Prefiero Ser Su Amante (NoRen)

Summary

“…No me interesa para nada ser tu amigo Jaemin. ¿Creiste que eras el único?” [Historia adaptada de Inkitt. Original by HnMinSu] JNRNJN

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n/a
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18+

AMOREUX

Na Jaemin, el “esposo ejemplar”, el que “cualquiera” quisiera tener como compañero de vida... O debería llamarte “el idiota del siglo”, no puedo evitar reírme mientras pienso en aquello.

Te dije que vendría Jeno se encuentra apoyado en el marco de la puerta, mientras Renjun lo ve con aquel brillo lujurioso sin evitar morderse el labio inferior. Y hoy te ves aún más comestible Renjun solo llevaba puesta una camisa color azul que cubría levemente su bóxer negro, Jeno sonríe dejando a la vista sus finos colmillos mientras se pasa la lengua por estos.

Si, así te llamaré, “el idiota del siglo”, y es que “ingenuo” te quedaría corto. Al parecer el hecho de que seas tan admirado en la sociedad, te hizo confiarte.

Renjun llevó una mano a su cuello retrocediendo unos pasos, como un gatito huyendo de una bestia, entonces Jeno entró cerrando la puerta de un golpe causándole un respingo a Renjun.

Lo siento si me río a cada momento, pero es que es inevitable.¿De verdad creías que era tuyo solamente? Al parecer sí, pero todo es una farsa.

Jeno volvió a sonreír, y con serenidad se dirigió a uno de los sofás de la elegante sala y se sentó con sus brazos estirados en el respaldar. Ven aquí Junnie...

Aunque creo que ya lo sospechabas, pero para guardar las apariencias creíste que solo era un deslice de tu adorable y exquisito esposo, así que te convenciste que esto acabaría, creyendo que solo era una simple noche de calentura con sexo básico como las que tiene contigo.

Renjun camina a paso lento hacia él, sin apartar su vista ni un segundo. Se sienta a horcajadas sobre sus piernas colocando las manos sobre sus hombros. Jeno mantiene su semblante serio, y de imprevisto aprieta su trasero, acercándolo más a su pecho.

Pero, te equivocas.

Sin esperar ni un segundo más, apresó los finos labios con sus gruesos belfos, mientras Renjun subía sus manos hasta su cara y cabello, queriendo sentir más de su fría piel. El beso era apasionado, profundo y ahogador. Tanto así que los colmillos de Jeno lastimaban los labios de Renjun, pero a él poco le importaba. Es más, sentir su sangre mezclarse en ambas bocas lo excitaba más, y ni hablar de Jeno... La sangre de Renjun, era su adicción.

Tu papel es el de ser ese hombre que él se cansó de ver. Que ya no toca más, que ya no quiere más.

Renjun se separó un momento para tomar aire, mientras Jeno se quedó admirando sus ensangrentados labios, y sin poder resistir más, lo tomó de los muslos y se levantó rumbo a la habitación que conocía de pies a cabeza, apretando sus glúteos y lamiendo sus labios.

En cambio yo, Lee Jeno, no tengo una, sino todas sus noches.

Pateó la puerta, y mientras se dirigían a la cama, Renjun comenzó a restregarse levemente sacándole un gutural gruñido a su amante. Jeno se sentó en la cama acomodando a Renjun sobre su erección, se separó de sus labios y enseguida se hundió en su blanquecino cuello.

Contigo, Renjun era un chico tan tímido e inseguro, pero yo me encargué de sacar toda la pasión y fiereza que tenía por dentro. Porque así es... Yo soy el dueño de su pasión.

Renjun revolvía el cabello negro de su vampiro, mientras este besaba, lamia y mordisqueaba su blanquecina piel. Ufff cuanto lo encendía que Jeno hiciera eso en su cuello, enrollo sus piernas en el torso de este causando más fricción en sus miembros.

Soy el dueño de sus fantasías y no tienes ni idea de la imaginación que tiene este hermoso hombre, sus fetiches, sus filias, sus más oscuros deseos... Yo me encargo de hacerlos todos realidad.

J-Jeno... Hazlo, solo hazlo Jeno le pidió Renjun con voz jadeante y seductora. Jeno se separó de su cuello, el cual ahora estaba manchado de sangre, y lo tumbó contra el suave colchón con brusquedad. Retiró su bóxer de un tirón, le abrió las esbeltas y blanquecinas piernas, y lentamente inclinó su cabeza hasta quedar entre ellas. Jeno dejo un casto beso en sus muslos interiores. —Mmmh~ Renjun ladeaba la cabeza con los ojos cerrados, entonces sintió una gran descarga de placer al sentir los colmillos de Jeno clavarse en su muslo izquierdo. Ahhhhhh~

Y pensar que al principio, Renjun te tenía en un pedestal y a mí me tenía miedo, huía cada vez que me veía... ¿No es irónico? Cada vez que me acuerdo de eso, me causa mucha gracia. Porque ahora soy su obsesión. Aunque te duela.

Ser mordido en aquella parte sensible de su cuerpo, se había vuelto una obsesión para Renjun, el cual se removía bruscamente al sentir como Jeno pasaba su lengua por su muslo, lamiendo la sangre. Hasta que este se levanto subiendo hasta su boca, pero Renjun lo sostuvo de sus mejillas, admirando su boca y barbilla manchadas de sangre. Lo acercó hasta sus labios, y con una delicadeza tortuosa, comenzó a lamer sus belfos y barbilla, para después introducir su lengua en la boca de su vampiro, y lamer sus colmillos, fundiéndose en otro fogoso beso.

Soy el que en tu cama probó su amor y todo su éxtasis, ¿Y tú? Tú solo eres rutina.

Contigo mi cordura llega a su límite jadeo Jeno contra su oído, lamiendo y mordiendo su lóbulo. Se separó, y comenzó a deshacerse de su ropa rápidamente, Renjun lamió sus labios ante la imagen del cuerpo de su vampiro, nunca se cansaría de verlo. Dirigió las manos a su camisa dispuesto a quitársela, pero Jeno se lo impidió quitándolas. Acarició sus mejillas con pegotes de sangre, dejó un casto beso en sus labios, y de imprevisto lo volteó boca abajo.

Por eso yo, prefiero ser su amante.

Renjun gimió al sentir como Jeno manejaba su cuerpo hasta ponerlo en cuatro. Jeno tomó el lubricante que estaba en el cajón de la mesita al lado de la cama, y comenzó a prepararlo. Los gemidos de Renjun lo tenían al borde de la locura, quería hundirse en él de una vez, cada vez se le hacía más difícil aguantar. Mientras sus dedos se movían en su interior como tijeras, su otra mano levantó su camisa y acarició la suave piel de su espalda.

Después de todo Jaemin, tu intuición no se equivocó. Cuando sentías celos al verme cerca de Renjun, no estabas loco al pensar así... Desde que vi por primera vez a esa hermosura, me propuse ir tras él, sin importarme nada.

Renjun se estremeció al sentir los dedos ser retirados, su entrada latía y estaba más que ansiosa por volver a ser llenada. Sus piernas y brazos luchaban por mantenerse estables aunque temblaran como gelatina. Mmmmhgg~ gimió el más bajo al ser penetrado de una sola estocada.

Hoy entérate, yo soy el otro.

Jeno lo penetraba con cinismo, ferocidad y sin compasión, tal como le gustaba a Renjun.

Ahhhh ahhh~ gemidos, jadeos y demás sonidos obscenos eran lo único que se escuchaba como eco en las paredes. Renjun clavó su cabeza en la almohada apretándola con una de sus manos y mordiéndola. Jeno se inclinó hasta su nunca profundizando aún sus penetraciones, y mordió aquel lugar.

Es más que obvio que él ya está aburrido de ti, en cambio a mí, me persigue como un niño.

La sangre de su nuca comenzó a correrse sobre sus omóplatos y parte de su hombro. El ver las gotas de sangre sobre la blanquecina piel, era el paraíso para Jeno. Entonces tomó a Renjun del cuello, lo levantó hincándolo en sus piernas y apretándolo sobre su pecho, mientras se movía en círculos.

Tú, eres como esas comidas que solo se ingieren por obligación, en cambio yo, soy un dulce que siempre le sabe bien.

De imprevisto Jeno salió de él, lo giro acostándolo en la cama y arrancó su camisa dejándolo ahora si totalmente desnudo. Pasó la lengua por sus colmillos al ver la aperlada piel de Renjun manchada de sangre. Se posicionó sobre él y devoro sus labios sin perder más tiempo. Sus lenguas se acariciaban entre sí, al igual que la fricción en sus miembros era cada vez más deliciosa.

Te agradezco mucho por haberme facilitado un poco las cosas. Tus viajes de negocios, tus fiestas y reuniones, a las cuales Renjun nunca asistía, porque detestaba eso... ¿Si sabías verdad? ¿O no? No me digas que te creías eso de que no iba porque estaba cansado... Otra vez me has hecho reír, pero descuida, obvio que yo aproveche cada oportunidad que me facilitabas para estar a solas con él.

Jeno besaba y lamia cada centímetro de su torso, incluidos sus rosados pezones, los cuales mordía sin recelo, Renjun se retorcía y arqueaba hundiendo sus manos en los rubios cabellos, mientras mordía su ensangrentado labio inferior. Jeno fue bajando hasta quedar frente a su entrada, entonces Renjun gritó con todas sus fuerzas al sentir la lengua de este ser introducida en ese estrecho lugar.

Y no, no me avergüenza para nada decírtelo, ¿Por qué habría de avergonzarme? Todo lo contrario, ser el amante de Renjun aumenta cada día más mi ego.

Jeno apretaba los glúteos de Renjun hasta el punto de dejarlos rojizos, entonces se levantó y sin decir nada lo penetró con fuerza.¡J-Jeno!! alcanzó a gemir Renjun, antes de que su vampiro volviera a devorar su boca, mientras lo embestía de manera brusca y bestial.

Renjun es tan tierno y vulnerable como un gatito, pero también es feroz y peligroso como un zorro, y a diferencia de ti, yo si pude con ambos.

La mano del vampiro comenzó a masturbar el mojado miembro de Renjun, el cual se encontraba con sus ojitos humedecidos por la sobre estimulación. Entonces se vino sobre la mano de Lee soltando un ahogado jadeo. Jeno llevo la mano a su boca y comenzó a lamer todo el semen.

Dicen que los vampiros a diferencia de los humanos, somos más sigilosos y sabemos disimular mejor, ¿Gran ventaja no crees? Aunque sinceramente, me costó mucho no devorar la deliciosa boquita de Renjun ese día en la piscina enfrente de todos.

Renjun enredó sus piernas en el torso de Jeno, y comenzó a restregarse sobreél, apretando cada vez más su miembro, llevando a su vampiro al verdadero y ansiado éxtasis. Jeno tomó los muslos y los apretó dejando la marca de sus dedos, dando unas últimas estocadas, llegando al clímax y liberando su semen en el caliente interior de Renjun.

Su cuerpo, su mente, su estabilidad emocional... Todo de él está en mis manos.

Ahhhh~ gimieron juntos, mientras aún sentían en sus cuerpos las corrientes y temblores que les causó el orgasmo. Sus respiraciones eran erráticas, y Renjun estaba satisfecho pero cansado, por su parte, Jeno estaba más que complacido y si fuera por él, seguirían toda la noche. Pero sabe que Renjun, como el humano que es, necesitaba descansar.

Jamás dejaré que vuelva a estar contigo, ni siquiera una noche, así sea por lástima.

[...]

Jeno se acomodó en la cama y recostó a su pequeño sobre su pecho. Renjun comenzó a acariciar su vientre haciendo círculos delicadamente, después fue subiendo su mano hasta los gruesos labios, tocándolos con sutileza, apoyó su mentón sobre su pecho quedando frente a él y entonces le regaló una sonrisa.

Jeno lo apretó más contra él, devolviéndole la sonrisa. Tus colmillos me excitan demasiado, ¿Ya te lo había dicho? le dijo Renjun con voz tierna, mientras llevaba su dedo índice a la punta de uno de los colmillos, y Jeno le beso el dedo.

Muchas veces, y nunca me cansaré de escucharlo Jeno acarició el cerquillo que caía en la frente sudada de Renjun, para después acariciar sus labios con gotas de sangre. Tu cuerpo y tu sangre es lo mejor que pudo pasarme Renjun sonrió y se acercó a los belfos contrarios para besarlos sutilmente.

En fin, desde el principio te dejé en claro que no me interesaba para nada ser tu amigo Jaemin, así que puedo confesarte esto con total tranquilidad.

Como te dije, ahora yo tengo todo de él, y sé que muy pronto también tendré sus ”te amo”, eso tenlo por seguro. Pero por ahora...

Me encanta ser su amante.

Gracias por leer! Se me cuidan por fis.