Comunidad del aire
El agua es imprescindible, es libertad y es refugio, es la fuente de la vida y el elemento mas versátil.
El fuego es luz, es innovación, es lo que mantiene a la sociedad cuerda.
Y la tierra... la tierra es la vida en sí misma. Plantas, ríos y mares viven sobre ella, junto con todos los seres vivos que habitan en ella.
Finalmente, el aire, es el más invisible, nadie lo ve pero ahí está, esperando su oportunidad para actuar. Es el encargado de transportar vida.
Y esa soy yo, el aire. Bueno, no exactamente aire, mas bien, porto el viento.
Nosotros podemos manejar el viento, fluir con el aire. Así es como vivimos, así es como aportamos nuestro granito de arena a la sociedad.
Somos la comunidad del aire. Nosotros cosechamos las semillas de la tierra y las transportamos con el viento hacia nuevas tierras donde prosperar, damos oxígeno a las llamas para que puedan arder y impulsamos las mareas y las corrientes de agua para formar ríos y mares.
Al igual que nosotros cumplimos nuestra función, la capital del fuego, el imperio del agua y el valle de la tierra, también desempeñan un papel muy importante para que el aire se mantenga estable.
Agua y tierra consumen dióxido de carbono y producen oxigeno que equilibra los gases de nuestro aire y regula la temperatura de la tierra a su vez formando la atmósfera y sin el calor del fuego que disminuye la densidad del aire no podrían haber corrientes ni tornados ni huracanes.
Así es como los cuatro elementos se complementan, pero no siempre ha sido así, pero eso es otra historia que pronto entenderéis.
Sin uno, no pueden existir los otros, es por eso que se creó el consejo elemental, que regula las funciones de cada nación, crea las leyes y se encarga de que se cumplan y evita que los elementos se destruyan los unos a los otros.
Aún que cada nación tiene su gobierno independiente y decide las reglas regionales, el consejo es el gobierno central y el que gestiona el bienestar de las cuatro naciones de Affgar.
- Aeris, que haces?
- Solo estoy escribiendo, tranquila. Me río.
- Lo de dibujar te lo dejo a ti.
Ella es Mona, una verdadera maga del pincel y mi mejor amiga. Hace maravillas sobre el papel, y por eso se hizo cartografa aérea.
Los cartógrafos aereos de dedican a cartografíar el terreno desde el cielo, cartografíar desde esa perspectiva hace más fácil para los aviadores orientarse desde las alturas. Así todo lo que recibe el correo aéreo puede llegar sano y salvo a su destino.
-Te ha llegado una carta. Mona la deja sobre la mesa con una mirada pícara.
- De quién? Le pregunto curiosa.
-No se, pero me muero por saberlo ¡ábrela ya!
Ella siempre ha sido una chica muy fisgona, pero en el buen sentido. Se entera de todo antes que nadie y nunca juzga de más. Sabe bien cuáles son los límites del respeto hacia los demás.
- Ya la abro ¡ cotilla! Nos reímos las dos.
Es un sobre blanco, en letras rojas lleva escrito un mensaje: para Aeris Melbourne, está sellado con un pegote de cera con el sello característico de la capital del fuego. Es una antorcha dorada con una llama plateada.
Así que es una carta oficial...
Mona me quita las palabras de la boca.
-Es una carta oficial. Dice medio pensativa
-Eso parece. Asiento preocupada.
La capital del fuego es una nación como cualquiera de las otras cuatro, pero no son precisamente conocidos por su buen humor y amabilidad, tienden a ser más bien fríos ¡jaa! Cualquiera lo diría...
Es donde reside el consejo elemental, así que cualquier acta oficial llega desde su sede.
- Para que crees que te han escrito? Pregunta Mona.
Empiezo a leer la carta en voz alta para las dos.
Saludos desde la capital,
querida Aeris, nos complace anunciarle que ha sido convocada a la selección del consejo y por lo tanto deberá competir en los juegos elementales.
La esperamos con impaciencia en la capital, el 4 de abril se celebrará el banquete de bienvenida que dará comienzo a los juegos, deberá asistir en solitario. a las 19:30 del día anterior la recogerá un ferri en el puerto de la plata.
Saludos y que la suerte la acompañe,
Atentamente, El consejo elemental.
-¡queeee! No me lo puedo creer, que fuerte.
Vas a ser consejera elemental.
-¿que? No.
-¿como que no? Te han escogido. Dice Mona con ilusión.
- Todavía no, solo me han elegido para participar, no es para tanto ¿o si?
Si, si que lo es ¿Que hago ahora?
- Si, eso es cierto. Buen punto. Admite Mona.
Los juegos elementales se celebran cada 4 años. Como en cualquier evento importante, se espera que haya un montón de espectadores.
¡que vergüenza! No quiero que me vean, no puedo hacerlo, no estoy preparada ¡que vergüenza!
Los juegos elementales son como las elecciones de gobierno, pero para elegirlos se determinó que debían ser ciudadanos normales y corrientes sin un cargo de poder ya establecido, para evitar la corrupción y así garantizar una representación fiel a la realidad de todos los ciudadanos de cada nación
Cada cuatro años, como dicta la ley, son elegidos 8 ciudadanos al azar de cada nación para disputarse el cargo con los actuales representantes, solo 2 candidatos de cada nación, incluyendo a los actuales representantes, podrán tener el honor de servir al continente como miembros del consejo elemental.
- yo te puedo ayudar con el mapa del terreno. Dice Mona con unos planos en la mano.
- pero tengo que ir sola... ¿tengo que ir sola?
- si, lo se, eso parece. Pero por eso te voy a prestar algunos mapas de la capital, los vas a necesitar, no son muy buenos y todavía falta precisión al cartografíar el área pero, creo que será suficiente por ahora para que puedas guiarte.
La abrazo con fuerza - Gracias.
Subo al barco y...
- ¡ADIOS MONA!
Mona saluda desde lejos, veo su mano sacudiendose de un lado al otro mientras se va alejando poco a poco.
Y así comienza mi camino hacia la Capital.