Bajo observaciΓ³n
Aisha introdujo la llave en la cerradura de su casa y empujΓ³ la puerta con el hombro; llevaba su cabello recogido en un chongo deshecho y vestΓa aΓΊn el uniforme del hospital, usando solamente un buzo blanco para resguardarse del frΓo infernal que cruzaban las noches en Desembarco del Rey.
Llevaba un turno de mΓ‘s de cuarenta y ocho horas en el pabellΓ³n de cirugΓa; la mortandad en este lado del mundo era mΓ‘s comΓΊn de lo que uno pudiese imaginar. Le era difΓcil priorizar tantas vidas cuando solo hay un grupo especΓfico para cada emergencia. Pero el trabajo no se agotaba como ella, a pesar de querer fundirse en su nido y dormir hasta que su cuerpo la levante.
Con cuidado entrΓ³ en la oscuridad de su hogar hasta que una luz se encendiΓ³ en un rincΓ³n de la habitaciΓ³n. Un hombre de piel aceitunada, limpia de imperfecciones, de cabello negro y ojos Γ‘mbar la miraba desde su asiento en el sillΓ³n favorito de la omega. La mirada de pocos amigos y el ceΓ±o pronunciado le hicieron saber que su merecido descanso tenΓa que esperar.
"Ur, quΓ©... no tan agradable sorpresa. ΒΏQuΓ© haces en mi casa?" Aisha dejΓ³ caer su bolso al suelo y se soltΓ³ el cabello grasiento por la falta de un buen baΓ±o. PasΓ³ sus manos tratando de aliviar el dolor por usar un peinado apretado durante mΓ‘s de dos dΓas.
"TambiΓ©n es mi casa, esposa mΓa."
Aisha sintiΓ³ la necesidad de tirarle algo a la cara.
"CorrecciΓ³n: la casa de mis padres, que nos dieron para que cada uno tuviese su propio espacio" respondiΓ³ tajante, odiando la presencia del alfa en su hogar. "Tu hogar y nido de libertinaje estΓ‘ en el segundo piso. Lo que no respondes es a mi pregunta: ΒΏQuΓ© haces aquΓ?"
Ur chasqueΓ³ la lengua, fastidiado. Aun con los aΓ±os, Aisha seguΓa teniendo ese espΓritu indomable, no propio de un omega de sus tierras; era arisca y nunca dudaba en atacar para defenderse. Era hermosa aun cuando ya era una mujer madura, conservando su belleza y encanto como si el tiempo nunca hubiese pasado.
Siempre lo miraba con desprecio, no muy diferente a Γ©l, que solo estaba ofuscado por no lograr doblegar a aquella mujer.
"Tu querido papi llamΓ³. Como el telΓ©fono sonaba y nadie contestaba, lo tuve que hacer."
Una sonrisa burlona apareciΓ³ en sus labios; el cansancio pasΓ³ a un segundo plano.
"Mira eso: al menos servirΓas como recepcionista, aunque aΓΊn necesitas estudios para serlo, inΓΊtil." Ur apretΓ³ la mandΓbula; parecΓa que el odio de la omega hacia Γ©l nunca bajarΓa.
Aisha se tapΓ³ la nariz cuando le llegΓ³ el olor del alfa: un aroma a pinos y madera vieja, mohosa, que le causaba nΓ‘useas, no tanto como verlo a Γ©l e interactuar. Solo debΓa ser paciente y, con la ayuda de sus dioses, no lo tendrΓa que soportar mΓ‘s.
"AmΓ³n mencionΓ³ algo: la salud del abuelo estΓ‘ empeorando; dice que el cΓ‘ncer pulmonar ya lo estΓ‘ consumiendo con creces..." el hombre jugueteΓ³ con su anillo de boda, sabiendo lo que significaba aquello, lo que le desagradaba. "Pero el viejo estΓ‘ empeΓ±ado en vivir."
"NingΓΊn mal es eterno... En algΓΊn momento harΓ‘ caquexia; solo espero que con su muerte no tengamos que cargar sus fantasmas."
Ur riΓ³ con maldad, haciendo que la mujer lo mirara con severidad. Impasible ante la actitud del alfa, sabΓa lo que iba a decir y se sentΓa bastante cansada para ponerse a su altura. DebΓa, ademΓ‘s, llamar a su padre; de seguro estΓ‘ junto a su madre y su hermano, muy preocupados por ella por no contestarles sus llamadas desde su nΓΊmero personal. Su amada madre, de seguro, estaba hecho un manojo de nervios, siempre por la misma razΓ³n: Ur.
"Parece que esa moral tuya, por la que tienes fama, no es tan asΓ. ΒΏQueriendo que su abuelo muera? Β‘QuΓ© horror!"
Aisha acentuΓ³ sus facciones, neutra pero con la rabia hirviendo y susurrΓ‘ndole que golpeara al hombre frente a ella. Con calma se acercΓ³ al hombre, mirΓ‘ndolo desde arriba, sintiΓ©ndose por un segundo superior al alfa, que la mirΓ³ temeroso; no era la primera vez que Aisha se le acercaba en silencio para atacarlo.
"AhΓ sigue mi moral, Ur: un ser como mi abuelo no debe vivir; estΓ‘ pudriendo esta sociedad con su sola presencia y hace infeliz a mi familia... AsΓ que hazme un favor: sal de aquΓ, que es mi hogar, y no vuelvas a entrar. El segundo piso es tu casa y nunca lo he invadido."
Ur bufΓ³ molesto, levantΓ‘ndose y mirando con ojos rabiosos a la omega ojerosa que lo miraba irritada, deseando que se fuera. El alfa, sin mediar palabra, tomΓ³ con su mano el rostro de Aisha con fuerza. La omega se estremeciΓ³, mirΓ‘ndolo desafiante, a pesar de que el temor empezaba a sacudir su interior, sintiendo cΓ³mo su cuerpo se estremecΓa del miedo; no era la primera vez, pero no era la primera vez en que la omega se plantaba frente al alfa sin miedo. El alfa se deleitΓ³ ante el temblor en los preciosos ojos cafΓ©s de la omega; le gustaba ver que aun el daΓ±o que le hizo hacΓa que le temiera. Era muy bueno y satisfactorio.
"ΒΏTΓΊ crees que tu papito te va a salvar siempre?" preguntΓ³ Ur. "CrΓ©eme: lo nuestro es para toda la vida."
Aisha temblΓ³, apretΓ³ los puΓ±os tratando de relajarse o, mejor dicho, tomando agallas; siempre pensΓ³ que ningΓΊn reto en su Γ‘rea le fue grande, esforzΓ‘ndose y estudiando para lograr sus objetivos: ayudar a las personas y favorecer a quien lo necesite. Si tenΓa agallas para hacerse un nombre y enemigos en su gremio, lleno de alfas, ΒΏpor quΓ© no tenerlas ante un hombre patΓ©tico como Ur?
"Es hasta que la muerte nos separe..." dijo. "Mi padre y mi hermano estΓ‘n esperando para cobrarte, Ur; lo que me hiciste no tiene el perdΓ³n de los dioses. Mi padre estarΓ‘ gustoso de enviarte a Anubis en persona."
El alfa soltΓ³ su rostro sobre el de la omega, haciΓ©ndola retroceder un paso antes de plantarse firme. Ur la mirΓ³ con furia, intensificando sus feromonas para doblegarla, pero Aisha ya tenΓa bastante experiencia en el hospital con alfas asΓ, por lo que solo arrugΓ³ la nariz y la mirΓ³ con desprecio; pasΓ³ a su lado, chocando sus hombros y obligΓ‘ndolo a apartarse.
La omega suspirΓ³, restregΓ‘ndose el rostro con la mano en un claro gesto de estrΓ©s. Tal vez ese escΓ‘ndalo se habrΓa enterrado si el llorica que tenΓa por esposo no tuviese el plan de, de cualquier manera, atarla a Γ©l y con ello, a su familia y dinero.
Con calma se acercΓ³ a la puerta que conectaba al segundo piso, colocando una silla en la manija y un jarrΓ³n que no le gustaba, para evitar alguna... difΓcil situaciΓ³n. Era agotador; era como vivir con un perro hambriento alrededor, esperando el momento de saltar y clavar sus dientes en su presa. Aisha estaba segura de que no era presa de nadie.
Oh bueno, eso es lo que ella siempre piensa.
Con calma caminΓ³ hasta su habitaciΓ³n, encerrΓ‘ndose y mirando con ojos soΓ±adores su nido; querΓa ya acurrucarse en los olores de su familia y dormir en paz, pero debΓa baΓ±arse.
Antes de quitarse el pantalΓ³n, recordΓ³ el expediente de un nuevo paciente o mejor dicho, una paciente.
Con calma saliΓ³ de su habitaciΓ³n, no sin antes colocarse una camisa, tomΓ³ su bolso y se esparciΓ³ en el sofΓ‘, lejos del sillΓ³n donde estaba sentado Ur, y hurgΓ³ entre su basura y demΓ‘s objetos personales.
Expediente mΓ©dico β PsiquiatrΓa / Adolescente
Nombre: Helaena Targaryen Hightower
Edad: 14 aΓ±os
Sexo: F
GΓ©nero secundario: Ξ©
Fecha de nacimiento (ficticia): (11/03/2011)
Escolaridad: 3ΒΊ de secundaria
AcompaΓ±ante: Alicent Hightower Florent
Motivo de consulta: Estado de Γ‘nimo deprimido persistente, pΓ©rdida de interΓ©s, aislamiento progresivo y conductas de autolesiΓ³n en los ΓΊltimos 3 meses; empeoramiento funcional escolar y familiar.
Antecedentes relevantes
Personales: Sin antecedentes mΓ©dicos generales relevantes conocidos. Desarrollo infantil con retardo en la comunicaciΓ³n social y patrones repetitivos desde la infancia (segΓΊn historia familiar y reportes escolares).
PsiquiΓ‘tricos: No refiere tratamiento psiquiΓ‘trico previo formal; episodios de ansiedad social y crisis de llanto.
Familiares: Historia familiar de trastornos del Γ‘nimo en parientes de primer grado (No hay registro)
Medicaciones: Ninguna actual
Historia de la enfermedad actual
Inicio insidioso hace dos aΓ±os con tristeza persistente, pΓ©rdida de interΓ©s en actividades previamente placenteras, irritabilidad, reducciΓ³n del apetito y del sueΓ±o. En las ΓΊltimas 4 semanas aumento del aislamiento, ideaciΓ³n negativa sobre el futuro y episodios de autolesiΓ³n sin intento suicida claro (rasguΓ±os superficiales). DisminuciΓ³n marcada del rendimiento escolar. Familia refiere rigidez en rutinas y sensibilidad sensorial (luces, ruidos), comportamientos repetitivos.
ExploraciΓ³n del estado mental (EEM)
Apariencia: Adolescente acorde a la edad, higiene algo descuidada, mirada baja.
Actitud: Reservada, cooperadora pero evasiva.
Estado de Γ‘nimo: Triste, anhedonia marcada.
Afecto: RestricciΓ³n afectiva; llanto contenido en la entrevista.
Pensamiento: No hay delirios claros; ideaciΓ³n rumiativa negativa.
Pensamiento suicida: Niega plan detallado en la valoraciΓ³n inicial; admite pensamientos de "no querer seguir" en episodios puntuales β riesgo que requiere monitorizaciΓ³n estrecha.
PercepciΓ³n: Sin alucinaciones.
CogniciΓ³n: Orientada en tiempo, lugar y persona. AtenciΓ³n algo fluctuante.
Juicio/Insight: Parcial; reconoce malestar pero minimiza impacto.
Pruebas / escalas sugeridas
PHQ-A β puntuaciΓ³n: alta (indicativa de depresiΓ³n moderada-grave).
CDRS-R β pendiente/realizar.
ADOS-2/Autism screening + cuestionarios informantes escolares y familiares para evaluaciΓ³n de TEA.
ImpresiΓ³n diagnΓ³stica
Trastorno depresivo mayor, episodio grave (DSM-5 / CIE-10 equivalente) β afectaciΓ³n significativa del funcionamiento.
Sospecha de Trastorno del Espectro Autista (TEA) con rasgos significativos de comunicaciΓ³n social y conducta restringida/repetitiva (requiere evaluaciΓ³n diagnΓ³stica formal por equipo de neurodesarrollo).
ValoraciΓ³n de riesgo
Riesgo de suicidio/autoagresiΓ³n: moderado por ideaciΓ³n pasiva y conductas autolesivas recientes. Necesaria observaciΓ³n familiar estrecha, contrato de seguridad y plan de contingencia.
Riesgo de violencia hacia otros: bajo en entrevista.
Plan y recomendaciones
Medidas de seguridad inmediatas: retirar objetos de riesgo, supervisiΓ³n adulta aumentada, instruir a familia sobre seΓ±ales de alarma; contacto 24/7 con servicio de urgencias si aparece plan/acto suicida.
DerivaciΓ³n urgente a psiquiatrΓa infantil/adolescente para valoraciΓ³n farmacolΓ³gica y seguimiento. (En depresiΓ³n grave en adolescentes, la intervenciΓ³n psiquiΓ‘trica especializada es prioritaria).
IntervenciΓ³n psicoterapΓ©utica: psicoterapia individual adaptada (TCC adaptada a adolescentes y a TEA cuando corresponda) + intervenciΓ³n familiar. La evidencia apoya CBT adaptada para depresiΓ³n en jΓ³venes y para comorbilidad con TEA.
ConsideraciΓ³n farmacolΓ³gica: valoraciΓ³n por psiquiatra pediΓ‘trico para inicio de antidepresivo con evidencia en adolescentes (p. ej. fluoxetina es frecuentemente citada como primera lΓnea en guΓas); decidir tras evaluaciΓ³n de riesgos/beneficios y consentimiento informado de tutores.
EvaluaciΓ³n para TEA: remitir a equipo de neurodesarrollo (psicΓ³logo clΓnico/neurΓ³logo pediΓ‘trico) para diagnΓ³stico formal (tests estandarizados, entrevistas informantes).
Si refractaria o con riesgo vital: considerar medidas avanzadas (TMS, ECT en centros especializados, o en investigaciΓ³n DBS) solo en contextos especΓficos, tras fallo a tratamientos estΓ‘ndar y en equipos especializados; la intervenciΓ³n quirΓΊrgica o neuromodulaciΓ³n es excepcional y manejada por equipos que incluyen psiquiatrΓa, neurologΓa y neurocirugΓa.
Apoyos escolares: adaptaciΓ³n curricular temporal, comunicaciΓ³n confidencial con equipo psicoeducativo, preventa de bullying/aislamiento social.
Seguimiento: control semanal las primeras 2β4 semanas (telefΓ³nico y presencial), reevaluaciΓ³n de riesgo y respuesta terapΓ©utica; cita con psiquiatrΓa infantil en 7β10 dΓas.
Notas finales
Consentimiento informado y participaciΓ³n familiar esencial.
Documentar cualquier cambio en conducta suicida o empeoramiento y activar protocolo de emergencia.
Aisha se reincorporΓ³ al terminar de leer el expediente, sintiendo un sobresalto en el corazΓ³n, un hormigueo incΓ³modo que le subiΓ³ desde el vientre. Sus ojos viajaron de nuevo hacia el documento, incrΓ©dulos, como si su mente cansada le jugara una mala pasada. RepitiΓ³ la lectura una y otra vez, deteniΓ©ndose en la misma lΓnea; sus dedos rozaron el papel con cierta vacilaciΓ³n, mientras una sombra de temor se dibujaba en su rostro, como si hubiese abierto un capΓtulo de su vida que habΓa intentado sepultar.
Targaryen.
CreΓa firmemente que nunca volverΓa a cruzarse con aquella familia... o mΓ‘s bien, con aquel clan. Un linaje de alfas y omegas hermosos, pero tan propensos a la locura y la crueldad como las bestias que pretendΓan dominar. HabΓa escuchado incontables historias y leyendas que corrΓan como susurros entre los pasillos del hospital, rumores que envolvΓan el nombre de la casa que gobernaba Poniente. Les temΓa.
AΓΊn recordaba el dΓa en que decidiΓ³ dejar morir al alfa mΓ‘s longevo de aquella dinastΓa. SabΓa, porque sus padres se lo habΓan dicho, y porque los hombres que ellos enviaron a protegerla lo confirmaron, que estuvo en la mira de los Targaryen. Casi pierde su licencia, su tΓtulo y su tranquilidad pero, segΓΊn los rumores, los propios padres de la niΓ±a intercedieron por ella. La versiΓ³n mΓ‘s repetida decΓa que lo hicieron para evitar un escΓ‘ndalo. Historias que se esparcΓan como pΓ³lvora cada vez que se mencionaba a alguien de esa familia.
Y ahora, parecΓa que el pasado regresaba.
LeyΓ³ con mΓ‘s detenimiento el expediente, notando las inconsistencias y la falta de credibilidad en algunos apartados. Por supuesto que habΓa antecedentes psiquiΓ‘tricos en esa familia. ΒΏCΓ³mo podΓa la madre mentir tan descaradamente? Aunque admitirlo serΓa, a su vez, aceptar todos esos rumores retorcidos que flotaban en torno a ellos.
ΒΏPor quΓ© le habΓan asignado esa paciente a ella? No lo entendΓa.
CreΓa que, despuΓ©s de todo el revuelo que causΓ³ en su juventud, nadie en su sano juicio volverΓa a dejarle un caso vinculado con los Targaryen. Ella, que fue el ejemplo que siempre ponΓan para advertir a los mΓ©dicos: "Nunca desafΓen al poder, prioricen la vida del mΓ‘s importante, del mΓ‘s influyente."
Una mierda de ejemplo, pensΓ³.
No se arrepentΓa de haber salvado a la hija de aquella mujer. A veces, su recuerdo la perseguΓa en quirΓ³fano, cuando veΓa a una madre llorar en la esquina. La transportaba de inmediato a aquel momento de su vida: el mΓ‘s duro de su carrera. La presiΓ³n psicolΓ³gica, la carga emocional, la certeza de que su decisiΓ³n podrΓa costarle la vida... todo volvΓa como un eco punzante.
DespuΓ©s supo de la muerte de aquella omega. SintiΓ³ lΓ‘stima por la niΓ±a. Nunca volviΓ³ a saber de ella: no acudiΓ³ a sus controles, o quizΓ‘s la familia no lo permitiΓ³.
Pero ahora, de alguna manera, volvΓa a estar en el ojo de esa casa. Y eso le resultaba tan extraΓ±o como inquietante. Juraba que nunca volverΓan a tratar con ella; que, al no haber logrado quitarle la licencia, la dejarΓan en paz.
Su omega se agitΓ³ dentro de sΓ, mezclando ansiedad con algo que no esperaba: una punzada de emociΓ³n.
Aisha frunciΓ³ el ceΓ±o, desconcertada.
EmociΓ³n era lo ΓΊltimo que sentΓa... sabiendo que tendrΓa que volver a tratar con aquella familia.