Prólogo

Tick,tack…tick, tack…
Ese era el único sonido que hacía presenciadurante la cena. Nadie se atrevía a mencionar nada, de vez en cuando mi hermanoy yo compartíamos la mirada y después nos concentrábamos en comer. Mamá parecíaestar sumida en sus propios pensamientos y papá disfrutaba de la cena.
Dejé los cubiertos en mi plato para rascar lapunta de mi nariz, estaba molestándome ese silencio tan abrumador, esta era laprimera vez que cenábamos en silencio absoluto. Siempre que cenábamos había undisco de The Beatles reproduciéndose o algún disco de vinilo de músicaclásica. Esta vez no había sido así.
Volví a ver a mi hermano que parecía estarsufriendo demasiado con ese silencio, me sorprendía que estuviera soportandotodo eso cuando él no puede permanecer mucho tiempo hablando, la cena era elúnico momento en el que mi hermano no mencionaba nada.
Vi a mamá tratando de buscar algo de ayuda paraesta tortura, pero no pude captar su atención, además, ¿cómo planeaba hacerlosi no quería romper aquel silencio?
La mirada de Jack me pedia a gritos terminar conaquello…apreté los labios observando a mi padre, solté un poco de aire yentonces tomé el calor de hacerlo.
—Quisiera hablarles de algo —masculle.
La mirada de mis padres se posó en mí haciéndomesentir algo nerviosa.
— ¿Qué pasa Heather? —preguntó mamá.
—Cómo saben en unas semanas me graduaré de lapreparatoria —comencé atrayendo más la atención de ambos—. Y pues me gustaríatomarme un año sabático —susurré—. Sé que eso no eran los planes que teníapero, no estoy tan convencida de lo que quiero estudiar en la universidad y noquisiera tomar una decisión precipitada y luego arrepentirme de haberlo hecho.
Sentí que me había quedado sin aliento, el corazónme latía con fuerza y sentía mis orejas calientes, los vi directamenteesperando algo de ellos, sabía que esto no era lo que habíamos decidido haceunos meses. Antes estaba segura de que era lo que quería pero ahora que launiversidad estaba a unos pasos esa seguridad había desaparecido. No sabía queera lo que quería.
De reojo vi a mi hermano quien también parecíaestar sorprendido por lo que había dicho. Estaba por retirar lo que había dichocuando mi papá esbozó una ligera sonrisa.
— ¿Un año sabático? —Preguntó dejando su cena paraverme—. ¿Eso es lo que necesitas? Porqué si es así, yo no tengo ningún problemaen que lo hagas, la felicidad y la estabilidad de mi familia es lo másimportante para mí Heather y si ese año sabático es lo que necesitas para encontrartea ti misma y saber que es lo que harás por el resto de tus días, pues hazlo.
Parpadeé un par de veces, atónita por lo que habíadicho, claramente yo no era la única en esa situación, Jack también parecíasorprendido por la respuesta de nuestro padre, mamá también estaba sonriendo.
— ¿Estás hablando en serio? —dije sin poderasimilarlo.
—Sabes que siempre lo hago… ¿a dónde piensas ir?Cuéntanos.
—Sí hija, cuéntanos —apoyó mi mamá—. ¿Qué hasplaneado?
La sonrisa que se había dibujado en mi rostroahora era demasiado difícil de ocultar y con todo el entusiasmo comencé a hablarlesa mis padres de lo que había pensado para este año sabático que me tomaríadespués de terminar la preparatoria.
Creo que un respiro antes de lanzarte sinparacaídas a la universidad es bastante necesario, me alegraba que mis padreshubieran entendido eso.
¿Mi destino?
Las estrellas.








