Delicate | SeHo AU

Summary

''And we might make up when nobody's there, it's not that we scared, it's just that it's delicate.'' Lenguaje algo soez y vulgar. © awkwardmisha, 2021

Genre
Erotica
Author
Sókov
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Estaba mal lo que hacían, era más que un error, una traición.

Pero no podían evitarlo, se amaban. Y no eran sus familias quiénes no los querían juntos, era la vida que los unió en el lugar correcto en el tiempo equivocado. Por eso, guardaron silencio y nadie supo lo que tuvieron, guardaron el secreto para todos, incluso para sus amigos más fieles. No era posible que alguien lo supiese, sería muy riesgoso, los separarían para siempre. Jamás aceptarían estar tan lejos uno del otro, no podrían soportarlo, era tanto el amor que preferían quererse en lo prohibido del universo, en el engaño al prójimo.

Junmyeon y Sehun estaban hechos el uno para el otro, lo supieron desde el momento que estrecharon sus manos cuando los presentaron como hermano y novio; lo reafirmaron aquel día cuando Oh pidió la mano de su hermana Irene en matrimonio. Poco a poco se volvieron cercanos, teniendo una sana convivencia de cuñados. Después llegó la amistad, volviéndolos mejores amigos para sorpresa de todos, pues nunca pensaron que podrían llegar a llevarse tan bien. Luego nació la tentación, el deseo ardiente por poseer el cuerpo del otro con frenesí, los toques suaves y las caricias coquetas quemando la piel se abrieron paso en el camino de la perdición. Al final llegó un beso tierno, tímido e inseguro. El pánico también estuvo ahí, Junmyeon se decepcionó de sí mismo por haber besado (y añorado) al marido de su hermana. Sehun se apartó con terror, eso no era correcto, no debió suceder, era el hermano de su esposa.

Tensión, incomodidad, vergüenza. Decidieron silenciosamente mantener distancia, sólo así mantendrían alejado el fruto del Edén, ese que Eva comió por sugerencia del maligno. Como si fuese una burla de Lucifer o Dios, tuvieron que cortar esa distancia momentáneamente y quedarse a solas unas horas. Ocurrió un viaje familiar donde la vida se empeñó en recalcar que se pertenecían pero que en esa época no serían. Sehun saldría tarde del trabajo y no podría acompañarlos, y Junmyeon no asistiría porque odiaba ir al lugar de vacaciones favorito de su madre, casi todos en casa lo sabían y no lo forzaban a ir.

La casa familiar de los Kim se quedó vacía, el hijo mayor paseando por ahí mientras la madre y las hermanas menores se divertían pasando tiempo de calidad madre e hijas, el esposo de la hermana mayor atrapado en su empleo. Al menos se supone así sería para el último, pero por azares del destino su jefe fue piadoso y decidió que podía irse a casa temprano. Oh no llamó a su mujer, pensó que aún estaría con su suegra y podría unirse al viaje. Qué pésima buena suerte, cuando entró al lugar solo halló una nota dirigida al hijo mayor avisándole que volverían al día siguiente. Dejó el papel donde estaba y revisó su móvil, ahí, un mensaje de texto proveniente de Irene brillaba, diciendo lo mismo que el post-it dirigido a su cuñado.

La casa sola para él y Junmyeon.

Escucha la puerta, luego pasos y sabe que es él, su fruto prohibido quién recién llega al calor del hogar en busca de refugio y paz.

Sehun decide esconderse en la habitación de su esposa, teme sucumbir ante la presencia del hermano. Pero de nuevo se puede ver que es su destino estar juntos. Choca con el otro, quedando frente a frente mientras las manos del alto pelinegro rodean su cintura sosteniéndolo, evitando una caída. Hay silencio, sed y deseo. Ya no pueden evitarlo. Terminan enredados bajo las sábanas que cubren la cama de su cuñado. Sehun penetrándolo con fuerza, los muslos lechosos de Junmyeon alrededor suyo, aprisionándolo mientras sus uñas rasguñan la piel de su espalda pálida. Un choque húmedo de lenguas, besos hambrientos, salvajes. El sonido obsceno de la piel chocando, gemidos y gruñidos inundan la habitación. Pieles sonrojadas con sudor resbalándoles haciendo más exquisito el encuentro, el olor a sexo excitándolos más. Una embestida en su punto dulce, un sonoro jadeo brota de los belfos hinchados de Jun, la boca de Sehun se apodera de sus pezones, chupando, lamiendo y mordiendo hasta dejarlos sensibles. Una sonrisa presumida, los ojos rasgados se cierran mientras el orgasmo los alcanza.

—Junmyeon, tu culo succiona mi pene tan increíblemente que necesito follarte otra vez —Sehun dice en su oído, aun jadeando.

—¿Y qué esperas? —responde Junmyeon con coquetería. —Sabes que esto es un error y no debe volver a pasar, ¿cierto? —Sehun le mira a los ojos, es una mirada intensa.

—Pero pasará —le responde su cuñado—, lo sabes tan bien como yo.

Junmyeon toma fuerza y empuja a Sehun, este se recuesta con calma en la cama mientras el otro se sube a horcajadas suyo. Las piernas fuertes rodean sus caderas, se hunde poco a poco, llenándolo por completo arrebatando un caliente gemido. Comienza a moverse dando saltitos en el pene duro de Hun, arriba y abajo, en círculos llevando al paraíso a Oh. Este se sienta, lo toma delicadamente de la espalda con una mano y la otra la enreda en los cabellos chocolate, jalando para poder juntar sus labios. Sehun se mueve más rápido y duro, soltando roncos gemidos haciendo llorar del placer a su Jun. El orgasmo los envuelve en una blasfema nube oscura de voraz hambre.

Se besan con tranquilidad, tan suave y se miran a los ojos. El amor, imposible no verlo.

—Somos inevitables, Sehun.

Están condenados al infierno, pecaron gravemente y no se arrepienten. Un engaño, un secreto, sólo así podrían amarse; delicadamente.