Mami Tae │𝘬𝘰𝘰𝘬𝘷 ★

Summary

Un secreto que kookie ama, chupar las tetas de su mami, y comer su coñito 🥛 ©prohibido copia/adaptación

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Único

Mami Tete estaba en la cocina esa tarde calurosa, moviéndose como siempre: sin brasier, solo con un topcito blanco y ajustado que apenas le cubría las tetas grandes y pesadas, llenas de leche dulce que se le escapaba por los pezones rosados y erectos.

Los shortsitos de jean eran tan cortos que se le metían entre las nalgas, dejando a la vista la mitad de su rico culito redondo y firme, y por delante… ay, por delante se le marcaba clarito el coñito rosadito, ya babosito, hinchado y húmedo, con los labios gorditos asomando por los bordes de la tela.

Era una puta milf descarada y le encantaba que su Kookie la viera así.—Kookie, mi amor… ven aquí, mami tiene las tetitas llenitas otra vez —ronroneó ella, apoyándose en la encimera y arqueando la espalda para que sus pechos rebotaran un poco. El top se le subió más, dejando ver los pezones oscuros y húmedos.

Jungkook entró descalzo, con solo unos boxers flojos, y sus ojos se iluminaron al verla. Tenía 11 añitos pero para mami Tete seguía siendo su nene consentido, su Kookie hambriento.—Mami… ya estás así otra vez —susurró él, acercándose rápido y hundiendo la cara entre esas tetas calientes.

Abrió la boca y se tragó un pezón entero, chupando fuerte, desesperado. La leche dulce y caliente le llenó la boca al instante.—Ahhh… sí, mi nene… mámame las tetitas, chúpame como cuando eras chiquito mi bebe—gimió Taehyung, metiendo los dedos en el cabello negro de Jungkook y tirando de él para que succionara más fuerte—. Mmm… mira cómo sale la lechita para ti, bebé… trágatela toda, mi putito mamón.

Kookie mamaba con ruido, tragando leche y babeando, mientras su mano bajaba y apretaba el otro pecho, haciendo que saliera un chorrito fino que le manchaba la barbilla. Su penecito ya estaba duro dentro de los boxers, grueso y largo, bien desarrollado como siempre le decía mami, una extraña pero rica genetica de su difunto padre.

Taehyung lo separó un poquito, jadeando, con los ojos brillantes de lujuria.—Kookie… mami tiene una idea, un jueguito rico que nos va a hacer sentir muy bien a los dos.

¿Quieres jugar con mami?Jungkook asintió rápido, con la boca todavía brillosa de leche.—Sí, mami… dime qué quieres que haga.Taehyung sonrió como la zorra que era, se bajó los shortsitos de un tirón y se sentó en la mesa de la cocina, abriendo las piernas bien anchas.

Su coñito rosadito quedó expuesto: labios hinchados, clítoris gordito y ya chorreando hilitos transparentes.—Quiero que comas el coñito de mami con esa lengüita caliente. Métela bien adentro, lame todo, bebé. Haz que mami se corra rico… ¿sí?Kookie se arrodilló al instante, agarrando los muslos suaves de mami y enterrando la cara entre ellos.

Su lengua salió larga y plana, lamiendo desde el culito hasta el clítoris en una pasada lenta y húmeda.—Joder, mami… qué rico hueles… estás toda babosa —murmuró contra la carne caliente antes de hundir la lengua dentro del coño apretado.—Ahhh… ¡sí, Kookie! Así… métela más adentro, nene… come el coñito de mami como te gusta —gritó Taehyung, agarrándole la cabeza y empujándolo más fuerte.

Jungkook lamió como loco, chupando los labios, metiendo la lengua lo más profundo que podía, succionando el clítoris y tragándose todo el juguito dulce que salía. No paraba. Cuanto más se corría mami, más le gustaba el sabor, y siguió lamiendo incluso cuando Taehyung ya estaba temblando.—Kookie… ¡me voy a correr! ¡Me corro, bebé! ¡No pares! —chilló Taehyung, arqueando la espalda.

El primer orgasmo fue fuerte, pero Kookie no se detuvo. Siguió chupando y metiendo dos dedos, curvándolos para frotar ese punto que hacía que mami se volviera loca.—Kookie… ¡para! ¡Es demasiado! ¡Ay, Dios! —gimió Taehyung, pero sus caderas se movían solas contra la cara de su hijo.Jungkook levantó la mirada, con los labios y la barbilla empapados.—Me encanta tu juguito, mami… quiero más… —y siguió, más rápido, más fuerte.Taehyung soltó un grito ahogado y de repente su coño explotó.

Un chorro potente de squirt salió disparado, mojando la cara de Kookie, su pecho, la mesa. Y no paró. El segundo chorro fue todavía más fuerte, salpicando hasta el piso.— ¡¡Kookie!! ¡Me haces squirtear como una puta! ¡Mira cómo me chorreas toda, nene! ¡Ahhh… me estás matando de rico! —gritaba Taehyung, temblando entero, con el coño contrayéndose y soltando otro chorrito más pequeño.

Jungkook se apartó solo cuando mami estaba jadeando como si se fuera a desmayar, con los ojos vidriosos y la cara roja.—Mami… te hice squirtear el doble… —dijo orgulloso, lamiéndose los labios.Taehyung se bajó de la mesa con las piernas temblorosas, se arrodilló frente a su Kookie y le bajó los boxers de un tirón.

El penecito saltó libre: grueso, largo, venoso, la cabeza ya morada y brillosa de precum.—Ahora mami te va a hacer sentir igual de rico, mi amor —susurró con voz ronca. Le robó un beso sucio, metiéndole la lengua hasta la garganta, probando su propio juguito en la boca de su hijo.Luego bajó la cabeza y se tragó el penecito entero de una sola vez.—Fuuuuck… mami… —gruñó Jungkook, agarrándole el cabello.

Taehyung lo chupaba como si fuera la paleta más rica del mundo: lengua girando alrededor de la cabeza, succionando fuerte, bajando hasta que la nariz tocaba el pubis y tragando alrededor de la polla. Saliva le chorreaba por la barbilla y le caía entre las tetas.—Qué rico la tienes, Kookie… tan gruesa… tan dura para mami… mmm…

Cómetela toda, zorra —gemía Jungkook, follando la boca de su madre.Taehyung aceleró, chupando más fuerte, usando la mano para masturbar lo que no le cabía en la boca, apretando los huevos pesados.—No te corras todavía, nene… mami quiere que te sientas demasiado rico…Lo chupó más rápido, más profundo, hasta que Jungkook empezó a temblar.—Mami… me voy a correr… ¡me corro! —avisó.

Pero Taehyung no se apartó. Siguió chupando incluso después del primer chorro de semen, lamiendo y succionando mientras Jungkook gritaba. El placer se volvió tan intenso que el nene no pudo controlarlo.— ¡Mami… no puedo… me estoy orinando! —gimió avergonzado y excitado al mismo tiempo.Un chorro caliente de orina salió disparado dentro de la boca de Taehyung, que tragó un poco antes de sacarse la polla y dejar que el resto le cayera en las tetas grandes, en la cara, en los labios.

Jungkook se corrió y se orinó al mismo tiempo, mojando a su mami entera.—Ay, mi nene… mírate… te corriste y te orinaste en las tetitas de mami… qué rico se siente, ¿verdad? —ronroneó Taehyung, lamiéndose los labios con la mezcla de semen y orina—. Me encantó, bebé.Jungkook todavía jadeaba, con la polla temblando.—Mami… me sentí muy rico… déjame comer tu culito ahora… por favor… quiero hacerte sentir igual.

Taehyung sonrió con malicia, se dio la vuelta, se puso a cuatro patas en el piso de la cocina y abrió las nalgas con las manos, mostrando el culito rosado y apretado.—Ven, Kookie… come el culito de mami. Méteme la lengua bien adentro.Jungkook se tiró al piso y hundió la cara entre esas nalgas perfectas. Su lengua lamió el agujerito, dando vueltas, empujando adentro.— ¡Sí, nene! ¡Lame el culito de mami! ¡Qué lengüita más caliente! —gemía Taehyung, empujando el culo contra la cara de su hijo.Kookie metió la lengua lo más profundo que pudo, follándolo con ella, chupando y babeando.

Taehyung empezó a temblar otra vez.—Kookie… me vas a hacer orinar también… ¡no pares, por favor! Jungkook chupó más fuerte, metiendo dos dedos en el coño mientras lamía el culo sin piedad. Taehyung gritó y de repente un chorro caliente de orina salió de su coñito, salpicando el piso y mojando la barbilla de Jungkook.— ¡¡Me orino, nene!! ¡Mira cómo me haces orinar por el culito! ¡Ay, qué rico se siente! —gritaba Taehyung, corriéndose otra vez mientras se orinaba.

Cuando por fin se calmaron, Taehyung se giró, abrazó a su Kookie y le dio un beso lento y lleno de saliva, semen y orina.—Esto es nuestro secreto, mi amor… nuestro secreto sucio y rico que nadie nunca va a saber. Mami y su Kookie… para siempre.

Jungkook sonrió contra los labios de su mami, todavía con el sabor de todo en la boca.—Para siempre, mami Tete… te quiero tanto robandole un exquicito beso con lengua estirando el belfo inferior de su mami.Y así se quedaron, abrazados en el piso mojado de la cocina, con el olor a sexo, leche, squirt y orina llenando el aire, sabiendo que este jueguito apenas empezaba.