TOO SHORT - Kookmin OS boypussy

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Jimin nunca esperó la clase de castigo que el profesor Jeon le daría por llevar la falda más corta que la medida permitida. - Jimin bottom, Jungkook top - boypussy explícito, muy explicito - 🔞

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should i punish you?

El día de Jimin había empezado como la mierda.


De por si nunca se consideró un chico con mucha suerte, pero este día le había salido todo absolutamente mal. Su alarma no sonó por lo que se despertó 20 minutos tarde gracias a los gritos de su madre, el agua caliente no funcionó así que tuvo que congelarse el culo para poder llegar limpio a la escuela y por último y puede que lo peor de todo...


Su falda se había encogido en la secadora.


Hace algunos meses el gobierno por fin había aprobado que los chicos que quisieran, podían reemplazar el pantalón de su uniforme por una falda. Jimin casi brincó de emoción cuando se enteró, al tener un coño los espantosos pantalones de tela de la escuela se le hacían incomodisimos, por lo que cuando está ley se aprobó, Jimin prácticamente corrió a quemar todos esos estúpidos pantalones y mandar a hacer una linda faldita con la tela de la institución, siempre siguiendo las reglas del largo de la misma, dos centímetros por arriba de la rodilla.


Y si, por si no quedó claro, Jimin tiene vagina.


Hace un par de décadas empezaron a darse casos de chicos que, a pesar de ser biológicamente hombres, cuentan con una vagina perfectamente funcional. A pesar de que era conocido que esto llegaba a pasar, no era tan común escuchar de estos casos.


Aún así, toda la escuela estaba enterada de que Jimin era uno de estos chicos. Jimin realmente era un chico libre que se acostaba con cualquiera que le pareciera físicamente su tipo, por lo que poco a poco los rumores comenzaron a extenderse y a Jimin no le fue difícil admitir que eran ciertos.


¿Por qué lo negaría? El ama con locura tener un coño y sabe que eso prende a más de un chico caliente.


Volviendo al presente, Jimin daba brincos de estrés mientras se veía al espejo. Tenía que marcharse ya a la escuela si no quería llegar tarde, ese día tenía un importante examen con el profesor Jeon y no podía darse el lujo de faltar.


En absoluto se veía mal, es imposible que Jimin se vea mal de todas formas. Pero definitivamente no lograría pasar desapercibido con esa falda que rompe las reglas de cualquier escuela.


Dios, Jimin está seguro de que si se agacha un poco absolutamente todos le verían el maldito trasero.


Pero ¿Qué otra opción tenía?, Si llevaba otro pantalón o falda nisiquiera lo dejarían entrar a las instalaciones, en cambio si lo pillaban usando esa falda seguramente lo máximo que pasaría sería una sanción o una llamada de atención ¿Cierto?


Mierda, no tenía tiempo ni de pensar en eso. Resignado tomó su mochila y se largó a la escuela, esperando en Dios pasar desapercibido todo el día y aprobar el maldito examen para el que ni siquiera había estudiado.


Sería un día largo.


🦋


No lo logró.


En cuanto puso un pie en la institución, todas las miradas se posaron en él. Algunas con diversión, otras con lujuria e incluso una que otra mirada de envidia dedicadas de chicas a las cuales Jimin seguramente les había arruinado un romance acostándose con sus crushes.


¿Upsi?


– ¿Qué mierda llevas puesto? – su mejor amiga Sieun hizo acto de presencia a su lado, escaneandolo de pies a cabeza – Dios santo, te ves caliente.


Y como no, esa diminuta falda con una playera de vestir blanca perfectamente abotonada, una corbata roja colgando de su largo y delgado cuello y unas calcetas rodilleras haciendo lucir sus enormes muslos aún más grandes, su cabello rubio despeinado y para completar el look unas sencillas y limpias vans blancas.


– Cállate Sieun, no estoy de humor — soltó frustrado – ayúdame a cubrirme el culo para llegar a la clase de arte antes de que un coordinador de pasillo me vea.


– Oh mierda cierto, hoy tienes examen con Jeon – dijo ella en tono burlesco – ¿Por eso traes esa falda? ¿Acaso piensas seducirlo para subir tu nota uh?


– ¿Qué dices? A él lo dejaría follarme aunque me reprobara – ambos rieron – pero no, la estúpida de mí hermana metió mí falda a la secadora cuando le he dicho miles de veces que la tela se encogería. Gracias a dios la cadera es ajustable pero está tan corta que casi cargo el coño al aire.


– Y no se te ocurrió que, no sé, ¿Yo podría prestarte una falda? – arqueó una ceja, Jimin se congeló


– mierda, no lo consideré.


– Ya que, mueve ese culo-casi-al-aire antes de que Jeon no nos deje entrar a rendir el maldito examen — tomó su mochila y cubrió a Jimin por detrás, dirigiéndose al salón de artes.


El día apenas comenzaba.


🦋


El examen estaba siendo más complicado de lo que esperaba. No es que Jimin fuera un mal estudiante, en realidad sus notas siempre resaltan entre las mejores, pero esto no sucedía en artes, tal vez quedarse observando al profesor durante toda la clase sin prestar atención en absoluto a lo que decía era una de las razones.


Pero es que vamos, ¿quién podría poner atención a un tema tan aburrido teniendo a semejante hombre enfrente?


Por eso mismo, desistiendo un poco de intentar adivinar qué pintor es considerado el mayor exponente del siglo xviii, dirigió su vista enfrente a su profesor Jeon. Jimin siempre se sienta en la primera fila de clase debido a un ligero problema en su vista, aunque para otros esto sería desafortunado, en este momento Jimin no puede evitar sentirse realmente suertudo.


Tiene la plena vista de su profesor recargado desinteresadamente sobre su escritorio, su elegante traje le queda ceñido al cuerpo, resaltando esos musculosos brazos y trabajadas piernas que hacían a Jimin babear.


Dio un salto de impresión cuando el profesor cruzó su mirada con él y arqueó la ceja, mierda, lo había descubierto.


Y eso ni siquiera fue lo peor, por el salto su cartuchera cayó al suelo desparramando absolutamente todos sus plumones por el suelo.


Genial.


Asombroso.


Al parecer todos sus compañeros estaban demasiado ocupados con el examen como para ofrecer su ayuda. Jimin definitivamente no podía agacharse a recoger todo eso, todos sus compañeros le verían el culo y las bragas negras que lleva ese día.


Aunque si volteaba, el único en verlo sería Jeon. ¿Eso suena muy descabellado?


Bueno, de todas formas alguien terminaría descubriendolo y sancionadolo por el largo de su falda; si lo hacía el profesor Jeon al menos se llevaría la satisfacción de que el hombre con el que fantaseaba todas las noches le había visto el trasero.


Así que, con un resoplo de resignación se puso de pie, se volteó y luego se agachó a recoger sus cosas en silencio. Cuando terminó se puso de pie nuevamente y casi pudo sentir su coño empaparse cuando al girar, vio como su profesor mordía sus labios perdiendo su vista en sus muslos.


Bueno, no salió tan mal.


Sentándose de nuevo, colocó su cartuchera en la mesa y fingió leer su examen, cuando en realidad en ese momento los minijimins de su cerebro estaban bailando de emoción al descubrir a Jeon viéndolo de esa manera. El timbre anunciando el fin del periodo sonó poco después.


— Suelten los lápices y pasen el examen al primero de su fila, por favor. — Jeon habló sin despegar aún su mirada de Jimin, este completamente ajeno ya que el siguiente periodo lo tenía libre, así que tal vez podía escabullirse a una tienda cercana a comprar algo más decente — Joven Park, por favor quédate un momento.


Creo que el plan de la tienda se fue a la remota mierda.


— S-sí claro — tartamudeó viendo a sus compañeros abandonar la clase desinteresadamente, la última persona en salir fue su amiga Sieun que le dedicó un guiño coqueto y cerró la puerta risueña, jimin solo atinó a sacarle el dedo del medio disimuladamente.


— ven aquí — nervioso volteó al escuchar a su profesor, lo encontró detrás de su escritorio buscando algo entre los cajones. Una mueca de confusión invadió su rostro cuando lo vio caminando hacia él con una regla en la mano — quédate quieto.


Su mueca de confusión cambió a una de nerviosismo cuando Jeon se agachó y colocó la fría regla sobre su muslo. Llámenlo pervertido pero al tenerlo ahí, con el rostro a la altura de su coñito lo hizo imaginarse lo bien se vería y se sentiría mientras su profesor Jeon se comía todo su...


— Son casi 15 centímetros por arriba del reglamento ¿Que es esto Park? — fue sacado de su ensoñación ante la grave voz de su profesor.


— E-es que, mi hermana metió la falda a la secadora y — sin saber qué más decir inclinó su rostro hacia abajo, inundado por la vergüenza de tener que explicar eso a posiblemente el crush más grande que ha tenido en su vida.


— y eso es una excusa para andar por ahí con tu coñito al aire ¿Uh?


— ¿E-eh? — levantó el rostro con una mueca de sorpresa pura, no pudo haber escuchado bien ¿Cierto? Seguramente escuchó mal. Grande fue su sorpresa cuando se dió cuenta de la poca distancia entre su rostro y el pecho de su profesor, ni siquiera notó en qué momento se puso de pie de nuevo. Levantó su rostro encarando así a Jeon, que lo veía hacia abajo con un rostro tan serio que las piernas de Jimin temblaron.


— Lo que escuchaste, ¿Por eso llevas tu faldita tan corta? ¿Para mostrarme tu lindo coñito mmh? — cada que hablaba su aliento mentolado chocaba con el rostro de Jimin, este se encontraba en las nubes, sintiendo sus bragas empaparse por la excitación que empezaba a consumirlo


— Bueno pues, si ese fuera mi cometido... No lo estoy logrando muy bien ¿Cierto? ¿Debería enseñarte a mi coñito con menos ropa? — la sonrisa ladina que le dedicó el profesor lo hizo morderse el labio interior con fuerza, dios, no podía creer que esto estuviera sucediendo de verdad.


¿Acaso está dentro de una porno de bajo presupuesto y nadie le avisó?


— ¿Y qué haría yo si me muestras tu coño? — siguió con el juego, sin alejar en ningún momento su vista del gordito labio de su alumno, ese gordito labio con el que fantaseaba cada que lo veía morder un lápiz cuando estaba concentrado, ese maldito labio que quería profanar de tantas maneras.


— hay tantas posibilidades, podrías solo verlo, podrías comértelo o... — Jimin empezó a deslizar su mano por los abdominales de Jungkook, bajando cada vez más hasta llegar al bulto que empezaba a formarse en sus pantalones, apretó sobre la tela — o podrías meterme tu polla y joderme profundo.


Algo parecido a un gruñido abandonó el cuerpo de Jungkook cuando, sin previo aviso, empujó a Jimin hasta colocarlo boca abajo sobre su escritorio, son el rostro y el estómago pegados a la fría superficie de este y su culo en pompa. Levantó la falda hasta dejar a la vista esos perfectos y grandes globos que se veían aún mejor sin ninguna tela de por medio — debería sancionarte por traer una falda tan corta a la institución ¿cierto? Si el director se entera que dejé pasar algo como eso seguramente perdería mi trabajo — susurró cerca del oído de Jimin, lo siguiente que este escuchó fue como su profesor se alejaba y el click de la puerta anunciando que está había sido cerrada con seguro se hizo presente.


A Jimin ni siquiera le dio tiempo de responder, solo fue capaz de gemir agudo cuando sintió el impacto de la regla con la que su falda había sido medida hace unos minutos en su trasero. Otro azote acompañó a este haciéndolo removerse extasiado y gemir desvergonzado.


— Shhh, no hagas tanto ruido ¿Está bien? Me encantaría oírte gemir alto en otra ocasión, pero hoy tenemos que ser discretos para que no nos descubran — Dijo Jungkook con su voz más grave de lo usual, su mano acarició el culo que ya se encontraba rojo y azotó de nuevo con la regla, sonriendo ladino cuando un gemido agudo sonó ahogado contra la palma del mismo Jimin que se encargó de tapar su boca — buen chico.


Puso la regla en la mesa y se dedicó a amasar con dedicación esos hermosos globos, con una de sus manos empezó a retirar lentamente la braguita de Jimin, dejando así su trasero y su coño empapado al aire. Se relamió los labios con ansía. Como muñeco moldeable volteó a Jimin y lo sentó sobre el escritorio, su polla saltó adolorida en sus pantalones cuando el rostro sonrojado, ojos entrecerrados y labios rojos de Jimin lo recibieron en una expresión completamente extasiada.


— abre esas preciosas piernas para mi preciosura — Jimin obedeció sumiso, sus piernas quedaron colgadas en el escritorio, Jungkook se agachó a la altura de su coño y observó a Jimin, la vista era completamente obscena.


Y es que no todos los días tienes al alumno que hace que te masturbes cada noche sentado sobre tu escritorio, con las piernas abiertas, la corbata del uniforme suelta y la falda arremangada a tu disposición y en completa sumisión; está completamente seguro de que si en este momento le pide a Jimin que se lance por la ventana lo haría sin rechistar.


Observó su coñito de cerca, sin dudas el coño más hermoso que había visto, su boca se hacía agua al observar los rosados pliegues. Con dos de sus dedos los separó dejando a su vista su agujero por el cual brotaban fluidos que él deseaba beber hasta saciarse, como si hubiera pasado días en el desierto.


Sin esperar más atacó el precioso coñito con su boca, besando y lamiendo todo lo que podía sin apartar su vista de Jimin, el cual le devolvía la mirada extasiado, gimiendo bajito y restregandose sin pudor contra su cara.


— Mmhg Dios mío, lo haces tan bien, a mi coñito le encanta tu boca kookie~ — gimió ido, su mente no podía pensar en algo que no fuera su profesor dando estocadas en su agujero con su lengua, sus ojos giraron en blanco cuando a esto lo acompañó su gran pulgar frotando su clítoris con fuerza.


— sabes tan bien Jimin, tu coñito sabe tan malditamente bien. Podría comer por horas — su boca abandonó su coño para hablar, dos de sus largos dedos empezaron a dar estocadas en su interior, un sonido chapoteante inundó la habitación — me encanta tu coño, mira lo mojado que está por mi. — siguió con las estocadas y dirigió su lengua al clítoris para lamerla de manera circular.


Jimin se sentía flotando en el cielo, jamás alguien había mamado su coño también, jamás alguien lo había tenido al borde de correrse tan rápido.


Pero no, él no quería correrse aún.


Con algo de brusquedad tomó el cabello de Jungkook con su puño alejándolo de su profanado coño, como pudo se puso de pie y el mayor no tardó en hacerlo también, lentamente lo empujó hasta que la espalda del profesor chocó contra la pizarra, sintió sus sentidos nublarse cuando vio a su alumno arrodillarse frente a él mientras mordía su labio inferior con fuerza.


Oh dios.


Con experiencia, el rubio quitó el cinturón y bajó la bragueta, coló su mano dentro del boxer del castaño y sacó la gran polla, que al ser liberada se irguió perfecta contra el abdomen de su dueño. Dios, Jimin quería que lo follara tan mal.


La tomó con sus expertas manos empezando un vaivén lento sobre esta, un gruñido lo hizo levantar la vista encontrándose con la mirada impaciente del mayor, risueño se acercó a la punta dando pequeñas lamidas en esta.


— Vamos Park, métela a tu boquita — instó presionando su pulgar en ese rechoncho labio, luego acunó su rostro guiandolo a su polla — trágala como yo me tragué tu coñito. — sin hacerlo esperar más, Jimin llevó la polla profunda en su garganta, el mayor tembló al sentir la humedad rodearlo.


Con fuerza Jimin empezó a succionar, ahuecando sus mejillas y lamiendo la polla cuando Jungkook empezó a dar fuertes estocadas en su boca. Sus miradas no se desconectaron en ningún momento, mientras que la mirada de Jungkook denotaba lo caliente que se encontraba, la de Jimin lagrimeaba por toda la estimulación que estaba recibiendo. Sus dedos empezaron a masajear las bolas de su mayor a un ritmo demasiado tierno si lo comparamos con las duras estocadas que estaba recibiendo su garganta.


Finalmente Jungkook sacó su polla de la boca de Jimin tras unos minutos follandola a su gusto, el rubio aspiró todo el aire que pudo intentando recomponerse, pero todo el cansancio se fue al caño cuando el profesor lo tomó por debajo de sus hombros y lo levantó como si fuera una pluma, estrellandolo ahora a él contra la pizarra.


Intercambiaron miradas hambrientas hasta que Jimin lamió con suavidad sus labios, los ojos del mayor se posaron ahí.


No pasó ni siquiera un segundo cuando ya los había atacado con hambre.


Jimin enroscó sus brazos en el cuello del mayor, lo estaba besando tan profundo que sentía podría desmayarse de placer en cualquier momento, los labios de su profesor haciendo estragos en todo su cuerpo, besándolo lentamente pero denotando el hambre que tenía. No pasó mucho tiempo hasta que sus lenguas se encontraron en una batalla sin final, Jungkook se dedicó a delinear esos preciosos labios con su lengua, mordiendo levemente el labio inferior cuando se separaron en busca de oxígeno.


Los labios del castaño bajaron al blanquecino cuello de su alumno, succionando con esmero mientras sus dedos empezaban a desabrochar botón por botón de la pulcra camisa del rubio. Cuando terminó se separó para retirarla con algo de brusquedad por sus hombros, lanzándola a alguna parte del salón de clases.


Su mirada se perdió en el pecho de su alumno, sus preciosos botoncitos rosados y su firme abdomen. Jimin se sintió un poco cohibido, pensando tal vez en que si a su profesor le gustan los coños, posiblemente también le gustan los senos grandes, algo que él claramente no tenía.


Ese ridículo pensamiento abandonó su cabeza cuando sintió la boca de su profesor lamer y morder su pezón con delicadeza, apretando el otro entre dos de sus dedos.


— Eres precioso Jiminie, absolutamente precioso — el aliento frío chocó contra su pezón caliente por las caricias, enviando descargas eléctricas desde la punta de sus pies hasta su cabeza. El castaño atacó su otro pezón haciendo que Jimin suelte un gemidito prolongado y agudo.


— Follame, por favor Jeon, mi coñito te necesita dentro — gimió Jimin restregando su cabeza en la pizarra — quiero que dejes mi coñito rojo y palpitando por ti, Dios mío, quiero que llenes mi coñito de tu semen y que me folles tan duro que pueda sentirte dentro por días.


Jeon abandonó el pezón y sopló sobre él con suavidad, tomó a Jimin por debajo de los muslos levantándolo. Jimin enrosco sus piernas en la cintura del mayor, con sus brazos aún alrededor de la nuca de este.


— ¿Quieres que te folle uh? ¿Quieres que te folle aquí contra el pizarrón? — Jimin gimió cuando la polla de Jungkook rozó entre los pliegues de su coño, a la vez que Jungkook lo empotraba con fuerza contra la pizarra — ¿Quieres que tu maldito profesor te folle hasta los sesos en tu salón de clases verdad? Claro que lo quieres, porque eres un maldito pervertido que quiere que me entierre en el donde cualquiera podría escucharnos y vernos. ¿Sabes cómo lo sé? Porque yo también lo quiero, quiero follarte tan mal desde la primera vez que te vi, Jimin.


Jimin gimió cuando Jungkook tomó sus piernas colocando sus tobillos por encima de sus hombros, aún contra la pizarra. Era una posición completamente obscena, Jimin con solo su falda y sus calcetas escolares puestas, pegado a la pizarra con las piernas arriba de los hombros de su profesor, Jeon sosteniéndolo por su trasero para mantenerlo firme, aún completamente vestido, solo con su pantalón un poco abajo para dejar salir su gran erección.


— Por favor kookie, métela, follame tan mal como quieres — sin hacerse del rogar, Jungkook guío su erección entre los pliegues hasta empezar a introducir su hinchada cabeza en el caliente y apretado coño de Jimin, cuando toda la polla estuvo dentro ambos gimieron ante la sensación.


— mierda, te sientes tan bien como imaginé — mordió el hombro del rubio, esperando unos segundos hasta que Jimin se acostumbrara a estar lleno de él. Cuando esté empezó a mover sus caderas de forma circular lo tomó como la señal que esperaba, saliendo de él hasta que solo la punta estaba dentro, para luego empujar con fuerza llenándolo hasta el fondo.


Jimin gimió alto, tan alto que si había alguien cerca del salón en ese momento, seguramente lo escucharon. Aún así Jungkook no paró, dando estocada tras estocada profundamente dentro de Jimin, este solo atinó a cubrir su boca con su mano, intentando acallar sus gemidos lo más posible. Aunque nada podía hacer para acallar el fuerte y constante golpeteo que causaban las bolas de Jungkook golpeando sin parar el culo del rubio cuando la estocada llegaba a profundidad.


— mmhg, más rápido Jeon. Dios, te sientes tan bien, mmmmgh mierda me follas tan delicioso — lloriqueó Jimin, frustrado por no poder gemir como quería para demostrarle a Jungkook lo bien que lo estaba haciendo.


— mierda Jimin, te sientes tan bien — las estocadas no paraban, se hacían cada vez más fuertes y constantes enterrándose profundo en Jimin — mira lo rojo que está tu coño, puedo sentirlo palpitar por mi, por mi polla.


Una de las estocadas dió en una pequeña bolita dentro de la vagina de Jimin, cuando esta fue estimada los ojos de Jimin rodaron en blanco, sintió todo su cuerpo estremecerse y su vagina apretándose con fuerza, causando un fuerte gruñido de Jungkook.


— ¡MIERDA JEON! Dios mío eso se siente tan bien~ mmhg no pares, ahí kookie ¡Follas como un maldito dios! — para este punto a Jimin le fue imposible callarse, restregandose y gimiendo sin parar desde que Jungkook había empezado a estimular su clítoris con el pulgar mientras seguía dando estocadas a esa bolita en su interior.


— me voy a correr preciosura, córrete conmigo mmhg mierda — gimió Jungkook al borde, el ritmo de las estocadas aumento al igual que la velocidad a la que masajeaba el clítoris del rubio. Su orgasmo lo asaltó con fuerza, derramando chorros calientes dentro de Jimin, sin parar las embestidas, alargando su orgasmo hasta el final.


— ¡kookie MMHG! mierda, me voy a squirtear, sácalo kookie ¡aah! — con rapidez Jungkook sacó su miembro de Jimin sin dejar de estimular su clítoris, fue testigo de cómo los ojos de Jimin rodaban en blanco a la vez que chorros y chorros de líquidos salían de su vagina, empapando todo el piso con su maravilloso squirt.


El maldito mejor orgasmo que los dos habían tenido en su puta vida.


— Dios mío— río Jimin, recuperando aún el aliento — eso fue... Wow.


— Si, eso fue wow — respondió Jungkook riendo de igual manera, cargando a Jimin hasta su escritorio para recostarlo ahí, se dejó caer sobre él besando con delicadeza esos preciosos labios que estaba seguro se volvería adicto a besar.


— Creo que tendré que agradecerle a mi hermana por poner mi falda en la secadora — dijo Jimin de manera pícara mientras jugaba con la corbata del mayor.


— Dile gracias de mi parte también — musitó Jungkook dejando pequeños picos en los abultados labios de su alumno — aunque definitivamente no puedes volver a traerla, no creo que todos los profesores te castiguen como yo — ambos rieron — aunque aún podrías usarla, no se tal vez... En mi casa el martes ¿Qué te parece, mmhg?


Jimin río — ahí estaré, profesor Jeon.


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Ahora publicado aquí pq Wattpad me lo borró dos veces JAJAJAJAAJJA espero les guste :)))))) Stan stayc