Namkook | Twisted

Summary

Cuando Jungkook, el jefe de policía, es enviado al Distrito de Minamitsuru para atender a una histérica mujer que dice escuchar gritos en una casa abandonada, espera muchas cosas, menos revivir sus más grandes, antiguos y retorcidos deseos. Cuando él descubre que la casa está temblada por fuerzas malignas y es reinada por un extraño ente demoniaco, está tan ansioso como excitado, sabiendo que el demonio lo desea. Jungkook podría no estar en contra de que algo suceda: ser follado por un demonio es su más profunda y retorcida fantasía sexual. ⚠ Contenido no apto para todo público (emplea escenas +18 exageradamente explicitas y hace uso de lenguaje vulgar). Se recomienda discreción. ✎Smut/Lemon ✎Homoerótico ✎Paranormal ➟ NAMKOOK ➟ NJ TOP/ACTIVO ➟ JK BOTTOM/PASIVO ➢ HISTORIA ORIGINAL | ©lyanrouss_ ➟ Publicada el 01/11/22 ⚠ ESTA OBRA ESTÁ PROTEGIDA POR COPYRIGHT (DERECHOS DE AUTOR). ⚠ QUEDA TOTALMENTE PROHIBIDO HACER ADAPTACIONES, COPIAS O TRADUCCIONES DE ESTA HISTORIA. CUALQUIER INTENTO DE PLAGIO SERÁ DENUNCIADO Y TRATADO ANTE Y POR LA LEY.

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Única parte • Namkook

Cuando Jungkook recibió la llamada del sacerdote de Narusawa ni siquiera podía creer lo que escuchaba; por fin había un caso que, a él, como jefe de policía, le tocaba atender en el tranquilo Distrito rural de Minamitsuru. Eso le pareció algo increíble, sin embargo, cuando él le preguntó al sacerdote de qué se trataba el “serio” asunto policiaco, su respuesta lo desconcertó:

—Se trata de un demonio, joven policía Jeon. Le pasaré a la señora Minako para que le explique.

Los siguientes 10 minutos se dedicó a escuchar a una mujer completamente loca, hablando de los posibles entes demoníacos que habitaban en la vieja casa abandonada del pueblo. Probablemente, si él fuera una persona totalmente irresponsable, hubiera descartado el caso, sin embargo, por algo era jefe de policía y no podía simplemente dejar a un lado el asunto. Además de eso, la mujer había insistido mucho en la parte de que se oían gritos en la madrugada; aquello podía tratarse de algunos vándalos haciendo una especie de broma de mal gusto a las personas del pueblo, o incluso podría ser gente que estaba retenida ahí a la fuerza, por lo cual, tenía que revisar forzosamente.

Y es así como horas más tarde se encontró pisando las tierras del pequeño pueblo de Narusawa, siendo recibido por el amable sacerdote.

—Joven policía Jeon, le agradezco enormemente a Dios que le haya permitido venir con bien hasta nuestro pequeño pueblo.

Jungkook le sonrió mientras pasaba a la iglesia, donde el sacerdote lo invitó a comer en lo que llegaba la señora Minako.

Más tarde, cuando la señora Minako llegó, todo se volvió un caos debido a que la mujer derramaba lágrimas mientras explicaba cómo había descubierto que la casa estaba endemoniada. Resultaba que, desde la muerte de los dueños originales de la casa, hace aproximadamente 13 años, el lugar había estado completamente abandonado y nadie se atrevía a aproximarse. Sin embargo, durante las fiestas del pueblo, hace aproximadamente un mes, habían llegado unas personas que supuestamente eran satánicas y habían hecho una especie de ritual en la casa, lo que provocó la aparición de decenas de demonios que ahora se encargaban de molestar a los pueblerinos.

Jungkook era una persona completamente escéptica cuando se trataba de ese tipo de cosas, pero no podía decirle a la señora o al sacerdote que estaban completamente locos, así que para tranquilizarlos les dijo que él, personalmente, revisaría la casa y si era necesario, se quedaría a dormir ahí para ahuyentar a los demonios.

Evidentemente esta idea no le había parecido del todo al sacerdote, pero cuando Jungkook le mencionó que su propio tío —cuando aún estaba con vida— había dedicado gran parte de su tiempo a exorcizar lugares —y de paso le había enseñado unas cuantas cosas para alejar a los demonios con unos cuantos rezos y oraciones—, el hombre brilló.

—Me alegra tanto que su tío le haya enseñado ese tipo de cosas —dijo el sacerdote encaminando a Jungkook hacia la casa—. En mi congregación no nos prepararon para ese tipo de cosas, solo nos enseñaron a bendecir las casas, pero es más que evidente que ya he entrado a bendecir el lugar, y a pesar de eso, los extraños sonidos no se han detenido.

—No se preocupe, para eso he venido yo, independientemente de que sea o no un demonio, haré que todo se detenga. Solo necesitaré un lugar para pasar la noche; ¿tendrá una colchoneta o algo por el estilo?

—¿De verdad planea pasar la noche entera en el lugar?

—Por supuesto, pero por el momento, antes de que anochezca, me dedicaré a revisar el lugar e instalarme. Como no conocemos bien a lo que nos estamos enfrentando, voy a instalar cámaras en cada uno de los rincones del lugar, tanto por dentro como por fuera, no me importa si son personas vivas, muertas o demonios, tengo que encontrar algo. Después saldré a cenar y regresaré para dormir un rato. No quiero descuidar el caso en ningún momento, pero estoy un poco cansado después del repentino viaje.

—No se preocupe, de verdad le agradezco mucho, joven Jeon. Dios lo envió en el momento indicado, después de tantas oraciones. Y sobre su cena, descuide, la señora Minako y yo acordamos proporcionarle todo lo que necesite, eso incluye lo que requiera para ponerse cómodo —dijo el sacerdote mientras abría la puerta de la casa—. Es aquí, el lugar del que hablamos.

Jungkook observó intrigado el lugar, la casa no se veía en absoluto como algo “endemoniado”, incluso parecía bastante cuidada. Ni siquiera parecía haber polvo.

—Los antiguos dueños eran personas con mucho dinero —volvió a hablar el sacerdote—, así que por supuesto, se encargaban de comprar cosas de lujo —le mencionó invitándolo a pasar—. La casa permaneció sellada por mucho tiempo, hasta la llegada de esas malas personas, que supongo, se robaron unas cuantas cosas. Aun así, el otro día pedí a algunos chicos valientes que me ayudaran a limpiar la casa; es bien sabido que mientras más suciedad, los demonios se sienten un poco más cómodos, así que parte de mi aportación al caso ha sido limpiar un poco el lugar.

—Entonces me imagino que ya revisaron prácticamente todo el lugar ¿cierto?

—No todo, por ejemplo, el sótano no fuimos capaces de abrirlo. Pero las habitaciones están en buenas condiciones, incluso hay muebles muy buenos, si usted quiere y está dispuesto, podría dormir en una de las camas de las habitaciones.

—Creo que eso suena como una gran idea.

—Entiendo, si usted gusta, puede comenzar su trabajo en lo que yo voy por las cobijas, y aviso al señor de los servicios que conecte las llaves para el agua y los cables de luz.

—¿La casa aún cuenta con esos servicios? ¿Después de tanto tiempo?

—Es un pueblo muy pequeño, así que todo se basa en diminutas llaves y cables que solo necesitan conectarse para volver a funcionar.

—Está bien, se lo agradezco.

—Más tarde regreso, joven Jeon, por favor, tenga mucho cuidado.

—No se preocupe, estaré bien.

El sacerdote salió y Jungkook se quedó mirando la hermosa casa.

Era casi ilógico que la gente considerara que algo tan precioso estaba endemoniado, pero bueno, debía hacer su trabajo.

Es así como poco a poco comenzó a instalar cámaras, tanto en la sala, como en la cocina, los armarios, pasillos, baños y recámaras en el segundo piso. Hasta que por fin llegó a la última habitación.

—Esto debe ser una broma —soltó desconcertado cuando abrió la puerta. La habitación era increíble, tenía una enorme cama, se veía bastante cómoda, incluso limpia—. En vez de asustarse por los posibles “entes demoníacos”, deberían vender esta casa, ganarían una fortuna —dijo mientras se sentaba en la cama y gemía con satisfacción—. Demonios —jadeó cuando la suavidad de la cama envolvió su cuerpo—, esto es el paraíso —dijo mientras comenzaba a mecerse involuntariamente contra la cama. De repente se sentía en extremo deseoso y ansioso por algo, pero no sabía exactamente de qué.

Sin embargo, antes de ponerse a pensar de qué se trataba, el timbre sonó y bajó corriendo para recibir de nuevo al sacerdote, quien le traía la cena y las cobijas.

—El servicio ya ha sido conectado, cuando oscurezca ya puede encender las luces y si quiere darse una ducha, el agua también fluirá, solo que, por favor, primero deje caer un poco para que se limpie. Se supone que ya se limpiaron los conductos de agua, pero, aun así, mejor espere un poco.

El sacerdote hizo una mueca.

—¿Qué sucede? —preguntó Jungkook.

—Insisto que no debería quedarse aquí, tal vez con las cámaras sea suficiente. Pasado mañana vendrá un sacerdote especialista para hacer un exorcismo completo.

—No tiene que preocuparse por mí, yo debo revisar, por lo menos para mantener a la señora Minako tranquila por hoy y mañana.

—Entiendo, pero en serio, cuídese demasiado, los demonios suelen jugar muy sucio con los humanos, cuando no atacan con nuestros peores miedos, atacan con nuestros más oscuros y profundos deseos. Usted parece ser alguien muy valiente, policía, así que, si no tiene miedo, atacará con sus deseos. No debe caer, por nada.

—No se preocupe, de verdad, todo estará bien. Ahora vaya a dormir, mañana Dios tiene preparado un gran día.

—Buenas noches, joven Jeon. Que Dios lo cuide.

—Buenas noches, descanse.

Cuando Jungkook terminó de cenar, la noche ya se había hecho presente, por lo cual de inmediato prendió las luces para seguir con su trabajo. Logró instalarse con éxito en la habitación y puso varias cámaras en distintos ángulos.

Él realmente no creía mucho en la existencia de los demonios, pero debía aceptar que a veces en el mundo ocurrían cosas bastante extrañas, que posiblemente no tenían una explicación científica, por lo cual, en dado caso de que la casa estuviera siendo perturbada por alguien o algo, quería tener suficientes pruebas para poder regresar a su hogar y decirle a su estúpido jefe de sección que solo lo mandaba a atender casos que no valían la pena.

Cuando por fin llegó la medianoche, decidió que ya había revisado gran parte de la casa y merecía una ducha. Haciendo caso a lo que el sacerdote le había dicho, esperó a que el agua saliera completamente cristalina, de hecho, había salido así desde el primer momento, pero, aun así, esperó un buen tiempo en caso de que saliera un poco de suciedad.

Una vez seguro de que el agua estaba lo suficientemente limpia, comenzó a desvestirse lentamente y se metió a la ducha, cerrando los ojos de satisfacción. Había sido un largo día.

Todo fue totalmente normal los primeros minutos, pero de repente comenzó a sentirse un poco mareado, no precisamente de una mala manera, solo que de nuevo se sentía abrumado y ansioso, tal y como se había sentido hace unas horas, cuando se había sentado sobre la cama de la habitación. Era una especie de sensación de suma satisfacción y deseo por algo, pero no sabía de qué.

Gimiendo, recargó su frente en la pared y dejó que el agua fluyera lentamente por todo su cuerpo, recorriendo suavemente su cuello, bajando por su fornida espalda y llegando a su culo, donde comenzó a filtrarse entre sus nalgas, para comenzar a rozar su entrada y bajar levemente por sus muslos.

—Demonios —soltó un siseo cuando comenzó a sentir cómo el agua empezaba a filtrarse por los bordes de su entrada, para después acariciar suavemente su polla hasta acumularse en su glande y volver a fluir.

Negando abrumado y excitado, volvió a enderezarse y terminó de bañarse para poder salir del baño.

Una vez fuera, se secó rápidamente, se vistió con un simple bóxer y una enorme playera y se arrojó sobre la cama, tomando su celular solo para comprobar la hora.

00:46 a.m.

Suspiró decepcionado de no poder llamar a su novia por lo tarde que era, así que solo apagó la luz y se acomodó para dormir.

No tardó demasiado en caer rendido.

Jungkook estaba seguro de que se trataba de un sueño o algo.

—Claro que es un sueño —dijo una suave, baja y a la vez ronca voz con un tono de burla.

Jungkook gimió cuando sintió sus pezones ser levemente apretujados, mientras su erección era succionada por alguien.

—¿Amor? —preguntó con dificultad—. ¿Eres tú, linda? —comenzó a jadear cuando las succiones en su polla aumentaron.

—¿Tu novia también sabe que te encanta que te chupen los pezones? —volvió contestarle la extraña voz y Jungkook quiso observar mejor, incluso en medio de la oscuridad, pero en vez de eso, su vista se nubló por completo cuando la “persona” que lo “torturaba” comenzó a lamer lentamente la punta de su pezón derecho—. Tan lindo. ¿Cómo es posible que un humano sea tan lindo?

—¿Quién eres? —jadeó Jungkook cuando sintió una mano en su polla, acariciándola al mismo tiempo en que comenzaban a succionar uno de sus pezones.

—El dueño de tus más retorcidas fantasías, Jungkookie.

—¿Qué mierda? —dijo Jungkook sin poder evitar un espasmo de placer cuando sintió algo húmedo acariciar su entrada.

—Eres un policía hetero con novia, ¿y aun así te gusta cuando te toco el hoyo? —le susurró la voz y él gimió cuando algo comenzó a entrar a su agujero—. ¿Tu novia sabe de esto? ¿Sabe lo mucho que deseas tener una enorme polla dentro de ti?

Jungkook comenzó a retorcerse cuando los movimientos en su interior comenzaron a aumentar levemente.

—¿Sabe tu novia que cuando te excitas comienzas a lubricar por el ano, cariño?

Jungkook comenzó a correrse, gritando por la enorme sensación de placer que estaba experimentando.

Y despertó, jadeando como si hubiera corrido un maratón. Se sentía completamente abrumado y desorientado. Nunca había tenido un sueño que se sintiera tan real.

Asustado de las posibilidades, se levantó, solo para encontrar que su playera estaba por encima de su pecho y su bóxer se encontraba atorado en su pie, dejando a la vista su enorme erección, la cual brillaba como si hubiera sido lamida toda la noche.

Sintiéndose algo incómodo, se reincorporó, solo para darse cuenta de que sentía algo húmedo comenzar a salir de su agujero.

Completamente avergonzado, volvió a tirarse sobre la cama y cerró los ojos.

Había un secreto que nadie más, aparte de él y un doctor, sabían: él no lubricaba por el ano, no, no era eso, él simplemente cada que se corría, su semen también se filtraba por su entrada. El doctor se lo había explicado muchas veces, en realidad no era algo tan extraño, había varios hombres a los que les pasaba, pero Jungkook era un caso ciertamente especial: él sacaba demasiado semen por donde no debería.

Gimiendo por la hazaña, e intentando deshacerse de sus recuerdos y del extraño sueño que había tenido, se levantó, solo para sentir como todo el semen terminaba de salir de su entrada para comenzar su recorrido por sus muslos.

—Maldita sea —dijo enojado mientras entraba la ducha.

Allá en los viejos tiempos, aquello había sido algo realmente entretenido a la hora de masturbarse o tener sexo. Había perdido la cuenta de cuantas veces se había metido los dedos o cuantas veces se lo habían cogido deliciosamente gracias a su “habilidad”. Pero esos tiempos habían quedado atrás, ahora tenía 25 años, tenía una novia y padres en extremo homofóbicos, los cuales habían invertido un montón de dinero para que se “curara” y dejara de follar con hombres.

Pero maldita sea si el sueño no había logrado revivir sus más antiguos y retorcidos deseos.

Jungkook no quería creer en los demonios, pero si alguien le preguntaba, había una fantasía que hace algunos años, se había encargado de proporcionarle las mejores noches de su vida.

Esa fantasía era: ser follado por un demonio.

Él sabía que era una tontería, debido a que los demonios ni siquiera existían, pero maldición si él no se excitaba frecuentemente con la idea, incluso después de haberse “curado”.

Gimiendo con frustración. Salió de la ducha, se secó, se vistió y salió de la maldita casa.

“Toda esta tontería solo sirvió para reanimar esas cosas” pensó enojado mientras se aproximaba a la iglesia, en donde el sacerdote parecía ir de salida.

—Joven Jeon, justo me dirigía a la casa para llevarle el desayuno. ¿Qué tal durmió?

—Bastante bien, gracias. Preferí venir aquí, allá me he sentido algo solo.

—¿No sucedió nada malo, cierto? —preguntó el sacerdote preocupado.

—No, nada de lo que preocuparse —dijo Jungkook adentrándose para poder desayunar y despejar un poco su mente.

Más tarde, cuando por fin ya se había olvidado un poco del asunto y había regresado a la casa para seguir con su trabajo, se dedicó a revisar todo el sitio sin dejar ni un rincón sin ser observado, llegando a la conclusión de que no había nadie en el lugar, incluso el sótano se veía bastante normal, además, en ningún momento había sentido miedo o la presencia de alguien o algo. Sin embargo, después de muchas horas, de haber comido y cenado, se sentó en la habitación para revisar las cámaras, dándose cuenta de algo muy extraño: Durante la madrugada, las puertas de la cocina se habían abierto solas, los objetos habían cambiado de lugar e incluso una extraña sombra había subido por las escaleras hacia su habitación.

Jungkook se sintió desconcertado cuando observó claramente en la grabación, como la puerta se abría y se cerraba con una lentitud pasmosa, y quiso ver lo que las cámaras habían filmado en su habitación, pero cuando estaba por reproducir la grabación, algo sonó en el piso de abajo.

Creyendo que se trataba del sacerdote, bajó a buscarlo, pero no pudo encontrar nada, así que con tranquilidad volvió subir mientras negaba con la cabeza.

—No puede ser posible —dijo sonriendo con burla cuando se vio a sí mismo en la laptop, volteó al techo y vio que la cámara que se suponía apuntaba hacia la cama, ahora apuntaba a la entrada.

Él no quería creer que la casa estaba endemoniada. Se negaba rotundamente. Pero, aun así, habló, sintiéndose tonto por hacerlo.

—Si vas a torturarme, hazlo de una mejor manera. No intentes espantarme, porque no te tengo miedo.

No hubo respuesta inmediata, así que Jungkook empezó a reír mientras se desvestía y se metía de nuevo a la ducha para bañarse antes de irse a dormir.

Una vez afuera, solo se puso una enorme playera y se acostó a lado de su laptop.

—¿Entonces no harás nada? —preguntó ansioso y sintiéndose como un completo lunático hablando con la nada.

Las luces comenzaron a parpadear.

Jungkook sonrió mientras negaba.

—Si eres real solo demuéstralo follándome en la madrugada, solo así creeré que eres real, cuando sienta mi agujero siendo llenado por tu corrida —dijo con un toque de humor y excitación cuando se acostó boca abajo, dejando al descubierto su trasero, sin ninguna prenda encima.

“Estoy completamente loco” pensó antes de ser arrastrado al mundo de los sueños.

Más tarde, jadeó contra su almohada cuando sintió un peso encima de él.

—Se supone que cuando encuentras a un demonio, debes tenerle miedo, no esperar a ser follado por él, Jungkookie.

Jungkook gimió.

—Vamos, no eres real, no vas a follarme.

—Oh no, claro que voy a follarte, tanto así que vas a querer rogarme que me detenga cuando no puedas más con el placer.

—Sí claro —dijo Jungkook intentando sacarse el peso de encima mientras se colocaba en cuatro y meneaba su culo—. Vamos entonces. Fóllame duro para que no pueda olvidarte, demonio.

—Llámame Namjoon.

Jungkook se rio mientras negaba, pero sus palabras quedaron ahogadas cuando sintió algo sostener sus nalgas y separarlas, dejando su entrada completamente vulnerable y expuesta.

—Oh cariño, ya estás tan húmedo, Tu pequeña entrada rojiza está palpitando, tan ansiosa de ser llenada por una enorme polla. ¿Vas a soportarlo, Jungkookie?

Jungkook no respondió, solo comenzó a temblar levemente cuando algo que tiraba entre ser completamente frío y húmedo, comenzaba a masajear los bordes de su entrada.

—Esa fue mi lengua, Jungkookie. ¿Te gusta cuando te lamen tu preciosa entrada, pequeño? ¿Quieres que te folle con mi lengua?

Jungkook asintió y pronto todo se redujo a sus constantes jadeos, al hipnotizante balanceo de sus caderas y los sonidos viscosos de la lengua del demonio lamiendo y follando su agujero sin parar.

Al poco tiempo, Jungkook comenzó a restregarse en la cara del demonio, rogándole para que parara y comenzara a follarlo. El demonio rió ante su desesperación.

—Insisto en que deberías tener miedo, no esperar a que te folle—. Jungkook lo envió a la mierda y quiso voltear a verlo, pero este no se lo permitió—. No, bonito, primero voy a follarte —le dijo con firmeza antes de empujarlo hacia abajo, para que Jungkook permaneciera así, inclinado, con la cabeza pegada a la almohada y su trasero elevado—. Eres tan precioso —susurró.

Jungkook intentó hablar, pero lo único que salió fue un gemido cuando sintió lo que parecían ser los dedos del demonio adentrarse a su ano. Se sentía increíble. Él siempre había disfrutado tanto de como los dedos, los vibradores o las pollas se deslizaban en su agujero.

La fricción, lo lleno que se sentía y el sucio sonido de todo ingresando y saliendo de su viscosa y húmeda entrada, lo estaban volviendo loco de sobremanera.

—Vamos, fóllame de una vez, mete tu polla, la necesito tanto —rogó Jungkook meciéndose contra los ya 4 dedos que invadían su interior.

—Tan desesperado y mandón —susurró Namjoon con una sonrisa y deslizó sus dedos fuera.

La verdad estaba más que sorprendido de Jungkook. Había comenzado a averiguar sobre él desde el momento en que el sacerdote del pueblo lo había llamado. No había entendido por qué el señor llamaba a un policía, pero estaba agradecido por ello. Aunque también un poco intrigado de cómo era posible que un joven como Jungkook no estuviera asustado en absoluto de que él fuera un demonio.

Al principio, lo había puesto a prueba, usando sus oscuros deseos para hacerle saber que era real y que así se asustara, pero había obtenido una respuesta completamente diferente a la que esperaba.

Jungkook estaba realmente deseoso de que lo follara y él simplemente no pudo negarse. No estaba prohibido follar con humanos, pero no era algo común. Es más, nunca, a pesar de ser un descendiente de Asmodeo, había follado con un humano, mucho menos uno tan hermoso como Jungkook.

Siendo completamente sincero, tampoco había visto uno tan precioso.

Jungkook poseía una belleza de otro mundo. Era alto, musculoso, tenía uno que otro tatuaje, y a pesar de verse como un hombre capaz de derribar a una multitud con su fuerza, también parecía ser bastante adorable, o por lo menos eso había logrado observar en los últimos días.

Su apariencia era más cercana a la belleza que poseían los propios demonios. Su piel era blanca, suave y perfecta. Su cabello era negro y completamente sedoso, y joder, sus ojos, Namjoon nunca habia visto nada parecido.

—¿Vas a follarme o no? —la voz de Jungkook lo sacó de sus pensamientos y se rio.

—Tranquilo, pequeño demonio desesperado —dijo mientras volvía a separar las nalgas de Jungkook para hacerse espacio y acercar la punta de su polla.

Ni hablar de lo caliente que era el humano. Él nunca había estado con alguien así: con alguien que fuera tan sumiso y a la vez tan exigente. Ni se había sentido tan deseoso como lo estaba ahora de llenar el ansioso y escurridizo agujero de Jungkook con su polla, para poder correrse dentro, llenarlo con su esencia y evitar que otros demonios se le acercaran.

Sin esperar un momento más, comenzó a deslizarse dentro de Jungkook, sintiendo como sus paredes lo apresaban entre sus calientes y a la vez húmedas carnes.

—Dios —gimió Jungkook.

Namjoon gruñó.

—No digas su nombre o me enojaré.

—¿Qué dices? ¿Qué repita el nombre de Dios mientras me follas? —soltó Jungkook divertido cuando Namjoon lo embistió fuertemente.

—Ganarás una mejor follada si dices mi nombre.

—¿Namjoon? —susurró Jungkook con cierto toque de timidez cuando Namjoon empezó a acariciar sus caderas.

—Eso es, cariño.

Lo que siguió de eso fue la follada más brutal de sus vidas. Jungkook gemía sin control, sintiendo a Namjoon llenarlo en todos los lugares correctos, incluso podía jurar que sentía como la enorme polla aumentaba su tamaño y rozaba constantemente su próstata, para después ir más allá y golpear levemente su vientre. Era una polla colosal, maldita sea. Ni hablar de lo bien que se movía en su interior; la manera en cómo se friccionaban sus carnes por lo apretados que se encontraban; el sonido constante de su trasero al chocar con las caderas del demonio; el balanceo de su propio pene; y los sucios sonidos de su viscoso agujero bordeado de semen. Todo ello lo estaba llevando al borde.

Por otra parte, Namjoon apenas podía tomar un respiro; la manera en cómo Jungkook lo apretaba, casi como si su entrada estuviera succionando su polla; la forma en que este se deshacía en gemidos y gritaba su nombre cada que golpeaba su próstata, o la manera en cómo se restregaba cada que sentía la más mínima pérdida de contacto; lo estaba volviendo loco. Eso ni siquiera era en lo absoluto normal. Iba más allá de cualquier fantasía sexual demoníaca.

Muy pronto, cuando ambos no pudieron más, en medio de un montón de jadeos, Jungkook lanzó un gemido y empezó a correrse, apretando de paso la enorme polla de Namjoon y haciendo que este gruñera y comenzara a derramarse dentro de él.

—Joder —soltó Jungkook al borde, sintiendo sus pulmones arder de tanto jadear, y su cuerpo elevarse de placer al sentirse completamente satisfecho. Sin tener oportunidad de decir algo más, pudo sentir como Namjoon empezaba a salir de su interior. Sonrió débilmente y se quedó completamente dormido.

Cuando Jungkook despertó, no encontró a nadie más, así que se sintió algo confundido entre sí lo que había ocurrido horas atrás, había sido solo un sueño o había sido real, por lo cual, a pesar de sentirse muy bien follado, corrió a prender su computadora para reproducir la grabación.

Lo que encontró lo dejó completamente shockeado y a la vez excitado.

En el video solo estaba él, en cuatro, totalmente desnudo y con el culo al aire, sin embargo, cuando hizo zoom a la grabación pudo ver su propia entrada siendo humedecida por algo que la cámara ni siquiera captaba en su totalidad, era como si estuviera siendo lamido por algo invisible; pero lo más interesante vino cuando sus nalgas fueron separadas por la nada y su agujero empezó a abrirse y expandirse siendo llenada por la nada.

Jungkook no pudo evitar sentirse excitado. Nunca se había grabado a sí mismo, pero maldición si no era caliente. Sin embargo, muy por dentro hubiera deseado que su cámara captara al demonio que lo había follado.

Más tarde, después de regresar del almuerzo y haberle dicho al sacerdote que nada inusual había ocurrido; se sentó en la cama y observó la nada.

—¿Desapareces completamente en el día o estás ahí? —preguntó, sintiendo un poco de miedo de que el demonio se hubiera ido.

Era afortunado de que la gente no conociera su pensar, de lo contrario lo meterían a un manicomio: ¿quién rayos esperaba encontrarse con un demonio que le había dado la mejor follada de su vida?

Sí, él.

—No pensé que quisieras verme después de lo de esta madrugada —escuchó un susurro a sus espaldas y quiso voltear, pero el demonio de nuevo se lo impidió.

—¿Eres completamente invisible o por qué mis cámaras no te han captado? ¿Qué es lo que no quieres que vea? —preguntó cerrando los ojos cuando sintió unos brazos rodear su cintura, después de que el colchón se sumiera a sus espaldas.

—Las cámaras no son capaces de captar tanta belleza —contestó Namjoon, sacándole una sonrisa a Jungkook.

—Es en serio —reprochó Jungkook recargándose en el cuerpo del demonio.

“Sí, maldición, soy un lunático” pensó. Pero él estaba completamente fascinado de pegarse al cuerpo del demonio, quien por supuesto, no lo rechazó.

—Solo no sé si estás dispuesto a conocerme. Ver mi rostro implica estar maldito.

—¿Qué es lo peor que puede pasar? —preguntó Jungkook intrigado.

—Podría no despegarme de ti, nunca.

—Podría no estar en contra —dijo Jungkook volteando.

Lo que vio lo dejó completamente pasmado.

“¿Se supone que así luce un demonio?” se preguntó. “Maldición, es caliente”.

Namjoon era el tipo más guapo que había visto en toda su maldita vida; desde esos preciosos mechones pelinegros hasta su perfecto rostro, sus ojos, su nariz, esos labios; cada una de sus facciones eran fascinantes, y mierda, ni hablar de su cuerpo. Incluso con toda esa ropa encima, era el sujeto más sexy por el que había sido follado.

—Puedo leer tu deseo, Jungkook.

—Entonces sabes lo mucho que quiero que me folles en este mismo instante —coqueteó Jungkook.

—Podría intentarlo, pero quisiera hablar de algo antes.

—¿Qué cosa?

—Oí que va a venir un sacerdote a exorcizar la casa.

Jungkook asintió.

—¿Es eso algo malo? Espera, ¿los sacerdotes pueden echarte de esta casa?

—Todo lo que hayas escuchado de los demonios, es real, Jungkook. Incluso la forma de ahuyentarlos de las casas.

—Pero dijiste que ya no ibas a poder despegarte de mí. —Jungkook se sintió algo decepcionado.

—No puedo, te he reclamado como mío.

—No tanto como lo he hecho yo —retó Jungkook—. Es desconcertante que me sienta atraído por un demonio, pero ciertamente eres como un imán. Incluso he cortado con mi novia por teléfono. Ni siquiera me siento mal.

—Es porque soy un demonio, Jungkook. Te sientes atraído a mí, no tienes fuerza de voluntad para negarte.

—¿Estás diciéndome que estoy bajo una especie de encantamiento o algo?

Namjoon sonrió.

—Bueno, en realidad me gustaría decir eso, pero eres la primera persona que se ha metido en esto sin antes ser incitado por fuerzas oscuras. Tú, mi querido Jungkook, parecías estar maldito antes de que yo llegara. —Namjoon se acercó y dio un casto beso en los bonitos labios de Jungkook—. ¿Qué humano tiene la mente tan retorcida como para desear fervientemente ser follado por un demonio?

Jungkook sonrió arrogante.

—Aun no me arrepiento, ¿sabes?

—¿Qué tal si te follo de nuevo y lo averiguamos?

—Suena como un gran plan —dijo Jungkook antes de jalar al demonio cerca de él y comenzar a desvestirlo.

Si en la madrugada había considerado que aquella había sido la follada de su vida, lo que empezaron a hacer era algo que ni siquiera lograba ser descrito con palabras. La forma en cómo el demonio lo había besado, en cómo lo había follado sin parar y la manera en cómo había adorado su cuerpo, no tenía nombre. Fue increíble.

Sin embargo, así tan bueno como fue, llegó el día siguiente acompañado del sacerdote para exorcizar la casa y Namjoon se esfumó. Al mismo tiempo él tuvo que regresar a su antigua vida como policía, con la diferencia de que ahora ya no hablaba con sus padres homofóbicos y ya no tenía una novia, aunque sinceramente, no le importaba mucho.

Con el paso del tiempo Jungkook había comenzado a desesperarse, se suponía que Namjoon le había dicho que encontraría una manera de regresar, pero habían pasado casi tres meses y no había señales de él por ninguna parte. Jungkook estaba considerando seriamente acudir a una iglesia satánica o a un brujo, pero no quería meterse en muchos problemas.

El día de hoy era halloween, Jungkook había decidido salir a beber unas cuantas copas con sus amigos, sin embargo, a pesar de las constantes invitaciones a bailar o a subir a un cuarto, decidió quedarse a mirar a las personas divertirse. Pero más tarde, mientras terminaba de beber una de sus copas, sintió como si alguien lo estuviera observando, por lo cual, empezó a voltear a todas partes, sin dar con nadie, hasta que, al otro extremo, en una de las esquinas, pudo reconocer perfectamente esa preciosa sonrisa arrogante: Era Namjoon.

Él sonrió mientras negaba y en menos de un segundo Namjoon apareció frente a él.

—Espero no haber tardado demasiado.

—¿Qué dices? Tardaste demasiado —reclamó Jungkook antes de atraerlo para besarlo sin control alguno.

Una follada en medio del bar, con un montón de personas estando de testigos, no le venía mal. No cuando se trataba de ser follado por un demonio tan caliente para seguir cumpliendo sus más retorcidas fantasías.

...

Para más fanfics, en wattpad estoy como @lyanrouss_