Prólogo
El aire en la habitación se espesaba con la tensión acumulada, mientras Marck sostenía la carta en sus manos temblorosas. Azrael observaba con una expresión impasible, como si hubiera previsto este momento durante mucho tiempo.
Marck rompió el silencio con un susurro tenso. -Azrael, ¿por qué me ocultaste esto?
Azrael mantuvo su mirada fija en Marck, sin titubear. -No todos los secretos deben ser revelados, Marck. Algunos están mejor sepultados en el pasado."
Marck, con la carta como prueba tangible, se aferraba a la verdad que amenazaba con desmoronar su percepción de la realidad.
-¿Cómo puedo confiar en ti después de esto? ¿Todo lo que compartimos fue una farsa?
Azrael suspiró, su mirada perdida en algún punto lejano.
-No todo fue una mentira,pero vivimos en un mundo de sombras y luces, y a veces, las sombras son necesarias para proteger lo que amamos.
Marck, frustrado y herido, respondió con amargura. -No quiero vivir en un mundo donde la verdad es sacrificada en nombre del amor. Necesito liberarme de esto, de ti.
Azrael, con una frialdad calculada, esbozó una sonrisa.
-Intenta escapar, Marck, pero las sombras siempre te perseguirán. Nuestro destino está entrelazado.








