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Jimin se encontraba desesperado, no podía con toda la presión que estaba cayendo sobre él.
Estaba a mitad de su carrera de administración de empresas en sus exámenes finales, con un trabajo de medio tiempo mal pagado, y una madre que había tenido que cerrar su negocio de comida por un glaucoma que necesitaba cirugía de inmediato antes que la ceguera la alcanzara.
Jimin y su madre siempre habían sido ellos dos contra el mundo.
Nunca conoció a su padre ya que lo abandonó apenas supo su existencia, dejando a una chica de 22 años sola y con 5 meses de embarazo.
Pero eso no le importó a Park Suni, no abandonaría a su bebé en un orfanato igual que habían hecho con ella recién nacida.
Sin tener estudios ni quién cuidase de su hijo, se dedicó a la venta de comida.
Desde muy temprano bajo una lona con un par mesas y una estufa, vendía Ramen caliente a los trabajadores afuera de una fábrica en Busan, a ratos con el pequeño Jimin a sus espaldas en un rebozo, a ratos dormidito debajo de una mesa en una caja con cobijas.
Había sido duro, pero era una mujer fuerte. Después de muchos intentos de encontrar de nuevo el amor sin éxito, decidió concentrarse en cuerpo y alma a su hijo, nadie era tan importante para ella como su pequeño Jimin de mofletes esponjosos y ojitos color miel.
Con mucho esfuerzo y ahorros había podido construir un humilde hogar para ellos donde construyó un local para vender comida en su localidad.
Jimin creció ayudándole mientras tenía como meta tener una carrera profesional y algún día poder compensar a su madre por todos los sacrificios.
Pero pronto los gastos no alcanzaban a ser solventados sólo con el trabajo de su madre, así que Jimin consiguió por las tardes después de la escuela un trabajo en un cine cercano a su universidad.
Así él podía absorber los gastos de su carrera y su mamá los de la casa; solo que la diabetes de Suni que había sido diagnosticada a los 36 años, comenzó a dañar su vista tiempo después, provocándole ceguera temporal e impidiéndole trabajar en la cocina.
— Su glaucoma es operable, podemos hacer una cirugía láser— había dicho el doctor — Durante la cirugía láser, se usa un haz de luz focalizado para producir una quemadura o abertura muy pequeña en la red trabecular del ojo (el sistema de drenaje del ojo). Esto ayuda a aumentar el flujo de líquido fuera del ojo, desinflamándolo y recuperando la visibilidad de nuevo.
Necesitaban hacerlo lo más pronto posible.
Y necesitaban dinero para eso.
Sentado en el pórtico de su puerta con los codos en sus rodillas y sus manos apretando su cabeza, se sentía mareado, asustado, y preocupado por su mamá después de haber regresado de consulta y ella descansaba.
Debía ayudarla, no podía dejar que se quedara ciega permanentemente, sólo tenía 42 años apenas, tenía toda una vida por delante y muchas cosas por enseñarle, quería que lo viera titularse y llevarla de viaje a conocer lugares, quería ver sus ojos llorosos y llenos de felicidad cuando le comprara la casa de sueños.
Necesitaba dinero, tendría que conseguir otro trabajo y abandonar la escuela; la sola idea de hacer eso hacia dolerle el estómago pero no tenía alternativa.
Aunque tampoco sería suficiente ya que con dos trabajos de medio tiempo mal pagados apenas y saldrían con los gastos de la casa y para cuando juntara el costo de la cirugía ya sería tarde tal vez.
Meditando estaba en sus preocupaciones cuando vio detenerse un automóvil frente a la casa de la señora Kim.
Momentos después su amigo de infancia Kim Taehyung bajaba de él para meterse a su casa sin haber notado a Jimin quien se encontraba en la oscuridad.
Hacía mucho tiempo que no lo veía.
Entonces Jimin recordó lo que las vecinas chismorreaban sobre él.
Kim Taehyung abandonó la escuela secundaria sin acabarla, vago, despreocupado y feliz, así era él, sin embargo tenía poco más de un año que había ido a Seúl a trabajar y parecía que sus finanzas iban bien allá.
Cada que podía enviaba obsequios a sus padres y hermanos, les había ayudado a remodelar su casa, y el automóvil seminuevo de modelo reciente que traía esta ocasión confirmaba que sea lo que sea que estuviese haciendo le daba resultados.
— Dicen que se prostituye en Seúl— Le había dicho una vecina a su madre en la fila del super donde él lo acompañaba.
— Pues debe ser de los buenos por lo bien que le va— había respondido su madre divertida a la vecina provocando en él una sonrisa.
— Si fuera mi hijo me daría vergüenza— continúo la odiosa mujer.
— Pues a mí no, es un excelente muchacho que ama mucho a sus padres, haga lo que haga si es con su consentimiento a los demás no nos importa...además ¿ya viste lo bonita que le está arreglando la casa a su madre?, está quedando mejor que la tuya que era la más linda de la calle — dijo rematando su comentario dejando a una indignada y atónita vecina sin habla.
Jimin sonreía divertido y es que no esperaba menos de su mamá; Kim Yangmi y ella eran buenas amigas desde hacía muchos años.
Y a pesar de eso no preguntaba sobre la ocupación de Tae o si los rumores eran ciertos, su madre era una excelente mujer y gran amiga.
Y él y Taehyung habían sido amigos desde niños cuando él y su mamá habían llegado a vivir ahí.
Así que después de una hora de meditarlo se dirigió a la casa de su viejo amigo con una idea en mente.
Necesitaba saber si lo que decían de Tae era cierto y sobre todo si podía ayudarlo a resolver su situación.
Les traigo de regreso la que considero mi primer novela 100% erótica (antes que Daddy, Bambola, Fugitivo, etc), aunque ustedes se calientan con todas jajajajaj pero en esta les advertí cuando la hice que iba a ocupar algunos fetiches o y lenguaje sucio y que tuvieran la mente abierta sin juzgar la historia.
Bueno esto es para quien aún no la conoce, todas las demás ya saben de que va 😉