Chapter 1
1
JIMIN
—El es un menor de edad.
Mis ojos se abren ante el sonido de una profunda voz masculina que es rica como el chocolate negro. Me brota piel de gallina y momentáneamente me olvido dónde estoy. Parpadeo un par de veces y veo a dos hombres enormes llenando todo el espacio frente a mí. Mi corazón se detiene por un segundo cuando me doy cuenta a quién estoy mirando, luego comienza a latir tan fuerte que me pregunto si pueden oírlo. Los dos están de pie junto a mí, así que me siento derecho y me limpio la boca en caso de que estuviera babeando mientras dormía. La vergüenza me inunda y trato de alejarme de ellos para que no puedan verla escrita en toda mi cara. Después de un segundo, miro hacia atrás y trato de evitar que mi lengua se salga de mi boca.
Gugk es el más grande de los dos y sus ojos son duros e ilegibles. Miro a Jungkook, que está sonriendo, con malicia en los ojos. Después de un momento de silencio, Jungkook golpea a Gugk en la espalda.
—Estás asustando al pequeño.
Los miro a ambos, incapaz de encontrar palabras. Estos son dos hombres que he soñado conocerlos desde que fueron reclutados para la NFL hace un par de años. Todos saben quiénes son y he estado muriendo por conocerlos desde que firmaron con el equipo de mi padre. Había estado tan ocupado en los últimos años con la universidad que nunca tuve la oportunidad de volar y ver un juego. Sabía que mi padre me habría presentado en un abrir y cerrar de ojos si le hubiera preguntado. Ser súper tímido fue otra razón por la que pospuse ir a uno de los juegos. Me preocupaba que se me atascara la lengua, lo que claramente acaba de suceder. No puedo creer que así sea como voy a conocerlos. Así no era como lo había planeado en mi cabeza. Sabía que los conocería pronto. Solo que no tan pronto.
Mi mano vuela hacia mi cabello y lo acaricio para asegurarme que no sea un desastre. Apuesto que me veo como un vago. Voy a matar a mi padre cuando lo vea. Alguna advertencia hubiera sido agradable.
Jungkook empuja a Gugk hacia un asiento que está justo frente al mío, luego se sienta al lado de él. Más jugadores entran en el avión y me lanzan miradas inquisitivas. Estoy seguro que se preguntan por qué estoy aquí. El entrenador Barnes sube al avión con un teléfono presionado en su oreja. Él me da un levantamiento de mentón en reconocimiento antes de volver a gritarle a quien quiera que esté en la línea. Él es el único que conozco en el equipo.
Mi papá me dijo que el avión del equipo haría una parada en Nueva York en el camino de regreso a Las Vegas, y que necesitaba estar en él. No me había dado cuenta que quería decir que se detendría para recoger al equipo de su último juego de la temporada. Soy un tonto por no poner dos y dos juntos, pero he estado corriendo con nada más que cafeína durante los últimos días, preparándome para mudarme a Las Vegas.
Si lo hubiera sabido, no me vería como lo hago en este momento. Mis ojos se posan en mi regazo y me maldigo por usar pantalones de correr de terciopelo rosa y una sudadera holgada que cuelga de un hombro. Dios sabe cómo se ve mi cabello en este momento, y no tengo una partícula de maquillaje. No es que use una tonelada para empezar, pero si hubiera sabido que los dos hombres que protagonizan todas mis fantasías iban a estar frente a mí en este mismo momento, me habría puesto un poco de brillo labial.
Cuando les doy un vistazo a través de mis pestañas, veo que ambos aún están mirándome. Gugk frunce el ceño y Jungkook sonríe como si tuviera un secreto. Jesucristo, ¿cómo voy a sobrevivir esto durante seis horas?
Alguien entra en mi línea de visión y miro hacia arriba para ver a Nelson, una de las estrellas de reserva del equipo, parado allí. Sus ojos vagan sobre mí antes que una sonrisa se forme en sus labios. Estoy seguro que eso derrite a la mayoría de las chicas, pero mi mente aún está concentrada en los dos tipos frente a mí.
—¿Y quién podrías ser? —pregunta. Su voz es suave y dulce, y está claro que está coqueteando conmigo. Nelson es muy conocido por ser un hombre de mujeres, y cada vez que veo entrevistas suyas, siempre es arrogante, pero divertido al mismo tiempo.
—No es tu maldito asunto. ―Escucho a Gugk gruñir, y me pone los pelos de punta.
—Mueve tu culo, Nelson —agrega Jungkook, y hay un borde en su voz.
Nelson niega con la cabeza, sin siquiera mirarlos. Sus ojos todavía están en mí, pero quiero que se mueva también. Está bloqueando mi visión
de Gugk y Jungkook, y aunque tal vez no pueda encontrar las palabras para hablar con ellos en este momento, quiero poder mirar.
—¿Este asiento está ocupado? —me pregunta, asintiendo hacia el asiento vacío junto a mí. Hace un movimiento para sentarse, luego grita cuando unas manos aterrizan sobre sus hombros.
—No me hagas repetirlo —advierte Gugk.
Mis ojos se mueven entre los tres mientras el aire a nuestro alrededor se siente más grueso.
—Sabes lo mucho que a Gugk le gusta golpear la mierda de la gente, Nelson. No lo presiones. Tomará cinco de nosotros para sacarlo de ti, y necesito tu culo la próxima semana. Entonces, ¿por qué no te sientas en la parte trasera y mantienes tu culo y tu cabeza en el mismo cuerpo? —dice Jungkook con una sonrisa en su rostro.
Nelson se sacude fuera del agarre que tienen sobre él y se voltea para mirarlos. Antes de irse, me mira y luego vuelve a mirarlos.
—¿En serio? —pregunta, levantando una ceja en duda.
—Muévete —dicen al unísono. Nelson suelta una carcajada.
—Nunca pensé que vería el día. —Niega con la cabeza y finalmente se mueve hacia la parte posterior del avión. Gugk y Jungkook se sientan en sus asientos, visiblemente relajados.
Saco mi libro del bolso en el piso y finjo leer. Ni Gugk ni Jungkook dicen nada, pero puedo sentir sus ojos en mí cuando pasan los segundos. Me moría por conocerlos desde que mi padre los firmó con el equipo, y aquí estoy tratando con cada centímetro de mi cuerpo de ignorar al dúo dinámico.
Los dos firmaron juntos, ambos declarando que no irían a ningún lado sin el otro. Después de escuchar esa historia, leí tanto sobre ellos como me fue posible. Jungkook era un buen chico, nacido y criado en una granja en Idaho. Su padre era un mariscal de campo retirado que estaba en el Salón de la Fama. Jungkook parece estar en los talones de su padre para hacer lo mismo. Todo sobre su vida es Todo-Americano.
Gugk viene de la parte equivocada de la ciudad y perdió a sus padres a una edad temprana. Pero tenía un talento en bruto que surgió de la nada y ha sido una bestia desde que puso los pies en el campo. Él y Jungkook fueron mejores amigos mientras crecían y los padres de Jungkook lo aceptaron. Al menos eso es lo que encontré en línea. Son casi hermanos, lo que hace que algunos de los rumores sobre ellos parezcan un poco extraños.
Se ha dicho que son amantes, pero no hay fotos de ellos que parezcan románticos de ninguna manera. A menos que cuentes ellos
abrazándose después de un juego. El mismo tipo de abrazo que los demás jugadores se dan el uno al otro. El rumor tiene vida porque ninguno ha sido visto con una mujeres y viven juntos. Difícilmente van a ningún lado sin el otro, así que la gente simplemente asume.
Mi corazón se alegro un poco el día que leí ese artículo. Aun así, a mi cuerpo no le importa que no les gusten los hombres; tengo mis fantasías y nada las va a cambiar. Y no es como si pudiera elegir solo a uno para fantasear. Ambos tienen su propio atractivo.
Gugk es oscuro y melancólico y Jungkook es sonrisas y risas. Al menos por lo que he visto de ellos en el campo o en entrevistas. Gugk está construido como un maldito camión. Siempre me recuerda a un hombre de las cavernas, y la forma en que pisa fuerte ha solidificado mi impresión. Su largo cabello oscuro cuelga un poco más allá de sus hombros, y cuando está caliente y sudoroso en el campo se pone ondulado con rizos. Tiene al menos un metro noventa y ocho de alto y es extremadamente musculoso. Me sorprende cuando veo que alguien toma uno de sus golpes en el campo y luego logra levantarse. Bueno, algunos se levantan.
Jungkook es su opuesto en la mayoría de los sentidos. Es unos centímetros más bajo que Gugk, y es delgado. Por lo que he visto de él, es el mariscal de campo más rápido de la liga. Su cabello rubio es corto y siempre tiene una sonrisa fácil en los labios. Incluso tiene un maldito hoyuelo, lo que lo hace parecer aún más maravilloso. Tiene manos del tamaño de guantes de béisbol y labios de los que cualquier mujer estaría celosa.
Ambos son guapos a su manera, pero ¿cómo podía sentirme tan atraído por dos personas que se ven tan diferentes? Pensaba que las mujeres normalmente tenían un tipo, pero ¿qué sé yo? Apenas he tenido una cita.
Mi educación no ayudó con mi vida amorosa. Nací en Las Vegas, pero crecí en Nueva York. Mi madre se mudó lo más lejos posible de mi padre. Probablemente habría ido a Alaska si hubiera podido, pero supongo que su vida social y su adicción a las compras no lo permitían. Por alguna razón, no quería que mi padre y yo estuviéramos cerca, pero siempre fui el chico de papá.
Nunca supe un momento en que mis padres estuvieran juntos. Solo unas pocas fotos me hubieran hecho creer que es verdad. Mi madre y mi padre se conocieron una noche cuando mi papá la vio en uno de sus espectáculos. Ella era una corista en Las Vegas, que es algo que trata de ocultar a sus amigos de la alta sociedad en Nueva York. No quiere que nadie sepa de dónde vino.
Aunque puedo ver por qué mi papá se enamoró de ella. Es hermosa, incluso años después. Nunca se calmó, pero ha habido hombres dentro y fuera de su vida.
Probablemente se le han propuesto una docena de veces, y siempre pensé que estaba esperando el correcto. Pero descubrí que si ella volvía a casarse, su pensión se detendría. Sabía que nunca se daría por vencida. Aún más ahora que no recibirá manutención infantil. Solo la obtenía si yo estaba inscrita en la escuela, y me gradué justo antes del verano.
Nunca se ha dicho, pero tengo la sensación de que mi padre solo se casó con mi madre porque quedó embarazada. Mi padre siempre está tratando de hacer lo correcto cuando se trata de mí, incluso sonríe y es educado cuando él y mi madre tienen que estar en la misma habitación. Como en la graduación.
Intento olvidarme de ese día. Dios, amo a mi madre, pero todo con ella tiene que ser un gran evento. Pudo haber sido mi graduación, pero ella era el centro de atención. No es que me importara. No soy de las que ama ser el centro de atención. No había visto a mi padre en meses y quería pasar el día con él, o al menos esconderme con él durante la fiesta. Pero mi madre me mantuvo a su lado, mostrándome como una especie de premio que le pertenecía.
Uno nunca hubiera sabido que ella estaba en contra de que obtuviera mi doctorado en fisioterapia. Se quejaba de eso a diario. Tuve que escucharla porque vivía en casa mientras iba a la escuela. Entre ir a una escuela para chicas, quedarme en casa cuando fui a la universidad y tomar tantas clases como pude para graduarme lo más rápido posible, mi vida social era nula.
Mi objetivo principal era graduarme porque sabía lo que me esperaba cuando lo hiciera. Probablemente sea por eso que mi madre odia mi elección de carrera. Todo lo que tenía que hacer era graduarme y obtener una A y mi padre me prometió un trabajo en su equipo. El sueño me alimentó. No solo quería el trabajo, sino también quería estar cerca de mi padre.
Nuestra relación es diferente a la que tengo con mi madre. Mi padre siempre ha sido más cariñoso y amoroso. Siempre quiso estar involucrado en mi vida. No pasa un día sin que escuche su voz. Cuando no tenía que trabajar, siempre estaba en Nueva York para verme o hacíamos un viaje juntos. Incluso tiene un segundo hogar en el mismo edificio que mi madre.
Nuestro tiempo juntos siempre se sintió especial y estoy más que entusiasmado de estar viviendo en la misma ciudad que él. Mi madre no está feliz con eso, pero estoy seguro que después de un tiempo se acostumbrará. No es como si estuviéramos juntos mucho a menos que me vistiera y llevara a un evento. Aparte de eso, somos como dos extraños corteses que se cruzan en los pasillos de la casa. Me rendí hace mucho tiempo tratando de tener una relación profunda con ella. La amo, pero no creo que alguna vez seamos nosotros.
Salgo de mis pensamientos cuando siento que el avión comienza a moverse.
—Cinturón de seguridad. —Escucho a Gugk gruñir.
Tal vez no sea un gruñido y así es como habla. Intento recordar las entrevistas que ha hecho pero no recuerdo. Normalmente Jungkook habla todo el tiempo. Siempre animé al equipo de mi padre, pero lo hice aún más cuando crecí y me llevaba a los juegos. Devoré todo lo que pude sobre los jugadores y equipos desde que mi papá me hizo la promesa de venir a trabajar para él.
Busco a tientas mi cinturón de seguridad, totalmente nervioso sabiendo que ambos están mirándome. Realmente necesito componerme. Voy a trabajar y viajar con ellos a los juegos. No puedo ser el hijo torpe del dueño frente a ellos.
Dos manos cálidas y fuertes cubren las mías, haciendo que mi respiración se detenga por un momento.
—Déjame, cariño.
Miro hacia arriba, encontrando los ojos azules claros de Jungkook y me pierdo por un momento. Sus pulgares me frotan las manos, luego se mueven hacia el cinturón de seguridad. Él hace clic en su lugar fácilmente y me siento cálido por todas partes.
—Gracias —digo cuando finalmente consigo que las palabras escapen de mis labios.
—Hablas. —Me muestra un hoyuelo mientras me da una sonrisa burlona—. Cierra tu boca o haré algo con ella.
Mi boca se cierra con fuerza y estoy segura que mi cara es de color rojo brillante. Suelta una risa antes de guiñarme un ojo y volver a sentarse al lado de Gugk.
—Es incluso más suave de lo que parece —le dice, y Gugk suelta un gruñido. Miro hacia mis manos, donde su toque aún persiste. Sus palabras golpean en mi cabeza.
¿Qué haría él con mi boca? Mis dedos se dirigen a mis labios y un torrente de visiones me viene a la mente.
—Jodida mierda —murmura alguien.
No miro. Sé que fue Jungkook quien lo dijo y parece enojado. Estos dos son tan confusos. Abriendo mi libro de nuevo, me pierdo en las páginas, tratando de sacar todo lo demás para que mi mente pueda despejarse y este sonrojo se desvanezca. Necesito componerme.
Mis ojos se abren cuando siento que algo acaricia mi mejilla. Debo haberme quedado dormida. Mis ojos se bloquean sobre Gugk, que frota suavemente mi mejilla con el pulgar. Su toque es tan diferente de lo que pensé que sería.
—Estamos aquí, pequeño. —Su cara es suave ahora, pero no puedo leer sus ojos oscuros. Hay algo allí, pero no sé qué es. Se ven casi tristes.
—Gracias. —Me siento. Gugk se agacha y abre mi cinturón de seguridad. Es dulce, pero tal vez estos dos piensen que soy tan incompetente que ni siquiera puedo abrocharme y desabrocharme.
—¿Lo eres? —Gugk me pregunta en su voz profunda. No entiendo la pregunta.
—¿Soy qué?
—Menor de edad.
Miro hacia abajo y niego con la cabeza. Sé que luzco joven, y mi pequeño tamaño no ayuda con eso. Ni tampoco cómo estoy vestido y envuelto hoy. No queriendo mirarlo, tomo el bolso y meto mi libro adentro.
—Pero estás muy cerca, ¿no? —Miro por la ventana, deseando que el avión se detenga en la pista para poder salir—. ¿Pequeño?
—Mi nombre es Jimin.
Jungkook está parado junto a él ahora. El avión deja de moverse y, un momento después, oigo que se abre la puerta del avión. Me paro, pero Gugk y Jungkook no se mueven mientras bloquean mi camino.
—¿Quién eres, Jimin? —pregunta Jungkook . Lamo mis labios, mirándolo. Jesús, son aún más grandes en persona. Verlos en el campo a través de un televisor no les hace justicia.
—Yo... ah —tartamudeo, pero me corto cuando escucho la voz de mi padre.
—¡Minnie! —Mi papá siempre me llama por el apodo que me dio cuando era bebé. Tanto Gugk como Jungkook se voltean para ver a mi padre, que acaba de entrar al avión, claramente incapaz de esperar que yo salga. Me encanta que esté tan emocionado de verme como yo.
—¿El te pertenece? —Las palabras de Gugk suenan mortales.
Los empujo y me lanzo a mi papá. No pude verlo todo el verano. Estaba ocupado consiguiendo todas mis certificaciones en línea. Nunca hemos pasado tanto tiempo sin vernos. Mi papá me abraza fuerte y me besa en la mejilla. Antes de dejarme ir, me da vuelta y veo a todo el equipo de pie, tratando de salir del avión.
—Sí, me pertenece. —Jungkook y Gugk dan un paso hacia nosotros. Todo el equipo me está mirando. Dejan de moverse cuando mi papá continúa—. El es mi hijo, el Dr. Park Jimin. —Las expresiones de Jungkook y Gugk cambian, y no lo entiendo—. Es el nuevo fisioterapeuta del equipo.
*Adaptación sin fines de lucro, favor de apoyar al autor original Alexa Riley