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β’Perdonar no es fΓ‘cil, y eso Erika lo sabe bien desde hace un tiempo; ΒΏPor quΓ©?, es simple: una decepciΓ³n amorosa, algo tan comΓΊn y cotidiano le corroe por dentro ya que nunca espero que una sola persona pudiera causarle tanto dolor.
β’Dolor era todo lo que sintiΓ³ despuΓ©s de ver al que fue su novio por cinco aΓ±os besar a su mejor amiga en su aniversario.
-Β‘CΓ³mo pudiste hacerme esto! - solo eso pudo pronunciar en un alarido lleno de tristeza y odio, no solo hacia su ahora exnovio quien intentΓ³ disculparse y buscar una excusa lo cual solo le hizo enfadar mΓ‘s sino tambiΓ©n hacia su supuesta mejor amiga, a la quien conocΓa desde 1Β° de secundaria, la persona en quien mΓ‘s confiaba, de hecho, la ΓΊnica persona en quien realmente llegΓ³ a confiar.
β’Rencor ese sentimiento que solo traΓa dolor y causaba desastres, ese que de niΓ±a le recomendaron evitar a toda costa, aquel sentimiento le invadΓa y se apoderΓ³ de su cabeza y corazΓ³n.
β’En fin alcano de un tiempo, dos semanas exactamente, sus padres la obligaron a comenzar a ir a terapia psicolΓ³gica.
-Β‘Demonios, tengo 22 aΓ±os!, creo que estoy lo suficientemente grande como para resolver mis problemas solos- al escuchar esto sus padres se molestaron aΓΊn mΓ‘s.
-Β‘Tu edad no importa, lo que importa es que necesitas ayuda! - y dicho esto se fue, ella seguΓa molesta ya que tenΓa razΓ³n, tenΓa toda la razΓ³n, y sus padres no le entendΓan o al menos eso pensaba.
β’Al dΓa siguiente, un dΓa antes de tener que comenzar con la terapia, fue a recoger sus dos pedidos, al recibirlos esbozo una gran sonrisa y dijo:
-Estas son la clave para terminar de resolver mis problemas- al oΓr esto el hombre que le entrego las dos lΓ‘pidas mostrΓ³ confusiΓ³n en su rostro.
β’Una reacciΓ³n normal, a continuaciΓ³n ella dijo -a ellos les van a encantar- al terminar de decir esa ΓΊltima frase se marchΓ³ en direcciΓ³n al cementerio en su auto.
β’Para su suerte este estaba vacΓo asΓ que se dirigiΓ³ hacia la parte mΓ‘s alejada y oscura de este y allΓ cabo dos hoyos y coloco las dos bolsas que traΓa consigo en el auto. Luego de volver a colocar la tierra puso las dos lΓ‘pidas que habΓa mandado a hacer y las coloco junto a las tumbas dΓ³nde yacΓan los cuerpos sin vida de su exnovio y su exmejor amiga, ya concluido el trabajo se parΓ³ frente a las tumbas y con una sonrisa cΓnica dijo:
-ΒΏVen?, al fin estarΓ‘n juntos y espero que sean muy felices. AsΓ como lo fueron todas las veces que me engaΓ±aron y se burlaron de mΓ a mis espaldas- y asΓ, despuΓ©s de tanto dolor Erika al fin pudo liberarse de todo lo que le lastimaba, si al fin pudo quitarse de la cabeza esa horrible sensaciΓ³n de odio y rencor.