Chapter 1
Narra t/n:
"No se puede caer tan bajo."
Lo leí tres veces, como si al repetirlo fuera a doler menos o, milagrosamente, dejar de ser verdad.
Y la verdad es que no, no se puede caer tan bajo pero tampoco me van a arrancar la idea de la cabeza. Les sale más barato cortarme la cabeza que sacarme esto de encima, sinceramente.
Porque aunque lo sé, aunque todos lo saben, aunque ese lugar vive de quitarle dinero a mujeres solas, cansadas, rotas o simplemente curiosas.. yo de todas formas voy a entrar.
Y no, no me va a salir nada barato, nada que valga la pena lo hace de hecho.
Ajusto el abrigo antes de bajar del taxi, la calle es discreta, casi demasiado, si no supiera exactamente qué buscar, pasaría de largo sin sospechar nada, no hay luces llamativas ni carteles obscenos solo una puerta oscura y dos hombres que no sonríen.
Trago saliva.
'Solo es compañía masculina', me repito, solo es eso.
Pago con anticipación, siempre lo hacen así, para que cuando te arrepientas ya sea tarde.
El interior me envuelve de inmediato, luces bajas, música lenta, risas suaves, miradas que pesan, perfume caro. Todo está diseñado para que bajes la guardia sin darte cuenta.
Me siento observada, pero no acosada y eso es lo peligroso.
—Primera vez.— habla alguien a mi lado.
No pregunto quién, ya sé que no es una pregunta.
—¿Se nota tanto?— respondo, sin mirarlo todavía.
—Solo en cómo respiras.—
Giro la cabeza y ahí está.
Mikey no se presenta, no lo necesita, no tiene que hacerlo, su presencia es suficiente para que el aire cambie. No está vestido de forma exagerada; de hecho, parece peligrosamente sencillo, camisa oscura, cuello abierto, mangas remangadas, como si supiera que no hace falta más.
Me observa sin apuro, sin hambre y eso me desconcierta.
—Pensé que estarías.. más ocupado.— menciono intentando ocultar mi nerviosismo.
—Lo estoy.— responde asintiendo lento. —Pero hoy tengo paciencia.—
Se sienta frente a mí sin pedir permiso, no invade mi espacio, todavía, solo lo delimita.
—¿Sabes cómo funciona esto?— pregunta y asiento mirando mis manos apoyadas en la barra.
—Pago y finges que te importo.—
Su sonrisa se curva apenas. —No finjo.— contesta sereno y lento. —Selecciono.—
Me inclino hacia atrás en la silla, evaluándolo. —¿Y qué soy yo?—
Sus ojos bajan un segundo y vuelven a subir con lentitud. —Una mala decisión.—
No me ofende. Me enciende.
—¿Eso te excita?— pregunto directa.
Mikey apoya el codo sobre la mesa, acercándose lo justo para que su voz me roce. —Me excita que no intentes ser otra persona.—
La música sube un poco y el mundo alrededor se vuelve ruido blanco. Todo lo que existe es esta mesa, esta distancia medida, esta sensación de estar cruzando algo invisible.
—No busco un novio.— aclaro.
—Nadie que entra aquí lo hace.— responde sereno. —Lo que buscan es sentir que alguien las ve.. sin prometer nada después.—
Hace una seña y traen otra copa, no recuerdo haberla pedido.
—Última advertencia.— me dice mirándome fijo. —Si te quedas conmigo esta noche, no seré dulce, no seré amable y no me debes nada cuando termine.—
Levanto la copa. La sostengo sin beber. —¿Y si quiero deberte algo?—
Su expresión cambia, apenas, pero lo noto. —Entonces no deberías estar aquí.—
Nos quedamos en silencio. Mi pulso late fuerte, sé exactamente lo que estoy haciendo, sé exactamente con quién.
Y aun así..
—Llévame.— le pido sin pensar tanto.
Mikey se pone de pie, me extiende la mano pero no sonríe.
—No mires atrás.— me dice suave y sin más tomo su mano.
Y mientras cruzamos el club hacia la zona privada, pienso que tenían razón.
Que no se puede caer tan bajo.
Pero ya estoy cayendo.. y no pienso frenar ahora.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
No olviden seguirme en mis redes:
Ig: @tati.bhet
Tik tok: @tati_bhet
Facebook: Tati Hanemiya
Y