Morir/Vivir
Capítulo 1: El final
14 de septiembre del año 1988, a las 9:30 am, el estado de Nuevas Filipinas, territorio español, recibe un ataque de la fuerza militar estadounidense.
El ataque terminó con una cifra de alrededor de 147,000 fallecidos y más de 200,000 heridos.
Hernán Wumien, nació en la ciudad de Nacogdoches, en el año 1971 Nuevas Filipinas, vive con su Madre Alma Wumien, ella es la que se encarga de mantener todo bajo control tras la muerte de su padre.
13 de septiembre de 1988, Hernán sale de su casa como todos los días para dirigirse a la escuela. Él estudia en el Bachillerato “Guerreros De La Nueva España”, al entrar a su salón saluda a su colega Daniel Martinez, con el que ha pasado muchos momentos, desde su niñez hasta ahora. En la tercera clase llevaron a cabo uno de sus talleres de prácticas nucleares y caloríficas. A Hernán y su pareja de equipo Emma Martinez,( la hermana de su colega) les tocó presentar la práctica calorífica, todo iba bien, pero uno de los equipos realizó mal la práctica y casi ocasiona un accidente, Hernán logró detener la reacción a tiempo y gracias a esto él y su equipo tuvieron una buena nota. Al salir de la escuela se fué a casa y esperó a su madre para la cena, Alma y Hernán únicamente hablan en la cena, pero se la pasan bastante bien. 14 de septiembre de 1988, 9:15 am, Hernán se despide de su madre para reencontrarse en la cena. Mientras se dirige a la escuela, el cielo se tiñe de otro color, los autos frenan de golpe y todas las personas voltean al cielo, Hernán voltea y alcanza a ver un misil sobrevolando la ciudad, el corre para refugiarse pero es difícil, todos chocan, se empujan y obstruyen el paso, milagrosamente logra colarse entre la gente y accede a la escuela. Uno de los misiles impactó contra el patio del Bachillerato, causando un gran daño estructural, mientras todos huyen, alcanza a ver como uno de los muros estaba cerca de aplastar a Emma, corre esquivando los escombros y logra empujarla justo a tiempo, pero este muro cae en Hernán.
Tras el ataque, la ciudad intentó recuperarse poco a poco, afortunadamente el gobierno apoyó a toda la gente que resultó herida, miles de familias, entre ellas estaba la de Alma. Tras varios días de búsqueda se le informó el fallecimiento de Hernán, Alma ya no le quedaba nada por qué luchar, su hijo era su razón de vivir. Decidió donar todas sus pertenencias que sobrevivieron al bombardeo y murió meses después.
Capítulo 2: Post Mortem
-”No encontraba la salida, solo sentía como el peso de las paredes me aplastaba, intenté levantarlo, pero solo me lastimé más, mis brazos quedaron como espaguetis y mi columna terminó destrozada, no me di cuenta cuando, pero me desmayé. Tuve un sueño, podía ver a mis amigos, Daniel, Emna y a Mamá, estaban llorando por alguien, yo les hablaba pero me ignoraban, tras insistir, Daniel fue el único que volteó, estuvimos charlando y luego se nos unió Mamá, fue un sueño incómodo. Cuando desperté estaba en una habitación, repleta de cápsulas gigantes tapadas con sábanas, yo era el único que no tenía cobijo, pero no lo necesitaba, dentro de mi cápsula se sentía un calor antinatural, pero no me quemaba. Lo único que podía hacer era observar todo lo que pasaba, no sentía ninguna extremidad de mi cuerpo, y aunque intentara, no conseguía moverme. Lo único que quería era saber lo que estaba pasando”-
19 de noviembre de 1991, 1:34 am, el sujeto número 2838 muestra señales de vida, laboratorio número 215, el personal encargado del laboratorio se dirige a este lo más rápido que puede, al entrar encuentran la habitación parcialmente oscura, iluminada por la luz que emana la cápsula. El ritmo cardíaco parece tener un pulso constante, pero no suficiente para vivir más de una hora.
El personal actuó con rapidez, buscando elevar el pulso y poder hacer las conexiones neuronales, utilizando todos los recursos posibles para que tenga éxito. Finalmente logran estabilizar el pulso, pero se presenta una peculiar anomalía, el ritmo cardíaco empieza a ser más fuerte, rebasando los límites para un humano, el sujeto empieza a iluminarse y a presentar una especie de separación de moléculas imposibles de explicar, ¡es cómo un fantasma!
-”Había unos tipos con batas, no alcancé a distinguir el rostro de ninguno, estaban nerviosos, corrían por toda la habitación picando botones y usando diferentes máquinas. Sentí una especie de piquete, y luego otro, y otro. Perdí la conciencia por unos segundos y al fin pude moverme, ¡no me había sentido tan vivo desde hace años!, pero un último piquete me nubló la visión y me perdí.”-
Tras disminuir el ritmo cardíaco, al fin pudieron analizar al sujeto 2838, parecía ser el único que había respondido de forma positiva ante los estímulos ejercidos. Habían logrado lo inimaginable, todos celebraban, menos el encargado del laboratorio, con prudencia realizó una llamada. Ante todo este ambiente positivo se les presentó algo anormal, parecía que la cápsula brillaba más de lo normal, de pronto se empezaron a presentar alertas en todos los equipos, algo no había salido bien. Trataron de contrarrestar el calor, pero nada sirvió.
Capítulo 3: Nueva vida
-” Se reporta una explosión en la zona sur de Nueva Granada, requerimos apoyo urgente-”
Todos los servicios de bomberos cercanos contribuyeron a apagar el incendio. El sitio quedó irreconocible, todo quedó totalmente consumido por el fuego, de todo el personal que se encontraba en el lugar, no encontraron nada más que cenizas. Al adentrarse más a los escombros, dentro de una habitación destruida, tras el hueco de una enorme pared, uno de los bomberos alcanza a ver una silueta, casi moribunda, avanzando tétricamente entre las llamas. El bombero les alerta esto a sus compañeros e intentan remover la estructura que obstruye el paso, cuando finalmente lo logran, solo quedó una evidencia de esto, una placa con los números“2838”.
-”Por fin pude abrir los ojos, me sentí cansado, como si no hubiera dormido en años, alrededor de mí había mucho fuego, me asusté, pero me intrigó más ver toda la habitación destruida. Había algunos cuerpos alrededor de mí, irreconocibles por las graves quemaduras, las cuales, extraordinariamente, yo no tenía. Había algunos vidrios clavados en mi espalda, sentía como escurría la sangre, pero de un momento a otro los dejé de sentir.
Vi como caían los trozos frente a mi; Experimente un incómodo cosquilleo y al observar mis manos estas se veían traslúcidas, podía ver como mis venas empezaban a arder, de las manos pasaron a los brazos, de los brazos al torso, y cuando menos lo esperé estaba ardiendo. Sentía mucho dolor, dar un paso era como morir, pero tenía que resistir, necesitaba saber lo que estaba pasando, costara lo que costara.
Al avanzar un poco, recuerdo haber oído a alguien gritar, volteé a ver mi alrededor pero no había nadie. Tanto esfuerzo me dejó en el suelo, el ardor en mis venas comenzaba a desaparecer y mi cuerpo finalmente volvía a la normalidad. En cuanto pude salí corriendo de ese misterioso lugar.”-
El sujeto se paseó por el lugar durante 7 horas, no dejó de caminar, no habló con nadie. En cuanto llegó a la vía pública los habitantes del lugar le otorgaron ayuda inmediata. Fué trasladado a un hospital, el sujeto estaba atónito, con su mirada perdida vió los números de su bata “2838”. Tras el análisis médico se descartaron heridas de gravedad y fué dado de alta. El sujeto siguió su camino, mientras todo el pueblo se preguntó, “¿Quién es el paciente 2838?”.
Capítulo 4: Autorretrato
-” Por fin salí de ese lugar, creo que le llaman hospital, parecían estar genuinamente preocupados por mi, pero yo estoy bien, no necesito que me pongan vendas en los brazos, necesito que me digan como es que llegué aquí.”-
El sujeto sigue caminando sin ningún rumbo aparente, observa todo como si fuera un niño, le inquietan las mariposas, le gusta trepar árboles, pero eso no le interesa tanto como seguir su camino. Una familia de 4 personas, El padre, la Madre, y sus 2 hijas adolescentes hicieron un viaje a Nueva Granada, pero ya van de regreso a su hogar, ubicado en la actualizada ciudad de Nacogdoches.
El sujeto va con la vista al frente, viendo los autos pasar de forma indiferente, hasta que uno de ellos se detiene a lado de él, dentro hay 4 personas, las cuales el sujeto no reconoce.
-Oye muchacho, ¿necesitas un aventón?
Le pregunta el hombre que va al volante
-Todavía nos cabe uno más.
Comenta la mujer que va a su lado
El sujeto no los conoce, pero se dió cuenta que esos vehículos son mucho más rápidos que él.
-Si, muchas gracias
Las dos chicas gemelas que van en la parte de atrás le abren la puerta, parece que a ninguna les gusta el asiento de enmedio entonces se lo dejan al sujeto.
-¿Por qué traes una bata?
Pregunta la gemela del lado izquierdo.
Pero el sujeto está intrigado, ¿cómo es posible que haya dos personas exactamente iguales en lados diferentes?
-Hija, se más prudente por favor, chico, ¿cuál es tu nombre?
Pregunta la mujer más grande, que el sujeto deduce que es la mamá.
Al observar su entorno no encuentra algo a lo que pueda llamar un nombre, su bata únicamente dice 2838, que no es un número tan genial como para ponérselo de nombre.
-Soy Daniel, mucho gusto.
El sujeto se presenta con el primer nombre que se le viene a la mente.
-” No conozco muy bien a Daniel, pero no creo que le importe que tome prestado su nombre.”-
-¿Y por qué traes una bata Daniel?
Ahora le pregunta la gemela del lado derecho, la cual no le ha apartado la mirada desde que entró.
-Me la regalaron en el hospital,¿Oye, por qué tu y tu hermana son iguales?
Le pregunta Daniel
-Somos gemelas guapo, ¿cuál te gusta más?
Responde la gemela derecha, para Daniel es nueva esa forma de contestar una pregunta, es extraña, pero le parece bastante graciosa.
-¡Niñas!, perdón Daniel, ya sabes, es la edad en la que cambias y te vuelves, bueno, adulto. ¿A dónde te diriges?
Le dice el hombre que está al volante.
-No se preocupe, creo que me dirijo a… ¿Nacogdoches?
-” Recuerdo haber soñado que Mamá me hizo escribir ese nombre muchas veces, supongo que es una ciudad, dudo que alguien pueda tener un nombre tan extraño.”-
-¡Enserio!, muy bien chico, nosotros también vamos para allá, vamos a hacer una parada en un hotel, nos queda un largo viaje.
Daniel se propuso dormir el mayor tiempo posible durante el viaje, pero no entendía muy bien el proceso para entrar en el ciclo de sueño. Tras unas horas de viaje, la familia y el intruso llegan al hotel. Es un hotel sencillo, con fachada estilo barroco, a Daniel le parece impresionante. Delante de la fachada hay una fuente, la cuál cautiva inmediatamente al chico y se acerca para tocar el agua, era una sensación familiar, pero nueva a la vez.
-Oye chico, ¿cuánto efectivo tienes?
Daniel es interrumpido por el padre, pero duda de lo que debería responder, revisa en sus bolsillos de forma improvisada para buscar, sin siquiera haberlo esperado, encuentra un billete.
-Tengo 10 euros
Las gemelas empiezan a reír, el chico no se siente ofendido pero le parece inapropiado reírse ante su importante hallazgo en su bolsillo trasero.
-Tranquilo chico, yo te apoyo con lo de tu habitación
Le dice el padre de familia
-Muchas gracias señor
Responde con duda, le parece extraño que el hombre le tenga tanta empatía sin siquiera haberlo conocido. El único trato bueno que recuerda viene del hospital, pero él parece estar más tranquilo que las personas de aquel lugar.
Con la reserva ya pagada, la familia se dirige a su habitación y Daniel busca la suya.
-” Número 215, ¿todas las habitaciones tienen ese número?, bueno, la puerta de esta es diferente, mi otra habitación no tenía una puerta de madera, mi cama también es distinta, no es una cápsula enorme, es un colchón suave, las paredes son amarillas, no blancas, el suelo es de madera, y …¡tiene una televisión!. Me gusta mucho más esta habitación.
La habitación del chico tenía vista hacía una alberca, lo que lo emocionó. Casi al instante las gemelas tocaron su puerta y le preguntaron si las acompañaba a nadar.
-¡Si! Claro.
-“ Soñe con algo parecido, pero el agua caía del cielo, a mi y a Daniel ( al original ) nos encantaba salir a jugar en esos días, pero un tipo grande empezó a molestar a Daniel, yo lo traté de defender pero nos dió una paliza a ambos. Estuvimos un buen rato viendo las casas de nuestro alrededor tirados en el suelo, debatiendo cuál era la mejor, obviamente la que yo elegí era la mejor, era como un castillo, enorme, ni siquiera conté los pisos, pero por fuera era imponente, tenía columnas y una puerta enorme con un arco rodeándola. Mamá por fin llegó por mí, me llevó de la mano a casa y nos dimos un baño, mientras curaba mis heridas dijo: “ Hijo, eres un ingenuo, pero también eres valiente”, no me considero valiente, pero sí mamá lo dijo, fue por algo.”-
Los pasillos eran inmensos, el chico los quería recorrer, pero le emocionaba mucho más llegar a la alberca.
-¿Cuánto falta para llegar?
Le preguntó Daniel a las gemelas, las cuáles aún no lograba diferenciar
-Ya estamos cerca, ¿vas a nadar?
Le respondió una de las gemelas
-No creo poderme meter con esta bata, sería bastante incómodo.
-¿No tienes más ropa?,¿ un traje de baño o algo?
Le dijo la otra gemela mientras ponían las toallas en los camastros.
-¿Qué es un traje de baño?,¿es como un pijama?
-” Cuándo Emma cumplió 6 años, Daniel (el original) me invitó a su fiesta, fue en una alberca, pero mamá no me explicó lo que tenía que llevar, entonces me lleve mi pijama, todos se burlaron de mi, pero cuando Daniel y Emma también se lanzaron a la alberca con su pijama, ahora todos nos tenían envidia, corrían a su casa por su pijama, pero a ninguno les quedó tan bien como a nosotros 3.-”
Las gemelas voltearon a ver al chico tras la pregunta tan peculiar que hizo
-JAJAJAJ, claro que no Daniel, mira…
La gemela más cercana a él empezó a desvestirse y le mostró su traje de baño.
-Te ves bien.
Le dijo Daniel mientras la observaba detenidamente, al bajar la vista pudo apreciar un lunar cerca de su muñeca izquierda, lunar que la otra gemela no tenía
-Gracias.
Le contestó la gemela avergonzada
-¿Cuál es tu nombre?, me di cuenta que tienes un lunar, pero tu hermana no.
Le preguntó Daniel.
-Yo soy Lía, mi hermana se llama Luna
Le respondió Lía
-Mucho gusto, creo que nos presentamos un poco tarde.
-” Esas chicas me agradan, pero no entiendo cómo es que nacieron iguales, tal vez yo también tengo un gemelo y ni siquiera me he enterado”.-
Mientras las chicas nadan Daniel no para de observar el entorno, detrás de la alberca se puede apreciar una enorme montaña, que tapa una parte de la luna llena. La iluminación y todo el paisaje en conjunto hacía que el panorama se volviera bastante pacífico.
-Oigan, ¿Cómo es Nacofoches?
Les pregunta Daniel
-¡Se llama Nacogdoches no Nacofoches, Jajaja!. La verdad es bastante bonito, está lleno de departamentos sofisticados, casas increíbles, museos imponentes, y todas las escuelas son de gran nivel. Nosotras llevamos viviendo ahí un año y 2 meses, ¿vas de turista?
Le responde Lía.
No no, yo vivo ahí, pero hace un buen tiempo que no voy.
Le contesta el chico
-¿Por qué te mudaste?
Le pregunta Lía
-Emm, no me mudé, solo vine a visitar a unos familiares que viven cerca de esta región.
El chico improvisa su respuesta al no estar muy seguro de cómo llegó a ese lugar
-¿Pero por qué estabas caminando por la autopista?
Le insistía Lia
-” Aprecio la amabilidad de esta familia, pero me hacen preguntas muy complicadas “¿cuál es tu nombre?”, “¿Por qué te mudaste?”. Aún no siento que haya escapado del todo de ese misterioso lugar.”-
-Me gusta caminar
Responde Daniel
-Eres bastante misterioso Daniel, eso me gusta
Le dice Lía de forma burlona
-Jaja, si, a mi también me gustas
Le dice el chico sin entender completamente a lo que se refería la gemela.
-Oye, ¿por qué tu y Luna son tan diferentes si son gemelas?
Le pregunta a Lía
-Por que asi somos todos los gemelos, parecemos iguales pero somos polos opuestos
-Le responde la gemela
Mientras Daniel analiza las palabras de la chica, las gemelas salen de la alberca, se despiden de él y caminan hacia la habitación. Tras estar un rato observando el agua, el padre de las chicas se sienta en el camastro de a lado
-¿En qué piensas chico?
Le pregunta
-En su hija señor
Le responde
-¿disculpa?
Contesta con sorpresa y una leve pizca de enojo
-Disculpe, no me refería a eso, es que es extraño, recuerdo todo esto, pero no se lo que es ¿me entiende?
-Ah bien, si, te entiendo, mientras vamos creciendo comenzamos a ver las cosas con otros ojos, nos pasó a todos.
Daniel escucha atentamente lo que le comenta el padre.
-¿Por qué me ayuda?, no nos conocemos y aún así ha sido amable.
Le pregunta el chico
-¿Por qué me recuerdas a mi chico, escapé de mi casa a los 16, mi padre era un tipo muy violento y no podía seguir ahí. Vagué por las calles, dormí en callejones, desperdicie mis únicos centavos en botellas de alcohol. Estuve cerca de morir varias veces, y caí bajo, pero encontré a mi esposa, que eventualmente me ayudó a encontrar mi camino. Ahora soy un hombre muy feliz y tengo a mis hijas, ellas son mi motor para seguir adelante y estoy seguro que tú también encontrarás tu motor.
-¿Wow, es alguien muy sabio sabe?
Le dice Daniel
-Jajaja, gracias chico
-De nada señor
Mientras charlan, el personal del hotel apagan las luces de la piscina y les solicitan que salgan para cerrarla.
-Bueno chico, todavía nos queda camino, descansa
Le dice el padre
‘Igualmente señor.
Daniel camina por los vacíos pasillos, puede escuchar cómo sus pasos resuenan por el eco.
-”Estas personas son increíbles, no tienen que pensar para decir su nombre, cada uno es tan único y especial, ¡y parecen recordar perfectamente sus sueños!.
El chico entra a la habitación, hay otra puerta dentro de ella, es la del baño. Al entrar al baño va directo a la ducha, la cuál sale fría, esto le molesta a Daniel y decide bañarse con agua ardiendo. Cuando está por salir del baño se percata de un espejo, un enorme espejo empañado.
-”Soñe con muchos de estos pero no recuerdo para qué servían, espera, ¿ese soy yo?, wow, ¡tengo rostro! Y cuello, ¡esto es genial!”.-
Con el vidrio empañado, el chico traza cuidadosamente su silueta, dibuja sus ojos, su boca, su nariz y orejas, crea su Autorretrato.
Capítulo 5: Solo es un sueño
-”Televisión: Se reporta un avance en el caso de 14/09/88…”
Daniel despierta, el cuarto está casi oscuro si no fuera por un pequeño rayo de sol que entra por la cortina, la televisión está prendida, parece estar reproduciendo las noticias, el chico está confundido, ni siquiera sabe que hizo para poder dormir. Al voltear a su lado izquierdo ve en su buró un cambio de ropa, una sudadera blanca, una playera negra y pantalón azul, encima de la ropa hay una nota: “ Para que olvides esa vieja bata, Att: Lía”. Daniel se cambia y sale de la habitación.
Al bajar a recepción se encuentra con la familia
-¡Buenos días!!
Le dicen todos
-Buenos días
Les contesta aún con sueño.
Todos hacen el check out y emprenden el camino.
-¿Estás bien?
Le pregunta Lía preocupada
-Si, solo tuve un mal sueño. Oye muchas gracias por la nueva ropa, es bastante más cómoda que mi bata.
-”Está ropa es lo mejor que me he puesto en toda mi vida, al fin siento que estoy cubierto por algo que no me hace ver como alguien que no es normal, al fin soy normal”-
-¿Enserio?,¿Qué fue lo que soñaste?
Exclama la chica
-Estaba corriendo, tenía miedo o prisa por alguna razón, toda la gente a mi alrededor me empujaba. Después de esquivar a las personas, llegué a una escuela, pero esa escuela se estaba destruyendo, estaba apunto de salir, pero vi a una chica que iba a ser aplastada por un muro, entonces corrí, la empujé pero el muro me aplastó a mi.
Le responde confundido
-Eso suena más a una pesadilla
-¿Qué es una pesadilla?
-Son sueños que te producen sensaciones desagradables, como miedo o incomodidad, ¿es la primera vez que tienes una?
-Si, creo que sí. Sabes, suelo soñar muchas cosas, sueño con mi madre, mi amigo y con Emma.
-¿Quién es Emma?
Le pregunta Lía de forma nerviosa
-No sé, pero siempre la estoy soñando.
Capítulo 6: ¿Quién soy yo?
-”Radio: Familias afectadas por el 14/09/88 reportan no haber”...-
-Oye,¿tú y Luna siempre van en los mismos asientos?
Le pregunta Daniel a Lia
-Si, su asiento siempre es el izquierdo, y el mío siempre es el derecho.
Le responde de la chica
-¿Por qué haces tantas preguntas?, puedes llegar a ser molesto ¿sabes?
Exclama con cierta molestia Luna
-Perdón, no quería molestarte.
Contesta el chico avergonzado
-Oye, ¿cuál es tu problema? No te está haciendo nada
-No pero es irritante que pregunte todo como si fuera un niño
-¿Y en qué te afecta?
-Okey tu ganas, solo dile a tu novio que si va seguir haciendo preguntas te las susurre románticamente en el oído.
-Púdrete
Mientras estaban peleando Daniel empezó a sentirse extraño, las manos le comenzaron a sudar, sentía un incómodo cosquilleo y una migraña violenta le sacudió la cabeza.
-”El peso me impidió levantarme, me sentí sofocado, al revisar mi costilla izquierda tenía una varilla enterrada, al querer levantar mi pierna derecha para tener mayor apoyo me clavé otra varilla, me rendí, al apoyar la cabeza contra el suelo, me percaté de un pequeño agujero que se formó entre los escombros. Mi vista empezaba a fallar, estaba perdiendo demasiada sangre, pero vi claramente a unas personas pasar, murmurando algo, pero tras un breve temblor, todo se volvió oscuridad.”-
-¿Daniel?¡Daniel!,¡Papá se desmayó!
Lia no puede entender lo que pasó, de un momento a otro el chico perdió la conciencia
-¿Qué carajos?, ya ven lo que provocan sus peleas imprudentes.
Exclama el padre.
-Amor, ahí hay una estación de servicio, hay que pedir ayuda.
Sugiere la madre. Tras llegar a la estación de servicio, la familia carga al chico y lo recuesta en una banca fuera del supermercado de la estación de servicio. Luna y su madre corren a los baños para conseguir agua y poder bajar la temperatura del chico, mientras el padre les pide ayuda a los trabajadores del supermercado. Lia es la única que se queda con el chico.
-”La puedo ver, está alterada. Siento como mis venas empiezan a arder, pero no quiero morir,al menos no como en aquella noche.”-
La piel de Daniel se empieza a volver traslúcida, dejando ver cada una de sus venas, que parecen conducir calor.
-”Esto arde, pero quizás el calor sea la única forma de controlar cuándo quiero morir.-”
La chica se asusta al ver el estado en el que está el chico, pero de alguna manera, las venas quedaron conduciendo esa especie de calor, pero su piel volvió a la normalidad.
-”Soñe que mamá me dejaba una tarea:¿Quién eres tú?, miraba mi cuaderno y seguía sin entender la pregunta, ¿quién soy yo?, podía poner mi nombre, cuando nací, pero eso no es a lo que se refería. Ella quería saber ¿Quién soy yo?.”-
Los chicos al fin pudieron calmarse, hasta se abrazaron. Antes de que Lia pudiera preguntar algo, el sonido del motor de una camioneta les robó su buen momento. Del vehículo bajaron dos sujetos, ambos vestidos de negro, entraron al supermercado sin inmutarse de los chicos. Parecían estar decididos a hacer algo, Daniel se dió cuenta de esto y le pidió a Lia que fuera con su madre. El chico asomó la cabeza por las ventanas que estaban arriba de la banca, parecía que los sujetos sólo querían comprar algo, pero uno de ellos estaba muy cerca de la caja registradora, a lado de la caja registradora había un estante, en el que estaba el padre. El chico hace una seña improvisada al padre de la familia indicándole algo y este se aleja de los tipos, perdiéndose en los pasillos. Cuando el segundo tipo que estaba eligiendo los artículos se acerca a la caja registradora, saca un arma y dispara al techo “¡Esto es un asalto, denme todas sus pertenencias!”, el padre que está detrás del estante rápidamente pasa un cuerda por los pies de los asaltantes, Daniel la recibe en la entrada, corre para posicionarse detrás de ellos y logran tirarlos. El chico se acercó al asaltante que los amenazó y le quitó el arma, mientras ellos forcejeaban, el padre se acercó al otro asaltante que estaba cerca de la caja registradora e intentó quitarle el arma, pero el sujeto lo golpeó con la rodilla y luego con el codo. Daniel actuó rápido y le quitó el arma al asaltante que golpeó al padre. Mientras el chico tomaba al asaltante con una fuerza anormal, el sujeto que estaba en el suelo le golpeó la rodilla y lo lanzó contra un estante que estaba detrás de ellos. Al revisar sus manos se dio cuenta que estaba fundiendo el metal del estante, con su mano derecha arrancó un trozo de metal más corto para aturdirlos, se levantó e impactó con el pedazo de metal al asaltante más cercano a él, pero el otro lo esquivó y lo golpeó en la cara. Cuando Daniel dejó de estar aturdido recibió otro golpe, cayendo de nuevo en el estante, al intentar separar otro pedazo con calor se dió cuenta de que ya no podía, recibiendo una patada en el pecho. Afortunadamente el padre ya estaba consciente y golpeó al asaltante restante con el pedazo de metal que desprendió el chico. Tras noquear a ambos malhechores. El padre y Daniel los ataron y los sentaron en la banca de afuera.
-Sabes, mejor llama a la policía, parece que el chico está como nuevo.
Le dijo el padre al trabajador del supermercado. Mientras Daniel y el padre iban de camino al baño, el hombre le dijo:”Vaya que eres valiente chico, quizá enfrentar a unos tipos más fuertes que tú con fiebre es algo que haría idiota, pero te admiro”. “Si, más fuertes”, contestó Daniel mientras miraba sus manos.
Capítulo 7: Al fin en casa
-”¿Qué es 14/09/88?, dudo que sea una fecha que esté de moda. Todos los medios hablan de eso, los padres de Lia hablan de eso, ¿Qué carajos es el 14/09/88?.”-
-Oye, Daniel,¿estás despierto?
Dice Lia semidormida
-Si, si, estoy despierto, ¿qué pasó?
Le contesta el chico de forma delirante
-¿Qué fue lo que pasó hace rato?, tu piel, tus venas, ¿qué fue lo que pasó?
-Creéme, me gustaría saberlo.
La autopista está vacía, la lluvia perfuma el paisaje, la luna ilumina el camino. La familia está cerca de llegar a su destino, van cruzando por el este del Reino de México, región con altas temperaturas y húmedad, quizá en una noche más esta familia y su intruso lleguen a casa.
-”Hernán, Hernán Cortés, soñé varias veces con ese nombre, creo que me lo enseñaron en clases, no recuerdo muy bien que hizo ese tal Hernán, pero algo importante de seguro, en la historia no cuentan la vida de las personas que murieron en vano.”-
-Hey, chico, ¿sabes manejar?
Le pregunta el padre con su voz cansada
-Si señor,¿quiere que maneje?
Contesta Daniel
-¿Conoces el camino?
-No, pero puedo usar el mapa que tiene acá atrás
-¿Hay un mapa?
-Si, estaba en el suelo.
El padre sale un momento de la autopista para entregarle el carro al chico, intercambian lugares y emprenden camino, Daniel no sabe manejar, pero notó que el padre realmente necesitaba descansar.
-”Tuve una pesadilla,(Lia ya me explicó lo que es), en mi sueño, Daniel (el original) y yo íbamos en un vehículo de estos, el me explico como funcionaba y me dejó ir al volante, entendí rápido y nos dirigimos a un sitio con luces de neón, creo que le llaman bar, entramos y había mucha gente, me sentí asfixiado, pero Daniel realmente quería estar ahí, no recuerdo bien qué pasó después, parpadeé y de un momento al otro estaban molestado a Daniel, lo saque de aquel lugar lo más rápido que pude y lo subí al vehículo, le puse el cinturón y arranqué, los tipos que lo estaban molestando me persiguieron, mi corazón estaba muy acelerado, afortunadamente los pude perder, lleve a Daniel a su casa, Emma nos estaba esperando preocupada, vaya que esa chica es buena regañando. Tras estar un tiempo en casa de Daniel me dispuse a caminar a mi casa e irme a dormir.”-
-”Radio: 9:35 am, se nos acaba de informar que se ha encontrado un responsable del caso 14/09/88, su le conoce como”...-
-¿Qué?, ¿Dónde está mi esposo?
Preguntó la madre, interrumpiendo la transmisión de radio.
-Está atrás señora, no se preocupe.
Le responde el chico.
-¿Cuánto llevas manejando Daniel?
Pregunta la madre aún con sueño.
-Unas 6 horas más o menos.
-¿6 horas?!¿Y no estás cansado?
-Me siento bien señora, no se preocupe.
Le responde el chico.
-Mi nombre es Teresa, mi esposo se llama Arturo. Que descorteses somos al no habernos presentado
-No se preocupe Teresa.
Tras estar un rato más manejando, Arturo despertó y volvieron a intercambiar lugares.
-”Lia está recargada en mi hombro, es raro, no siento lo mismo al hablar con Luna, o con alguno de sus padres. Me pregunto que es el amor, Arturo me dijo que el haber amado a su esposa le salvó la vida, pero si yo consigo amar, ¿A quién le salvarán la vida?.”-
La mayor parte del viaje los 3 chicos estuvieron durmiendo. Finalmente, el 24 de noviembre a las 6:45 am, la familia y el intruso llegan a Nacogdoches.
-Chico, ya llegamos, ¿Donde vives?
Le pregunta Arturo. Al no saber bien dónde está, el chico responde que tiene algunos pendientes que atender, toda la familia se despide.
-Espera, toma este papel, deberíamos vernos en uno de estos días.
Le dice Lia con vergüenza, al revisar el papel, se percata de una dirección “Suburbio Guerreros De La Nueva España, #215”.
Capítulo 8: Turista
-”Supongo que estoy en casa, pero no se muy bien a donde ir, veo cosas muy distintas a como las imaginaba. Lia tenía razón, las estructuras son imponentes, me recuerdan a un sueño que tuve, Daniel (el original), Emma y yo paseábamos en bicicleta en una calle parecida, pero no se me daba andar en bicicleta y caí. El bastardo se empezó a reír de mí, pero Emma, ella no, se acercó y me ayudó a levantarme. No sé si fue lo mejor, mientras me ponía un curita en la rodilla izquierda estaba hablando demasiado y no estaba muy contenta, en serio, vaya que esa tal Emma es muy regañona.”-
Tras bajar del auto de la familia, el chico encuentra una banca para poder admirar todo con más tranquilidad.
-”Nunca había sentido hambre, es como si mis tripas se estuvieran comiendo entre sí, me duele la cabeza, me siento cansado, debería comer algo”.-
9:30 am, calle siglo XIX. Después de estar un rato en aquella banca, se levanta y empieza a caminar, buscando un lugar para comer. Todo es impresionante para él, no para de observar los altos departamentos, las casas tan pintorescas y todas las diferencias que había con aquel pueblo que visitó.
-”El sitio del otro día era diferente, la acera estaba más desgastada, había demasiada basura y también colgaban cables. Las casas también eran bonitas, pero descuidadas, ni siquiera había gente, o al menos no como aquí, parecía una ciudad muerta.”-
Le sorprende lo limpia que es la ciudad, no hay cables colgando, no hay basura en el suelo, las calles son más amplias, todo huele mucho mejor, eso es por una cocina económica con platillos típicos del centro de Nueva España, el chico se enamora inmediatamente de la imperdonable fragancia y atraviesa la calle, sin antes darse cuenta de que existen señalizaciones. Al cruzar un auto le pita y apunta con su dedo a la señalización del cruce peatonal, el chico regresa a la esquina. Mientras espera su turno de cruce se da cuenta que en cada esquina hay una placa con un nombre, lo cuál le sorprende, alcanza a leer “Don Antonio Gil”. Cuando el semáforo de peatón se pone verde el chico cruza y llega a la cocina, “Platillo del día, Llénate con tan solo 6 euros”, le indicaba una pizarra, afortunadamente el chico conservó el billete que iba a usar para pagar el hotel y pudo al fin despedirse del hambre.
-”Esta comida es increíble, le pregunta a quién me atendió como se llamaba cada platillo, me dieron una tapa de jamón ibérico, que es un pan con jamón encima, unas enchiladas insurgentes, que fueron mis favoritas, son como flautas, están rellenas de ternera y trozos de jamón y encima tiene una salsa roja exquisita, y por último un agua de horchata, me comentaron que la horchata de Nueva España es muy diferente a la de España.”-
Después de haber saciado su hambre el chico continúo recorriendo las calles, encontró un parque en el que conoció a un sujeto con un perro, él estaba impresionado por el camino, no podía creer que criaturas como esas pudieran coexistir con los humanos.
-Wow,¿cómo se llama este amiguito?
Le preguntó Daniel al sujeto
-Se llama Canelo, vaya, ¡parece que le agradas!
-” Estos animales realmente me agradan, soñé que Emma me regalaba uno de estos, creo que fue en mi cumpleaños, mamá no estaba muy convencida de quedárnoslo, pero ante tanto insistirle finalmente accedió. Se llamaba Apolo, no era un perro muy grande, era color sable y me quería mucho. Emma iba a casa todos los días para jugar con él, le lanzábamos la pelota, le enseñabamos trucos y hacíamos las tareas de clase junto a él. Era el único ser vivo al que Emma nunca regañó.”-
El sujeto con el que se topó le recomendó usar el metro para moverse. Daniel entró a una tienda de muebles, en la que estaban contratando, él no entendía para qué quería un trabajo. Se sentó en un sofá, delante tenía una televisión con programa interesante, hablaba de finanzas, de economía, descubrió que el euro llevaba más de 100 años siendo la moneda con mayor valor. Estuvo observando el programa durante bastante tiempo, llamando la atención de una de las trabajadoras.
-Disculpe joven,¿necesita algo?
Le pregunta la señorita, bastante dudosa.
-Si, necesito dinero,¿cómo mierda voy a vivir sin dinero?
Le dice Daniel preocupado, sintiéndose familiarizado con la chica.
-Oh ya veo, en este local estamos contratando, no se si te interese. ¿Oye nos conocemos?
Le dice la chica aún más dudosa
-No estoy seguro, ¿Cuál es tu nombre?
Le pregunta Daniel.
-Soy Emma, mucho gusto, ¿tu nombre es?..
-Soy, soy Daniel, igual es un gusto conocerte.
Le dice el chico un poco nervioso
-”¿Emma?,¿es esa Emma?, no creo, asi como todas las personas son diferentes, debe haber nombres que se repiten.
-¿Daniel?, oh okey, es que te pareces mucho a alguien que conocía. Bueno, te voy a dar un papel con mi nombre y la información que debes traer ¿si?, nos vemos mañana para tu entrevista de trabajo.
Le dice Emma. El chico toma el papel y sale del local. Daniel continúa caminando, de forma antinatural, lo que llama la atención de un grupo de cuatro sujetos, los cuales lo siguen en un auto azul, con vidrios polarizados. El chico nunca se da cuenta de esto. Por fin encuentra la estación del metro, baja para conocer este método de transporte que le fue recomendado, es diferente a la ciudad de arriba, es blanco, está totalmente vacío, sigue estando limpio, pero el silencio le parece incómodo. Mientras el chico analiza todo, los cuatro sujetos bajaron sigilosamente a la estación, dos de ellos llevaban bates de béisbol.
-Hey, chico, ¿Estás perdido?
Le pregunta el que parece ser el líder de la pandilla
-No, puedes irte
Le dice Daniel, dudando de las intenciones de esos sujetos.
-Tranquilo, solo te queremos ayudar.
-No necesito ayuda, gracias.
El ambiente se vuelve tenso, el chico aprieta el puño derecho y se mantiene alerta.
-Bueno, si no sedes…
Uno de los pandilleros con bate pasa a su lado derecho y le golpea la espalda, el chico cae al suelo, el líder revisa su bolsillo, encontrando sus últimos 4 euros. Los pandilleros se alejan decepcionados del chico.
-” Empiezo a sentir como arden mis venas, mi cuerpo quiere morir, pero ahora no es el momento.”-
Las manos de Daniel empiezan a iluminarse y a desprender humo, los pandilleros se dan cuenta de esto, mientras tratan de entender qué pasa, el chico golpea a uno de los tipos con bat, provocándole quemaduras en la cara. Mientras el hombre grita de dolor, los demás pandilleros reaccionan y comienzan a atacar. Daniel trata de esquivar los golpes, pero el otro pandillero con bat le da un golpe en el hombro izquierdo, el cuál le queda totalmente inmovil. El chico improvisa, toma el bat con su otro brazo y le da una patada, logrando derribar a otro. Solo quedan 2 más, el líder, y su mejor combatiente. Se ponen en guardia, el ambiente parece calmarse un poco. Hasta que el pandillero redtante corre hacia él, Daniel lo golpea, aturdiéndolo brevemente, pero el pandillero saca una navaja con la que trata de apuñalar al chico. Mientras esquiva los ataques, el líder pasa por detrás de él, lo toma, y lo ahorca. Daniel, confundido, usa su mano derecha para quemarle el brazo al líder, el cuál grita de dolor e incrementa la fuerza con la que sostiene al chico. El pandillero con navaja aprovecha y apuñala al chico, el cuál grita de dolor. Esto hace que el calor que expulsaba por las manos disminuya hasta volver a la normalidad. El chico empieza a perder la visión, se está quedando sin aire, y el pandillero lo sigue apuñalando.
-”Estoy en problemas, realmente me gustaba esta sudadera blanca, me la dió Lia, no puedo permitir que se ensucie en vano”.-
La piel del chico comienza a volverse traslúcida, ¡el líder ya no lo puede sostener!, sus venas empiezan a arder. El pandillero no se dio cuenta de esto y apuñaló accidentalmente al jefe. Tras bajar la vista hacia su mano, puede apreciar perfectamente como su brazo atraviesa el estómago del chico. Daniel comienza a liberar calor, y más calor y más calor, pero su cuerpo empieza a volver a la normalidad, sus venas siguen ardiendo, pero ya no se pueden apreciar. El único pandillero restante huyó de la escena. El metro pasó de ser un lugar tranquilo, a ser un infierno.
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