MEN'S CLUB

Sinopsis

Donde Jeon Jungkook es un atractivo y ardiente adonis que lleva doble vida y Park Jimin disfruta de ir todas las noches a ver bailar a su hombre favorito. ✨ Historia Original ✨ OS con 4200 palabras ✨ Pareja Principal Kookmin ✨ Hay mención de otros ships ✨ Género smutt, erotico. ✨ Contenido Homosexual ✨ No copiar ni adaptar sin mi permiso

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18+

CAPÍTULO ÚNICO

—Bien jóvenes, tienen hasta el día viernes para presentar sus trabajos finales - se escuchó la grave voz del decano.

—No es justo profesor, estamos a miércoles - se escuchaban las protestas de la mayoría de los alumnos de octavo semestre de la carrera de literatura.

—Pues... Sugiero que empiecen de inmediato, porque el trabajo equivale al ochenta por ciento de su calificación final.

Toda la clase sin excepción había manifestado su gran inconformidad, en especial un joven rubio de mejillas regordetas y labios abultados.

Quién ante las palabras del decano de inmediato se puso en pie para abandonar el salón de clase en medio de maldiciones hacia el maestro que miraba incrédulo la acción del alumno.

—¿Se puede saber a donde va joven Park, la clase aún no ha terminado? - cuestionó el maestro.

—Usted dijo que debíamos empezar de inmediato, y es justo lo que voy a hacer, - dijo de manera retadora el joven Park —además usted ya dio las instrucciones, así que yo creo que no es necesario que me quede más tiempo del debido en éste salón - dijo en tono desafiante el rubio ante el bullicio del resto de los alumnos.

—Vuelva a su lugar - indicó el decano en tono amenazante, y la reacción de Jimin fue achicar los ojos sin moverse del lugar donde se encontraba.

Cuando el maestro iba a volver a protestar, se escucho por lo alto el sonido del timbre avisando que la clase había terminado, y aquel sonido hizo que el rubio expulsara el aire contenido por haberse enfrentado al docente, librandose aparentemente de algún tipo de sanción.

Tras aquel sonido Jimin de inmediato abandonó el aula sin ni siquiera voltear a ver al molesto maestro para ir a buscar todo lo necesario a la Biblioteca e iniciar con el trabajo final.

Quería darse prisa, necesitaba avanzar lo más que pudiera, porque de lo contrario no podría ir a ver el espectáculo que brindaba cada noche su novio.

Park Jimin llevaba dos años de relación y uno viviendo en unión libre con Jeon Jungkook, un apuesto y ardiente hombre de gran altura, negra cabellera y cuerpo de Dios griego.

Y es que a Jimin de verdad le encantaba admirar los sensuales bailes que cada noche hacía su novio sobre el escenario en aquel club exclusivo para hombres.

A pesar de lo que muchos pudieran pensar, a Jimin no le molestaba que los demás vieran la forma en que su novio se movía sobre el escenario, ni tampoco se encelaba cuando él pelinegro invitaba a bailar a otro hombre en el escenario, ya que era consciente de que todo era parte de su trabajo.

Los amigos cercanos de la pareja no entendían cómo es que Jimin nunca se enojaba al escuchar las diversas reacciones que su novio provocaba, ni las propuestas que los espectadores le hacían, al contrario...

Disfrutaba como se le insinuaban sin una pizca de pudor, y le calentaba escuchar y ver como deseaban a su guapo y ardiente novio, ya que al final de la noche al llegar a casa era con él con quien follaba y disfrutaba al máximo de su intimidad.

Jimin ya llevaba un buen rato en la biblioteca sumergido en los libros que no se percató de la presencia de que el docente estaba a su lado llamandole la atención.

—¿Que decía? - preguntó molesto el rubio.

—Que gracias a su rebeldía en lugar de que presente el trabajo de cinco mil palabras... Para usted será de diez mil.

Jimin sintió que le habían empezado a arder las mejillas, no podía gritarle por el lugar en donde se encontraba, no podía golpearlo porque podrían expulsarlo de la facultad, así que sólo se mordió la mejilla interna y asintió ante la sonrisa burlesca del maestro.

—¿Se le ofrece algo más?, porque estoy muy ocupado y necesito estar concentrado - refutó el rubio sin volver a mirar al hombre que seguía de pie junto a él.

—Es todo, espero su trabajo de manera puntual y sin ningún tipo de excusa. - dijo el hombre para retirarse del lugar

Jimin miró como poco a poco la figura masculina desaparecia de su radar de visión no sin antes recordarle todos los antepasados al tipo engreído de traje.

Ya estando en casa, por más que se apresuraba a escribir, Jimin sentía que no avanzaba nada, y eso lo estaba poniéndolo de mal humor y su estado de ánimo cayó en picada cuando miró el reloj, y maldijo al decano porque por primera vez no podría ir al club para ver a su amado novio.

Cuando Jungkook llegó a casa pasada la una de la mañana, miró como su precioso novio escribía como un loco sin parar en la computadora.

—Hola, corazón - saludo el pelinegro

—Hola amor, - Jimin beso los labios de su novio quien se había acercado a saludarlo.

—Te extrañe hoy, - expresó el pelinegro

—Yo te extrañe más... ¿Como estuvo todo? - preguntó el rubio tomándose un descanso.

—Bien, te eche de menos... - dijo el pelinegro besando el cuello contrario, me hubiera gustado que estuvieras presente... - Jimin le miró atento dando un suspiro —hoy presente un nuevo baile pensando en ti - dijo Jungkook y el rubio se mordió el labio nervioso.

—¿En serio?...

—Si, en serio - dijo Jungkook mirando como sobresalía la blanquecina clavícula de la enorme polera —si no estuvieras tan ocupado, te haría una demostración privada - Jimin trago en seco.

—Puedo tomarme un descanso - dijo el rubio con mirada provocativa - aquello hizo sonreír a Jeon, porque él mejor que nadie sabía que Jimin era su fan número uno.

—Entonces quedate así como estas... - El pelinegro se retiro un poco para empezar con el espectáculo privado.

Ante la mirada expectante de Jimin, Jungkook sacó su móvil del bolso del pantalón y busco entre sus listas de reproducción la canción correcta e inmediatamente oprimio la opción de reproducción.

Jungkook bajo un poco la intensidad de la luz mientras los acordes de la canción "Own it" de Drake empezaron a escucharse por toda la habitación.

El pelinegro aún no empezaba con su rutina y el corazón de Jimin ya latía a mil por hora con sólo escuchar la sensual y erotica canción.

Jungkook sonrió de manera ladina al ver como a Jimin se le empezaban a dilatar las pupilas, y eso sólo lo incitó aún más.

De inmediato empezó con aquellos sensuales y precisos movimientos, de manera provocativa, y lentamente fue despojandose poco a poco de cada prenda.

Jimin ni siquiera podía parpadear, no deseaba perderse ninguno de los sensuales movimientos del pelinegro, y varias ocasiones trago en seco al ver como su ardiente novio bailaba y se tocaba mientras se despojaba de toda la prenda hasta quedar en esos pequeños y ceñidos boxers de color negro.

En esos momentos la sangre de ambos era lava pura, el ambiente en la habitación se había cargado de una deliciosa tensión sexual y cuando Jungkook tomó la pequeña mano de Jimin para que éste pudiera tocar sus abdominales de infarto, el rubio no pudo contenerse en emitir un sonoro jadeo y más cuando Jeon le bajo la mano hacia su entrepierna para hacerle saber como estaba de duro.

Jungkook se acercó aún más para bailar sobre el pequeño cuerpo de Jimin, quien miraba perdido en los sensuales movimientos con deseos de mandar a la mierda la música para que el pelinegro lo follase a su antojo.

—Amor... - dijo en un susurro el rubio.

—Dime, corazón... ¿Que es lo que deseas?

—A ti... Te deseo a ti - dejo entre jadeos Jimin en cuanto sintio como Jungkook le restregaba la dura ereccion sobre su regazo.

—¿Quieres que te folle?... - el rubio asintió y Jungkook sonrió —ven acá...

Jungkook levantó fácilmente el cuerpo de Park para llevarlo hasta la habitación, logrando sacarle un sonoro jadeo al rubio en cuanto sintió la dura ereccion a la altura de su abdomen.

En cuanto llegaron a la habitación, Jeon con toda la maestría que poseía se dedicó a ir despojando a Jimin de toda la ropa que éste llevaba puesta, quedando en completa desnudez.

—Eres hermoso mi amor, - dijo el pelinegro en un sensual susurro.

—Tú eres un ser irreal Kook, es que mirate - espetó el rubio mientras tocaba con delicadeza cada musculo del pelinegro.

Con cuidado Jungkook se posiciono sobre el cuerpo de Jimin y empezó a regar besos húmedos a su paso, sin dejar de provocarlo, disfrutando el momento, mientras jugaba y se demoraba más tiempo del debido en los oscuros botones del delgado pero firme cuerpo.

—Aghh... - gimió Jimin ante la exquisita sensación provocada... —Kook...

—Lo sé, corazón ... ¿Te gusta? - preguntó el pelinegro mientras iba descendiendo

—Mucho.... - respondió entre jadeos Jimin, lanzando a la brevedad un fuerte y escandaloso chillido al sentir como Jungkook había tomado su erecta polla para llevarla a su boca.

El pelinegro empezó aplicar un ritmo contante mientras Jimin veía como su amado novio le estimulaba y paladeaba gustoso.

La imagen que tenía el rubio era única, ver como la cabeza de Jungkook subía y bajaba para tragarlo hasta el fondo era por demás erotica.

—No me quiero correr así, - dijo entre jadeos Jimin.

—Yo si, quiero probarte por completo, manifestó el pelinegro... —correte en mi boca, amor - jadeo el pelinegro y casi de inmediato Jimin no dudo en correrse ante el sobreestimulo que estaba recibiendo.

—Humm... Tan delicioso como siempre, - dijo el pelinegro mientras se lamia la comisura de la boca limpiando los restos...

—Te necesito dentro, amor - dijo el rubio casi en una suplica y Jungkook se mordió el labio.

—Ven acá... - Jungkook le dio un apasionado beso antes de girarlo para empezar a prepararlo y el pelinegro sonrió de manera ladina al ver como su joven novio se le había adelantado.

—Estoy listo para ti. - dijo el rubio meneando el culo dejando a la vista la hermosa decoración que llevaba en su entrada.

—Tu culo se ve jodidamente hermoso con esa joya, pero se ve mil veces mejor con mi polla dentro. - aquellas palabras calentaron a un más al rubio quien ya se retorcía de manera necesitada.

Jungkook tomó un poco de lubricante que estaba en el cajón a un lado de la cama y lo unto por todo su falo y en cuanto retiro la joya anal, penetro hasta el fondo al rubio y ambos dieron un fuerte gruñido de satisfacción.

El pelinegro dio tiempo a que Jimin se acostumbrara a su tamaño para dar inicio con una sensual danza erotica de caderas.

Jimin estaba sonrojado hasta las orejas al momento que Jungkook lo follaba de manera lenta y sensual mientras chupaba y mordisqueaba parte del cuello contrario.

Jeon estaba sobre la cama sobre sus propios pies y levantó el pequeño cuerpo poniéndolo sobre su regazo logrando obtener más profundidad y Jimin no pudo evitar dar un largo y sonoro gemido al mirar como con cada movimiento que daba el pelinegro podía sentir la enorme polla en su bajo vientre.

—Mierda amor, un día me vas a perforar - expresó entre jadeos el rubio al ver como la polla tocaba las paredes internas del abdomen.

Esas palabras solo calentaban e incitaban aún más al pelinegro quien empezó a acelerar el movimiento de pelvis haciendo que ambos jadearan y gimieran de manera escandalosa por la gran sensación que tenían.

En cuando Jungkook guió su enorme mano hacia la dolorida entrepierna de su novio para darle atención el sobre estímulo fue tan abrumador que de inmediato se corrió por segunda ocasión en la noche.

—Me encanta que me aprietes así tan rico - dijo el pelinegro chupandole la sonrojada oreja —me encanta como se siente mi polla en este lugar especial, aquí es el único lugar donde quiero estar siempre - en cada palabra Jungkook aceleraba los movimientos sintiéndose cada vez más cerca del orgasmo.

En cuanto Jimin se repuso, guió su brazo para atraer por el cuello a su novio y besarlo con ansias al mismo tiempo que giraba las caderas en círculos y apretaba sus paredes anales logrando sacarle un fuerte gruñido al pelinegro.

—Mierda, bebé... Estoy a punto de explotar en mil pedazos. - dijo un jadeante Jungkook.

Con sutileza el mayor apretó el botón izquierdo en Park a la vez que si mano derecha empezaba a bombear de nuevo la semi erecta polla del rubio.

—Vamos, bebé... Dámelo otra vez - Jeon jadeo en la comisura del cuello y de nuevo hicieron estallar al rubio en mil pedazos.

Jungkook no pudo evitar sonreír por el efecto que siempre tenía en su chico y como Jimin reaccionaba a sus estímulos.

El pelinegro beso en el centro de la temblorosa espalda, antes de salir con sumo cuidado del somnoliento rubio.

—¿Estas bien, amor? - preguntó con una sonrisa mientras se recostaba a un lado de la cama atrayendo el cuerpo contrario.

—Si... Jodidamente bien - dijo el rubio con una gran sonrisa.

Después de un rato, Jimin se levantó y se colocó sus pequeños boxers para tomar asiento de nuevo frente al computador para seguir con su interminable trabajo.

—¿Que haces, bebé?

—Necesito terminar ésto - respondió el rubio mientras se colocaba sus gafas para seguir donde se había quedado.

—Jimin, son las dos de la mañana... - Jungkook miró preocupado a su novio —vamos, amor... Tienes que descansar.

—No, necesito terminar esto... Es para mañana y además en lugar de cinco mil palabras tengo que hacerlo de diez mil, si no me apresuró no voy a terminar nunca. - Aquello llamó la atención del pelinegro

—¿Porqué dices que en lugar de cinco serán diez mil?

—Porque el maestro es un idiota.

—Tal vez le gustes y no encuentra la forma de joderte - dijo de nuevo Jungkook colocándose sus gafas para leer un poco del trabajo hecho por su novio.

—Es probable... - respondió Jimin mirando a su amado novio sobre el hombro.

—¿Ah sí?... ¿Entonces estás afirmando de que le gustas al maestro? - Jimin sonrió divertido ante las preguntas del pelinegro.

—No sé... Tal vez - dijo mordiéndose el labio.

—Ire a darme una ducha... ¿Quieres acompañarme? - preguntó Jungkook de manera provocativa mientras Jimin se embelesaba al ver la perfecta anatomía desnuda.

—Te alcanzó en un momento - Jimin terminó de escribir lo que tenía en mente para ir detrás de su hombre perfecto.

Aquella noche fue imposible para Jimin seguir con aquel trabajo que empezaba a tocarle las pelotas, por lo que después de salir del baño y platicar como había sido su día ambos terminaron durmiendo alrededor de las tres y media de la mañana.

Al día siguiente la alarma sonó como cada mañana a las seis y media de la mañana haciendo que Jimin diera un enorme salto para darse una ducha rápida e irse a la universidad ante la divertida mirada de Jungkook.

—Ten cuidado amor o terminarás por romperte una pierna - dijo Jungkook fascinado mirando la delgada y desnuda anatomía de Jimin correr por toda la habitación.

—Estas muy tranquilo... ¿No irás hoy a trabajar? - cuestionó el menor.

—Si... Sólo que me gusta la vista que tengo en estos momentos - dijo esquivando un pequeño cojín lanzado por su novio.

—Kook... - el rubio se detuvo en medio de la habitación con el rostro lleno de preocupación alarmado al pelinegro.

—Hey... ¿Que pasa?

—No creo que pueda ir hoy al club.

—¿otra vez? - Jimin asintió.

—Aún tengo mucho que hacer y tengo que entregar el trabajo mañana - dijo serio.

—Tu profesor es un imbécil. - soltó

—Si... Lo es - Jimin esquivo la mirada ante el gesto confuso de Jeon

—Vamos amor, tal vez lo hace para ayudarte... O porque quiere joder contigo - Jimin bufo.

—Si tal vez un poco de ambos - confesó y fue el turno de Jungkook de sentirse algo incómodo.

—Siendo así... Tendré que hacerte otra demostración privada al llegar a casa.

Jimin sonrió ante lo prometedor que se escuchaba aquello, sólo con recordar la noche anterior, sentía su piel erizar.

—Anda... Llegarás tarde a la escuela y no queremos que hagas enojar al enamorado maestro... ¿O si? - Jimin volvió a bufar poniendo los ojos en blanco.

—Te amo, amor - Jimin se despidió dándole un tierno beso al hombre que seguía desnudo en su cama.

—Cuidate, corazón.

El día de clases para el rubio había sido bastante complicado, el decano no le daba tregua al hacerlo exponer en clase, mientras el maestro había tomado asiento al final del salón como un oyente más.

Con mirada inquisidora el rubio miraba como su nemesis se divertía al ver el sonrojado alumno tratando de responder las mil preguntas que le hacía.

Al terminar la clase Jimin de nuevo corrió hacía la biblioteca a uno de los cubículos para trabajar lo más que pudiera, tras varias horas de estar metido escribiendo y sin haber probado un poco de alimento por fin salvo el trabajo para ir a un centro de impresión.

Cuando tuvo en sus manos el jodido trabajo dio un largo suspiro, para ir a casa y darse una ducha rápida para alcanzar a ver show de su amado en el club.

En cuanto llegó, dejó el trabajo sobre la mesa y en menos de diez minutos Jimin ya se había dado un baño rápido, ahora buscaba en el vestidor algo sencillo pero sexy y que no llamara mucho la atención.

Cuando se miró al espejo lo hizo más que satisfecho entonces, salió rumbo al Men's Club donde Jungkook bailaba como striper.

No importaba el día, el club siempre tenía largas filas para entrar, pero para buena fortuna del rubio, este tenía pase directo sin necesidad de esperar.

Siempre había un pequeño reservado para las parejas de los bailarines que deseaban ir a verlos, y Jimin, Yoongi y en ocasiones SeokJin acudían de manera regular a ver a sus hombres brillar en el escenario.

El chico de piel blanquecina llevaba varios años de relación con uno de los más sensuales bailarines de nombre Kim Taehyung, quien por cierto era de los mejores amigos de Jungkook, en cambio SeokJin llevaba poco tiempo de relación con un ardiente moreno de nombre Kim Namjoon y aún le costaba adaptarse al ambiente y a los candentes bailes que el sensual moreno hacía sobre el escenario.

Jimin y Yoongi siempre se mostraban divertidos al ver como sus parejas aumentaban varios grados la temperatura del lugar, en cambio SeokJin después de ver el último baile que hizo el ardiente moreno simple y sencillamente tomó sus cosas y salió del lugar.

Aquello fue comidilla para aquel par que seguía desfrutando del espectáculo, hasta que anunciaron a Jeon y todo el club se volvió una locura al verlo con aquel traje de policía empezando su ardiente rutina.

Como ya era clásico, Jungkook invitó a un joven de baja estatura y cuerpo delgado a que lo acompañará en el escenario.

El chico no perdío la oportunidad de tocar por todos los rincones al pelinegro mientras que le ponía dentro de aquellos pequeños calzoncillos un fajo de billetes.

Jimin miraba divertido la escena mientras le lanzaba algunas palabras para provocar más al pelinegro y por primera vez sintió una pequeña incomodidad al ver cómo el hombre quiso meter la mano dentro de la ropa interior, pero Jungkook lo detuvo en seco.

Aquella acción la rechazo el pelinegro negando con la cabeza e invitando al hombre a que abandonará el escenario y de inmediato volteo a ver a su rubio novio y éste a pesar de su incomodidad le dio una cálida sonrisa tratando de transmitirle que todo estaba bien.

Jungkook no pudo sentirse más enamorado en ese momento, éste trabajo no era fácil para ninguna pareja, pero Jimin siempre le había manifestado su total apoyo e incluso cuando Jeon dijo que si sentía incómodo podía dejarlo y quedarse con aquel trabajo que tenía durante el día.

Pero Jimin se lo impidió.

El rubio siempre supo que Jungkook había sido bailarín para pagar su carrera y era algo que en verdad disfrutaba hacer, a pesar de que ahora tiene un buen trabajo bien remunerado, el que aún sea striper le recordaba quien era y de donde venía y Jimin siempre le apoyo y le motivo.

Ahora que Jungkook había visto que su chico había ido a verlo no dudo ni un momento en ir hacia la mesa donde le miraba feliz el rubio.

De manera depredadora el pelinegro se paro frente a Jimin y empezó a bailarle como nunca antes lo había hecho con ninguna otra persona.

Mucha gente empezó a gritar de manera eufórica al afortunado rubio quien de momento era cargado, mientras Jeon simulaba embestirlo sin una sola gota de pudor.

Cuando terminó la canción, Jimin tenía el rostro sonrojado y respiraba de manera errática con un gran grado de excitacion que no podía ocultar en ese momento.

—Hola amor - dijo jadeante el pelinegro

—Hola cielo... - respondió el rubio tratando de controlar su respiración.

—Esperame... Deja me cambio y nos vamos a casa - dijo Jungkook guiñandole el ojo.

Jimin asintió mientras veía como su ardiente y provocativo hombre se iba rápido al área de vestidores para poder irse juntos.

Tras darse una ducha rápida Jeon le hizo la señal a su chico para salir por la puerta trasera y en cuanto Jimin vio la oportunidad no dudo en lanzarse de manera efusiva sobre su hombre para darle un apasionado beso.

—Pensé que no ibas a venir - confesó el mayor en cuanto se subieron al carro.

—Alcance a terminar a tiempo - dijo el rubio, sólo espero tener una buena nota.

—Así será...

—Eso espero... Porque si me llega a poner una mala calificación.... -

—¿Que?... - preguntó curioso Jungkook.

—Lo voy a dejar sin sexo un mes - dijo divertido Jimin ante la incrédula mirada del pelinegro.

—¿Estás de broma?...

—No... Te lo digo desde ahorita, si me llegas a reprobar te lo juro que te dejo un mes sin sexo. - dijo Jimin con una enorme sonrisa

—¿Serías capaz?... - cuestionó divertido el pelinegro.

—¿Quieres ponerme a prueba, cielo? - Jimin estaba disfrutando la reacción de su novio —éstos días en clase te has comportado como un grano en el culo - la mandíbula de Jeon cayó hasta el suelo.

—Bueno... Fue para no levantar sospechas. - dijo finalmente Jungkook.

—Amor, te recuerdo que ya tenemos años de relación y cuando tú entraste a la universidad ya vivíamos juntos, así que no debes de ser tan exagerado.

—¿Que?... Es divertido ver como te enojas y deseas mandarme a la mierda pero no puedes - dijo sonriente ganándose un pequeño puñetazo.

Y es que cuando Jimin y Jungkook se conocieron fue en un seminario de literatura donde uno de los expositores fue precisamente el apuesto hombre de negra cabellera, quien en cuanto miró al joven Park no dudo en acercarse para hablar con él.

Después de un par de citas, ambos se dieron cuenta de que tenían muchas cosas en común iniciando un noviazgo.

Cúando a Jungkook le dieron una plaza en la universidad de Busan donde Jimin estudiaba, ambos habían estado de acuerdo en mantener su relación en secreto, no porque fuera una relación prohibida ya que ambos eran mayor de edad, sino porque así evitarían cualquier tipo de habladurías.

Ahora tras dos años de relación, su vida estaba plena, Jimin estaba a punto de terminar su carrera y ya tenía una oferta como pasante en la editorial donde había prestado sus servicios.

En cambio Jungkook cada vez estaba más enamorado de su chico, al grado de que ahora que Jimin terminará la universidad estaba listo para dar el siguiente paso en su relación.

No tenía dudas, amaba a Jimin con locura, estaba agradecido de que su pequeño y joven novio le apoyará de manera incondicional desde el día uno en sus dos profesiones.

De día era el serio, imponente y estricto maestro de Literatura en la universidad de Busan y de noche era el sensual y ardiente bailarín en aquel exclusivo club para hombres.

Lo cierto es que Jeon Jungkook se sentía un hombre afortunado y por supuesto que pondría una buena nota a su chico, no porque temiera quedar un mes sin sexo, porque sabía que su Jimin era un chico capaz e inteligente y para que negarlo....

Un mes conviviendo a diario en la misma escuela y viviendo bajo el mismo techo con él amor de su vida y sin poder tocarlo, definitivamente sería una verdadera tortura.


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