Como el sol del atardecer

Sinopsis

Jimin un famoso bailarín que a raíz de un accidente perdió a su padre y novio que amaba con toda su vida, pero sobre todo las ilusiones y ganas de vivir, su madre que odiaba a su novio ahora muerto lo obliga a casarse con Jungkook un famosos y exitoso arquitecto que tiene su propia firma. Jungkook quedo flechado desde el primer momento que lo investigo pero al toparse con él queda sorprendido por su aspecto. Se dicen que las coincidencias no existen y todo siempre pasa por algo, 3 años de matrimonio y todo seguía igual que el primer día que lo conoció. Cuesta abajo. ¿Qué pasara cuando el destino cambie el juego y los secretos más oscuros salgan a relucir? ¿El amor de Jungkook será suficiente para sanar el corazón destrozado de Jimin? O ¿Jungkook le dará el divorcio que tanto anhela Jimin?

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
CrIgl_Hye
Estado:
Completado
Capítulos:
28
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

En qué momento había dejado que pasara todo esto, en qué momento había aceptado el maldito trato, si así se pudiera llamar a esto, había apostado a que en un año las cosas mejorarán que todo iba a fluir mejor pero tal parece que me había equivocado. Todo seguía cuesta abajo, cada día parecia ir empeorando todo y yo...yo me estaba desmoronando por dentro.

Tenía algunos proyectos en obra y otros ya estaban listos para ser entregados, mi tiempo lo ocupaba y utilizaba en estar trabajando y entrenando ya no encontraba otra cosa que hacer y en la persona que podría ocuparlos me despreciaba a casa segundo y no se cansaba de decirmelo, tenía la pila de documentos por revisar y en mi pequeño living lleno de planos unos ya listos para entregar con la obra terminada y algunos otros que estaban listos para ser trazandos, mi insuparcion tenia que nacer de ver sus fotografias antiguas y una que otra que le habia tomado en secreto.

Mi oficina estaba justo frente a la de él, cada uno tenía su propio espacio con los cristales esmerilados qué impedían qué nos viéramos hasta en el trabajo, lo único que compartimos en todo este tiempo era casa, automovil, cama y secretaria.

La ciudad estaba demasiado tranquila el día de hoy, poco ruido. Poca contaminación hasta el día era templado, alguna sorpresa tenia que salir el dia de hoy.

—Señor— la voz y un toque en el escritorio me sacaron de todo mi mundo

—¿Si?— cuestione observando a la mujer parda frente a mi.

—Perdone que lo moleste pero está subiendo el Señor Williams, la sala de juntas esta lista al igual que las carpetas y la presentación que me pidieron—

—Gracias Hyuna— agradecí a la secretaria —¿Jimin ya lo sabe?—

—Sí señor, lo está esperándolo en su oficina— agradecí y ella salió.

Tome un par de segundos respirando y acomodando mi atuendo para ir en busca de Jimin.

Hace tres años nos habíamos casado tal vez por interés o no y hace cuatro años si no mal recuerdo la familia Park había sufrido un accidente automovilístico donde le costó la vida al padre de Jimin y su novio Chanyeol, su madre y él de milagro se habían salvado. Tras unos meses las malas inversiones de la señora Park Rose no habían sido las mejores y su empresa estaba en decadencia lo que la hizo buscar al pez más gordo y aquí entre yo me atrapó y me atrapo.

«Yo se que sería un plus para tus ganancias y prestigio que fueras socio de la empresa de arquitectura de mi esposo, serían la única empresa en ofrecer todo en uno, obviamente nadie tendría que enterarse del estado financiero de la empresa y sobre todo para pasar desapercibidos de cualquier modo te casas con mi pequeño y se soluciona todo, piensalo cariño»

No eran las mejores palabras para convencerme pero era verdad siempre tendría que recurrir a socios externos y para mi seria el plus, además de que mi empresa y la de ellos es la mejor y ahí acepte el trato.

La noche que se celebró la fiesta de compromiso descubrí que mi ahora esposo había quedado paraplejico a raíz del accidente, no era nada a lo que yo había investigado en la red, claro que esa noticia no había sido revelada por obvias razones. Él era el mejor bailarín de danza contemporánea, ya que desde temprana edad siempre había sobresalido y tenía demasiados contratos, en todas las fotos salía radiante pero… lo que me tope fue peor, fue brutal, un chico en tonos grises su cabello opaco y sin vida, una mirada perdida, unos labios secos sumergido en su propio mundo y sentado en una silla de ruedas ordinaria, desaliñado se pudiera decir. Al final de cuentas no se si le hice un bien o un mal ya que ambos conversábamos lo menos posible y yo... Yo termine enamorado de él.

—Jimin estas listo— me adentre viendo como colocaba un poco de balsamo de color en sus labios, hace tiempo y por obligacion de su madre le habia obligado a estudiar esto, para llevar las riendas de la firma PARK, aque su aspecto abia mejorado un poco aun cargaba con esas sobras sobre sus ojos.

—Si— empujó la silla y yo abrí la puerta para inmediatamente tomar los mangos de la silla y llevarlo a la sala de juntas antes de entrar ambos dejamos salir un suspiro.

—Señores Jeon, un placer al fin conocer a la mejor firma de todo Seúl— saludo alegremente Williams, hablando y no disimulando su sorpresa al ver a Jimin en la silla

—El placer es neutro, por favor tomen asiento— intervino Jimin

—Mi secretaria ha preparado unas carpetas con las cláusulas del contrato, bocetos, costos y todo lo que se solicitó en su correo y el las video llamadas— me acomode en mi lugar, viendo de reojo a Jimin qué inspecciona a Williams.

—Señor... Williams— su tono era seco, tanto que mi cuerpo se tenso —Lo que tenga que decir hágalo ahora, es demasiado incomodo que me vea de reojo y cuando lo hace de no disimula nada— y efectivamente lo dijo, haciendo que Williams se ahogara un poco con su saliva

—Oh! Señor Jeon no me lo tome a mal pero... Es sorprendente que trabaje en este rubro y usted este... en una silla ordinaria—

Golpearlo, quería golpearlo por sus palabras, por todo, quería romper el contrato antes de firmar pero en este iban muchos miles de millones de dólares y era un contrato de Jimin

—Señor Williams, para que necesito una silla eléctrica teniendo a un esposo joven, apuesto y musculoso a mi lado que me puede llevar cargando a donde sea y empujar esta pequeñez de silla es como soplar un pluma para el, verdad Kook—

Sonreí ante sus palabras ambos juntamos nuestras manos y yo bese el dorso de ella.

—Además trabajar en esta área no me impide poder moverme en la silla, para eso las construcciones cuentan con la inclusión a personas con alguna limitación, dejando claro todo esto empecemos con lo que nos concierne y comenteme la idea principal de su diceño—

Sus palabras eran sabias y justas así que sin más la reunión comenzó, tres largas horas se pasaron como una, dos de ellas se discutieron todos los puntos y como siempre Jimin ganó el seguro para los trabajadores y este iba a ser pagado por Williams.


Estaba exhausto quería comer pero no en la oficina, así que una vez más me arme de valor y fui a verlo

—¿Quieres salir a comer algo o prefieres pedir?—

—¿Por qué te quedaste callado y no le dijiste nada a Williams?— fue su respuesta

—La última vez que lo hice te enojaste y me dijiste que tenias una hermosa boquita con la cual responder— tome asiento

—Eso no impedía que lo hicieras— cruzó sus brazos —quiero pedirte que minimices el personal de la casa han pasado tres años y me singo sintiendo vigilado en todo momento—

—¿Por qué no lo haces tú?—

—Porque es tu casa— aquí vamos de nuevo

—Desde el momento que nos casamos es tu casa, puedes tomar todas la decisiones que quieras, pero eso de despedirlos no—

—Entonces no tengo voz ni voto—

—La tienes, pero tu mismo estas en contra de los despidos injustificados, podemos pedir que vayan dos días a la semana con la misma paga, no pienso dejarlos desamparados, ellos tienen familias y gastos que solventar—

—Hecho que sea así— ambos nos veíamos con una lijera batalla de miradas

—Señores lamento interrumpir, pero señor Jimin hablaron del hospital para recordar su cita del hoya las 5:30—

Gire a verlo molesto, porque no quería ir y eso era obvio, así que me levanté y caminé para tomar su bolso, meter en él las cosas y tomar una vez más la silla, teníamos 30 minutos para llegar.

—Gracias Hyuna, iremos ahora mismo y cualquier cosa de emergencia por favor hablame—

Ya en el auto a medio camino y más relajado hable

—¿Porque no querés seguir con el tratamiento?—

—Simplemente no y déjame en paz— se cruzo de brazos y no dijo nada mas.

Al llegar Jackson nos estaba esperando, con su despampanante sonrisa

—Pensé que cancelarías de nuevo por el trabajo— saludo a mi Jimin

—Ya no va a haber excusas, yo me encargaré de traer a mi esposo a cada consulta— mis celos salieron a flote.

—Claro que si Jungkook, vamos—

La consulta duró alrededor de 2 horas entre estudios, exploración, cuestionamientos, valoración etc.

—Jimin si retomas la rehabilitación podremos recuperar tu movilidad y dejar esa silla en el pasado, eres joven, además los resultados de los estudios indican que puedes construir una bonita y sana familia en cualquier momento— hablo Jackson

—¿La terapia sería aquí o en casa?— pregunte curioso

—Ambas, puedes pedir que un fisioterapeuta vaya a casa o venir, más aparte en casa hacer lo indicado, será un camino largo pero será bueno, tomalo en cuenta y en un mes nos vemos aquí sin falta— nos extendió una orden y salimos

—No quiero la terapia— gruño cuando lo cargue para subirlo al auto.

—No es que quieras, la vas a tomar— coloque mi cinturón de seguridad y encendí el auto

—¿No que soy libre? Si tomo la rehabilitación me darás el divorcio?—

Mi ceño se arrugó, obviamente no le iba a dar el divorcio, si era muy egoísta de mi parte pero prefería recibir sus migajas de afecto a dejarlo, no cuando mi corazón se acelera al verlo, oírlo, oler su fragancia.

—Lo sabía, no me lo darás, ni en esto tuve libertad— bufo

No quise responder, no cuando esto iba a terminar peor, me hervía la sangre, quería gritarle todo lo que sentía pero como siempre no podía, no podía porque él amaba y adoraba a alguien que estaba muerto y me lo iba a restregar una vez más.

Al llegara casa Nina ya tenía hecha la cena, ambos cenamos en pleno silencio y el ambiente tenso, veía a los empleados pero no dije nada, si él quería lo podría hacer y lo sabía, termine de cenar me levanté de la mesa para ir a la habitación a ducharme, sentía el cansancio sobre mis hombros y no por el trabajo si no por todo lo que estaba pasando, no me permite ayudarlo a nada, solo lo cargaba para subir y bajar del auto, dormíamos en la misma habitación para evitar el qué dirán los empleados, porque solo aparentamos ser algo que no éramos “un matrimonio feliz”, quería dormir era la única forma de no sufrir tanto así que me dormí o eso intente ya que solo dormitaba y escuchaba sus ligeros ruidos de la silla ya nada importaba este día... se había ido al demonio por todas las cosas de siempre, por todo y nada.