Crush with you ➻ Mewgulf.

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Summary

➢ ThreeShot. Donde un resentido Gulf Kanawut planea vengarse de su ex novio, enamorando a su crush. Mew Suppasit es el sueño cualquier chico o chica con buen gusto y, kao Noppakao, no es la excepción, cosa que Gulf Kanawut, ex novio de Kao, sabe muy bien. Molesto porque Kao lo cortó sin motivo alguno, Gulf ha decidido vengarse de él, enamorando a su crush imposible para lastimar sus sentimientos. Pero Gulf no contaba con que la vida da muchas vueltas, y aveces las cosas no salen según lo planeado. ➻ Adv +18. ➻ No acepto copia parcial o completa de ninguna de mis obras. Be creative. Copyright © By; Cecihappy.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
4.8 5 reviews
Age Rating
16+

Crush

— ¿Sigues con esa estúpida idea? — inquirió Fluke en un tono molesto.


Gulf se limitó a blanquear los ojos, un poco exasperado por la actitud que Fluke había tomado con respecto al tema de utilizar a Mew para su venganza.


¿Qué diablos le importaba?


No era como si estuviera quitándole la vida a alguien. Su plan era totalmente inofensivo y, estaba seguro, no lastimaría a nadie.


— Si, sigo con la "estúpida idea" — articuló con desdén.


Fluke reprochó aquello con una mala mirada, que Gulf, por supuesto, fingió ignorar.


— Pues deberías desistir antes de que te metas en un problema.


Gulf bufó.


¿En qué problema se podía meter con algo tan inocente como eso?


— ¡Ya basta, Fluke! — se levantó de su asiento y caminó a la puerta del salón, girándose sobre sus talones hacia su amigo —. Es algo beneficioso para ambos — comenzó —. Él me será útil para vengarme de Kao y yo le compensaré con sexo. Aquí nadie saldrá perdiendo, no te preocupes por ello.


Dicho lo dicho, dió la vuelta y se dispuso a abandonar el salón, pero la voz de Fluke a sus espaldas detuvo su andar.


— ¿Estás dispuesto a perder tu dignidad y que te tome como su puta por una tonta venganza sin fundamentos? — para éste punto Fluke ya sonaba lo suficientemente molesto, y sin embargo, Gulf decidió ignorarlo y seguir su camino, fingiendo que sus duras palabras no lo habían lastimado.


¿Era así? ¿Estaba dispuesto a perder su dignidad por una venganza?


Sabía que estaba arriesgando mucho al querer ser el objeto sexual de Mew por unas cuantas noches, sobre todo porque a él ni siquiera le gustaba el tipo. ¿Pero qué podía hacer? Simplemente no podía dejar que Kao anduviera por allí siendo feliz. No después de haberlo abandonado sin motivos.


¿Es que no fue lo suficientemente bueno para él?


¿Por qué un día llegó y simplemente dió por terminada su relación de dos años?


No hubieron motivos ni explicaciones por parte de Kao. Éste fue conciso y directo con su postura, y había dejado claro que era una separación definitiva, y no un alejamiento temporal.


Si tan solo Kao hubiera dado una sola explicación del porqué había decidido terminarlo todo, tal vez Gulf no estaría tan desesperado y enfadado como lo estaba en ése momento.


Le había entregado dos años de su vida a Kao, y éste los había tomado en sus manos y los había hecho añicos sin importarle nada más. Sin importarle cuanto esto hubiera lastimado su corazón.


Aunque si Gulf era honesto, no le había dolido tanto como se suponía que debió doler. Lloró esa noche, pero más que dolor, era por la monotonía. La costumbre de estar siempre al lado de Kao. La inercia de compartir sus días con él. Al día siguiente despertó, cortó su cabello, lo tiñó de castaño y comenzó a vivir su nuevo ciclo. Pero con un nuevo propósito de vida.


Vengarse de Kao.


«Entonces si», pensó «Estoy dispuesto a perder mi dignidad a cambio de mi venganza».


Y sin más, sacó su celular y entró a su perfil en la red social. Se fue al buscador y escribió el nombre de su objetivo. Éste encabezó la lista y Gulf con satisfacción le dió click a la opción de seguimiento. Y listo. El primer paso ya estaba dado.


¿Qué seguía?


[...]


— ¿Sabes quién es un tal Gulf Kanawut? — preguntó Mew a su hermano menor.


Éste lo pensó unos segundos, pero ése nombre no se le hacía en absoluto familiar.


— Ni idea — contestó simplemente.


Mew no dijo más y salió de su casa hacia la universidad, y en todo el trayecto repasó en su cabeza el nombre del chico que había estado mandándole mensajes privados por su red social.


No podía negar que era lindo a simple vista. Había esculcado en sus fotos publicadas y admitía que era lo suficientemente apuesto como para llamar su atención fácilmente. Una hermosa piel blanquecina, labios delgados y ojos rasgados, dignos de su herencia Asiática. Su cabello castaño le hacía justicia al color de sus orbes avellanas, y ni hablar de su nariz prominente y alargada.


Era demasiado lindo como para ser tan descarado como lo eran sus mensajes, por eso Mew sospechaba que había algo detrás del misterioso interés del chico para con él. Estaba seguro que no se trataba de un interés monetario, porque había visto en sus fotos que gozaba de una vida acomodada. En muchas fotos se le veía posando junto a su auto del año, en una casa hermosa y en lugares caros, por lo que la suposición de estar interesado en su dinero estaba descartada.


Tampoco podía ser por popularidad, porque el chico no parecía estar interesado en ello. Su perfil era privado y aparte sólo seguía a unas cuantas personas, incluido él, así que tampoco quería colgarse de su postura como luna de la universidad.


¿Qué era entonces lo que buscaba ése misterioso chico en él?


Mew no lo sabía, pero estaba dispuesto a descubrirlo.


Cuando llegó a su facultad lo primero que hizo fue dirigirse a la sala de estudio, porque sabía que allí encontraría tranquilidad y estaría prácticamente solo porque aún era muy temprano. Sacó su celular y entró a la mensajería de su red social, y lo primero que vió fue un mensaje de buenos días del chico misterioso.


Sonrió para si mismo antes de contestar.


Minutos después ya se había sumergido en una larga conversación con él, donde aprovechó y le propuso verse en persona de una vez por todas. Ni siquiera le sorprendió cuando el chico aceptó sin chistar, aunque si le pareció muy sospechoso que la única condición que puso fue que debían verse en la cafetería de la facultad de derecho a las tres menos cuarto.


¿Por qué había sido tan especifico en su petición?


Mew no lo sabía, pero al igual que con todo lo demás, estaba dispuesto a averiguarlo.


«¿Quién eres y qué quieres de mi, Gulf?», se preguntó. Luego se marchó del lugar para seguir su día en la facultad hasta que el reloj marcara la hora acordada para su cita con el chico misterioso.


[...]


Gulf llegó veinte minutos antes que Mew, solo para asegurarse de que su ex novio si hubiera asistido ese día a la universidad. Afortunadamente y, como siempre, Kao se encontraba en la facultad de derecho internacional, realizando sus actividades como ex luna de su carrera.


Mew llegó a la hora acordada, sin pasarse ni un solo minuto, cosa que sorprendió muchísimo a Gulf, puesto que se había acostumbrado a la impuntualidad de Kao cuando estuvieron juntos. Siempre llegaba con demora, y ni siquiera tenía la decencia de disculparse por ello. Por eso cuando vió al apuesto médico entrar a la cafetería a la hora acordada, Gulf se sintió admirado con él.


Y si era honesto, también su belleza había llamado su atención.


Entendía porqué Kao tenía un crush con él. Solo se necesitaba verlo para saber que Mew Suppasit lo tenía todo y era bueno en todo.


Alto, atlético, de herencia mestiza y absurdamente millonario. Aquello solo era un agregado para su repertorio de cualidades, porque si era justo e imparcial, Mew no tenía ningún defecto.


Y eso le molestó.


Le molestó porque simplemente no podría competir contra Mew si la oportunidad se prestara. Es decir, ¿quién podría estar a la altura de él? Exacto... ¡Nadie!


Pero lo cierto era que él no estaba allí para competir...


Estaba allí para vengarse...


— Hola, soy Mew — saludó el futuro médico, mostrando su perfecta sonrisa de dientes blancos.


Gulf se sintió intimidado con su presencia, sin embargo, fingió que esa hermosa sonrisa no lo había puesto nervioso en absoluto y regresó el saludo de manera cordial... Y un tanto coqueta.


— Sé quien eres, por eso accedí a venir aquí — dijo, con la voz más sensual que pudo fingir.


Mew frunció en entrecejo, dándose cuenta de que el chico era aún más misterioso y raro en persona. Pero lo dejó pasar, por el simple hecho de que su belleza lo había cautivado.


«Es tan hermoso como misterioso», se dijo Mew mentalmente, sin dejar de ver a Gulf ni un segundo. «Creo que... me gusta».


Con eso en mente, decidió que, quizás, conocer mejor al lindo Gulf, no era tan mala idea.


Kao, por otro lado, no estaba nada contento con lo que sus ojos veían.


«¿Qué demonios hace Gulf con Mew?»


(...)


Subiré la segunda parte mañana✨


pd; me gustan los oneshots, perdón 😥.