REGRESO A MÉXICO
Recién había regresado a México y apenas me estaba acoplando nuevamente, salí con amigos al restaurante de uno de ellos y al regresar a casa me invadió un sentimiento de soledad a pesar de que venía de haber pasado una excelente tarde con ellos.
Había una persona que no preguntó por mi o por mi regreso y sin embargo en el viaje estuve atenta a nuestra conversación privada por si tal vez me escribía y jamás dio señales de vida. Me sentí molesta por ello y tomé la iniciativa:
—Regreso a México, me ofrecieron un papel en una serie en la nueva televisora. Tal vez sería una forma en la que ella por fin se atreviera a hablar conmigo.
—¡Hola! Que buena noticia, me va a dar mucho gusto verte en otro rol de los que querías aprender.
—Es cierto, me acuerdo que te conté que era uno de mis sueños. No le dije que ya estaba en México, simplemente dejé que las cosas siguieran su curso ya que tenía algunos pendientes por resolver. Pero me sorprendió gratamente darme cuenta que me había puesto atención cuando le hablé de mis sueños.
—Y yo estoy feliz por ti, como siempre lo he dicho, estoy orgullosa de cada logro, aquí estoy yo para celebrar todo contigo. —Y si algún día me necesitas en las malas no dudes en recurrir a mi.
Aunque al principio cuando le escribí estaba un poco molesta por no dar señales de vida, el que ella me dijera eso me desarmó, realmente sentía que era sincera en sus palabras.
—De hecho me gustaría verte a mi regreso, necesito platicar con alguien, pero no confío en mi entorno. Quería verla, pero tenía que hacerle una invitación sutil, sabía perfectamente cómo era, con los demás parecía y se movía como una pantera acechando a sus presas, pero conmigo siempre parecía un ciervo asustado que al primer movimiento extraño solía salir corriendo.
—Tú me dices lugar y fecha y ahí estaré yo. En mi rostro se dibujó una sonrisa al leer eso. Me había salido con la mía.
—Sabía que podía contar contigo Alex. Del enojo pasé a la calidez y de ahí a la nostalgia, no entendía muy bien el cómo lograba llevarme de una emoción a otra sin siquiera estar frente a mi.
—Si algo malo pasa puedes contar conmigo siempre. Aparte de todo, la mujer parecía adivinar lo que ocurría conmigo.
—Regreso en unos días, iré a ver a mis padres y cuando vuelva me gustaría verte. Tenía varios pendientes por arreglar, mi contrato para la serie, ponerme al día con los pagos de servicios y hacer limpieza en casa antes de irme.








