Prólogo
Rompió las puertas de vidrio, logrando escapar a salvo antes del inminente derrumbe que surgió desde adentro del establecimiento; pero, una vez afuera, no esperaban un equipo de policías rodeando la entrada del lugar.
Las patrullas, con sus luces y sirenas ensordecedoras, habían llegaron al sitio cuando el sistema de seguridad de Pizzaplex se activó por la presencia de un intruso, enviando una alerta a la estación de policía.
El líder del grupo policial se adelantó con precaución hacia el animatrónico al tener un reporte de que estos empezaron a actuar fuera de su programación desde hace unos días. Desde su distancia lo observo: Freddy era de por si un animatrónico imponente, más alto que cualquiera del equipo policial, mantenía una posición defensiva frente a un pequeño niño asustado, protegiéndolo de cualquier amenaza.
En el momento que quiso acercarse más, Freddy soltó un gruñido advirtiéndole que no diera otro paso por como el pequeño se aferró a su pierna, asustado.
Los ojos del oficial lo miraron con sorpresa al darse cuenta que el animatrónico había establecido un vínculo de protección con el niño, tal vez, por lo que sucedió ahí dentro. Con pocas palabras, el oficial se comunicó con sus colegas a través de su radio para dar la orden de no intervenir ni hacer daño al animatrónico al no ser un peligro.
—¡Oh, dios mío! —habló una voz femenina saliendo entre los oficiales. Freddy la reconoció, era la oficial Vanessa, atrajo más a Gregory hacia él, protegiéndolo— Creí que no saldrían, traté de advertirles.
El oso y el niño se miraron extrañados, la oficial tal vez tenga otro concepto de decir las cosas.
Ella los apartó de la entrada y les guio a primeros auxilios por el estado del niño, les indicó que se sentaran en la ambulancia. Una vez libre el camino, el equipo de oficiales se puso en marcha e intervinieron en el establecimiento para buscar al responsable.
Mientras revisaban al niño por posibles heridas internas y sanaban sus heridas superficiales, Vanessa les explicó lo que sospechaba por las misteriosas desapariciones y, que Gregory se ocultará en el establecimiento, adelantó su plan, así que jugó el mismo juego del intruso, sin embargo, no cavia que el animatrónico se interpusiera.
Freddy frunció sus cejas y le gruñó por escuchar que uso de cebo al niño, a lo que la oficial se ofendió y como respuesta le jaló de la oreja, diciéndole que ella no dejaría que le hiciera daño al pequeño, solo quería ponerle una trampa al sujeto para atraparlo y que no se diera más desapariciones.
En un rato después, los policías salieron con una persona disfrazada de un conejo blanco, esposada y escoltada, la metieron a la patrulla por delito de intrusismo informático y homicidio.
Vanessa suspiró aliviada, todas esas desapariciones marcaron la reputación de FazBear Entertainment e hicieron un gran daño a los animatrónicos; esperaba que el nuevo gerente sepa que hacer. Con eso en mente, observó al niño junto al oso, ya vería que hacer con ese par después.
Giró el rostro para mirar las puertas de la entrada del establecimiento, ahora ¿Qué otra sorpresa encontraría ahora ahí dentro?








