End Of The Day ༄ Omegaverse > Larry Stylinson

Summary

Harry es un omega vendido por sus padres. Louis es un alfa que necesita una pareja. 🌆 One Shot Historia corta y rápida BoyxBoy

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Complete
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1
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n/a
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18+

Único

Aquel quince de febrero jamás se me olvidará, creo que fue uno de los mejores días de hasta lo que había sido, una asquerosa vida, no, no es algo exagerado, había nacido en Holmes Chapel, un pueblo maravilloso, pero como todo lo bueno también tenía sus cosas malas, un claro ejemplo, mi barrio, mi casa, o bueno, en todo caso mis padres.

Mi madre era omega y mi padre alfa; Tiffany Cox y Derek Styles, unas horribles personas, no me debería expresar así de mis propios padres pero en verdad se lo merecen. Eran solo dos pobres jóvenes adictos a la droga, el alcohol, el sexo y lo juegos de azar, que a temprana edad tuvieron a su primer hijo, Valeska Styles, una hermosa alfa a la cual jamás le dieron mucha importancia, vivían de fiesta en fiesta como todos jóvenes y mi hermana era cuidada por mi abuela que igualmente era alfa.

Cuando pisaron los 23 y 25 años de edad me tuvieron a mí, otro error, producto de sus tantas borracheras, Harry Styles, un omega varón, que como decía mi padre jamás serviría de algo si no para andar de cama en cama y quisiera decir que por fin ellos habían podido centrar cabeza y decir 'oh, wow, ya tenemos una familia, somos adultos hay que parar' pero no fue así, junto con mi hermana nos criamos con mi abuela, una maravillosa mujer pero lastimosamente cuando yo tenía solo siete años de edad y mi hermana once nuestra abuela falleció y ahí empezó nuestro verdadero infierno.

Valeska aprendió cosas de cuidado básico y yo igual, a tan temprana edad tuvimos que aprender a valernos por nosotros mismos, a no depender de nadie y a tenernos el uno al otro sin importar que. A veces nuestros padres no venían a dormir y no era de extrañarse pero pasábamos hambre. Cuando cumplí los 11 y mi hermana 16 nos salimos de la casa, ella tenía un trabajo estable y yo, por supuesto estudiaba.

Lo trágico es que cuando Vale estaba a punto de cumplir 19 nuestros padres nos encontraron, ¿como? realmente no lo sé, eso es lo de menos, nos dijeron que tenían una deuda con alguien muy importante y no sabían cómo pagarla, con lo que ganaba mi hermana no era suficiente así que un día sin más ella ya no estaba conmigo, mis padres me explicaron lo que sucedió, se me heló la sangre y quise matarlos a ambos pero no pude hacer nada, solo callar y llorar. Así es, ellos la entregaron como salvo a la deuda y desde ahí no la vi más.

Mi verdadero infierno no duró en desatarse, volví a casa de mis padres mientras ellos seguían con su asquerosa vida y solo rogaba porque un día no volvieran, hasta que cumplí los 17 y me paso lo mismo.

Ese quince de febrero a las tres de la mañana pasadas me llamó mi madre, me dijo que me cambiara y saliera a la puerta que alguien me iba a recoger porque tenían algo importante que decirme, en mi vida había confiado en ellos así que salí de la cama con mi pantalón de chándal y tome un gran holdie con el nombre ZAYN en el medio -el cual había sido un regalo de Valeska por mi cumpleaños, ella sabía cuánto me gustaban sus canciones- tome mis pantuflas algo desgastadas y salí. Un par de minutos después se estacionó una camioneta negra blindada, jamás me imaginé ver una en persona pero ahí estaba, me indicaron subir y lo hice por miedo a hacer enojar al alfa de unos 30 años que tenía un arma en su traje.

No sabía dónde iba, solo recuerdo que subí a la camioneta, conducieron por al rededor de media hora, - había olvidado mi teléfono -, luego baje de la camioneta y tomamos un lujoso jet, y luego llegue a un hotel donde el hombre que ya sabía que se llamaba Fred; me indico mi habitación, me dijo que me podía duchar y que si tenía hambre lo llamara que el estaría afuera, cuando entre en la muy muy lujosa habitación habían bolsas con ropa de marcas muy caras, Gucci, Louis Vuitton, Versace y Prada. Me sorprendió que todo era a mí talla, igual que había un -varios- celulares obviamente de iPhone.

No tenia nada que hacer así que solo me duche y me puse una pijama muy linda a mi gusto; para acostarme en la cama tamaño king que estaba en medio de la habitación, vague por mis pensamientos y la esperanza de volver a ver a Vale creció en mi, al menos había salido de las sucias manos de mis padres. Dormí un poco y cuando desperté fue por un ruido en la puerta, Fred me indico que el desayuno estaba servido y me pregunte si me habían entregado/vendido -o como le quieran llamar- a ese hombre, no lo sabía, realmente no sabía ni en qué ciudad estaba parado.

Tome el teléfono en mis manos y miré la hora, las 9:47, y oh, estaba en Los Angeles. Escondí una pequeña sonrisa, fantástico ¿no?; salí de la habitación y entre a la sala de estar, era bastante amplia y lujosa, tenía decoraciones en cerámica, el piso era de mármol blanco y había un gran ventanal que daba una hermosa vista de LA.

Una chica beta salió de lo que parecía ser la cocina, me dijo que el desayuno estaba en la mesa, le agradecí y me dirigí a la mesa, un gran tazón de frutas, panqueques y una taza de chocolate, quise llorar porque vale siempre me hacía panqueques, me trague mis lagrimas y me dispuse a comer, estaba todo muy rico, cuando acabe le volví a agradecer a la chica y volví a mi habitación hasta ese momento, me di una ducha y me puse una costosa muda de ropa, tome el teléfono en mis manos y me quedé en el un buen tiempo.




Dos semanas habían pasado y aún no conocía a el hombre que al cual me habían entregado hasta una noche cuando estaba apunto de dormir la chica beta -Dafne- de la cual me hice amigo muy rápido, era muy amable y fantástica, me hacía reír y sentía que no estaba solo; llamo a mi puerta.

— ¿Hazz? —pronuncio algo bajo—. ¿Estas dormido?

Me levanté y le abrí la puerta —Daf, ¿que pasó? estaba a nada de dormirme.

— El señor quiere verte, me dijo que te pusieras lindo y bajarás, Fred te está esperando en la camioneta— dijo con delicadeza como si hablara con un bebé —Cuídate Harry, por favor, quiero que vuelvas.— acabó en un tono triste.

— ¿Quien es el señor y por qué quiere verme? No entiendo Daf.

— Louis Tomlinson, el fue quien te compro, oh bueno eso escuché cuando Fred hablaba por teléfono, porfavor no le digas que yo te dije. — rogó, en sus ojos había desesperación.

— Cálmate ¿si? tranquila no diré nada, y también espero volver, voy a cambiarme. — antes de cerrar la puerta le dedique una mirada tranquilizadora y sencilla.

Entre a la habitación y rebusque en el armario, había acomodado todo lo que estaba en las bolsas -con ayuda de Dafne, claro- y encontré un traje azul marino, ese seria, me lo coloque junto con una camisa blanca y una corbata que venía con el traje del mismo color, arregle mis rizos, estaban un poco largos pero sin llegar a mis hombros, me puse un poco de gloss y un poquito de rubor, no es como si mis mejillas ya no fueran rojas.

Salí no sin antes despedirme de Dafne, le prometí que volvería y asi seria, baje escoltado de dos alfas hasta llegar al piso de abajo donde Fred me esperaba, subí en ma parte de atrás, estaba rodeado de alfas, decir que no me intimidaba era mentir, conduciendo iba un alfa de ojos marrones, en el copiloto estaba Fred, a mi lado habían dos alfas más y nos seguía otra camioneta -CON MAS ALFAS JODER- me sentía algo mareado por sus olores impotentes.

Cuando llegamos era una especie de restaurante-bar-hotel demasiado lujoso, y era de esperarse, bajamos y Fred me guío hasta llegar a un segundo piso, me quedé ahí solo hasta que un alfa de ojos azules salió del ascensor.

Me quedé embelesado con su belleza, su cabello castaño caía un poco rebelde sobre su frente, tenía los pómulos y la mandíbula definidos, sus labios delgados y oh dios, su cuerpo era como el de un dios, ¿ya mencioné sus ojos? ¿no? ok, sus ojos azules eran como una marea inquieta, donde te podías perder y naufragar sin querer rescate. Oh mierda su olor, era algo poderoso, hacia que mis piernas temblarán, era algo como una brisa marina, algo salada, con toques de tierra mojada y había una pizca de chocolate amargo.

cuando salí de mi trance el me miraba con algo en sus ojos, hambre era la palabra correcta; me delineó de los pies a la cabeza y me sentí desnudo ante su fervorosa mirada, hasta ahora me di cuenta que nuestros trajes combinaban.

— Vaya sorpresa Harry Styles, en persona eres mucho más hermoso. — oh dios mi nombre saliendo de su boca era exquisito.

Intente recuperar mi postura y verme arrogante —¿Louis Tomlinson? impresionante, si te diría que te esperaba así guapo te estaría mintiendo pero quiero ser sincero contigo cariño.

el rió, y sentí que ese sería mi sonido favorito, avanzó hasta mi rápidamente y me empujó contra la pared a mi espalda, me tomo por la cintura y metió su nariz en mi cuello -donde salía la mayor parte de mi olor- mis piernas fallaron, si no estuviera tan sostenido a esa pared y a sus manos habría caído, ladee mi cabeza a un lado para darle más acceso, y gemí muy bajo, pero se que el escucho; cuando paso su lengua por esa zona.

— ¿Desesperado señor Tomlinson?

él volvió a reír contra mi cuello esta vez y subió una de mis piernas a su cadera, deslizó su mano por ella hasta llegar a mi muslo y apretarlo — Con alguien como tú nadie se aguantaría, te ves malditamente caliente en ese traje y sabes maravilloso amor — luego de dar otra lamida contení otro gemido —Quisiera escucharte gemir toda la maldita noche.

Quito la cabeza de mi cuello pero no disolvió la posición, llegó a mis labios y me besó, nada tierno, solo un beso hambriento y desesperado, seguía bajando y subiendo su mano por mi muslo, sentí mi ropa interior mojarse un poco, jale el cabello de su nuca y jure escuchar un ronco y bajo gemido contra mi boca; hasta que nos faltó el aire y se alejo un poco de mi, —lastimosamente no hay tiempo, ven.— dejó un casto beso en mis labios y lentamente bajo mi pierna de su cadera, arregle mi traje un poco, perfecto, tome su mano y volvimos al ascensor, vi que presionaba el último piso y me intenté calmar.

—Tranquilizate, no quiero que los demás huelan tu excitación, tu olor de fresas y Jazmines se hizo más ácida.— pronunció antes de liberar un poco más su olor tranquilizante.

Cuando salimos del ascensor el puso su mano en mi cintura y me guío a una mesa, donde habían tres alfas y tres omegas las cuales supuse eran sus compañeras, me sentí fuera de lugar al ser el único hombre pero el apretón en mi cintura por parte de Louis cuando un alfa un poco mayor me quedo viendo más de lo debido me empezó a llenar el ego.

—Caballeros, disculpen la demora tuvimos algunos percances, pero aquí estamos y es un gran honor presentarles a mi compañía está y espero todas las noches y veces que sea posible, Harry Styles. — se dirigió a la mesa. —El es Andrew— presentó, el alfa más viejo a mi vista. Lo saludé con un estrechamiento de manos y una sonrisa, pude ver cómo la omega que lo acompañaba se apagaba más a su lado, ella joven y el viejo, Valeska me enseñó a no juzgar por apariencias pero juraría que estaba con el por su dinero, es que se notaba a metros lo asquerosamente rico que era.

— Jonathan — se dirigió a otro alfa. Lo saludé igualmente — y George — hice lo mismo y vi como las otras dos Omegas imitaba la posición de la anterior, como si quisieran rebajarme, oh cariño soy Harry Styles, no intentes mirarme de bajo de tu hombro porque se que soy mejor que tú.

Me senté al lado de Louis y este puso su mano en mi muslo y lo acarició, así siguió mientras hacía una conversación con los demás, vague por mis pensamientos una vez más hasta que salí de mi trance porque Louis me preguntó que quería pedir.




Luego de una aburrida y a la vez entretenida conferencia salimos del restaurante, o lo que fuera eso, para dirigirnos al departamento, creí y esperaba volver con Dafne pero no fue así, estaba vez no iba Fred, pero el chófer nos llevó hasta una mansión, bajamos al estar a dentro y Louis me indico que entrara.

Camine hasta adentro de la casa y wow, era más grande de lo que me imaginaba, me quedé observando por unos minutos hasta que una chica beta se me acercó y me pidió muy amablemente que me sentará y me preguntó si quería algo de tomar, lo interesante acá en que se dirigió a mi como "joven Tomlinson", no es que odie mi apellido pero ojalá me llamarán así de por vida, Harry Tomlinson no sonaba para nada mal.

Tomaba un vaso de agua cuando Louis entro y se dirigió hacia mi.

— ¿Tienes sueño cariño?

Oh dios el apodo que uso, nadie aparte de mi hermana me había llamado con un apodo, cálmate styles.

— Solo un poco, la noche es joven — reí y Louis imitó la acción, se acercó a mí y se sentó a mi lado, su olor me invadió a un más — Hmm, voy a vivir aquí o ¿solo es por esta noche?— pregunté, tenía la duda.

— ¿Quieres vivir aquí? o ¿quieres volver al departamento?

— Si traes a Dafne sería un placer vivir aquí. — respondí.

— Hmm — murmuró, y mierda, fue fantástico.

Cuando deje el vaso en la mesita que estaba en frente de la plaza de sillones sentí un tirón en mi cintura y sin más estaba sobre su regazo, con mis piernas a su alrededor y una de sus manos acariciando mi muslo mientras la otra sostenía fuerte mi cintura, gemí un poco alto por la acción repentina y la presión de su polla en mi culo.

Apretó más mi muslo y cintura logrando sacar otro gemido. — ¿Que opinas de eso de que la noche es joven para follar?— preguntó, sus pupilas se dilataron bajo mi mirada, consumiendo una gran parte del azul de sus ojos.

— Para mi suena maravillosamente bien — le respondí jadeando por sus toques, llevó su cabeza a mi cuello y empezó a besar y chupar esa parte la cual hacia que gimiera como loco, mi entrada empezaba a gotear era abrumador.

— Levántate Styles. — Me ordeno con voz ronca.

Hice lo que me pidio y me levante, tenia las piernas temblado y me sentía levemente húmedo. Louis me tomo por la cintura guiando mis pasos, subimos hasta el tercer piso y el abrió una habitación, bastante grande y con una gran ventana.


Narrador Omnisciente.

Cuando medio entraron a la habitación Louis empujo al chico de rizos contra la puerta, cerrandola de un solo estruendo, harry jadeo y el castaño le puso seguro a la puerta, llevó su cabeza hasta su lugar favorito de Harry, y siguió chupando su cuello mientras hacía lo mismo que hace unas horas con su pierna, la subió y la puso en su cadera, pasando su mano por el muslo del contrario haciéndolo gemir.

Harry no sabía dónde poner sus manos, tiraba del cabello de Louis sacando roncos gemidos y jadeos, Louis se separó de su cuello para darle un beso descontrolado, hambriento, mordiendo su labio inferior y chupando su lengua, ambos eran un lío de gemidos y manos inquietas, ambos lo querían.

El castaño quito al rizado de la puerta, bajo la pierna de su cadera y camino de espaldas hasta que sus piernas chocaron contra una superficie y sus rodillas se dos para caer con el contrario en su regazo. Se separaron por falta de aire y esto hizo que ambos se acomodaran mejor, Harry quedo con su culo aplastando la polla ya dura de Louis, sacándole un jadeo necesitado.

Se volvieron a besar, el menor hacia círculos con su cadera creando una deliciosa fricción entre ambos cuerpos hasta unos minutos más tarde cuando Louis se separó y dio la vuelta a sus cuerpos quedando el encima de Harry ahora.

— Quítate ese maldito traje. — Ordenó con la excitación en su voz.

Louis se levantó del cuerpo de Harry y se empezó a desnudar quedando únicamente con los boxers puestos, el rizado se levantó de la cama y Louis tomo su lugar, se sentó en la gran cama con su espalda en una pila de almohadas.

Harry empezó a desnudarse bajo la hambrienta mirada del mayor, sacando lentamente cada prenda, disfrutando del ambiente, la habitación olía a excitación, sus olores se mezclaban dándole un toque ácido, abrumador; cuando se sacó los pantalones de vestir azules iba a quitarse le lencería negra que tenía puesta pero Louis lo interrumpió.

— No te la quites, quiero comerte y luego follarte duro con ella puesta, que para mañana tú culo estará dolido y no querrás levantarte. — Su voz ronca había el ambiente más emocionante — Te follarte tan duro y tan bien que gemíras como una maldita perra y estarás rogando para que no pare; tan bien que querrás mi nudo llenándote luego mientras mi semen corre por tus lindos muslos y mi marca en tu cuello.

A Harry le temblaron las piernas y de solo imaginarlo tenía el lubricante corriendo por sus muslos y mojando su braga, un gemido bajo se escapó de sus labios y en la habitación pronto reinaba su olor excitado.

Louis bajo de la cama y se acercó a su cuerpo poniendo una mano en su culo y la otra en su cuello aparentando levemente y cortando la respiración del menor por unos minutos — Maldita puta, te gusta que te hablé sucio, te excita el solo hecho de tenerme diciendo obscenidades — Harry volvió a gemir y Louis apretó el agarre de su cuello, deslizó la mano de su nalga y la metió por debajo de la prenda de encaje, llegó a la entrada húmeda por el lubricante y jugó rozando con su dedo pero sin penetrar, hasta ahora el rizado no paraba de soltar pequeños gemidos.

— De manos y rodillas en la cama, ahora. — pidio y el menos obedeció sumiso.

El mayor tomo en sus manos su culo y lo separó hasta que la entrada del otro se contrajo entre sí expulsando un poco más de lubricante, el olor de jazmines y fresas llegaba a su nariz haciendo su boca agua con la vista, inclinó su cabeza y dio una lamida a la sonrosada entrada del menor, este suspiro y se mordió el labio callando el alto gemido y hundió la cabeza en la cama dejando que sus manos cayeran sobre esta dejando su trasero más en alto y una mayor vista.

La polla de Louis dio un tirón en sus bóxers como si pudiera ponerse más dura de lo que ya estaba. El castaño hundió su cabeza en el culo del menor y empezó a chupar y meter su lengua en aquella cavidad, sabía jodidamente dulce, el sabor en su lengua era como comer fresas en una tarde de verano, jamás se cansaría de el ni de los sonidos que estaba soltando Harry mientras su lengua se hundía más en su entrada.

Louis separó su cabeza un poco y escupió en la entrada de Harry, el chico gimió mientras expulsaba más lubricante, la saliva de Louis y su lubricante se mezclaron y corrieron por su muslo, la mejor vista que Louis había tenido hasta ahora. Volvió a inclinarse y chupo más, quito una de sus manos de las nalgas de Harry y metió un dedo en su entrada junto con su lengua, el rizado gimió alto mientras mordía la almohada que alcanzó para callar sus gemidos.

El castaño repitió la acción y esta vez el rizado ahogo el gemido en la almohada, Louis le propinó una estruendosa palmada en el culo dejando la zona con su mano marcada — Quiero escuchar tus gemidos, no te calles, gime para mi como la perra que eres. — Volvió a repetir la acción, pero con dos dedos y esta vez sí sacó un gemido.

Cuando creyó que el rizado estaba bastante estimulado por su lengua y dedos, se separó — Ven lindo, chupármela ahora, te quiero ver.

Harry se bajo de la cama, sus piernas eran una gelatina, y se arrodilló ante Louis, este lo miraba atentamente, cada movimiento era registrado, el rizado tomo el gran miembro en sus manos y jugó un poco con el, se lamió los labios y subió la mirada hasta conectarla con la del mayor, empezó a meter la polla en su boca hasta que la sintió golpeando su garganta, sus ojos se llenaron de lágrimas pero no apartó la mirada, el azul intenso ya había sido consumido dándole paso al negro, la mirada de Louis era penetrante, como si quisiera ver más alla de su alma.

El rizado empezó a chupar como un maldito experto, con pocas arcadas pero sin ser exagerado, el sonido obsceno era bastante excitante, tomo la polla con sus manos y la saco de su boca — Follame la boca Louis, por favor. — Con sus ojos brillantes y su boca enrojecida y levemente hinchada Louis no se pudo negar, soltó un gruñido y tomo a Harry por el cabello un poco fuerte logrando sacar un jadeo, metió su polla en la boca del contrario y empezó despacio pero luego tomo velocidad, Harry relajo su mandíbula mientras el miembro de Louis entraba y salia de su boca, escucho un gemido ronco por parte de Louis mientras sentía como su boca se llenaba de semen caliente — Mierda, tu boca es el puto cielo. — dijo luego de unos momentos de recuperar el aire.

Harry se levantó, quería tener un orgasmo, y Louis noto eso, lo recostó en la cama mientras se metía entre sus piernas, lo beso, probándose a si mismo en la boca del contrario, sabor salado y dulce, era delicioso. dejo su boca y bajo besos por su mandíbula y cuello hasta llegar a sus pezones, metió uno en su boca y lo chupo, sacando un gemido por parte del otro, Harry estaba demasiado sensible al toque, y louis aprovecho eso, los gemidos de harry lo ponían nuevamente duro. Tomo el otro pezón para darle igual estimulación mientras metía dos dedos en la calida entrada del menor, cuando dejo ambos erectos y brillantes por su saliva se separó del rizado y le dio la vuelta, Harry quedo nuevamente con la cara en la almohada y su culo al aire, Louis tomo su miembro y lo posiciono en la entrada de Harry, vaciló unos momentos y entró despacio, el rizado gimió bastante alto ante la nueva intromisión, puso los ojos en blanco arqueando su espalda y enterró la cabeza en la almohada.

Louis espero a que se acostumbrara, cuando Harry dio un leve empujoncito el castaño supo que estaba listo y empezó un vaivén lento y tedioso.

— Mueve, mierda-ah... Rápido Louis, ¿no que me ibas a follar tan duro que no podría levantarme maña- oh — se cortó cuando luego de un gruñido ronco por parte de Louis se enterrara en el con bastante fuerza y velocidad. Louis puso una mano en la espalda baja de Harry mientras lo follaba bastante duro, el sonido que provocaban sus testículos chocando con las nalgas de Harry se escuchaba por toda la habitación, y, apostaría que por todo el piso, le dio una nalgada sacando un gemido de su boca, repitió la acción hasta que vio su mano marcada en la zona enrojecida, hizo lo mismo en el otro lado sin dejar de follarlo.

Louis salió de el y volvió a entrar con algo de delicadeza, luego empezó a moverse y con la mano con la que lo golpeaba le tocó la parte baja de su abdomen — ¿Me sientes aquí? — preguntó, Harry llevó una de sus manos a la zona y tocó, sintió el miembro de Louis en la zona moviéndose, algo muy caliente y excitante fue sentirlo ahí, mientras salia y entraba de el sin piedad.

— Joder creo que me voy a... — dijo luego de un largo gemido con el nombre de Louis saliendo de su boca, se corrió luego de que otra estruendosa nalgada le fuera dada. Louis sintió la entrada del otro contraerse y apretar su polla mientras una cantidad de lubricante salia escurría por sus muslos y empapaba su polla, una de las vistas más calientes que había tenido luego de la inocente mirada de Harry mientras le follaba la boca era esta; su miembro entrando y saliendo del Harry rápido, el lubricante mezclado con su pre-semen escurriendo por los muslos de Harry y mojando más su polla. Entro y salió rápido buscando su propia liberación, Harry gemía por lo sensible que estaba hasta que soltó un grito de dolor y placer, sintió como el semen lo llenaba, su entrada era estirada por el nudo que estaba recibiendo y los dientes de Louis se metían en la zona de su cuello, luego Louis lamió la marca mientras lo llenaba.

—Mierda — ambos gimieron al mismo tiempo pero por diferentes razones.

— Joder, Harry, ¿estas tomando supresores? — preguntó el castaño después de dejar un suave beso en la marca recién hecha.

— ¿eh...? oh, si si. — respondió rápido aún aturdido con lo que había pasado y enterró la cara en las almohadas.

— Perfecto. Hay que acomodarnos para que puedas dormir cómodo Hazz.

Entonces Louis se movió lentamente para intentar quedar en cucharita — Alfa... Maldita sea, duele. — Louis paro sus movimientos y le dijo que se moviera igual, hasta que por fin encontraron la posición, el castaño tomo un edredón y tapo a ambos, miro la hora. 2:41, entonces se quedaron dormidos.




Cuando el rizado se despertó estaba en la gran cama de Louis, el ya no estaba, su omega se entristeció pero debía aceptarlo, su olor aún estaba en las sábanas y eso le saco una sonrisa, miro la habitación que no tuvo tiempo de reparar por la noche, era bastante amplia, tenía una gran ventana que daba a lo que sería un jardín, había una puerta que suponiendo era el baño y tenía una gran televisión en la pared enfrente de la cama, también había un sillón grande color negro, seguiría diciendo lo que había en la habitación pero Louis salió del baño con una toalla enredada en su cadera y con otra secándose su cabello.

— Buenos días omega, ¿dormiste bien? — Louis se acercó a él y le dio un beso dulce en los labios y luego uno en su marca. Harry sonrío y su omega salto de felicidad, ahora tenían un alfa.

— Buenos días alfa, si ¿y tu? — preguntó viendo cómo Louis se vestía

— Como nunca había dormido. Levántate te espero abajo para desayunar y también te tengo una sorpresa que me costó organizar mientras dormías — soltó una vaga risa y con un último beso salió de la habitación.

Harry se intentó levantar y sintió un tirón en su trasero, gimió de dolor y escucho a Louis reírse desde afuera seguido de sus pasos. — Maldito alfa. — murmuró y se levantó como pudo, entro al cuarto de baño y vio todo organizado, estaba desnudo así que solo abrió la llave del agua.

Cuando se baño salió de la ducha y busco en algún cajón un cepillo de dientes nuevo, se lavo los dientes y se miró en el espejo, tenía marcas por todo su cuello, sonrío cuando vio la marca de unión. se arregló los rizos y salió del baño, rebusco en el armario de Louis y saco unos boxers, le quedaban un poquito apretados, nada que molestará, también saco una camiseta de las más grandes y se la puso, le cubría gran parte de sus muslos se miró asi mismo en el gran espejo que había en el cuarto, estaba lindo, salió de la habitación y mientras bajaba las escaleras escucho una voz que tenía años de no escuchar y una leve pizca del olor que siempre estaba con el en sus peores momentos, apresuró el paso y se quedó estático en la puerta de la amplia cocina.

Valeska, su hermana, estaba hablando con Louis, su alfa, ¡Su hermana y su alfa estaban hablando! jamás pensó decir eso, el olor a margaritas con café de su hermana mezclado con el de brisa marina con tierra mojada y chocolate amargo de Louis lo golpeó, cuando su hermana se dio la vuelta quiso llorar, ella estaba ahí, con el, de nuevo, corrió hacia ella y la abrazo muy fuerte, ella hizo lo mismo, mientras algunas lágrimas escapaban de los ojos de ambos, jamás pensaron volver a verse, si está era la sorpresa fue la mejor que algún día pudieron darle, estar con su hermana de nuevo era todo que un día pidio.

El olor a margaritas y café lo empezó a marcar hasta que Louis gruñó, pero luego se calmó — Perdón. — los tres rieron y Valeska se separó de Harry.

— ¿Sorpresa?— dijo la alfa, Harry río con algunas lágrimas aún en su rostro, Louis se acercó a él y le dio un beso dulce en la nariz.

— Gracias Lou, gracias enserio — dijo el omega y abrazo al alfa, Louis rápidamente lo marco con su olor y Vale rió, la nueva pareja se separó y Harry estaba sonrojado.

— ¡Mi hermanito ya está grande, está marcado y tiene un lindo alfa y yo me perdí todo esto por culpa de Tiffany y Derek! — exclamó triste y algo furiosa.

— Bueno, llevamos como un día de conocernos, creo que no te estás perdiendo mucho — Louis sonrío con ironía

— Oh pero si parecen toda una pareja de recién casados y años de novios.

— Tengo tanto que contarte vale. Tanto... — dijo Harry con tristeza.

Entonces los tres desayunaron en una animada charla, luego Harry empezó a contarle todo a su hermana desde que se fue y el olor picante de ambos alfas enojados fue difícil de manejar.

Al final del día tenía un alfa del cual pronto se enamoraría más y amaría mucho, una linda marca de ese mismo alfa, estaba con su hermana y sabía que ahora su vida sería mejor, mucho mejor.