Antes de comenzar
Antes de comenzar
Antes de trabajar y salvaguardar en digital el libro uno (Hasta el Fin: Preludio), ya tenía pensado que quería tener esta sección para poder contar un par de cosas sobre la historia, que no entran en el universo diegético de la misma, pero que quería que supieran. Cuando terminé de escribir el Antes de comenzar del libro uno, me di cuenta de que me faltaron decir muchas cosas que quería poner allí pero que, por una u otra circunstancia, se me olvidaron y ya era un poco tarde para cambiarlo.
Así que la sección del libro dos estará llena de cosas que debían estar en la primera parte. Y sólo espero, que la sección del libro tres, no esté llena de cosas que debí de haber puesto en esta. Sin más preámbulo, comencemos:
Siento que debo aclarar, que es una historia larga, con muchísimos personajes. Al principio, cuando comencé a escribirla, tenía planeado únicamente centrarme en la relación de mis dos protagonistas, pero las cosas se me salieron de las manos (como casi siempre), y terminé con una gama completa de personajes que yo consideraba interesantes, y que quería explorar más a fondo.
Es por eso, que yo creía que seguía escribiendo un solo libro y apenas el año pasado, descubrí que eran varios e hice la separación. Tal vez a veces parezca que tiene lo que popularmente se le conoce como “relleno”, pero cada uno de esos arcos, como prefiero llamarlos, contribuye al desarrollo, o retroceso (según la situación en la que acaben metidos los personajes) de la relación y la historia de amor de nuestros protagonistas, aunque parezca que a veces quedó de lado o abandonada. Eso jamás pasa, sólo alimenta el amor real que quería que tuvieran y desarrollaran desde el principio.
Por eso, y aunque esto sí lo puse en la sección anterior, quisiera pedirle al lector paciencia otra vez. Los protagonistas son adolescentes que se enfrentan a situaciones maduras, como todos los adolescentes del mundo. Creo que hay muchas cosas que, si fueran fáciles, volverían la vida aburrida y, una de ellas, es si los sentimientos humanos fueran rápidos de comprender y definir, sobre todo a esa edad. Azumi y Yusuke son lentos para ello, acompáñenlos hasta el final por favor.
La segunda cosa que quería poner en la sección pasada, es que decidí que la historia se desarrollara en Japón porque, desde siempre y desde niña, he estado muy en contacto con la cultura de ese país. Y siempre me ha parecido sorprendente y enigmática. Desde que era adolescente estudié en una escuela de cultura asiática y he tenido muchísimo contacto con personas de ese continente. Tengo especial afinidad para llevarme bien con las personas de Japón, por algún motivo que desconozco.
Así que, antes de que la sociedad me incrimine injustificadamente (como suelen hacerlo por varias cosas, hoy en día) de apropiación cultural, quiero dejar perfectamente en claro que estos libros están escritos con mi mayor respeto, admiración, investigación y amistad al país, su cultura, su historia y su gente. Y para los que comiencen a llamarme malinchista, como he sido llamada con anterioridad, también quiero aclarar que amo mi país y tengo un montón de historias y obras de Teatro que se desarrollan en él. Estoy orgullosa de haber nacido en donde nací y siempre lo he dicho en voz alta: Soy mexicana.
Ahora, dejando de lado defensorías y justificaciones que no tenían nada que ver con la historia, pero que quería decir, por fin pondré la única cosa (o la única que recuerdo) que sí tenía planeado poner en esta sección:
Decirles que Hasta el Fin: Preludio, lo comencé a escribir cuando iba en tercero de secundaria, más o menos por finales del 2013. Y la “yo” de secundaria era una niña tierna, inocente e inexperta a la cual le impactaba leer un libro que contuviera lenguaje altisonante, situaciones o temas comprometedores en todos los aspectos, y mi único pensamiento era escribir un libro bonito.
El libro dos y tres los comencé mientras iba a la preparatoria, en dónde me di fuertes golpes y la pasé muy mal, pero fue necesario para aprender a crecer y que mi mente se abriera al mundo un poco. Finalmente, los libros cuatro, cinco, seis y los que continúen, fueron obra de la yo de la Universidad. Estudié la carrera de Teatro, por lo que aprendí a ver la vida de una manera muy distinta y mi mente terminó de abrirse.
Esto lo digo porque creo firmemente que mis libros son un reflejo de mi percepción del mundo de aquel entonces y lo que creía importante respecto a eso. Cuando comencé a editar y digitalizar el libro uno, me llené de ternura por lo ingenua que era, y decidí que, más allá de la gramática, redacción y ortografía, no cambiaría nada de la esencia ni de los sucesos que contenía. Ni tampoco lo haré en los que siguen. Quiero respetar mi propio crecimiento personal.
Así que mientras leen, podrán también acompañarme a mí en mi proceso de formación para convertirme en, lo que me gusta llamar, una niña berrinchuda atrapada en el cuerpo de una mujer adulta. No por nada sigo diciendo que mis libros son mi vida.
Por lo que le pido al lector que no se sorprenda demasiado si a partir de este libro o el que sigue, comienza a encontrar en los capítulos temas más delicados o palabrotas. Con el tiempo aprendí que todo eso, también es parte de la vida, y si yo quería tener personajes humanos en la ficción, todo eso también debía ser parte de su vida…
-Sachi
01/05/2021
2:54 PM