Mi Luna ♡Namjin♡

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Summary

“La Tierra quedó enamorada de la Luna desde el primer momento que la vio. En los cuentos antiguos, la Luna siempre quedaba con el Sol, pero ahora la Tierra se interpone entre ellos. ¿Qué pasa cuando la Luna está enamorada de la Tierra y no del Sol? Cuando el destino te juega una mala jugada, el amor inocente del hijo de la Tierra y el hijo de la Luna desata los celos del Sol” ADVERTENCIA ミ★ 𝘉𝘰𝘺𝘱𝘶𝘴𝘴𝘺★彡 ミ★ 𝘖𝘮𝘦𝘨𝘢𝘷𝘦𝘳𝘴𝘦★彡 ミ★ 𝘏𝘢𝘣𝘭𝘢𝘳 𝘴𝘶𝘤𝘪𝘰 ★彡 ミ★ 𝘚𝘰𝘭𝘰 𝘧𝘪𝘤𝘤𝘪ó𝘯 ★彡 ミ★ 𝘊𝘰𝘯𝘵𝘦𝘯𝘪𝘥𝘰 𝘢𝘥𝘶𝘭𝘵𝘰 𝘺 𝘴𝘦𝘯𝘴𝘪𝘣𝘭𝘦★彡 ミ★ 𝘋𝘦𝘴𝘵𝘪𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴★彡 ミ★ 𝘈𝘮𝘰𝘳 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘯𝘪ñ𝘰𝘴★彡 (☝◞‸◟)☞ 𝚂𝚒 𝚗𝚘 𝚝𝚎 𝚐𝚞𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚝𝚎 𝚙𝚒𝚍𝚘 𝚊𝚖𝚊𝚋𝚕𝚎𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚚𝚞𝚎 𝚝𝚎 𝚛𝚎𝚝𝚒𝚛𝚎𝚜, 𝚙𝚘𝚛 𝚏𝚊𝚟𝚘𝚛 𝚗𝚘 𝚍𝚎𝚗𝚞𝚗𝚌𝚒𝚎𝚜 彡(✿╹◡╹) 𝘛𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘳é𝘥𝘪𝘵𝘰 𝘮𝘦 𝘱𝘦𝘳𝘵𝘦𝘯𝘦𝘤𝘦𝘯. (`∀´)Ψ

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Deidades

Desde hace siglos se conocía la gran historia de la Luna y el Sol, que fueron separados por la diosa del amor y la belleza, consumida por los celos de su gran amor, quien decretó que uno iluminaría el día y la otra la noche para jamás encontrarse.

Pero Zeus, al ver que su amor perduraba a través de los milenios, creó los eclipses para que una vez más el Sol y la Luna pudieran encontrarse, aunque solo fuera por breves momentos en el tiempo.

Esta leyenda era sabida por todos en el reino. Por décadas y décadas, el Sol y la Luna fueron reencarnando en diferentes formas, buscándose sin éxito pero siempre recordando ese amor primordial que los unía antes de su separación.

El nacimiento de la deidad de la tierra fue un evento que conmocionó al mundo entero. Un niño de piel canela, casi dorada como el sol poniente, y con ojos brillantes, apareció en el reino. Llevaba impresa en su pecho la marca sagrada de la deidad de la tierra, un símbolo que no se veía en generaciones.

Cuando el pueblo supo de este prodigio, estalló en una celebración sin igual. Aunque los hijos del sol y la luna aún no habían aparecido, este niño era una bendición divina que llenaba de esperanza a todos.

La deidad del dios de la tierra, aunque no pertenecía a las deidades primordiales del sol y la luna, seguía siendo extraordinariamente especial para el reino de Heartbeat.

Los reyes Kim Ji-cheol y Kim Go-eun habían traído al mundo al hijo de la Madre Tierra, y la celebración se prolongó por días, incluso semanas.

La noticia se extendió por todos los reinos vecinos, quienes recibieron la agradable nueva con gozo. Inmediatamente, comenzaron a enviar ofertas de futuros matrimonios para sus hijos, deseosos de forjar alianzas con el portador de tan bendita marca. Pero el bebé era aún demasiado pequeño para determinar si sería un omega, un alfa o un beta. A pesar de esto, sus padres se encontraban completamente fascinados con su pequeño milagro.

Su nombre era Kim Namjoon.

La deidad de la tierra, futuro rey de Heartbeat y soberano destinado a gobernar con el poder de la tierra misma.

El niño era bellísimo, una verdadera obra de arte divina, pero su belleza no exime a los reyes de los dolores de cabeza que su pequeño les provocaba.

Como aquella vez cuando Namjoon cumplió dos años.

Ese día fue especialmente mágico: por la mañana, las flores de los jardines reales abrieron sus pétalos antes de tiempo, los pájaros entonaron melodías más dulces que nunca y el sol se mostró radiante en todo su esplendor, como si el cielo entero celebrara el nacimiento del pequeño príncipe.

No obstante, también había días malos.

En una ocasión, por un descuido de uno de los sirvientes, su caballo de madera preferido, un regalo de su abuela, se rompió en pedazos.

Cuando el niño se enteró, soltó un llanto tan desgarrador que hizo que todos en la sala cubrieran sus oídos instintivamente.

Al mismo tiempo, el cielo se volvió negro como la medianoche y los rayos comenzaron a verse en el horizonte. Todos en el reino se aterrorizaron por tan repentino acontecimiento; los rayos caían tan fuertes como el agua en un diluvio impresionante que amenazaba con inundar el castillo.

Cuando el rey llegó corriendo a la sala y tomó en brazos a su pequeño, calmándolo con palabras suaves y caricias tiernas, la tormenta cesó tan abruptamente como había comenzado.

Desde ese día, supieron que debían aprender a controlar las emociones de Namjoon, pues cada una de ellas tenía el poder de alterar el mundo natural que lo rodeaba.

Después de unos cuantos años, otro acontecimiento de gran importancia sacudió los cimientos del reino.

Un día, en Heartbeat, el sol simplemente no salió.

Pasó un día entero bajo la luz de una luna llena e inexplicablemente brillante, algo que alarmó inmediatamente a todos en el reino. Los súbditos pedían respuestas a sus reyes, temiendo que fuera un presagio de desgracias inminentes.

Los reyes no supieron qué responder, pues ellos mismos estaban perplejos. Solo fue ese frío día de diciembre cuando la luna brilló con una intensidad sobrenatural y el sol se ocultó tras un velo de oscuridad.

Nadie supo qué pasó ese día, pero años más tarde comprendería la razón.

La deidad de la luna había nacido en ese día tan frío y oscuro.

Un caballero real solicitó audiencia con el rey. Su nombre era Kim Tae-pyung, quien junto a su esposa Kim Ye-jin, compartieron con los monarcas que su bebé poseía algo muy peculiar.

El niño era blanco como la nieve, con un cabello oscuro como la noche y unos hermosos ojos azulados que hipnotizaban a quien los miraba. Era infinitamente bello, una belleza innegable que parecía esculpida por los propios dioses.

Su nombre era Kim Seokjin.

Durante sus primeros años, no notaron nada extraordinario, aparte de su belleza deslumbrante, aunque su madre también era famosa por su encanto.

Fue años después cuando su madre notó algo particular: una marca en forma de luna creciente en su pecho, justo sobre su corazón. El descubrimiento la dejó sin palabras.

Pero la sorpresa aún mayor llegó durante un día de campo en el que toda la familia salía a merendar. Entre risas y alegría, el bebé de apenas cinco años desapareció de repente. Sus padres, desesperados, comenzaron a buscarlo por todas partes.

La sorpresa se llevaron cuando lo encontraron en medio del lago.

No estaba ahogándose.

Estaba caminando sobre la superficie del agua como si fuera tierra firme.

El pequeño mencionó con toda naturalidad que solo estaba siguiendo una mariposa plateada que lo llevaba hacia el centro del lago.

Atónitos, comenzaron a buscar respuestas, hasta que recordaron que los únicos que podrían entender eran los reyes, cuyo hijo también poseía cualidades sobrenaturales.

Cuando llegaron al castillo y compartieron su descubrimiento, esperaban cualquier cosa menos esto: su pequeño Seokjin era la deidad de la luna y tenía habilidades especiales sobre el agua.

Desde ese momento, los reyes les sugirieron que se quedaran en el castillo para poder aprender juntos cómo sobrellevar y educar a estos niños.

Aceptaron sin objeciones, confiando en la sabiduría de sus monarcas.

Aunque Namjoon le llevará algunos años, era un niño amable y educado, y todos intuían que se llevarían bien.

La tierra miraría por primera vez a la luna.

¿Será que la luna querrá jugar con la tierra?

hola, les gustooo?