Despues de todo soy feliz

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Summary

Ayla se enfrenta a el maltrato de sus padres y el bullying. Se mete a una pandilla y empieza a sentir cosas que nunca había sentido: Amor. Ella encontró la felicidad en la persona que menos esperaba encontrarla, la ayuda, esta con ella en lo bueno y en lo malo ... ¿Que pasará con sus padres? ¿Su amor será correspondido?

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

_____Lo que siempre he querido______


Desde hace mucho tiempo mis padres empezaron a maltratarme, para ser exactos, empezaron cuando yo tenia solo 7 años. Me pegaban diariamente cuando no hacia algo bien, que para ellos, todo lo que hacia, estaba mal, así que me pegaban por todo. Debido a esto, mis notas el colegio bajaron y me empecé a distanciar de la gente, quedándome sola completamente. No tardaron mas de una semana, en que la gente me empezaran a insultar y a llamarme rarita, y esto solo cuando iba a primero de primaria.


Cuando me iba haciendo mas mayor, los insultos se volvieron mas frecuentes. Pero ya no solo me insultaban y me llamaban "Rarita" también empezaban a reírse de mi en clase, a hacerme la zancadilla para caerme y que todos se rieran. Intentaba hacer todo lo posible para ignorarlos, pero era imposible.


Pase a sexto de primaria, ya tenia 12 años, ya llevaba toda mi vida aguantando los insultos y los golpes que me daban mis padres, las risas de mis compañeros hacia mi, y sobre todo, la soledad. En el patio, me sentaba en un banco con mi almuerzo y me lo comía sola, mientras miraba como la gente se reían con sus amigos, hablaban... En esos momentos me paraba a pensar "¿por que nadie quiere juntarse conmigo?" y recordaba que yo fue la que me distancie de todos hace años, por la culpa de mis padres, los que me maltrataban, y por desgracia, lo siguen haciendo.


Yo antes era muy pequeña para entender lo que pasaba a mi alrededor. No sabia por que mis padres me pegaban, me decían que era por mi bien. No sabia por que la gente se reía y me insultaba. Yo solo quería tener un amigo en ese momento, pero nunca tuve uno.


Sentía un vacío dentro mío, que no me gustaba nada, me daban ganas de llorar y de gritar, pero yo siempre sonreía como si nada me estuviera sucediendo, mis padres dijeron que hiciera eso: "sonríe pase lo que pase", ¿quien no haría caso a sus padres? Después de todo, son mis padres.