The Bond of Two Worlds

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Summary

3,000 años de mentiras están por salir a la luz. Alicia siempre creyó ser una chica común, pero tras su sonrisa fingida se oculta el poder de la verdadera deidad. En un mundo gobernado por la impostora Shayana, Alicia deberá unir fuerzas con Brady, el "Ángel Pecador", y un grupo de guerreros nicaragüenses para reclamar su trono. Entre traiciones, batallas épicas contra los Crankers y un romance que desafía al tiempo, el viaje apenas comienza. ¿Es Alicia la salvadora que el mundo espera, o el secreto de su pasado la destruirá a ella y a sus amigos? No te pierdas el inicio de esta saga llena de acción, magia y misterio.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Temporada El Renacer de las Sombras: La Verdadera

Narra: Angelina

Fecha: 4/12/2026

Hola, mucho gusto. Mi nombre es Angelina Sánchez y soy una chica que sueña con ser animadora de Anime/3D/2D. Me encanta; desde que era niña miraba anime. Todos pueden pensar que soy una Otaku, pero no lo soy; me encanta ver novelas ligeras y animes de aventura, y me puse a pensar: ¿Será que puedo tener una aventura?

Estoy estudiando en una escuela de animación. Gracias a que estudié, pude venirme para los Estados Unidos, pero mi antiguo país es Nicaragua. Así es, es difícil creer que pueda estar en los Estados Unidos, ya que no permiten la migra; aquí en México están sacando a los migrantes, pero como yo vine a estudiar con carta de recomendación, no pueden sacarme hasta que termine mis estudios.

—Oye, Angelina —dijo mi hermana Anabel.

—¿Ya terminaste de pintar? —le dije.

—Sí, sí, ya terminé —dijo ella.

—Bien, entonces vámonos.

Mientras caminábamos, miré una venta donde venden manga.

—Oye, Anabel, adelántate, voy a comprar un manga —dije corriendo, dejándola ahí.

—No tardes, ya es noche —dijo ella caminando.

—¡Ajá! —rité para que me escuchara.

Llegué ahí, busqué y busqué hasta que hallé el nuevo volumen de Dr. Stone y, sin dudarlo, compré ese con el volumen de mi otro manga favorito de Inuyasha y 7 Pecados. Caminaba por ahí y, mientras pasaba por la estación de tren, alguien me empujó. En ese instante pasó el tren y... solo miré algo negro.

Temporada 1 - Capítulo 1 / Parte 2

Narra: Angelina

Cuando volví a abrir los ojos, me encontraba en una oscuridad absoluta. Sentí mis manos... los mangas de Dr. Stone, Inuyasha y de mis queridos 7 Pecados Capitales no estaban. Sentí un vacío en mi corazón. En eso, escuché voces:

—[Bienvenida, Angelina. Soy un sistema].

—¿Qué? ¿Un sistema? —dije. En eso mis ojos se iluminaron—. ¿Un sistema? O sea, ¿como en los Isekai? En serio... ¿no estoy muerta?

—[Sí, estás muerta en tu mundo].

—Ay... —exclamé, sintiendo el peso de la noticia.

—[Pero te tengo una propuesta. Sé que tú podrás cumplir con esta historia. ¿Has escuchado la historia de "Gritos de Lideres y Demonios", no?].

—¡Sí! Yo ya he leído todo el manga —respondí con seguridad.

—[En serio... bien. Entonces estás lista. En 1... 2... y... ¡3!].

—¡Espera!

En ese instante me teletransporté. El vacío volvió, pero esta vez fue sustituido por una ráfaga de aire helado. Estaba cayendo directamente desde el cielo, viendo las nubes pasar a toda velocidad. El pánico me invadió, pero antes de que pudiera gritar, el impacto llegó: caí directamente en el agua. El golpe fue fuerte, pero el líquido amortiguó la caída, salvándome de una muerte segura apenas segundos después de haber llegado.

Temporada 1 - Capítulo 1 / Parte 3

Narra: Alicia (Angelina)

Salí del agua gateando, empapada y tiritando.

—¡Maldita sea! —exclamé, escupiendo un poco de agua—. ¡Maldito sistema! ¿No pudiste teletransportarme a otro lugar?

—[Perdón, pensé que sería un buen comienzo], respondió la voz en mi cabeza con una calma que me irritaba.

—¡Fue el peor comienzo! Me llevé un susto de los mil demonios. Morir dos veces en un día no es nada fácil —le reclamé mientras intentaba ponerme de pie.

—[Bueno, no eres la única que murió en el otro mundo, así que no debes preocuparte], soltó el sistema como si nada.

Me detuve un momento y miré un mechón de mi cabello que caía sobre mi hombro. Luego me acerqué a la orilla del agua para ver mi reflejo.

—Por Dios... oye, sistema, ¿estoy en el anime que mencionamos hace unas horas?

—[Así es. Ahora eres Alicia, la villana del cuento. Eres una asesina popular por colgar a tus enemigos sin ninguna compasión absoluta].

Me quedé helada mirando mi reflejo. Mi cabello, que antes era normal, ahora era de un negro azabache, largo hasta la cintura, y mis ojos brillaban con un tono rojo intenso, como la sangre o el mismo fuego que ahora corría por mis venas.

Empecé a caminar por un bosque espeso, tratando de asimilar que mi destino era ser ejecutada o terminar mal según el manga.

—Si ya sé lo que pasa en "Gritos de Líderes y Demonios", tengo que cambiar esta historia —pensé en voz alta—. No voy a dejar que me cuelguen ni voy a ser la mala de este mundo. Si tengo el poder del fuego, lo usaré para sobrevivir, no para asesinar por gusto.

El sistema guardó silencio mientras yo me internaba más en la vegetación, dándome cuenta de que este cuerpo de "villana" se sentía mucho más fuerte y ágil de lo que Angelina jamás fue.

Caminé un buen rato hasta que, finalmente, las murallas de la ciudad se alzaron frente a mí. Había llegado a la capital de Esmeralda. El lugar era impresionante y hacía honor a su nombre: el agua que rodeaba la entrada y corría por los canales tenía un tono verde esmeralda brillante.

"Tiene sentido el nombre, ¿no?", pensaba con una sonrisa irónica mientras trataba de no parecer una asesina legendaria. Pero mi suerte no duró mucho.

—¡Che, pará un poco! —me detuvieron unos guardias, bloqueándome el paso con sus lanzas—. Mostrá tu licencia, piba.

Me quedé helada. No tenía nada, solo la ropa mojada y mi nueva apariencia. Tuve que improvisar rápido.

—Perdón... soy mercader y no tengo licencia —dije, tratando de poner mi mejor cara de víctima—. Unas bestias me atacaron en el bosque, mis cosas se las llevó el río y no pude recuperar nada porque salí corriendo por mi vida.

Los guardias se miraron entre sí, evaluándome de arriba abajo. El acento argentino de los soldados me dejó descolocada por un segundo; era lo último que esperaba encontrar en un Isekai.

—Mirá vos, qué mala suerte tuviste —dijo uno de ellos, relajando la postura—. Está bien, pasá, pero asegurate de ir al gremio a sacarla de nuevo, ¿viste? No podés andar por la capital así como así.

Respiré aliviada.

—Muchas gracias, de verdad —contesté antes de apurar el paso hacia el interior de la ciudad.

Temporada 1 - Capítulo 1 / Parte 5

Narra: Alicia (Angelina)

Entré a la Ciudad Esmeralda y, ¡por Dios!, era hermosa. Pero sabía que tenía un problema: si quería pasar desapercibida, tenía que aprender a hablar como ellos para que no me cacharan que era de otra ciudad o, peor aún, de otro mundo. El problema era que, entre más intentaba forzar el acento, mi acento nicaragüense no se aflojaba por nada del mundo. ¡Las palabras se me salían solas!

—¡Oye, piba! —me gritó un señor desde un puesto—. ¡Acá hay frutas frescas, de las mejores!

Me acerqué con cautela, tratando de sonar natural.

—¡Ah! Muchas gracias —dije, y luego intenté preguntar por el precio—. Oiga... ¿cuánto vale esta sandía?

El hombre se me quedó viendo un segundo, extrañado por mi forma de hablar, pero no le tomó mucha importancia.

—Esa cuesta dos Viche de cobre.

—¿Me vende una? —le dije, esperando que no fuera muy caro.

—Dale, ahí tenés —respondió él.

En ese momento, una señora se acercó al puesto muy apurada.

—Buenos días, señor Pablo. ¿Qué cuesta esta sandía? —preguntó ella.

—Cuesta dos Viche de cobre —repitió el señor Pablo.

Yo me quedé confundida con la moneda de este mundo. Me acerqué un poquito más al señor y le pregunté bajito:

—Una pregunta... ¿cuánto es dos Viche de cobre? ¿Son dos monedas?

El señor Pablo me miró como si me hubiera salido otra cabeza.

—No sé de qué me hablás, piba —dijo rascándose la cabeza—. Son dos Viches y listo.

Sentí los nervios de punta. Si seguía preguntando cosas tan obvias, iban a sospechar de inmediato.

—Per... perdón —dije rápido, buscando en mis bolsillos (rogando que el sistema me hubiera dejado algo de dinero al caer)—. ¡Aquí tiene!

Temporada 1 - Capítulo 2

Narra: Alicia (Angelina)

Después de lo de la sandía, me di cuenta de que los "Viches" son las monedas de aquí. ¡Wow, qué mundo más raro! Juraría que leí todo el manga, pero no recordaba para nada que hablaran argentino o que las monedas se llamaran así. Tal vez el sistema cambió las reglas o yo me salté los pies de página.

—Bueno, al gremio se ha dicho —me dije a mí misma, caminando con decisión hasta llegar a mi destino.

Entré al edificio del gremio; el ambiente olía a cuero y metal. Me acerqué al mostrador.

—Buenos días —dije, tratando de sonar segura.

—Buenos días —respondió la asistente sin levantar mucho la vista.

—Quiero hacer una licencia. Es que la mía se me perdió en el bosque mientras unas bestias me atacaban —repetí mi historia de cobertura.

—Oh, comprendo —dijo ella, suavizando un poco el gesto—. Entonces esperá acá un momento.

Se fue al fondo y volvió con un papel oficial.

—Tenés que registrarte ahí. Poné tus datos.

Tomé la pluma y empecé a escribir con cuidado, sintiendo que cada letra sellaba mi nueva identidad en este mundo:

Nombre: Alicia Sánchez

Edad: 16 años

Poder: Fuego

Nivel: 12

La asistente tomó el papel, lo leyó y soltó una risita de incredulidad.

—Vaya, piba... no creo que sobrevivas con ese nivel. ¿En serio creés que podés viajar así por el mundo? —me soltó con ese acento tan marcado.

—Sí, quiero hacer misiones —le respondí, aguantándome las ganas de decirle que yo era la "villana" y que no me subestimara.

La mujer suspiró y buscó entre unos carteles de madera.

—Bien, creo que esta es la más fácil para vos. Tenés que pagar... digo, ¡pegarle! a los Slimes que están fregando los cultivos en las granjas. Es un laburo simple, pero si no los sacás, se comen toda la cosecha.

Temporada 1 - Capítulo 2 / Parte 2

Narra: Alicia (Angelina)

—¡Bien! —dije, agarrando el papel de la misión de los Slimes.

Salí disparada del gremio. Corrí por la ciudad, pasando callejones y casas a toda velocidad, hasta que finalmente llegué a las zonas de cultivo. Eran campos extensos que rodeaban la capital.

—Por acá... ya estoy —dije, recuperando el aliento e intentando forzar el acento una vez más—. ¡Che, señores! He venido acá a cumplir esta misión de pegarle a los Slimes.

Unos campesinos se acercaron, secándose el sudor de la frente.

—¡Oh, ya era hora! Los Slimes de nivel 20 nos están fregando todos los cultivos —dijo uno de ellos con tono de desesperación.

—¿Qué? ¿Nivel... nivel 20? —repetí, abriendo los ojos como platos. ¡La asistente del gremio me había dicho que era una misión fácil! Si yo soy nivel 12, ¡estos bichos me superan por mucho!

—Así es, piba. Seguime, acá es donde están molestando —dijo el hombre mientras caminábamos hacia el fondo de la granja.

Cuando llegamos, se me paró el corazón.

—¡Mierda! ¡Si son enormes! —exclamé. Eran unas masas gelatinosas gigantes que arrasaban con todo a su paso.

—Bueno, me voy —dijo el campesino, saliendo a las corridas del lugar y dejándome sola frente al peligro.

Me quedé ahí, temblando un poco. Pero entonces, recordé que no estaba sola. El sistema hizo un sonido en mi mente y, de repente, sentí un peso en mi mano. Era el arma que me había otorgado. Al empuñarla, una energía extraña y cálida recorrió todo mi cuerpo.

En ese instante, una notificación invisible del sistema brilló frente a mis ojos: no era nivel 12. Mi nivel estaba reflejado... ¡era 21! Estaba al revés.

—Bien... entonces es hora —dije con una sonrisa de confianza.

Me lancé hacia la bestia más grande. Con un movimiento ágil y cargado de mi poder de fuego, corté la masa gelatinosa. En lugar de un simple corte, la energía de mi arma provocó una explosión brutal que desintegró al Slime al instante, dejando solo restos de energía en el aire.

Temporada 1 - Capítulo 2 / Parte 3

Narra: Alicia (Angelina)

De repente, una pantalla azul parpadeó frente a mis ojos.

—[SISTEMA: Has subido al Nivel 14].

—Umm... —murmuré para mis adentros. Me quedé confundida. Hace apenas unos segundos juraría que había visto que era nivel 21. "¿Parece que miré mal de nuevo?", pensé rascándome la cabeza. Este sistema me tiene toda loca con los números.

Los otros Slimes, al ver que su líder había explotado en mil pedazos, no se lo pensaron dos veces. Dieron media vuelta y salieron corriendo, desapareciendo entre los árboles del bosque cercano en un santiamén.

El campesino regresó con cautela, mirando el cráter que había dejado mi ataque.

—¡Muchas gracias, piba! —me dijo con los ojos como platos, impresionado por la fuerza de una "novata".

—Ok, ¡no hay bronca! —le respondí con mi naturalidad nica, olvidándome por un segundo del acento argentino por la emoción.

Me agaché y recogí del suelo una piedra brillante que había quedado tras la explosión: la Piedra de Mana del líder Slime. Era fría al tacto y brillaba con una luz interna.

—¡Con esto me dan mi paga! —dije y salí corriendo de vuelta hacia la ciudad, esquivando carretas y gente hasta llegar de nuevo al gremio para entregar la prueba de mi misión.

Temporada 1 - Capítulo 2 / Parte 4

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

—¡Wow! A pesar de que sos principiante, pudiste con la misión. ¡Sos impresionante, piba! —exclamó la chica del gremio, mirándome con otros ojos.

—Sí, sí... —respondí, tratando de no sonar demasiado arrogante—. Muchas gracias por el cumplido, pero ya quiero irme. ¿Podrías atenderme rápido?

—¡Ah, sí, claro! ¡Che, Lionardo, pasame la caja fuerte! —le gritó a un compañero.

Aproveché el momento para preguntar:

—¿Y cómo te llamás vos?

—Yo me llamo Flora —respondió ella con una sonrisa mientras sacaba 3 Viches de plata.

—Comprendido —dije, guardando el dinero—. ¡Muy bien, bye!

Salí de allí con toda la prisa del mundo, como si mi vida dependiera del tiempo... y la verdad es que así era. Mientras caminaba por un sendero lleno de flores alejándome de la multitud, el sistema se activó de nuevo.

—[Hola de nuevo, Alicia. Pero escuchame: en esta ciudad quiero que tu nombre sea Violet. Como Alicia ya estás marcada y sos buscada, no queremos problemas que afecten tu camino, ¿ok? Ah, por cierto... ve a tu menú y toca el botón que dice 'Animal'].

Comencé a buscar con los dedos en la pantalla flotante hasta que encontré la opción. La toqué y, de repente, una luz cegadora brotó del suelo.

—¡Mierda, me va a dejar ciega! —grité cubriéndome los ojos.

Cuando la luz se disipó y pude ver de nuevo, frente a mí había tres perritos. Los reconocí al instante. ¡Eran ellos!

—¡Vaquita! ¡Pantera! ¡Pinto!

Corrí hacia ellos y ellos saltaron hacia mí. Nos fundimos en un fuerte abrazo; yo les acariciaba y besaba sus patitas mientras ellos me lamían la cara y ladraban con un cariño que me llenó el alma. Por fin, no estaba sola en este mundo loco.

Temporada 1 - Capítulo 3

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de tantas caricias, me llevé la sorpresa de mi vida: ¡mis animales podían hablar! Nos quedamos ahí un rato más, sentados en el pasto, asimilando la situación.

—¿Qué tal? —pregunté todavía asombrada.

—Nada, ama. Solo estábamos esperando que nos desbloquearas —dijo Vaquita con total naturalidad.

—Así es. Vaquita es tan idiota que estaba desesperado ahí adentro —soltó Pantera con un tono burlón.

—¡Hey! Tené más respeto —le reclamó Vaquita.

—Shhh... Pantera, recordá que Vaquita es el mayor de nosotros —intervino Pinto, tratando de poner orden.

—Sí, Pantera. Tenés que respetar a Vaquita, ¿ok? Él es tu hermano mayor —sentencié yo.

—Sí, sí, sí... como no. Ni siquiera somos de sangre —refunfuñó Pantera.

—¿Cómo que no? Ustedes son mis hijos. No de sangre, pero yo los crié —les dije con firmeza—. Y como son mis hijos, son hermanos.

—Vaya, vaya... —dijo Pantera—. Ya, ya pues, ya entendí, ama.

Me levanté sacudiéndome la ropa.

—Bien, caminemos. No se nos vaya a hacer más tarde, son como las 10 por ahí.

Nos internamos en un bosque espeso mientras seguíamos platicando.

—Oye, Vaquita... ¿será que de verdad tenga el nivel 14? —pregunté con duda.

—Bueno, ama... mirando la cara de mongolita que tenés, yo creo que sí es posible —soltó Vaquita sin filtros.

—¡Oye! ¡Más respeto! —le grité, mientras ellos solo se reían de mi reacción.

Pero la risa se cortó de golpe. El ambiente se volvió pesado y, de entre las sombras, una manada de Lobos de las Montañas Oscuras nos rodeó. Eran al menos veinte, con ojos que brillaban de hambre.

—¡Protejan a la ama! —rugió Vaquita.

En un parpadeo, mis tres pequeños amigos crecieron hasta alcanzar el tamaño de un caballo de guerra. Se lanzaron al ataque con una ferocidad impresionante. Yo desenvainé mi espada; sentía que no tenía el mismo potencial explosivo de hace unas horas, pero el filo seguía siendo excelente. Con un movimiento rápido, logré partir a dos lobos de una sola vez.

Vaquita mordía y lanzaba a los lobos contra los árboles con una fuerza bruta increíble, mientras Pantera aprovechaba el impacto para rematarlos. Pinto, por su parte, los inmovilizaba con una agilidad sorprendente y, de un manotazo, los mandaba a volar por los aires.

Temporada 1 - Capítulo 3 / Parte 2

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de unos segundos, ya habíamos terminado con la manada. Vaquita y los demás volvieron a su forma normal, sacudiéndose el polvo como si nada. Cruzamos lo que quedaba del bosque y finalmente divisamos las torres de la segunda ciudad: Flora-sur.

"Aquí es donde conocemos a la protagonista de la historia original", pensé con un escalofrío. "Bien, vamos a visitar a la princesa hoy".

Entramos a la ciudad después de mostrar mi licencia en la puerta. Lo primero fue buscar comida; el hambre no perdona. Compré cuatro trozos de carne cocinada para los muchachos, pero ¡por Dios!, me costaron los 3 Viches de Plata.

—Se fue todo lo que tenía... en esta ciudad las cosas son mucho más caras —dije suspirando al ver mi bolsa vacía.

—Sí, ama, aquí son más caras, pero con tal que todos comamos es lo más importante —me consoló Pinto con su sabiduría de siempre.

—Tenés razón, Pinto —le respondí, dándole su parte.

Mientras caminábamos buscando un lugar donde descansar, un guardia de la corte nos detuvo con elegancia.

—Bienvenida a la ciudad. El Rey Rock las invita a todos al cumpleaños de la Princesa Zoe. Aquí tiene su invitación —dijo, dejándome el sobre sellado en las manos.

Me quedé de piedra. "Vaya, no sabía que la miraría tan pronto. Se supone que el baile del debut de la princesa (la protagonista de la historia) era justo ahora", pensé guardando el papel en mi bolso.

Pasaron las horas y tuve que moverme rápido. Compré ropa adecuada para la ocasión y me puse manos a la obra con el aseo. Bañé a Vaquita y a Pantera, quien por cierto se me corría tanto que terminé cayéndome con ella en un charco; terminamos las dos empapadas. Luego fue el turno de Pinto, que posaba muy rígido como un general, pero en cuanto sintió el agua helada, se encogió todo divertido.

Finalmente, estábamos listos. Me miré al espejo: el vestido, el cabello negro largo y esos ojos rojos que ahora intentaba suavizar con una mirada tranquila.

—Es hora de que la "villana" se encuentre con la protagonista. Ya sé qué pasará en esta escena según el manga, así que no me preocupo —le dije a mis amigos—. Muy bien, ¡vámonos!

Eran las 7:20 de la noche. Caminamos hacia el palacio, entregamos la invitación en la entrada y las puertas se abrieron de par en par. El Gran Palacio de Flora-sur brillaba bajo miles de luces mágicas.

Temporada 1 - Capítulo 4

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Entramos al gran salón y caminamos hacia el centro. El brillo de las lámparas de cristal era casi cegador. Allí, en el estrado, estaba el Rey.

—Bienvenidos a todos —declaró Rock con voz potente—. Hoy mi hija Zoe cumple 16 años y ella misma pidió que todos vinieran personalmente.

"Sí, cómo no...", pensé para mis adentros. Recordaba perfectamente esta parte del manga: aquí es donde Alicia sale humillada y jura venganza, marcando su camino como villana. "Pero voy a cambiar esta escena. Perdoname, princesa, pero no te voy a dar el gusto".

—¡Bien! ¡Todos disfruten! —finalizó el Rey, sentándose en su trono.

Sentí una mirada pesada. Los ojos de Zoe recorrieron a todos los invitados hasta apoyarse en mí. "Mmm... veo un pez gordo para humillar", debió pensar ella. Lo curioso es que, aunque el ambiente era elegante, todos hablaban con un acento español mezclado con francés, y a Zoe parecía costarle un poco el idioma.

Se acercó a mí con una sonrisa falsa que no me engañaba.

—Oye... —dijo ella, acortando la distancia.

—¿Qué pasa? —respondí, manteniéndome alerta.

En un movimiento que ya conocía, "tropezó" injustamente, derramando toda su bebida sobre mi vestido

la agarré firmemente del brazo y la obligué a levantarse.

—No hace falta —le dije con voz clara para que los que estaban cerca escucharan—. Usted es una princesa; no pierda su dignidad intentando limpiar a alguien como yo.

Zoe se quedó congelada, con los ojos muy abiertos, sin saber qué decir. Solo me dediqué a sacudir un poco el vestido con indiferencia.

—Con su permiso, princesa —añadí, dándole una pequeña inclinación de cabeza antes de alejarme de allí con paso firme.

Temporada 1 - Capítulo 4 / Parte 2

Narra: Zoe

Miré cómo se marchaba la maldita... es como si ya supiera lo que iba a pasar. Soy Zoe, y soy una chica que murió en un mundo diferente. Vengo de Colombia, del mundo real, y desperté como la protagonista de "Gritos de Líderes y Demonios".

Estoy viendo a la villana caminar con unos perros que nunca había visto, con un vestido diferente, y nada está pasando según el guion original. ¿Estoy haciendo algo mal? Esa chica no se comporta como la Alicia que leí.

Narra: Violet (Angelina)

Caminé rápido para salir de ese sofoco y choqué de frente con alguien.

—Pe... perdón —dije bajando la mirada. Cuando levanté la vista, vi a una chica de cabello blanco precioso.

—Oye, tú, pendeja, ¿no mirás por dónde vas? —me soltó ella con un tono que me heló la sangre.

Ese acento... ese "pendeja"... era el de mi país. No me pude contener.

—¡Sos una cabrona! —le respondí al suave.

—¿Cómo te atreves, idiota? —me dijo ella, pero ambas nos detuvimos en seco.

—¿Hablas como yo? —dijimos las dos al mismo tiempo.

—¿De dónde sos? —preguntamos a coro.

—¡Soy de Nicaragua! —volvimos a coincidir.

Me quedé temblando.

—Pero si yo estaba en los Estados Unidos con mi hermana e hermano... —dije con la voz entrecortada.

—Yo también... —respondió ella abriendo los ojos como platos—. En mi mundo real me llamo Anabel.

—¿Anabel? —Me tapé la boca con las manos, sintiendo que el corazón se me salía—. ¡Y yo soy Angelina!

—¿Angelina? ¡Acaso sos vos, pendeja! —gritó Anabel, que ahora en este mundo se llamaba Aura.

Nos fundimos en un abrazo apretado, llorando de la emoción en medio del palacio. No podía creer que mi hermana estuviera aquí conmigo.

—¿Y por qué estás aquí? ¿Cómo moriste? —le pregunté cuando nos separamos un poco.

—Me asaltaron en uno de los callejones y me apuñalaron por la espalda —dijo ella con tristeza—. No pude ver quién era... pero igual y Braulio también esté aquí.

Temporada 1 - Capítulo 4 / Parte 3

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

—Muy bien, Aura —le dije con firmeza—. Estamos en una competencia. Mi misión ahora es no hacer nada de lo que salió en el manga. Yo reencarné como la villana, pero ahora voy a ser la verdadera protagonista. Ya pasé muchos obstáculos, pero necesito que me ayudes a buscar a Braulio ahorita.

Aura asintió, pero de repente su mirada bajó hacia mis pies.

—¡Ala verga! —exclamó abriendo los ojos—. ¿Esos no son Vaquita el mata-pollos, Pantera la negrita y el Pinto, el calmado del grupo?

—Así es —respondí con una sonrisa—. Pero vamos, ¡movete! —dije empujándola para empezar la búsqueda.

Pasamos horas recorriendo el palacio hasta que Aura chocó con alguien.

—¡Hey! Mirá a dónde vas, boluda —soltó un chico con una voz que nos resultaba demasiado familiar, aunque hablaba con un acento argentino perfectísimo.

—¡Hey, che, pendejo! ¿Cómo te atreves? —intentó responder Aura, forzando ella también el acento.

—Jajaja, ¡vaya! ¿"Che pendejo"? ¿Qué clase de insulto es ese? —se burló el joven.

—¿Y quién sos vos, idiota? —reaccionó Aura, volviendo a su esencia.

—Vaya... tenés un acento nicaragüense —dijo él deteniéndose—. Bien, yo soy Brady.

—¿Brady?... ¿Braulio?... ¡Brady! ¡Haaa! ¡Sos vos, pendejo! —gritó Aura abrazándolo con fuerza.

—¡Qué mamona! ¡Suéltame! —se quejó Brady tratando de zafarse.

—Oye, Brady, ¿por qué no nos buscaste? —le dije acercándome.

—Espera... ¿acaso ustedes son...?

—Así es, somos tus hermanas, boludo —sentencié.

—Ah... ya se me había olvidado que tenía hermanas —dijo él con su humor de siempre.

—¡Qué chistosito de tu parte, pendejo! —le respondí dándole un golpe en el hombro.

En ese momento, la voz del Rey y de Zoe resonó por todo el salón, silenciando a la multitud.

—Bien, hoy quiero mencionarles que no es solo mi debut. Quiero anunciar mi compromiso con Alex, el príncipe del reino de Acualua.

—¡Qué demonios! —saltó Aura—. ¡Esa pendeja quiere quitarme a mi hombre!

Narra: Zoe

Me acuerdo de que la Alicia del manga estaba enamorada de Alex. Haciendo esto, ella se enfadará, me querrá pegar y ahí será castigada. Todo va según el plan... o eso creía.

Narra: Aura (Anabel)

—¡Oye! —grité caminando hacia el frente—. ¿Cómo te atreves a decir eso? ¡Alex y yo estamos saliendo!

—¡Eso, hermana! ¡Pelea por lo que es tuyo! —le grité desde atrás apoyándola.

Alex miró a Zoe con frialdad y luego se dirigió a la multitud.

—Oye, Zoe, yo no he aceptado ningún compromiso. Además, yo ya estoy enamorado de otra persona, y esa es mi querida Aura.

Narra: Zoe

¿Qué demonios? ¿De dónde salió esta chica? Ella no salía en el manga... ¿Y por qué Alex está enamorado de ella? En la historia original, él se enamoraba de mí. Además, ¡no recordaba que Alicia tuviera hermanas! Algo está muy mal aquí.

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Miré la cara de confusión, sorpresa y estrés de Zoe. Una sonrisa se dibujó en mi rostro. Algo me huele a que esta chica también es de mi mundo... y no sabe con quién se está metiendo.

Temporada 1 - Capítulo 4 / Parte Final

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

—Imposible... Alex... se supone que tú estabas enamorado de mí —balbuceó Zoe, con la cara pálida y la voz temblorosa.

—Yo nunca mencioné que lo estuviera —respondió Alex con una frialdad que cortaba el aire.

—Vaya, esto se pone bueno —susurró Brady (Braulio) a mi lado, disfrutando del espectáculo.

—Ama, esa chica huele a perfume caro —me dijo Vaquita al oído.

—Oye, Vaquita, ¿y si la mordemos? —sugirió Pantera, ya enseñando los dientes.

—Cálmate, Pantera. Tú sabes cómo es de loco Vaquita, hace cualquier cosa estúpida —intervino Pinto con su seriedad de siempre.

—¡Shhh! —les dije a los tres para que guardaran silencio.

—¡Dejá a mi hombre! —sentenció Aura de una vez por todas.

Alex bajó del estrado, caminó directo hacia Aura, se arrodilló frente a ella y le besó la mano con una devoción que dejó a todo el palacio en silencio.

—Tú sabes que eres la única en mi vida —le dijo sosteniendo su mano.

—Eso espero. No quiero que salgas con otras, mucho menos con personas como ella —respondió Aura mirando de reojo a Zoe.

Me acerqué para romper un poco el hielo.

—Oye, Aura, ¿por qué no me contaste que tenías novio? —dije sonriendo—. Mucho gusto, soy Violet, la hermana de Aura.

—¿Violet? —susurró Zoe, totalmente descolocada.

Narra: Zoe

¿Es en serio? ¿Qué pasa aquí? "Violet"... ¿de dónde salió ese nombre? Ella se llama Alicia, no Violet. Esto se está retorciendo todo... ¡mierda! Mis conocimientos del manga no sirven para nada con estas dos.

Narra: Brady (Braulio)

—Bien, vámonos —dije yo—. Ya es noche y quiero descansar de tanto drama.

—Sí, vamos —apoyó Violet—. ¿Pero a dónde iremos? No tenemos ni un Viche de plata.

—Vamos a mi palacio —ofreció Alex—. Queda en la siguiente ciudad, Acualua.

—Emm... está bien —aceptó Violet—. Solo por ser el novio de Aura confiaré en ti.

Salimos todos del palacio mientras los carruajes ya nos esperaban en la entrada. El aire fresco de la noche se sentía mejor que la tensión del salón.

—Oye, Violet, tú sigues adelante, ¿verdad? Después de Acualua —preguntó Aura mientras subíamos al carruaje.

—Así es. Ustedes se quedan ahí, ¿no?

—Asi es —dijo Brady—. Tengo a alguien en mente para visitar, no creo ir contigo esta vez. ¿Y tú, Aura?

—Yo tampoco. Tengo muchas cosas que hacer aquí, además... la "villana" y quien sale en la historia eres tú, Violet, nadie más —concluyó mi hermana con una chispa de travesura en los ojos.

Temporada 1 - Capítulo 5

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Y así, entre carruajes y planes familiares, llegamos finalmente a Acualua. La ciudad era un espectáculo de canales y luces que se reflejaban en el agua. Descansamos como reyes en el palacio de Alex, recuperando fuerzas para lo que venía.

Al día siguiente, después de un desayuno digno de la realeza, llegó el momento difícil: despedirme de Brady y Aura. Ellos tenían sus propios asuntos que atender en ese lado del mapa, y yo tenía que seguir mi camino para cambiar mi destino de villana.

Caminé con Vaquita, Pantera y Pinto por las calles de la ciudad, admirando la arquitectura, cuando de repente... ¡pum! Choqué descuidadamente con alguien.

—¡Ay! —exclamé, tambaleándome.

—Pe... perdón —dijo una voz masculina, suave pero apenada.

Levanté la vista y, ¡por Dios!, era guapísimo. Tenía un cabello negro más oscuro que la noche y unos ojos azules profundos como el cielo. Pero lo que me terminó de rematar fueron las gafas. Siempre me han vuelto loca los hombres con gafas, y él se veía simplemente perfecto. Me quedé un rato ahí, petrificada, sin poder articular palabra.

—Perdón, señorita... por casualidad, ¿no sabe dónde estoy? —preguntó él, sacándome de mi trance.

—¿Eh? Ah... sí. Aquí es Acualua.

—¿Acualua? —repitió él, abriendo los ojos de par en par—. ¡Me devolví! ¡Mierda! —exclamó frustrado.

Me dio risa su confusión.

—¿Qué? ¿Y de dónde es usted? —le pregunté con curiosidad.

—Soy del Mundo de Piedra... bueno, si lo llamas así, pero es Ciudad Piedra.

—¡Huy! —le dije soltando una carcajada—. Qué descuidado es usted.

Él solo agachó la cabeza y sonrió nerviosamente.

—Sí, cierto... —admitió.

Se miraba muy alegre, y en ese instante, sentí algo extraño. Fue como un "circuito" eléctrico que chocó entre los dos; una sintonía inmediata. Era como si las dos personas más locas del mundo se hubieran unido finalmente para hacer desastres.

—Oye... ¿sentiste lo mismo que yo? —preguntó él, mirándome fijamente a través de sus gafas.

—Así es —respondí con una sonrisa cómplice que él me devolvió al instante.

Temporada 1 - Capítulo 5 / Parte 2

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Y así, las dos personas más locas del mundo caminaron por la ciudad. Entre chistes malos y chismes de pasillo, parecía que nos conocíamos de toda la vida. Resulta que, además de locos, ¡éramos unos chismosos de primera!

Vaquita no dejaba de mirar mal a Alan; se notaba a leguas que estaba celoso del nuevo integrante del grupo.

—Oye, Alan, ¿qué le dijo un tomate a una pera? —le pregunté aguantándome la risa.

—No sé, decime vos —respondió él acomodándose las gafas.

—"¡Pérame!", dijo el tomate. Y la pera respondió: "¡Tomate tu tiempo!" —Soltamos una carcajada que se escuchó en toda la calle.

En eso, Pantera se metió en la plática con una mirada traviesa.

—Oye, Alan... ¿qué es redondo y se mete hasta el fondo? —soltó la negrita.

A Alan se le borró un poco la sonrisa y se quedó pensativo, poniéndose todo rojo. No decía ni una palabra, solo miraba hacia otro lado.

—¿Te rendís? —presionó Pantera.

—S... sí —dijo él rascándose la nuca, apenado.

—¡Es el anillo! —gritó Pantera burlándose.

—Parece que nuestro nuevo amigo pensó algo malo —dijeron Vaquita y Pinto al mismo tiempo, como si fueran un coro de jueces.

Alan solo agachó la cabeza, todavía más apenado, mientras yo no podía parar de reír de la situación. Entre risas y bromas, llegamos finalmente a la salida de Acualua, dejando atrás los canales para adentrarnos en el siguiente tramo de nuestra aventura.

Temporada 1 - Capítulo 5 / Parte 3

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Caminamos por un buen rato, dejando atrás los canales de Acualua para adentrarnos en un bosque espeso. La tranquilidad duró poco. De repente, el sonido de ramas quebrándose nos puso en alerta.

—¡Mierda! Goblins —exclamé, desenfundando mi espada en un parpadeo.

Alan ajustó sus gafas con una sonrisa burlona mientras observaba a las criaturas que nos rodeaban.

—Estos no son cualquier Goblins, son parientes de los Cruals —dijo él, sin rastro de miedo. Luego soltó una de sus frases de loco—: No es que sea racista, pero... ¡Muere, negro! O digo mejor... ¡Black!

Sin pensarlo dos veces, Alan se lanzó al ataque. Desenvainó una espada que brillaba con una luz extraña y se abalanzó contra el primer grupo de Goblins.

—¡Protejan a la ama! —rugió Vaquita, transformándose en su tamaño gigante instantáneamente.

—¡Ya era hora de un poco de acción! —gritó Pantera, saltando sobre un Goblin con una agilidad increíble.

—¡Ataquen con orden! —ordenó Pinto, poniéndose al frente de la defensa.

Temporada 1 - Capítulo 5 / Parte Final

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de haber matado a varios Goblins y ver a los otros huir despavoridos, nos dejamos caer en el suelo para descansar. Bueno, sobre todo Alan, que estaba con la lengua afuera del cansancio. En ese momento, la pantalla azul apareció:

—[SISTEMA: Felicidades, Alicia. Has subido al Nivel 19].

—Wow, qué gran progreso —dije con sarcasmo, aunque por dentro me alegraba ver que me hacía más fuerte. Pero no podíamos quedarnos ahí—. Bien, ¡vamos! No nos atrasemos.

Caminamos hasta que las murallas de la siguiente ciudad aparecieron. Habíamos llegado a la Ciudad de Piedra.

—Muchas gracias de veras por acompañarme. Oye, ¿te irás hoy? —me preguntó Alan con un toque de esperanza.

—No, me quedaré unos días aquí —respondí, y sus ojos brillaron.

—Comprendido entonces. ¡Ven, quedate en mi casa!

Caminamos por las calles y me sorprendí. Por el nombre, pensé que serían puras casas de roca tosca, pero para nada; tenían un estilo japonés precioso, con madera tallada y techos elegantes. Entramos a su hogar y el ambiente era súper acogedor.

—¿Vivís solo? —le pregunté mientras dejaba mis cosas.

—Sí, mi madre está en la Ciudad de los Líderes —explicó Alan—. ¿Querés algo para comer?

—¡Sí, por favor! —el hambre me estaba matando.

Comimos delicioso y esa noche dormimos de maravilla. Vaquita, Pantera y Pinto se acomodaron conmigo en una cama grande (casi no cabíamos, pero estábamos calientitos), mientras Alan se fue a su cuarto.

Al día siguiente, Alan me despertó con una idea genial.

—Oye, Violet, me di cuenta de que hay baños de aguas termales cerca. ¿Querés ir?

—¿En serio? ¡Vamos entonces! —No tuve que pensarlo dos veces.

Llegamos a un templo precioso donde estaban los baños. Él entró al de hombres y yo al de mujeres. ¡Por Dios, qué delicia de agua! Me sentía totalmente refrescada y tibia, como si el cansancio de los Goblins se hubiera derretido.

Después de un par de horas salimos y nos vestimos. Nos quedamos un rato relajados en el área común; Vaquita y Pantera ya estaban roncando, y Pinto estaba buscando el sueño también. Yo me puse a leer un libro en una mesa y Alan hacía lo mismo, disfrutando del silencio.

Al día siguiente, regresamos a su casa y, con las energías renovadas, decidí que era hora de salir a explorar. Este mundo tiene mucho que esconder y yo no me voy a quedar sentada.

Temporada 1 - Capítulo 6

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de descansar en la Ciudad de Piedra, llegó el momento de marcharme hacia la siguiente parada: Safiru. Ya sé perfectamente con quién me voy a encontrar ahí según la historia original, así que tengo que andar con mil ojos y mucho cuidado.

Estaba terminando de alistar mis cosas cuando Alan se me acercó, un poco nervioso.

—Oye, Violet... —dijo rascándose la nuca—. Estuve pensando y... ¿será que puedo ir contigo?

Me quedé sorprendida.

—Pero Alan, estas son cosas mías. Son misiones peligrosas y no quiero que te metas en problemas por mi culpa.

—No me importa —respondió él con firmeza, ajustándose las gafas—. Con tal de estar contigo, es suficiente.

—Alan... —Mis ojos se abrieron como platos y no pude evitar sonreír—. Está bien, entonces ¡vamonos equipo!

Salimos de la ciudad con Alan a mi lado y Vaquita, Pantera y Pinto siguiéndonos el paso. Mientras cruzábamos el bosque, los tres andaban jugando y correteando entre los árboles. De pronto, Vaquita halló una fruta extraña que brillaba entre los arbustos y, sin pensarlo dos veces, ¡se la comió de un bocado!

—[SISTEMA: ¡Error! El compañero 'Vaquita' ha consumido la Fruta de Humanidad. Esté lista para lo que venga].

—¡Vaquita! ¿Qué has hecho? —grité asustada.

De pronto, el cuerpo de Vaquita comenzó a transformarse. Creció hasta alcanzar el tamaño de un niño pequeño; su cara perdió el hocico y tomó forma humana, le creció cabello y su cuerpo cambió totalmente. Solo conservaba sus colmillos, su colita y sus orejas de perro. ¡Era un niño mitad bestia!

—¡Vaquita! —dije acercándome corriendo.

Él se miraba las manos, tan sorprendido como yo.

—¡Mierda! ¿Qué comiste? —le pregunté agarrándole los cachetes, que ahora eran suaves y humanos.

—No sé... solo comí una fruta —respondió él con su voz de siempre, pero saliendo de una boca humana.

—¡Vaquita, eres humano! —exclamó Pantera, dándole vueltas.

—Esto no puede ser una broma... —dijo Pinto, analizando a su hermano.

Alan estaba en shock, con la boca abierta.

—Se acaba de convertir en un mitad-bestia... —logró decir apenas.

Temporada 1 - Capítulo 7

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de dejar atrás la sorpresa de la transformación de Vaquita, pasamos por el Potrero de Ranchos. No fue un camino fácil; ayudamos a mucha gente con sus cosechas y protegimos a sus animales de los monstruos que aparecían por doquier. Parecía que la oscuridad estaba creciendo, pero logramos cerrar el portal antes de seguir nuestro rumbo hacia el Bosque de Diamantes.

Finalmente, llegamos a la Cascada de Diamantes. El agua brillaba como si estuviera hecha de joyas líquidas. No pudimos resistirnos y nos dimos un baño para quitarnos el polvo del camino, pero la paz duró poco. Mientras estábamos en el agua, nos emboscaron. Fue una batalla épica: Alan levantando muros de piedra, yo lanzando ráfagas de fuego y Vaquita, ahora con su agilidad de mitad-bestia, moviéndose más rápido que nunca.

Tras la pelea, el silencio volvió al bosque. Todos se fueron quedando dormidos bajo las estrellas, pero yo y Vaquita éramos los únicos que seguíamos despiertos, hipnotizados por la belleza de la cascada.

—Oye, Vaquita... —susurré, rompiendo el silencio.

—Dime —respondió él, mirándose sus manos humanas.

—¿Me estabas esperando? —le pregunté con un nudo en la garganta.

—Así es. Todo este tiempo —dijo él con una seriedad que no le conocía—. Y sabes... quiero pedirte perdón por no haberte hecho caso ese día.

Sentí que se me escapaba un suspiro.

—No... —comencé a decir—, yo soy la que quiero pedirte...

Pero no pude terminar. Alan, que se había despertado por nuestros susurros, nos interrumpió con voz soñolienta pero protectora.

—Oigan, vengan a dormir. Mañana tienen que levantarse temprano para seguir —nos dijo, acomodándose sus gafas.

—Sí, sí... ya vamos —respondí sonriendo.

Nos acostamos todos juntos. Fue una noche tranquila, una tregua necesaria después de tanto luchar y pelear contra demonios. Me dormí con el sonido del agua chocando contra las rocas, sabiendo que mi equipo estaba finalmente unido.

Temporada 1 - Capítulo 8

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Nos despertamos con el primer rayo de sol filtrándose entre los árboles de diamante. Mientras nos alistábamos y sacudíamos el equipo, la conversación giró hacia nuestro próximo destino: Yuta-sur. Alan me advirtió que esa ciudad era famosa por estar infestada de presencias que no pertenecen a este mundo.

—Dicen que en Yuta-sur los demonios y los fantasmas caminan por las calles como si fueran dueños de casa —dijo Alan, ajustando las correas de su armadura—. Tenemos que estar listos para todo.

Al llegar a las puertas de la ciudad, el ambiente se volvió gélido. No bien pusimos un pie dentro, una horda de espectros oscuros y demonios de sombra surgieron de las paredes.

—¡A la carga! —grité.

La batalla fue frenética. Alan golpeaba el suelo creando ondas de choque que disipaban a los fantasmas, mientras yo envolvía mi espada en llamas para cortar la carne de los demonios. Vaquita, en su forma de niño mitad-bestia, usaba sus garras con una velocidad aterradora, pero algo se sentía mal. Había un misterio flotando en el aire: los ataques no eran aleatorios, parecían estar empujándonos hacia el centro de la plaza

principal.

De repente, lo descubrí. En medio de la plaza había un círculo rúnico oculto bajo la niebla.

—¡Es una trampa de invocación! —exclamé, pero fue tarde.

De entre las sombras emergió una figura elegante pero letal: Isabel. Con una sonrisa cruel, lanzó una ráfaga de dagas oscuras dirigidas directamente al corazón de Vaquita, quien estaba distraído rematando a un demonio menor.

—¡Vaquita, cuidado! —rugí.

No lo pensé. Me lancé al vacío, interponiendo mi cuerpo entre mi niño y el ataque de Isabel. Sentí el dolor agudo de las dagas clavándose en mi hombro y costado.

—¡AMA! —gritó Vaquita, viendo cómo la sangre manchaba mi ropa.

A pesar del dolor punzante y de que el mundo me dio vueltas por un segundo, me negué a caer. Me puse de pie, con la mirada encendida en un rojo fuego que nunca había sentido antes.

—Ni se te ocurra... volver a tocarlo —le dije a Isabel, ignorando la herida.

Isabel soltó una carcajada fría.

—Vaya, la "villana" tiene sentimientos. Qué patético. ¡Acaben con ellos!

A pesar de estar lastimada, el poder de mi sistema se disparó por la rabia. Seguí la batalla con más fuerza que nunca, protegiendo a mi equipo mientras la sangre goteaba, pero mi voluntad era de hierro. No iba a dejar que nadie nos separara ahora.

Temporada 1 - Capítulo 9

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

El dolor de mis heridas desapareció de golpe, reemplazado por una vibración eléctrica que recorría cada célula de mi cuerpo. De repente, la pantalla del sistema parpadeó en un rojo intenso frente a mis ojos:

—[SISTEMA: ERROR. Has alcanzado el límite máximo de nivel para este mundo. Ya no es posible acumular más puntaje personal. A partir de ahora, toda la experiencia obtenida será transferida a tus mascotas].

—[Nivel Actual: 1,589,900].

Sentí un poder punzante y abrumador. Me lancé contra Isabel con una furia renovada. Unas marcas oscuras aparecieron sobre mi piel, sellando mis heridas al instante como si nunca hubieran existido. Mi katana se movía con una velocidad feroz, cortando el aire con un silbido mortal, desatando todo el poder de ese nivel absurdo.

Isabel era fuerte, pero yo ya no era humana. Ella intentaba bloquear mis estocadas mientras Alan, a lo lejos, se encargaba de limpiar el campo de batalla de esas bestias asquerosas. Vaquita, Pantera y Pinto peleaban como demonios a mi lado.

En un movimiento que ni ella pudo ver, realicé un ataque sorprendente: el acero de mi katana brilló y, de un tajo limpio, corté la mano de Isabel.

—¡AAAAAAHHH! —Su grito de dolor desgarró el aire de Yuta-sur.

No le di tiempo de recuperarse. Aproveché el hueco en su defensa y traspasé su cuerpo con mi katana directamente en el pecho. Sentí cómo la piedra de mana que latía en su interior estallaba en mil pedazos bajo mi filo. Isabel comenzó a desvanecerse en partículas de sombra hasta desaparecer por completo.

—[SISTEMA: Enemigo de Élite eliminado. Transfiriendo experiencia acumulada...]

—[Vaquita ha subido al Nivel: 500].

—[Pinto ha subido al Nivel: 209].

—[Pantera ha subido al Nivel: 100].

El silencio volvió a la ciudad, pero el ambiente era diferente. Mis mascotas brillaban con una nueva aura de poder, y yo... yo sentía que podía partir el mundo a la mitad si quisiera.

Temporada 1 - Capítulo 10

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

El aire se volvió pesado y cargado de estática. Por fin estábamos frente a la entrada de las Minas Oscuras, el lugar donde todo el guion del manga debía romperse definitivamente. Pero lo que no me esperaba era la sorpresa que aguardaba en las sombras de la entrada.

—¡VIOLET! —gritó una voz familiar que me hizo saltar el corazón.

Eran Aura y Brady, que venían corriendo a abrazarme como si no nos hubiéramos visto en años.

—¡Chicos! —exclamé entre risas y alivio—. ¿Qué hacen aquí?

—Jajaja, ¿pensaste que te dejaríamos sola? —soltó Aura con su energía de siempre—. Ni lo sueñes, niña.

—No podía dejar de pensar en que mi hermana estaría en peligro —añadió Brady con tono protector—. No aguantamos más y nos vinimos. No te íbamos a dejar sola en esto, y menos sabiendo que viene lo peor.

—Muchas gracias, de verdad —les dije, sintiendo que ahora sí nada podía detenernos.

—Vaya, se reunió la manada de búfalos —comentó Pantera, ganándose una carcajada de Pinto.

De repente, Aura se fijó en el niño que estaba a mi lado y pegó un grito.

—¡Ala verga! ¿Y qué le pasó a Vaquita? ¿Está en... es un híbrido?

—Comió una fruta de humanidad y se transformó —expliqué encogiéndome de hombros.

—¡Vaya! —rió Aura—. Se parece a Inuyasha, jajaja.

—¡Siiii! —respondí emocionada, porque era exactamente lo que yo había pensado.

—Por cierto, Violet... ¿quién es él? —preguntó Brady, señalando con desconfianza a Alan.

—Ah, es un amigo. Nos conocimos después de que me fuera de la mansión. Es muy fuerte y utiliza el pilar de la Tierra.

—Hoooo... —asintió Brady, evaluándolo.

Entonces me fijé en una chica que estaba detrás de ellos, con un aspecto muy tímido y dulce.

—¿Y ella? —pregunté curiosa.

—Ha... ha... ¡hola! Me... ma... digo, me llamo Lyra —tartamudeó ella, escondiéndose un poco.

—Wow... —dije impresionada por su aura tranquila.

—Sí, a ella es a quien iba a buscar cuando te dije que no podía ir con vos —explicó Brady—, pero nunca mencionamos que no vendríamos después.

—Jajaja, sí, como no. ¡Hola, Alex! —saludé al príncipe, que venía cerrando el grupo.

—Hola —respondió él con su elegancia habitual.

—Qué milagro que estás "bien" vestido para la ocasión —le solté con sarcasmo.

—Jajaja, no puedo andar con una capa estorbosa y joyas en una misión, plebeya —me devolvió Alex con una sonrisa de lado.Temporada 1 - Capítulo 11

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Después de los saludos, el ambiente cambió. Era hora de ponerse serios. Entramos en las Minas Oscuras, derribando demonios de esencia pura que, tal como nos advirtió la madre de Alan, eran increíblemente fuertes. Pero al llegar al centro del primer piso, el desastre ocurrió: la magia de la mina nos separó.

Ese maldito lugar era un laberinto diseñado para dividirnos. Miré a mi alrededor y solo Vaquita estaba conmigo; Pantera y Pinto habían desaparecido junto con los demás.

—Parece que aquí es el primer cuarto —dije frente a una enorme puerta iluminada por cristales oscuros—. ¿Para qué demonios nos separaron?

—No lo sé —respondió Vaquita, olfateando el aire con sus instintos de híbrido—, pero esto no huele nada bien.

—Mi sistema no me ha avisado de ningún peligro... y eso es lo que me pone impaciente. ¡Maldita sea!

—Tranquilizate, Alicia. Si no lo haces, no podrás cruzar —me advirtió Vaquita con una madurez que no le conocía.

La puerta se abrió pesadamente y entramos a una sala donde aguardaban tres estatuas gigantescas. Una sostenía una espada, otra parecía un sacerdote y la del medio... esa daba auténtico miedo. En cuanto pusimos un pie dentro, la salida se selló tras nosotros.

De pronto, la estatua de la espada abrió los ojos. Sus pupilas se tornaron rojas y una sonrisa cruel apareció en su rostro de piedra. El primer ataque fue un filazo veloz que casi nos parte en dos, pero logramos esquivarlo por los pelos.

—¡¿Cómo se supone que vamos a matarlos?! ¡Son de piedra! —le grité a Vaquita mientras saltaba hacia atrás.

—¡Ama, mire! ¡En cada pared hay una puerta con un signo! ¡Es casi un acertijo! —gritó él mientras evitaba un golpe.

"Un acertijo... como en los animes o en la película de La Serpiente Blanca", pensé frenéticamente. Había cuatro puertas: Vida, Virtud, Oro y Poder. Mi mente trabajaba a mil por hora mientras esquivaba los rayos X que disparaba el guerrero y los conjuros oscuros que lanzaba el monje de piedra.

—¡De tin marín de do pingüé...! —empecé a recitar, confiando mi suerte al destino—. ¡Vaquita, es la puerta de la Vida!

—¡Bueno, espero que tu dedo no se equivoque! —exclamó Vaquita corriendo hacia allá.

El guerrero soltó una ráfaga de rayos que por poco nos incinera. Desenfundé mi katana y lancé un Sable Fantasma Eléctrico para cegarlo un momento, distrayéndolo. Al mismo tiempo, el monje nos disparó bolas de oscuridad pura, pero Vaquita, para mi sorpresa, las contraatacó con una bola de fuego gigante que salió disparada de sus manos de nivel 500.

Temporada 1 - Capítulo 12

Narra: Violet (Alicia/Angelina)

Las tres estatuas rugieron y lanzaron un poder combinado, una ráfaga de energía pura que nos habría desintegrado en el acto. Con un último esfuerzo y una velocidad que ni yo misma sabía que tenía, nos lanzamos dentro de la puerta. El ruido ensordecedor de la explosión se cortó en seco en cuanto la puerta se selló, convirtiéndose de nuevo en una pared de piedra sólida. Nos salvamos por un pelo.

Me dejé caer al suelo, tratando de recuperar el aire que me faltaba.

—Vaquita... ¿estás bien? —pregunté con el corazón latiéndome en la garganta.

—Sí, ama. ¿Y usted? —respondió él, sacudiéndose el polvo.

—Creo que sí... solo que casi se me sale el corazón del susto —dije soltando una risa nerviosa.

—Pues parece que tu dedo no se equivocó —comentó Vaquita con una sonrisa de alivio.

Caminamos por un túnel largo y silencioso hasta que divisamos una luz al fondo. Al salir de las cuevas oscuras, nos encontramos en una especie de claro interno. Uno a uno, los demás fueron saliendo por diferentes huecos en las paredes.

—¡VIOLET! —gritó Aura, corriendo a abrazarme casi tumbándome—. ¡Casi nos matan! Estábamos preocupados por vos, pendeja.

—Jajaja, yo gracias a mi Diosito estoy bien. Salimos con vida de milagro —le dije, abrazándola de vuelta mientras veía a Brady, Alan y Lyra salir también, algo golpeados pero enteros.

—Jajaja... parece que llegan tarde —soltó una voz cargada de veneno.

Nos pusimos en guardia al instante. Era la maldita de Carla, y justo detrás de ella, caminaba Zoe con una expresión de odio puro. Ya no era la "princesa perfecta" del manga; ahora se veía desesperada.

—No voy a permitir que me quites mi protagonismo, niña —escupió Zoe, mirándome con desprecio.

Me crucé de brazos y la miré directamente a los ojos, con una calma que la puso más nerviosa.

—Jajaja... ¿aún te crees la protagonista? —le respondí con tono burlón—. Sabía que venías del mismo sitio que yo.

Zoe se quedó congelada al escucharme. El secreto había salido a la luz: dos almas de nuestro mundo peleando por el destino de uno que no nos pertenece.

Temporada 1 - Capítulo 13

Narra: Vaquita

—Jajajaja —rió Zoe con una malicia que me heló la sangre—. ¿Qué creías, maldita? ¿Que iba a dejar que te salieras con la tuya? No, yo seré la que te arruine a vos.

—Eres idiota —le respondió mi ama con desprecio—. La que se está portando como una villana aquí sos vos.

—¡Callate! —gritó Zoe, señalándome—. Yo soy la verdadera protagonista, y ese perrito tuyo es solo un juguete en este mundo. Tu dueña en el otro mundo te maltrataba, te pegaba y solo vivía diciéndote cosas feas. Cuando jugabas con las gallinas y las matabas, allá te pegaban. Sus padres un día casi te matan y ella ni se movió de donde estaba; miraba cómo casi te ahorcaban y no se metió. ¿Y ahora la defiendes? Sos un animal con alma de persona, pero no pensás; solo sos fiel a alguien que en un mundo sin fantasía decía que eras un estorbo.

Esas palabras me dolieron más que cualquier herida de batalla. Me quedé paralizado, sintiendo cómo los recuerdos de los golpes y el miedo de mi otra vida me golpeaban de nuevo.

—¡Callate, perra! —gritó Alicia, y pude ver que sus ojos brillaban de rabia y dolor—. Nadie, absolutamente nadie entenderá el amor que le tengo a Vaquita. Él ha sido mi único y mejor amigo, estuvo conmigo en mis días más difíciles.

—¿Y vos estuviste en los de él? —atacó Zoe otra vez—. ¡No! Cada vez que lo golpeaban, no hacías nada.

—¡Es porque tenía miedo! —gritó Alicia con la voz quebrada—. ¡Si me metía, lo quitarían de mi lado!

—No, solo te gusta manipularlo. Él es un alma inocente —insistió Zoe con una sonrisa triunfal al verme callado.

—¿Maldita, seguirás peleando con la boca? —intervino Aura, dando un paso al frente.

—Si piensa que con unas palabritas podrá lavarle el cerebro a alguien, está loca —añadió Brady.

—Callate o te morderé el trasero —gruñó Pantera, lista para saltar.

—Calla, vos no sabés nada —sentenció Pinto, transformándose en su forma gigante, haciendo que el suelo temblara.

—Tranquilos, chicos, no vengo sola —dijo Zoe con calma—. Al igual que Alicia, yo también tengo compañeros.

De las sombras detrás de ella surgieron dos perros negros como la noche, con ojos oscuros y colmillos gigantescos que goteaban veneno.

—Traigo solo a dos, porque no creo que Vaquita pelee en esta situación —se burló ella. Tenía razón; yo estaba perdido en mi pasado, procesando todo ese dolor.

Narra: Alan

Miré a Vaquita. Estaba perdido, con la mirada vacía, como si estuviera en un lugar muy lejano de aquí.

—Vaquita... —murmuré, preocupado.

—¡Maldita, no te saldrás con la tuya! —rugió Violet, y el aura de su nivel máximo comenzó a quemar el aire a su alrededor.

—Jajaja, veamos eso. Vos y yo pelearemos hoy; la que muera se retirará y la que gane será la verdadera protagonista en este mundo —gritó Zoe desenfundando una katana que brillaba con una luz siniestra. Violet sacó la suya, y el metal chocó provocando una lluvia de chispas.

La Lucha Final: El Choque de Protagonistas

El primer impacto de las katanas generó una onda expansiva que agrietó el suelo de las minas. Violet se movía como un relámpago, sus movimientos imbuidos por el poder de nivel 1,589,900, lanzando estocadas que buscaban el corazón de su rival, mientras las marcas oscuras de su piel brillaban con cada golpe. Zoe, aunque con un nivel inferior, utilizaba "habilidades de protagonista" que le permitían predecir los ataques, bloqueando con una precisión antinatural y lanzando ráfagas de energía oscura que obligaban a Violet a retroceder entre chispas de acero y fuego.

La batalla se volvió un torbellino de metal y magia. Violet giró sobre su propio eje, desatando un Sable Fantasma que llenó la habitación de imágenes residuales, pero Zoe clavó su katana en el suelo, creando un escudo de vacío que absorbió el ataque antes de lanzarse en un contraataque feroz. El sonido del acero chocando era constante, un ritmo violento donde cada centímetro ganado se pagaba con sangre y sudor; ambas se miraban con un odio profundo, decididas a que solo una de las dos saldría con vida para escribir el capítulo final de su propia historia.

Temporada 1 - Capítulo Final: El Choque de los Pilares

Narra: Brady

—Vaya batalla —dijo una voz masculina detrás de nosotros—. ¿No piensan jugar un poco?

Giramos la cabeza y vimos a cinco personas: Solera, Miriola, Lot, Esaias y Brolin. Eran los elegidos de Zoe. Saqué mi katana con fuerza.

—Vaya, casi te robas mi nombre, cucaracha —le solté a Brolin, mientras mi hoja brillaba en un blanco azulado.

—Bien, chicas, encarguense de las otras mocosas —ordenó Brolin con una sonrisa arrogante.

El aire se cargó de magia elemental. Lyra alzó su báculo sagrado como Pilar de la Luz; Aura desenvainó su katana celeste como Pilar del Agua; Alan preparó sus cuchillas encadenadas de Tierra; y Alex, con una elegancia imperial, sacó su katana blanca de Luz Pura, el Pilar del Orden. La batalla final por el destino de este mundo acababa de estallar.

1. Lyra vs. Solera (Luz contra Veneno)

Solera se lanzó como una serpiente, invocando látigos de espinas verdes, pero Lyra no retrocedió. La timidez de la sacerdotisa desapareció bajo un aura dorada cegadora. —¡Escudo de Gracia Divina! —gritó Lyra. Las espinas se deshicieron al tocar la luz pura de su báculo. Solera intentó rodearla con una niebla tóxica, pero Lyra golpeó el suelo con su arma, liberando una onda expansiva de purificación que mandó a volar a la chica de cabello verde, dejándola fuera de combate bajo el peso de la justicia celestial.

2. Aura vs. Miriola (Agua contra Ilusión)

Miriola reía mientras creaba pétalos de rosa que explotaban al contacto, pero Aura se movía con la fluidez de un río embravecido. —¡Estilo de Agua: Danza de los Mil Mares! —exclamó mi hermana. Su katana celeste cortó el aire, creando ráfagas de agua a alta presión que cortaron las ilusiones de Miriola. La chica de cabello rosado intentó huir, pero Aura la atrapó en un torbellino de agua que la estampó contra la pared de la mina, dejándola empapada y derrotada.

3. Alex vs. Lot (Orden contra Caos)

Lot era rápido, usando dagas que aparecían y desaparecían, pero Alex ni siquiera se despeinó. Como Pilar del Orden, su katana blanca brillaba con una luz que forzaba a la realidad a estabilizarse. —Eres ruidoso, plebeyo —dijo Alex con frialdad. Con un movimiento preciso, bloqueó las dagas de Lot y, en un parpadeo, su hoja de luz atravesó la defensa del enemigo, sellando su magia y dejándolo de rodillas ante la superioridad de la realeza pura.

4. Alan vs. Esaias (Tierra contra Fuerza Bruta)

Esaias intentó aplastar a Alan con sus puños reforzados, pero Alan era el dueño del terreno. Sus cuchillas encadenadas se hundieron en las paredes de la mina, permitiéndole moverse con una agilidad increíble. —¡Prisión de Cuarzo! —rugió Alan. El suelo bajo Esaias se elevó, atrapando sus piernas, mientras las cadenas de Alan lo envolvían como serpientes metálicas. Con un tirón seco, Alan lo azotó contra el techo, dejando al "fortachón" inconsciente en el suelo de piedra.

5. Brady vs. Brolin (Viento contra Sombra)

Brolin se movía entre las sombras, intentando atacarme por la espalda, pero el viento me avisaba de cada movimiento. —¡Tormenta de Cuchillas! —grité, haciendo girar mi katana. Un remolino blanco azulado rodeó a Brolin, forzándolo a salir de su escondite. Chocamos aceros en un estallido de chispas, pero mi velocidad era superior. Con un corte ascendente, corté su hombro y lo empujé con una ráfaga de aire tan potente que atravesó tres pilares de cristal antes de caer. —Nadie toca a mi familia —sentencié.

El Duelo de Reencarnadas: Alicia vs. Zoe

Mientras todos peleábamos, el duelo principal llegaba a su fin. Zoe estaba desesperada, su katana de oscuridad empezaba a resquebrajarse ante el poder abrumador de Alicia. —¡No puede ser! ¡Yo soy la protagonista! ¡El sistema debe protegerme! —gritaba Zoe, lanzando ataques erráticos. Alicia, con la mirada fría y las marcas oscuras brillando en su rostro, esquivó un golpe mortal y se posicionó detrás de ella. —Este mundo ya no sigue tu guion, Zoe —dijo Alicia con una voz que retumbó en toda la mina.

Alicia canalizó todo su nivel 1,589,900 en un solo punto. Su katana se envolvió en un fuego negro que devoraba la luz. Con un grito de guerra, lanzó el Corte del Fin del Destino. La hoja atravesó el pecho de Zoe, rompiendo el núcleo del sistema que ella poseía. Zoe se desvaneció en un grito de agonía, convirtiéndose en polvo de pixeles que el viento de las minas se llevó. Alicia cayó de rodillas, agotada pero victoriosa. El "protagonismo" había muerto; ahora empezaba la verdadera libertad.

Temporada 1 - Final de Temporada: El Lazo que el Destino no Pudo Romper

Narra: Brady

El silencio en las Minas Oscuras era sepulcral. Los cinco secuaces de Zoe se habían desvanecido, dejando solo cenizas que el viento frío de las cuevas se encargaba de barrer. Todo había terminado... o eso creíamos. Miré a Vaquita; seguía ahí, mudo y parado como un poste, con la mirada perdida en un abismo que ninguno de nosotros podía ver.

Narra: Alicia (Violet)

Me levanté con las pocas fuerzas que me quedaban. Cada músculo de mi cuerpo protestaba por el nivel de energía que había usado, pero no me importó. Me arrastré hasta quedar frente a él y me arrodillé.

—Vaquita... —Susurré, levantando mi mano temblorosa para acariciar su mejilla humana.

Él, de un golpe seco, me apartó la mano. Mis ojos se abrieron como platos; el rechazo dolió más que las dagas de Isabel.

—¿Vaquita? ¿Qué pasa? —pregunté con un hilo de voz.

—¡Callate! —gritó él, y por fin me miró, pero sus ojos evitaban los míos—. ¡Sos una... hipócrita!

—¡Vaquita! —grité yo—. ¡Yo...!

—¡Nada de "yo"! —me interrumpió con furia—. Siempre me has considerado un estorbo en tu vida. ¿Para qué me querés ahora? Tenés a Pantera y a Pinto, yo no importo. ¡Ellos no sufrieron como

yo! —Las lágrimas empezaron a correr por su rostro—. Yo sufrí golpes... sufrí el maltrato de tu familia...

—Vaquita, tenés que entender... —le grité desesperada, tratando de que escuchara—. ¡Trataba de cuidarte! Eras mi niño, mi hijo...

—¡No soy nada! ¡Soy un animal sin valor alguno! —gritó él, rompiéndome el corazón—. No tengo derechos. Vos no sabés cuánto sufrí en mi otra vida... vos me dabas con los palos sin remordimiento...

—¡PERDÓNAME! —grité con todas mis fuerzas, las lágrimas nublando mi vista—. Pero yo trataba de que no te pegaran, de que no sufrieras... ¡Pero era inútil! Cada vez que lo hacía me amenazaban... y lo único que yo no quería era que me separaran de vos. Prefería tenerte ahí, aunque fuera sufriendo conmigo, que perderte para siempre.

—¿Por qué, Alicia...? ¿Por qué? —preguntó él con la voz rota—. ¿Por qué me criaste?

—¡PORQUE TE AMO! —le grité, lanzándome sobre él y rodeándolo con mis brazos en un abrazo desesperado—. ¡Yo te amo! Y no me importa si sos un perrito o un humano. Para mí, vos sos mi cría, mi niño, mi hijo, mi amigo... ¡mi única familia!

Sentí cómo su cuerpo, tenso como una piedra, empezaba a suavizarse. El odio y el trauma acumulado durante dos vidas empezaron a derretirse bajo el calor de ese abrazo. Vaquita finalmente se quebró y se soltó en un llanto desgarrador, un grito que sacaba todo el dolor de años. Yo no lo solté; lloré con él, uniendo nuestras penas en el suelo de esa mina oscura.

Temporada 1 - OVA Final: El Latido de una Misma Alma

Narra: Vaquita

Después de la oscuridad de las minas, la luz del sol nunca se sintió tan cálida. Regresamos a la ciudad principal como héroes, pero para mí, la verdadera victoria no fue derrotar a Zoe, sino el silencio tranquilo que ahora vivía en mi pecho.

El reino estaba de fiesta. Las campanas de la catedral no dejaban de sonar porque hoy no solo celebrábamos la paz, sino el amor: Aura y Alex finalmente se habían unido en matrimonio. Entre el aroma de las flores y los brindis, yo me alejé un poco del ruido. Me senté en el césped, acariciando el pelaje negro de Pantera con mis pequeñas manos humanas, mientras Pinto se echaba a mi lado como una montaña protectora.

—Sabes... nosotros también somos compañeros de Alicia —dijo Pinto, con su voz profunda y serena—, pero todos sabemos que el que ocupa el centro de su corazón sos vos.

—Así es, hermanito —añadió Pantera, lamiendo mi mano—. No te pongas triste nunca más. Sos el consentido y el más querido de nuestra ama.

En mi rostro humano no pudo evitar dibujarse una sonrisa, una de esas que nacen desde bien adentro. Estaba contento, más alegre que nunca. Por fin entendía que, a pesar de haber sido un animal maltratado en otro mundo, aquí tenía a alguien que me amaba por encima de cualquier especie o forma.

Me quedé mirando a Alicia a lo lejos, riendo con sus hermanos, y me puse a reflexionar. Me di cuenta de que nosotros, los animales, también tenemos el mismo derecho y el mismo valor. Tener cuatro patas o pelaje no significa que no comprendamos el mundo; al contrario, a veces sentimos con más fuerza porque no usamos palabras para ocultar lo que hay en el alma. Todos tenemos sentimientos, todos sufrimos y todos buscamos un lugar donde no nos duela el corazón.

Ser leal no es una obligación de animal, es una elección del alma. Y ahora, estoy más listo que nunca para seguir a mi ama —o mejor dicho, a mi madre— hasta el fin de los mundos. Porque donde esté ella, está mi hogar.

Narra: Alicia (Violet)

Miré hacia el jardín y vi a mis tres valientes guerreros descansando bajo la sombra de un roble. Vaquita me miró y me dedicó una sonrisa pura, de esas que borran cualquier pasado triste. En este mundo que intentaron escribir para otros, nosotros fuimos los que decidimos el punto final.

Levanté mi copa al aire, no por el trono, ni por el poder, sino por la familia que elegí y que me eligió a mí.

"Porque el destino podrá escribir el inicio, pero solo el amor tiene la pluma para escribir el final