Estrella O.S KM

Summary

Los gemelos Jeon están en una relación con Jimin. Nunca habrían probado algo tan atrevido con él, pero solo surgió. ¿Cómo saldrá?

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Complete
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1
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n/a
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18+

Capítulo Único

Jimin estaba su habitación mientras los gemelos Jeon estaban sentados a un lado de su cama jugando a Call of Duty en pantalla dividida. El dueño de la habitación estaba mirando su celular mientras se reía de un meme que un amigo le había enviado.

Jimin era un chico abiertamente gay, asistía a la Universidad de Seúl en la carrera de mercadotecnia. Rubio natural a pesar de su clara descendencia asiática, rostro de querubín, labios generosos, cuerpo delgado e impecable; era un Twink por definición. Sus gustos siempre lo llevaban a involucrarse con chicos con la mismas características. Altos, fornidos, masculinos, dominantes en la cama, con más edad que él y totalmente Top.

El rubio es un chico que no ocultaba sus gustos, a veces vistiendo ropa provocativa, otras veces vistiendo como un chico común y corriente de 21 años.

Sus padres estaban separados, su madre le dio la espalda cuando salió del closet a los 13 años. Su progenitora quería enviarlo a una clínica donde iban a "enderezarlo" mientras que su padre se negaba a esto apoyándolo, finalmente su padre pidió el divorcio y la tenencia completa. Cuando la justicia vio lo vil y cruel que era su mujer le concedieron la custodia.

Ambos se mudaron de Busan a Seúl, su padre Jiwon Park era un importante contratista que fue encargado de una gran cantidad de edificios y centros comerciales por lo que encontrar trabajo en la ciudad no fue ningún inconveniente. Y para Jimin tampoco fue un problema adaptarse a la sociedad y educación de Seúl, siendo el número uno en los listados de notas de la Secundaria llegó a Seoul International School para destacar.

Jiwon compró una casa en los suburbios, alejada del frenesí de los altos edificios. Familias de la alta sociedad vivían allí, sus grandes cocheras con sus vehículos último modelo hacía lucir al barrio como uno salido de alguna serie.

Ni bien llegó al vecindario los ojos de los adolescentes se fijaron en Jimin, cuando bajó del automóvil de su padre vestía un ajustado pantalón de jean azul, una remera blanca que dejaba a la vista sus omóplatos y ajustada al torso delineando sus provocativas curvas.

Los días pasaron y sus vecinos se presentaron. La familia Jeon estaba compuesta de un matrimonio fuerte y dos hijos gemelos.

Los gemelos se hicieron inmediatamente amigos de Jimin, sinceros y educados tenían un tipo de encanto que atraía a las personas a ellos. Ellos tenían dos años menos que Jimin, pero aún así se llevaban muy bien.

Altos, castaños y agradables habían muchas características que los diferenciaban entre ellos. Jungkook tenía un piercing en su labio inferior cerca de la comisura, tatuajes en su brazo derecho y su cuerpo estaba mucho más trabajado que el de su hermano. Jeongguk en cambio era unos centímetros más alto, su cabello más largo y lentes de marcos modernos.

Quizás el motivo por el cual se llevaban muy bien con Jimin era por el hecho de que los tres compartían la atracción por los chicos. Jungkook es bisexual y su gemelo es gay.

- ¿Jimin?. - Jeongguk se acomodó los lentes sobre su tabique y se giró para ver al rubio.

- ¿Si?. - El chico bajó su celular para prestarle atención a éste.

- ¿Estás aburrido?. - los dos gemelos miraron a Jimin con curiosidad.

- Un poco ¿Por?

- No sé. Podríamos divertirnos...- el rubio enarcó una ceja y se levantó sobre los codos para tener una visión correcta de los dos hermanos. Jungkook había sacado el juego y estaba en el menú de inicio de PlayStation.

- Vamos, Mimi. - Jeongguk se arrodilló junto a los pies de éste y acarició el tobillo del rubio subiendo lentamente su diestra llevándola hacia su muslo. - Este juego te va a gustar mucho.

Jungkook se levantó y se acercó al torso de Jimin, sus dedos levantaron los bordes de la remera que el blondo usaba y rozó la piel suave de su vientre. Los ojos pardos de Jimin se clavaron en el gemelo a su lado, quien desvío la mirada de su mano hacia el rostro del rubio.

- Eres sin duda el chico más lindo que conocí. - los anteojos del gemelo cayeron por su nariz en tanto se inclinaba sobre el borde de la cama.

Las facciones de Jimin no cambiaron hasta que Jungkook mordió su mentón mientras pellizcaba su pezón Caqui. El rubicundo gimió suave curvando su espalda por el placer. Entrecerró sus párpados y fijó su vista en Jeongguk que comenzó a besar desde su rodilla subiendo por su pierna.

- No... - mordió su labio inferior para ahogar el gemido que quiso atinar a escapar. - ¿Qué pasa si viene mi papá?

Llevó su pequeña mano al hombro de Jungkook apretándolo mientras el otro gemelo hacía un camino de besos y lamidas mirando el rostro de Jimin por debajo de sus pestañas. La sonrisa seductora que le dió provocó que Jimin apretara el cubrecama, finalmente con una profunda succión en el muslo níveo se irguió sobre sus rodillas en medio de las piernas del blondo.

- No te preocupes, precioso. - pronunció suave Jungkook subiéndose a la cama detrás de Jimin tirando de los bordes de la remera para sacársela. El rubio se dejó hacer por las manos expertas de los gemelos prestando atención a las palabras. - Cuándo estabas en el baño dijo que iba a salir.

Jimin levantó sus caderas y Jeongguk aprovechó esa acción para besar el vientre tenso de Jimin. Aunque no era musculoso el cuerpo suave del rubicundo estaba duro y su piel delicada contrastaba a la perfección con las figuras grandes y más desarrolladas de los Jeon. Jeongguk estaba totalmente encantado con el piercing en el ombligo del blondo, una bolita de color azul que hacía su mundo girar. Con su lengua saboreó la porción de piel decadente y gimió de gusto. En tanto lamía y desgustaba a Jimin sus manos no pararon un segundo y comenzaron a tirar de la pretina del short del mayor deslizándolo por las caderas estrechas. Sus labios y lengua fueron acariciando porciones de suave piel hasta llegar a su erección rosada, húmeda y ansiosa dándole un suave beso sobre la cabeza roma. Finalmente se sentó en sus rodillas y tiró del todo la ropa inferior del blondo, retirando en el camino el pequeño Bóxer color azul.

- Veo que estás preparado, precioso. - Jungkook leyó la mente de su hermano. Los dos se miraron y sus ojos cambiaron a rojo carmesí.

Estaban llegando a su límite.

Lo que no sabían las demás personas solo Jimin y su padre es que los Jeon eran seres de sangre fría. Los primeros vampiros que habían escapado de Europa durante la gran peste hicieron de Corea su hogar, estaban constantemente mudándose de ciudad en ciudad, ubicando su estadía por largos años hasta que comenzara a ser sospechoso que no envejeciesen. Los padres de Jungkook vampiros puros de la casta antigua, el patrón de la familia era dueño de una empresa de construcción que siempre está moviéndose mientras que su esposa era una abogada. Tanto Jeongguk como Jungkook tienen títulos de varias Universidades a lo largo del país, recolectándolos década tras década. Siempre de apariencia joven sólo llegaban a ejercer algunos años de la carrera que en ese tiempo habían decidido estudiar.

Jungkook tomó la mano del blondo y la levantó hasta llevar la muñeca de éste a su boca. Lamió donde el pulso era fuerte y arrastró sus afilados colmillos a lo largo de ésta.

- ¿Va-vas a alimentarte?. - Jimin arrastró las palabras volviendo sus ojos de Jeongguk, a su gemelo, quien rió suave y besó su sien.

- Vamos a alimentarnos cuando ambos estemos dentro de ti.

Un suspiro y luego un quejido escaparon de la boca del blondo cuando los labios de Jeongguk rodearon su eje, la humeda cavidad del castaño se deslizó a lo largo de su erección. El más bajo sentía su mástil palpitar, hacía tiempo que habían estado hablando de intentar una doble penetración y hoy finalmente tomaron la iniciativa. Jimin amaba la manera en que se sentía ser adorado por los hermanos.

Jungkook sujetó los codos del blondo y los elevó para acariciar a lo largo de los antebrazos hacia su torso, sus dedos tocaban cada rincón del éste, haciéndolo jadear entre sus duros toques y la talentosa boca haciendo maravillas a su miembro. El castaño se levantó y dejó la erección del blondo, que soltó un gemido de decepción. Los ojos rojos de Jeongguk se deleitaban con el exquisito cuerpo de Jimin sintiéndose agradecido por tenerlo a su disposición después de unos días largos donde no pudieron tocarlo, volviendo su mirada a los pardos del más bajo se deshizo de sus lentes, pasándoselos a su hermano que los dejó en la mesa a un lado de la cama, dejando estirada su diestra y su hermano entendió el gesto por lo que procedió a abrir el cajón sacando del interior el lubricante en botella.

- Antes de estirarte bien voy a hacer algo que sé que te vuelve loco. - una sonrisa pícara curvó los labios de Jeongguk, tomó el hueco poplíteo de ambas piernas y dobló a Jimin a la mitad. - Toma sus piernas, Jungkook.

- Por supuesto. - el gemelo más musculoso sujetó las piernas del rubio.

El más bajo trató de ver a Jeongguk y luego fijó su mirada en Jungkook que deslizó su mirada a éste, le sonrió de lado y acomodó el cuello del rubio sobre su entrepierna. Un considerable bulto empujaba su costado, el gemelo que sostenía sus tobillos estaba increíblemente duro.

- Jimin... Mon petit ange*... - Jeongguk llamó al rubio que lo observaba a través de sus pestañas. Sonriendo cómo el gato Cheshire palpó con sus palmas las nalgas níveas y las separó con los pulgares justo donde se encontraba la rosada entrada, lamiéndose los labios ya se deleitaba con él recuerdo del exquisito sabor de la piel de Jimin. Siempre olía bien y su sabor era la mejor ambrosía. - Voy a comerme tan bien tu culo, mon amour*.

- Jeong-- Ah! - su nombre quedó en el aire siendo ahogado por un agudo jadeo atragantado. Las manos de Jimin fueron directamente a las piernas de Jungkook tomando con fuerza la tela sobre estas.

El gemelo de cabellos largos, deslizó su larga lengua por el apretado musculo, lamiendo con deleite los bordes suaves. El aire caliente salía por su nariz como un toro embravecido, su garganta soltaba graves gruñidos totalmente alterado por los gemidos del rubio y su exquisito sabor. Succionó con avidez un lado de la entrada haciéndole un morado chupón y volvió a trabajar su lengua en Jimin.

- ¿Te gusta el rimming, bebé? - murmuró interrogante Jungkook llevando sus palmas abiertas a las asentaderas del blondo, abriéndolo más. Veía como cara de Jimin era una sola mueca de placer, sus ojos totalmente cerrados y su boca abierta dejando salir quejidos de gusto.

Elevó su mirada y la clavó en Jeongguk, exactamente en la unión de la lengua de su hermano y la entrada del blondo, se inclinó hacia los sacos rosas de éste y se llevó uno a la boca, chupándolo, calentándolo en su cavidad bucal. Soltó un gemido contenido amando la sensación y el sabor de su piel a la vez que una exclamación aguda escapó de la boca de Jimin quien apretó con fuerzas la ropa de Jungkook.

Los dos gemelos sentían sus erecciones presionando con fuerza el frente de sus pantalones, pero seguían degustando a Jimin, llevándolo lentamente a la locura. Jungkook soltó el testículo y arrastró sus delgados labios a rodear el glande del rubio, deslizando la erección al interior de su boca, acariciando lo justo y necesario con sus dientes justo como sabía que a Jimin le gustaba.

El cuerpo del blondo convulsionó y sus nudillos se tornaron blancos debido a la presión que estaba ejerciendo con sus manos, estaba extasiado con la felación de Jungkook y la talentosa lengua de Jeongguk.

Uno de los anchos dedos Jeongguk empujó el canal de Jimin junto a su lengua, lamiéndolo con adoración y estirándolo con su falange. La mano de Jungkook que descansaba en uno de los glúteos del rubio hizo su camino hacia la entrada aterciopelada de su pareja y tomó el borde separándolo para su gemelo.

La mano libre del castaño tatuado bajó a ciegas por su torso y ebrió el botón de su pantalón, para luego bajar el zipper y poder meter su mano dándose un poco de alivio. Sacó su miembro junto a la cara de Jimin que abrió sus párpados y clavó la mirada en el eje del gemelo detrás de él.

Tragó saliva aún sorprendido por el monstruoso pene de Jungkook, había estado con otros chicos antes que los gemelos, pero definitivamente ellos estaban liderando la lista de tamaños.

Aún recordaba la primera vez que había estado con uno de ellos, hace dos años cuando estaba de novio, su relación se había tornado seria y había estado hablando de presentárselo a su padre, pero de la nada le dijo que ya no podía estar con él por que sentía mucha culpa ya que le fue infiel. Después de la breve discusión, Jimin decidió terminar todo con el chico y sencillamente llorarle.

Jungkook llegó a él como si supiera que lo necesitaba, simplemente lo abrazó, consolándolo con suaves caricias y palabras de aliento.

Jimin quedó embelesado con el abrazo del gemelo, sintió que sus emociones comenzaban a calmarse y la tristeza iba menguando. Levantó la mirada y la fijó en los ópalo del más alto, súbitamente comenzó a sentirse hipnotizado por sus orbes, se sentía como si hubiese tomado un relajante y sus emociones estuviesen adormecidas. Las manos de Jungkook comenzaron a acariciarlo suavemente, a la vez que empezaba a bajar su rostro, primero rozando con la punta de su nariz un lado de la mejillas de Jimin como si le estuviese pidiendo permiso para hacer lo que el rubio ya sabía. Sin esperar un segundo más se paró en la punta de sus pies y rodeando con sus brazos los anchos hombros de Jungkook besó de lleno los labios de éste.

En ese mismo momento, ambos dieron riendas sueltas a la lujuria. Jungkook cogió al rubio durante horas y horas, en distintas posiciones y superficies. Jimin estaba sorprendido de que Jungkook quisiera hacerlo con él. Si bien los tres tenían en común su atracción por el sexo masculino ninguno de los hermanos al igual que el blondo había dado indicios de querer un encuentro sexual. Incluso el blondo hubiese apostado todo a que ni siquiera era del tipo de Jungkook.

Después de ese momento, no dejaron de hacerlo, cada vez que Jimin estaba solo le mandaba un mensaje a Jungkook y tenían sexo salvaje y desinhibido. Ambos habían empezado a hablar de volverse exclusivos, coger sólo entre ellos, pero entonces el gemelo más alto se unió a ellos una tarde donde iban a quedarse a dormir. Jeongguk era más reservado que Jungkook, éste último siempre fue más abierto a demostrar a sus emociones, sean de gusto o no. El día que Jeongguk también dio a conocer su atracción hacia Jimin fue inesperado, los tres estaban sentados en la cama mirando un vídeo de su banda favorita y de repente Jeongguk estaba saqueando la boca de Jimin. El blondo se sorprendió y trató de alejarse, pero las palabras de Jungkook lo detuvo. Le dijo que él era su elegido, el alma que Caín había elegido para que ellos ataran sus vidas. Desde ese entonces los tres comenzaron una relación inusual. Sus padres estaban de acuerdo con su situación, sobre todo los padres de los gemelos y Jiwon notó que los chicos eran buenos, prometiendo cuidar a Jimin con sus vidas.

El rubio salió totalmente de su mente cuando el dedo en el borde de su entrada fue empujado al interior hasta la segunda falange. Las bocas de los gemelos le estaban haciendo perder la cordura, si bien ya habían tenido este tipo de encuentros parecía que los Jeon estaban más excitados e intentaban probar sus límites.

Jimin giró su cara, observó nuevamente el falo de Jungkook, se lamió los labios antes de abrirlos y deslizarlos a lo largo de este. La boca del más bajo se extendía amplia y trataba de abarcar la anchura del eje, trató de llevarlo al interior lo más posible, pero era muy grande. Cerró los ojos, suprimió la sensación nauseosa y lo llevó hasta el final rozando su úvula. El gemelo jadeó al rededor de la extensión del rubicundo y comenzó a igualar las succiones que éste le daba a su erección.

Jeongguk alejó la boca del culo de Jimin y se enderezó limpiándose la boca con el dorso de su mano, la escena que se presentaba delante de él hizo que su eje doliese. El musculo contraído del blondo latía y sus testículos se movían preparándose para disparar su lefa. Jungkook y Jimin estaban chupándose mutuamente mientras jadeaban de placer.

El gemelo más alto puso su mano en la frente de su hermano y empujó la cabeza de éste para separarlo de la erección de Jimin. Jungkook observó los ojos del otro vampiro, que sonrió y tomó las piernas del rubicundo para bajarlas al nivel de la cama.

Éste levantó la mirada y la clavó en el otro castaño mientras alejaba sus labios hinchados del miembro de Jungkook. El gemelo entre las piernas del más bajo bajó la pretina de su pantalón de friza para sacar su masivo eje del interior, Jimin vio como lo frotó con su palma y apretó con dureza provocando que una gota de pre-semen saliese del orificio. Llevó el índice a la perla que colgaba y la frotó sobre el glande haciéndolo brillar, los ojos del blondo se entrecerraron y se tiñeron de lujuria. Sus pequeñas manos viajaron por el aire con destino a su propia erección y la de Jungkook.

- ¿Vas a meterlo, Gguk?. - con seducción abrió sus muslos sin dejar de acariciarse.

- Eres tan malditamente sexy, beau. - Jeongguk se inclinó y con su diestra llevó su miembro a la abertura del menor, frotándolo insistente sobre la superficie rugosa para luego llevarlo al perineo.

Luego de jugar unos segundos, lentamente empujó su glande por la entrada del más bajo atravesando el primer anillo de musculo. Ambos jadearon, más Jeongguk no se detuvo y siguió hasta que su pelvis hizo contacto con las nalgas pálidas de Jimin.

- Tu me serres si bien, ange*. - el blondo curvó la espalda cuando el castaño se retiró unos centímetros y dio un empellon con sus caderas.

Mientras el gemelo se deslizaba en Jimin, Jungkook frotaba su falo, esperaba pacientemente que el blondo esté bien dilatado, después de todo tomarlos a ambos no iba a ser sencillo. Luego de unos minutos de jadeos y gemidos, Jeongguk levantó la mirada y con un asentimiento le indicó que ya podían intentarlo. El gemelo tatuado tomó los hombros de Jimin y lo enderezó, el otro sujetó las caderas del más bajo y recostó su espalda en la cama llevándolo sobre él aún en su interior.

- ¿Estás preparado, precioso?. - El más bajo se estremeció cuando Jungkook le susurró en el oído. Giró su cabeza y miró a los ojos del gemelo tras él asintiendo. Un beso suave fue colocado sobre los voluminosos labios de Jimin- Entonces inclínate sobre Jeongguk.

El torso de Jimin se encorvó sobre el castaño bajo él, las manos de éste fueron a las nalgas del chico y las abrió para su hermano. Levantó las rodillas para darle espacio al otro a posicionarse detrás del blondo. El brazo entintado de Jungkook tomó el lubricante para volcar una buena cantidad en su palma, frotó parte en su erección y el resto lo llevó a la entrada de Jimin. Tomó su eje y lo llevó a la abertura del blondo, empujando despacio por el canal, al principio no podía estirar la entrada, pero cuando finalmente pudo la sensación que recorría su cuerpo era una que no podía ejemplificar. El más bajo soltaba ligeros suspiros, el duro ajuste en el miembro de Jungkook era asfixiante, pero delicioso, empujó unos centímetros más y gruñó tomándose unos instantes. Sus manos estaban clavadas en los huesos de la pelvis de Jimin, el castaño apoyó la frente en la nuca del blondo y respiró sobre la piel de esta.

- ¿Estás bien?. - Jeongguk acarició los hombros del humano, quien se separó del cuello de éste y se levantó en sus brazos. El otro castaño separó la frente de la nuca y se irgió.

- S-sí... Me siento súper extendido... - el blondo miró sobre su hombro al tatuado quien aflojó el agarre de sus manos y comenzó a sobar donde seguramente dejaría una marca - ¿Se siente bien?

- Sí... Se siente fabuloso... - Jungkook volvió sus manos a la cadera de Jimin - Voy a avanzar lo que falta ¿si?

El humano se inclinó una vez más sobre Jeongguk y éste último simplemente le dió un beso en la mejilla, dándole ánimos. El gemelo tatuado empezó a empujar nuevamente sus caderas, llevando su erección por fin todo el camino.

Ambos gemelos jadearon y Jimin gimió bajo. Esperaron a que el rubicundo se acostumbre a la intromisión, el cuerpo de los Jeon estaba temblando del placer.

- Pueden moverse. - el blondo les dió el permiso.

Jungkook retrajo la cadera y dió una estocada suave, Jeongguk luego levantó la pelvis y se deslizó dentro de Jimin. Los tres gimieron simultáneamente, la presión del interior del humano y el roce con las paredes aterciopeladas los estaban llevando al límite. El tatuado y su gemelo dieron una dura embestida y rozaron el manojo de nervios en el interior del blondo lo que provocó que soltara una alta exclamación de gozo.

- ¿Qué?. - preguntaron a la vez los gemelos preocupados por su pareja.

- ¡Más, ahí, otra vez!. - ambos se deslizaron al interior de Jimin de golpe y éste gimió alto - ¡No paren!

Al principio las penetraciones eran suaves, pero a medida que Jimin hacía vocal su gozo empezaron a arremeter contra el blondo con fuerza, sin darle tiempo de recuperar el aliento entre cada embestida mientras se turnaban para deslizarse en la vaina del rubicundo. El goce de los tres era marcado por los altos gemidos y quejidos. Jimin apretaba con fuerza la sabana mientras que el Jeon debajo de él tomaba las nalgas de éste y el otro presionaba sus dedos en la cintura.

Las embestidas del gemelo tatuado comenzaron a ser erráticas lo que significaba que estaba a punto de llegar a la eyaculación, Jeongguk se sentía al límite también y el blondo tenía su eje siendo acariciado por el trabajado vientre de éste.

- Estoy... Cerca... - Jungkook se curvó sobre la espalda de Jimin y lamió un lado de su cuello mientras sus colmillos se alargaban preparándose para alimentarse de éste.

- Igual yo. - anunció Jeongguk levantando su cabeza al otro lado del cuello del humano.

Con los últimos empujones finalmente ambos llegaron al éxtasis con un ronco gemido y hundieron sus pronunciados caninos en la sedosa piel de Jimin nutriéndose del elixir que significa su sangre para ellos. Para Jimin el impacto de sus dientes con su piel significa un extremo placer lo que lo llevó tener un impactante orgasmo que se extendió hasta la punta de sus pies que se curvaron del gozo. Mientras los vampiros alargaban el clímax con succiones en el cuello del blondo daban empujes post-orgasmicos en el canal de éste.

Una vez que sacaron los colmillos de la piel, lamieron para cerrar la herida, la saliva de los vampiros era altamente coagulante. Jimin se estremeció y suspiró, Jungkook se irgió y llevó al blondo para que se siente sobre la cadera de Jeongguk quien respiraba con fuerza, los gemelos tenían sus manos sobre el humano. Amaban tocarlo y acariciarlo luego de acabar.

Deslizaron sus agotados miembros del interior de Jimin, el gemelo tatuado se fue hacia atrás sentándose en la cama, levantó la mirada y vio que de la entrada del humano salía su semen y el de su hermano. Sintió un tirón en su miembro amenazando con ponerse duro otra vez, quizás podría haber pasado si no se hubiese masturbado en la tarde.

- ¿Cómo eres tan sexy, precioso?. - El castaño le dió una nalgada al humano que se rió suave.

- Simplemente me hicieron en una noche donde mis padres se amaron mucho. - se giró hacia un lado y se acostó a un lado de Jeongguk.

- Nuestra preciosa estrella. - el tatuado se acostó al otro lado del cuerpo de Jimin.

Ambos estaban muy pegados al cuerpo del otra, aunque la cama del blondo era de doble los cuerpo de los gemelos eran grandes. Ellos amaban a Jimin con todo su corazón y esperaban a que terminara la Universidad para convertirlo.

Después de todo.

Él es su estrella y luna.

Palabras en Frances:

Mon petit ange - Mi pequeño ángel.

Beau - Bonito.

Tu me serres si bien, ange - Me aprietas tan bien, ángel.