por todo su coño chorreante.

El abuelo miró a tete y la hizo arrodillarse otra vez, tete obedeció y se metió la polla embarrada de crema batida y semen, el sabor dulce inundó su boca junto al sabor salado del semen de su abuelo pero aún así se lo metió todo a la boca chupando y limpiando la polla flácida de su abuelo.

—Eso es preciosa, cómete mi polla.— dijo el abuelo, tete asintió chupando con gusto su polla.

Tete aprovecharía muy bien los siguientes días con su abuelo hasta que sus padres regresaran.