Prólogo
KATSUKI POV
La vida me enseñó que es injusta. Cuando uno quiere a alguien, ésta hace que te las arranquen de tu vida.
Todavía siento el contacto de su cariño maternal y la voz de sus consejos. No es fácil seguír adelante solo y más cuando estás acostumbrado a tener a tus padres a tu lado en cualquier momento, ya sea para aconsejar, regaños o enseñarte algo nuevo todos los días.
Muchos días después de no volverlos a ver nunca más y recibir visitas solo por que querían "apoyarme", entendí que mis padres habían alimentado parásitos, a esos que decían ser sus amigos, no fueron capaces de llorarlos o extrañarlos como se lo merecían.
Desde ese momento, dije de no permitir que se acercaran a mí por conveniencia, es por eso que sólo tengo a la que para mí es como mi segunda madre para confiar todo, demostrarle cariño y la que sabe quién soy en realidad. En eso estaba tranquilo, por que sabía que ella jamás me traicionaría y era a la única en quien confiaría, lo demás no importaba.
Para los demás yo era el "despiadado Bakugou" como me decían en la empresa, a mi me importaba poco lo que pensaran de mí, jamás me verán vulnerable, cuando me lo proponía era peor que una piedra. No me iba a temblar el cuerpo para hacer lo que me plazca con ellos. No por eso, era el dueño de la mayor Cadena Hotelera del país, y ser uno de los mayores millonarios del mundo.
Jamás permitiré que me miren con lástima o con compasión, por ese motivo, todos los consejos de mis padres los dejé a un lado y trataba a la gente como correspondía, armándome un corazón acorazado, incapaz de romperse.
Aunque todos esos días oscuros, en algún momento tenían que cambiar, y sólo necesitaba a alguien como él para que vuelva a traer luz en mi solitaria y fría vida.
IZUKU POV
Si me preguntan si soy feliz, la respuesta sería "Sí" sin dudas.
A mi corta edad pasé por muchas cosas, algunas buenas, pero la mayor parte sólo fueron desgracias.
No era fácil seguír adelante como las personas que más amaba se fueron de mi lado para siempre.
Junto con mi hermano transitamos muchas trabas por el camino, pero logramos seguir adelante. No les mentiré, costó, pero no fué imposible.
Cuando creí que la vida me devolvería un poco de lo que me habían arrancado, sufrí otro golpe, pero de ese golpe llegó el regalo más lindo que me dió la vida.
Mi pequeño hijo por el cuál vivo y me deja con ganas de vivir. Junto a él aprenderé mucho. Fué duro al principio, ya que ser madre soltero no era fácil, pero hice lo que pude y ahora tengo a un pequeño sano, fuerte, felíz y muy inteligente.
Cambiar de ciudad y de ambiente, más la crianza de un hijo, para nada era fácil. Sin la ayuda de mi hermano y su marido eso hubiera sido imposible.
No estaba solo y lo agradecía, tenía a mi hermano mayor junto a mi cariñoso cuñado, y lo más importante para mí, a mi pequeño solecito, que llegó a mí en una etapa muy oscura de mi vida, con su inocencia hizo que el dolor desaparezca y las ganas de vivir florezcan.
Aprendería a vivir con recuerdos, ya que es todo lo que te queda de las personas que ya no están. Me había propuesto no volver a tener ninguna relación, estaba dedicado a mi hijo el cien por cien de mi vida, y también cabe agregar que mi pequeño era tan celoso que no dejaba que ningún hombre o mujer se acercara a mí, sólo su tío. El amor ya lo conocía, lo había sentido en el punto máximo, pero el destino quiso que lo pierda y no recuperarlo jamás. Al menos eso creía. Sin embargo, fué imposible mantener esas creencias y mucho más aún, cuando llegó alguien como él en mi vida, quien era lo que tanto necesitaba para ser feliz.
¡Hola, me llamo Juvia!, aquí os dejo el prólogo de ésta historia, espero sea de su agrado, y apoyarlo mucho por favor.









Iniciando lectura, interesante trama.