Prólogo
Aquella melena rubia salía corriendo de aquel salón gracias a que la orientadora lo había mandado a llamar
Por un minuto odio estar en esa escuela, daría lo que fuera porque sus padres lo dejaran trabajar y no lo presionaran más por estudiar
Sin percatarse al bajar las escaleras que los chicos que practicaban skite se encontraban ahí siguió su camino siendo casi arrollado por uno de estos, acomodo su libreta entre sus brazos y con prisa hizo una reverencia como disculpa para seguir su camino
Con algo de nervios entro a las pequeñas oficinas de los maestros viendo de inmediato a la mujer sentada en su escritorio con su típica sonrisa falsa que le molestaba tanto, esta al verlo sonrió aún más y lo invito con la mirada a sentarse junto a ella
-Hola Jimin -saludo con emoción- me dijeron que querías hablar conmigo -se acomodó en su asiento y lo miro a los ojos-
-Yo sólo... -se calló al ver que una compañera se acercaba, para ser exactos la jefa de grupo-
-Orientadora tengo que hablar a solas con usted -sonrió mirando con desprecio a Jimin- es algo... Urgente -insinuó mirándola con esas sonrisa arrogante-
-Jimin, hablaremos en otro momento -su estúpida sonrisa jamás se borró haciéndolo sentir nauseas-
No dijo nada más y se dio la media vuelta, sabía que hablarían de él y eso de cierta manera le molestaba, camino con enojo y vio al chico que casi lo arrolla con la patineta, este le sonreía, pero estaba tan enojado que ni siquiera correspondió el gesto, el chico frunció el ceño, estaba harto de ver que hacían enojar a esa pobre criatura, no podía hacer nada, le daba pánico acercarse a ese chico
Al regresar a su salón sus compañeros guardaron silencio y lo miraron con prepotencia y burla
Bajo la mirada asustado, escuchando las risas de alguno de sus compañeros, no soportaba más esa situación, quería salir huyendo de ahí a como diera lugar
-Pero miren, regreso la putita, no querrá chupármela -dijo con burla, por su parte el rubio sólo se sentó en su lugar y se puso los audífonos, eso hacías en cada clase, ignorando cada burla hecha por sus compañeros de clase-
-Cállense lo harán llorar -dijo otro soltando una carcajada seguido por los demás-
Esa era su vida diaria en ese lugar, estaba harto pero no podía hacer nada, se sentía tan atrapado que no sabía que hacer
Hace unos días que comenzaba a escuchar una voz en su cabeza y eso le estaba asustando, pero a la vez era al único que podía contarle todo lo que estaba sufriendo