Aún después de la muerte
-Nos ubicamos en el lejano año de 1996, frente a la cálida luz de la fogata Michael King disfruta de unos tragos junto con su amigo Jack Marshal, después de no haberse visto por algunos meses por los asuntos de trabajo de Michael los dos compañeros se reúnen
- Cuanto te eche de menos mi compadre- dijo entre carcajadas Jack
-Hace bastante tiempo que no disfrutábamos de un buen licor- Michael giro su cabeza y grito- cariño tráenos otro trago por favor-
De la cocina Elizabeth trajo las copas con gran velocidad, Michael le agradeció con un beso en la mejilla a su esposa y le pidió que se sentara a su lado
-Oye Mike qué tal si brindamos como en los viejo tiempos- Jack veía el líquido mientras movía la copa de un lado a otro y pasaba su dedo por el borde de la misma
Mike dudo, pensó en que ya estaba demasiado viejo para esos trucos y bromas, pero su vieja alma ansiaba recordar aquellos buenos tiempos que paso con su amigo durante la universidad, cuando aún tenía cabello y estaba en forma
-Sabes que hagámoslo- con una sonrisa en el rostro Michael procedió a levantarse del sillón y hacer una especie de saludo junto con Jack, posiblemente el saludo de la fraternidad, Mike se veía cansado tras solo un momento de espectáculo para terminar con los dos cruzando sus brazos entre sí y tomando de la copa del otro
Tras esto Michael cayo en el sillón con un gran dolor en su espalda, aunque su esposa se veía bastante feliz por verlo así de animado
-Vaya no pensé que estuvieras tan mal mi amigo-
- El trabajo me desgasto, pero eso es algo que tu no conoces-
- Que gracioso, esa es una de las ventajas de heredar la fortuna de tus padre - Jack dejaba ver su descontento con esa broma, pero siempre mantuvo la sonrisa
La mano de Mike se notaba temblorosa derramando el licor sobre su suéter de lana verde, su rostro estaba totalmente bañado en sudor y el respirar se le empezó a complicar
-Eli podrías ser tan amable de traerme un vaso de agua- Mike hablaba a duras penas
-Por supuesto querido, pero ¿te encuentras bien? –
- Claro-suspiro-solo me falta el aire-
Recién Elizabeth fue en busca del agua Jack mostro su verdadero rostro
-Que te sucede compañero- los ojos de Jack emanaban un gran desprecio
-Qué fue lo que...-
Michael cayó desplomado sobre la mesa creando un gran estruendo
- ¡O por dios Mike! - grito Jack fingiendo preocupación-
Elizabeth dejo caer el vaso al suelo y llevo sus manos a su boca intentando no gritar al ver a su marido tendido en el suelo
- ¡Un médico! -
Al escuchar a Jack, Elizabeth corrió al teléfono, a los pocos minutos su casa estaba llena de oficiales de la morgue y algunos doctores, los intentos para reanimarlo fueron inútiles, se detectó que la causa de muerte había sido envenenamiento, aunque Jack le pago a los doctores para silenciarlos
A pesar de todo el dinero que Jack poseía este no pudo comprar el corazón de Elizabeth por esta razón siempre le guardo un gran resentimiento a el pobre Mike quien solo con una rosa había conquistado a la bella mujer, el deseo invadió a Jack por lo que no dudo ni en un solo instante en envenenar la copa con un pequeño sobre de veneno de ratas que guardaba en su bolsillo
El funeral se llevó a cabo, cada familiar, amigo y conocido fueron a despedirse del buen Michael hasta un mendigo el cual el hombre siempre saludaba y le brindaba un café se presento
Ahí estaba Jack consolando a Elizabeth quien no contenía sus lágrimas, el dolor que sentía era horrible su corazón estaba destrozado y parecía que dejaría de latir en cualquier momento, pero desde dentro de su caja fúnebre el corazón de Mike impulsado por la ira y sed de venganza volvía a latir
El hombre impaciente espero escuchando la voz de su asesino intentando acercarse a su esposa hasta el momento en el cual se marchaban en el cual Mike tomo la oportunidad de abrir un poco su ataúd y ver con una furia incandescente a Jack aquel hombre el cual el creía era su hermano
En eso alguien más se presentó, los hombres de la morgue se llevaron su ataúd, tiraron su cuerpo en un hoyo y el sepulturero se encargó de cubrirlo con tierra
A pesar de estar consiente el cuerpo de Mike no se movía, perdió la noción del tiempo, su carne se empezaba a deshacer, pero aun así seguía vivo ya que no descansaría hasta que el corazón de Jack dejara de latir
Aun después de la muerte su corazón latía con más fuerza que nunca logrando mover sus brazos unos milímetros, pero los suficientes para empezar a escapar de aquella prisión a dos metros bajo tierra
Por fin lograba volver a la superficie, sus pulmones volvían a sentir en aire y su venganza estaba a punto de cumplirse, al parecer habían pasado un total de seis meses desde su temprana muerte, con su piel cayéndose a pedazos Mike caminaba cojeando en dirección a su viejo hogar en donde al parecer el dinero de Jack había logrado comprar a la hermosa Elizabeth
Jack había llegado a casa a altas horas de la noche en su elegante auto rojo, se limpió la mejilla en la cual tenía la marca de unos rojos labios y entro con cautela, al llegar a la sala vio la chimenea encendida y frente a esta el sillón
-Que te dije de esperarme mujer, ve a acostarte- Jack estaba ebrio por lo que se podía ver
-Creo que eso no va a ser posible mi amigo, ya pasé mucho tiempo durmiendo- aquella voz le dejaría la sangre helada a Jack al cual del susto el efecto del licor se le paso
Lentamente el sillón giro y Jack vio la cara de la muerte misma, un rostro que no pensaría volver a ver nunca más el rostro del hombre al cual él le arrebato la vida
A la mañana siguiente, el sol alumbro todo el hogar, Elizabeth se levantó con el noticiero matutino que sonaba desde el televisor de la sala, se arregló, preparo el tocino, los huevos revueltos y el café negro y se dirigió a la sala en donde logro ver pisadas de barro por toda la casa y en el sillón la cabeza de su marido...








