Chapter 1
En mi tarjeta de crédito llegué a acumular 9000 millas. Mi deseo, por vacaciones, era volar hacia Argentina, pero se requerían 18,000.
Al no tener esa cantidad, se me ofreció pagar el resto, pero me negué. “Bueno, joven, entonces debe acumular más”. Tampoco me conformé con esa respuesta y, en un momento de descuido, me metí a la fuerza en el avión.
Cuando ya íbamos volando 9000 millas, amablemente, debo confesar, el personal de la aerolínea me invitó a retirarme: "Señor, ya vamos 9000 millas y eso es todo lo que puede viajar". "Bueno, ni modo, tienen razón", pensé.
Me abrieron la compuerta del avión y salté. Afortunadamente para mí, un águila... ¿o era un murciélago? Bueno, algún ave iba volando por ahí y aterricé encima de ella. Le dije: "Oh, señora avestruz, por favor lléveme a mi destino". El pajarraco me miró, emitió un graznido seco y emprendió la marcha.
Llegué a Argentina y sha estaba hablando asíííííí. Me despedí del cóndor volador y me fui a conocer a Messi, quien resultó, al final, que no vivía ahí.