TALKING TO THE MOON

All Rights Reserved ©

Summary

Si tan sólo tuviera el valor para decirte cuán arrepentido estoy, sin embargo estoy aquí una vez más solo en mi habitación hablándole a la luna esperando que ella pueda hablar por mi ✨ Inspirado en la canción Talking to the Moon de Bruno Mars ✨ OS con 2200 palabras ✨ Pareja Principal Kookmin ✨ Género angst, nostalgia ✨ Contenido Homosexual ✨ No copiar ni adaptar sin mi permiso total o parcialmente

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAPÍTULO ÚNICO

Sin importar que me encuentro a miles de kilómetros lejos de ti, no hay ni un sólo instante que deje de pensar en nosotros, en lo que alguna vez fuimos, y en la gran tristeza que reflejaba tu mirada al momento de decir adiós.

Día y noche me imagino que estarás por ahí... En alguna parte del mundo tratando de seguir adelante, intentando rehacer tu vida con alguien más después que haber salido de ella en la forma en que lo hice.

Puede ser que nunca más tenga el valor para verte a los ojos después de todo aquello que te grite en nuestra última noche que estuvimos juntos.

Lo he pensado miles de veces y siempre llego a la misma conclusión...

Ninguno de los dos merecía aquello que nos gritamos y lo que nos echamos en cara. Todos esos reproches que estuvieron guardados por tanto tiempo y salieron a la menor detonación. Los dos estábamos enojados y los dos dijimos cosas que tal vez no sentíamos, sin embargo lo hicimos para hacernos daño.

Porque en efecto, lo único que realmente importaba en ese momento, era hacernos daño sin ponernos a pensar que ya estábamos agonizando lenta y dolorosamente.

Ni siquiera puedo recordar con certeza cuál fue el motivo por el que empezamos a discutir, ¿En qué momento todo se nos salió de las manos?

Lo peor de todo...

Es que después de esa noche, de lo único que fui capa fue de salir huyendo cómo un vil cobarde, fui yo él que se negó en hablar para arreglar las cosas, y el que levantó todos esos muros a mi alrededor. Fui yo quién así lo decidió y definitivamente fue mi error el que ahora estés lejos de mi vida.

Si tan sólo tuviera el valor para levantar el teléfono y decirte cuán arrepentido estoy, sé que te lastime y aún así, aquí estoy siendo el mismo cobarde de siempre al estar sentado en la soledad de mi habitación sin dejar de mirar la brillante luna a través de mi ventana y sin poder dejar de pensar en ti.

Mis vecinos piensan que estoy loco cada que me ven sentado en la enorme terraza mientras le hablo a la luna, y puede que tal vez lo esté, pero ella es mi única confidente, la que no me juzga y quién me hace compañía todas las noches.

Porque después que lo nuestro terminó, ni siquiera tuve el valor para buscar a nadie más, atrás quedaron las reuniones con los que en algún momento considere mejores amigos. No podía verlos... Menos soportar sus constantes reproches por haber huido cómo lo hice, y por querer dejar atrás todo aquello que me recordara a ti.

De momento no me interesa salir, ni conocer gente nueva, la idea de estar con alguien más me hace sentir incomodo, no quiero tener otras manos sobre mi cuerpo, ni tampoco necesito a un extraño invasor merodeando en mi corazón.

El único a quién realmente deseo es a ti, Jungkook. Tú eres el único al que deseo tener entre mis brazos, al único a quién podré amar con locura, definitivamente eres tú y nadie más que tú...

Pero estoy seguro que todo ésto que aún siento por ti no es lo suficiente para hacerte volver, porque... ¿Quién en su sano juicio es lo estúpidamente suicida para volver a intentarlo?

No hay noche que no hable con la luna, le habló de ti, de tu amor por la música, y tu pasión por la fotografía. Le platico de tus celos y mi interminable lista de inseguridades, de lo jodidamente imperfectos que somos estando juntos.

Tan imperfectamente perfectos.

No hay noche que le pida a la luna que nunca deje de iluminar tus noches oscuras y llene de estrellas tu presente, que a dónde sea que vayas, ilumine tu camino.

¿Debería llamarte, Jungkookie?

¿Qué pasaría si tuviera el valor para llamarte para decirte cuanto lo siento?¿Tu querrías hablar conmigo?

¿Y si nunca hubiéramos discutido y yo no hubiera huido?

Pero tristemente el hubiera no existe, ya no hay marcha atrás. Tu expresión llena de decepción aún me sigue todo el tiempo.

Pero si tan sólo pudiera hacerte saber que en todo éste tiempo que llevamos separados no habido ni un instante en que no piense en ti, en tu rostro al despertar, en tu pasión por los música, en lo disciplinado que eres en los deportes, pero sobre todo, en tu cuerpo sobre y dentro del mío.

Cómo quisiera decirte que me estoy muriendo lentamente por volver a dormir entre tus brazos, sentir tu aliento mezclado con el mío mientras mi corazón late al compás del tuyo.

Con cada día que pasa, siento que el estar tan lejos de ti me está volviendo loco al grado de pensar que hay ocasiones en que la luna me responde y me plática que tú estás sufriendo igual o más que yo.

La sola idea me destroza.

Hoy la luna ha decidido iluminar todo tan majestuosamente que hasta envidio su resplandeciente brillo, pareciese que estuviera feliz y por extraño que parezca por primera vez me hace sonreir.

Ésta noche es la última que pasó en sentado en éste ventanal, es la última noche en que habló con mi mejor amiga la Luna, lo he pensado y creo que ha llegado el momento de cerrar un capítulo en mi vida, mañana es el inicio de un nuevo ciclo, sólo espero amiga mía que siempre le hagas saber lo mucho que lo amo y que nunca dejaré de amarlo.

No tengo nada más que hacer aquí, estos seis meses viviendo en un lugar tan lejano me hace entristecer más de lo que estoy, es por eso que mis maletas están listas para volver a empezar de nuevo.

****

El viaje fue más largo de lo usual, regresar a casa después de tanto tiempo nunca fue una opción, ni siquiera sé si algún día pueda volver, es por eso que me largo a un país nuevo, en dónde nadie me conozca.

Pará qué me engaño, voy a ese lugar que durante los tres años y medio que estuvimos juntos deseamos conocer y nunca pudimos visitar.

La ciudad de los Ángeles no se siente tan bien cómo pensé, tal vez porque ambos tuvimos el deseo de iniciar aquí una vida juntos , miro a mi alrededor y sólo puedo ver la soledad por dónde quiera que volteé.

La única que parece alegrarse por verme es mi mejor amiga y confidente, la luna. Su brillo me da la bienvenida, y aprovecho que hace buen clima para salir a caminar dejándome acariciar por su luz.

Inconscientemente mis pies me llevan hasta el muelle, la brisa del mar inunda mis pulmones y me siento en esa solitaria banca para admirar la luz de la luna reflejada en el mar pensando una vez más en ¿cómo estarás, Jungkookie?

No me importa sentirme tan tonto por empezar a hablar en voz baja mirando a la nada, pero no miro a la nada... Admiro el reflejo de mi mejor amiga a la que le pido con fervor cuide de ti.

No tengo ni idea de que horas es, pero creo que ya es hora de que vuelva a casa, la brisa empieza a causarme escalofríos, por lo que con actitud derrotada empiezo a mover los pies.

—¿Otra vez piensas huir? - esa voz...

¿Será posible?, Genial, creo que estoy empezado a delirar.

Quisiera girarme para comprobar que no ha sido una ilusión, pero a la vez, temo girarme para darme cuenta que todo ha sido producto de mi imaginación.

—¿Jimin? - escucho mi nombre en un susurro.

Mi corazón late con fuerza.

Cuándo por fin me giro, ahí esta él de pie frente mío con un semblante serio y abatido con sus manos dentro de los bolsillos del pantalón.

Está más delgado y más ojeroso de lo que recuerdo, no hay brillo en esos ojos que me miran con detenimiento, cómo si le costará creer que estamos una vez más aquí, frente a frente.

— Jungkook - mi voz apenas y si es audible.

Muerdo dolorosamente los labios para evitar sollozar mientras aprieto fuerte mis brazos para no lanzarme de forma impulsiva sobre él para abrazarlo cómo he estado deseando hacerlo por meses.

—¿Cómo estás? - pregunta con timidez

Ni siquiera puedo responder, sólo alzó los hombros en señal de derrota. Sin poder evitar, mis ojos se vuelven acuosos, mientras mis labios tiemblan dolorosamente. En cambio él sólo asiente exhalando el aire retenido, cómo si supiera a la perfección como me siento.

Lentamente da un paso tratando de acercarse a mí, quiero hacer lo mismo, pero mis pies no se mueven, solo me quedo estático cómo si estuviera pegado al concreto, mientras reprimo mis enormes ganas de llorar.

Estando a escasos centímetros de distancia tal cómo lo supuse... No puedo mirarlo y ser inmune a su dolor, a la gran tristeza que su cuerpo emana y al gran arrepentimiento que tengo.

—Lo lamento tanto,... Yo nunca quise lastimarte, tampoco quise decir todo aquello que te dije la última vez... Yo... -

—Shhh... Ven aquí - es lo último que dice antes de poder sentir sus brazos alrededor de mi tembloroso cuerpo.

No sé por cuánto tiempo duramos aferrados el uno con el otro. No sé si ésto es real, o sólo es parte de una ilusión. Pero sentir su cálido aliento en mi cuello me hace saber que en verdad está pasando. Él está aquí, y yo estoy una vez más entre sus brazos.

—Necesito decirte cuánto lo siento. - le susurro aferrandome más a él y siento cómo mi camisa se va humedeciendo lentamente con sus lágrimas.

—Yo lo siento más, mi amor

Escuchar aquel cariñoso apodo me hizo paralizar por completo, hace mucho que no lo escuchaba y es increíble cómo esas seis palabras me rompieron por completo.

—No llores por favor - dice al tiempo que me limpia las lágrimas con sus pulgares mientras él sorbe su nariz en un fallido intento por calmarse.

Aún no me siento listo para verlo a los ojos, estoy tan avergonzado y tengo tanto miedo por lo que sea que esté por decirme que me dan ganas de salir de aquí corriendo.

—Mirame, por favor - me levanta con cuidado el mentón para que lo mire y la tristeza de su rostro me parte el alma.

Él toma mi mano y el silencio se hace presente, todo ésto es tan extraño y tan irreal que me llena de confusión.

—Tú... ¿Sabías que estaba aquí? - no puedo evitar preguntar.

—No. No lo sabía... - responde sin dejar de tocar mi mano.

Por primera vez levanto el rostro y no puedo evitar mostrarme confundido, cómo seguramente él también lo está.

—Tal vez pienses que es una locura, pero una vez mientras dormía escuché una voz que me decía que tenía que venir aquí.

Le miró incrédulo y mi mirada busca la enorme y brillante luna llena de complicidad, cómo si las palabras que alguna vez le confíe las tomará en cuenta y fuera ella quién lo trajo aquí junto a mí.

—Ha pasado mucho tiempo - digo en un susurro.

—Han sido los seis meses más dolorosos de mi vida - responde de inmediato.

—Pensé que sólo yo me sentía de esa manera - refutó sin pensar.

Él me mira con sus enormes ojos oscuros, su rostro visiblemente cansado y decorado con esas enormes bolsas en señal que no ha dormido lo suficiente.

Estoy seguro que me miro igual o peor que él y no es para menos, me ha hecho mucha falta, aún hay tantas cosas que quiero decirle.

—Me gustaría que habláramos de lo que pasó - comenta mordiéndose el labio.

—Igual yo.

—Tal vez no sea el momento, pero quiero que sepas que mi amor por ti no ha cambiado - afirma con timidez.

Mis ojos se abren desmesuradamente ante su confesión, y mi corazón que en algún momento creí marchito empieza a latir con gran intensidad

—Yo... -

—No necesitas decir nada en... -

—Nunca he dejado de amarte, Jungkook - confieso y su mano aprieta fuertemente la mía, hasta resurtar un poco doloroso.

—¿Lo dices en serio?

—Si - respondo con firmeza

Le veo suspirar cómo si su alma dependiera de aquella respuesta, con cautela toma mi rostro para que lo vea directamente a los ojos tratando de buscar algún indicio de vacilación.

Lo único que quiero hacerle saber es lo mucho que lo amo y cuanta falta me ha hecho en este tiempo que hemos estado separados.

—Sé que tenemos que hablar, y sé que hay muchas cosas que debemos tratar de arreglar.

—Lo sé...

—Quiero volver a intentarlo - confiesa

Mi corazón está a punto de salirse del pecho.

—Igual yo... - admito a la brevedad

Es la primera vez desde que nos reencontramos que sus ojos brillan con intensidad queriendo competir con mi mejor amiga, y su reacción me hace sonreír.

Mientras sus brazos rodean mi cintura, Jungkook besa mi frente con ternura. De momento no hace falta decir nada más, ya mañana tendremos la oportunidad de hablar para hacer que éste amor que nos tenemos funcione cómo debe de ser.

Aferrado a su cuerpo miró al cielo mientras ella me sonríe y sólo puedo susurrarle... "gracias".

Holis... Si están leyendo en este punto solo me queda decirles mil gracias por la oportunidad. Kisses con love.

Dolly 💋