behind your door - Kookmin OS boypussy

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Summary

Jungkook siempre ha sido un chico guapo y popular, todos los días recibe descarados coqueteos que el rechaza sin dar explicaciones. Lo único en su mente es su precioso hermanastro y lo mucho que disfruta espiarlo cuando se toca, ajeno a que alguien lo observa desde la puerta. - kookmin os - jk top, jm botton - contenido boypussy (chico con vagina), si este contenido no es de tu agrado porfavor abstenerse de la lectura - 🔞

Genre
Erotica
Author
Angyyyy
Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
18+

Paradise.

+4000 palabras.


🚬

Por los pasillos de la universidad corría llorando desconsolada una chica siendo seguida por sus preocupadas amigas, mientras era observada por todos los alumnos que ahí se encontraban; murmullos se hacían presentes, los chismes se extienden rápidamente así que no llevó mucho tiempo que toda la universidad supiera la razón de las lágrimas de la pobre mujer.


Una ilusa más que había sido rechazada por Jungkook.


Mientras tanto, Jungkook solamente fumaba un cigarrillo en el solitario patio trasero, se encontraba muy irritado, vaya, de verdad no disfrutaba para nada rechazar personas.


—¿Es enserio Jungkook? Es la octava que rechazas en el año, y apenas estamos en febrero — su mejor amigo Taehyung murmuró a su lado, Jungkook desvío su vista hacia él por un segundo, para luego regresarla al frente y exhalar el humo del cigarrillo.


— ¿Crees que no lo sé? es malditamente fastidioso, las rechazó a todas y aún así siguen declarándose, ¿Que esperan? ¿Que no las rechace porque son diferentes? tonterías, ni siquiera me conocen, solo son unas universitarias estúpidas buscando atención del chico misterioso — habló irritado el tatuado, le molestaba de sobremanera toda esta situación.


— Pero puedes ser más amable amigo, decirle a la pobre chica que se acaba de ir "vete a la mierda y no te me acerques" después de que te invitó a ir por un helado no es muy cortés de tu parte — comentó taehyung divertido, Jungkook exhaló de nuevo humo de su cigarro entre una pequeña risa.


— No quería ser amable, de todas maneras — aplastó lo que quedaba de su cigarro al escuchar la campana de la universidad sonar — esa chica no era mi tipo en absoluto — bufó dispuesto a marcharse de ese lugar y regresar a su casa.


— ¿Y las otras siete chicas tampoco lo eran? Vamos Jungkook — expresó frustrado Taehyung sosteniendo del brazo al tatuado para evitar que lo dejara hablando solo — ¿Es que eres gay acaso?


Jungkook sonrió un poco al escuchar eso — No necesariamente — dijo antes de marcharse aún con esa sonrisa plasmada en el rostro.


— ¿Cómo que no necesariamente? ¿O sea que eres bi? JEON JUNGKOOK NO ME DEJES HABLANDO SOLO, REGRESA, ¿COMO QUE NO NECESARIAMENTE?


pero Jungkook ya se había marchado lejos de ahí.


🚬


Las llaves resonaban en las manos de Jungkook mientras abría la puerta de su hogar. Era viernes por la tarde, por lo que muy probablemente su papá y su madrastra se encontraban aún trabajando, así que seguramente la casa se encontraba vacía, a excepción de su perrita Lily y su hermanastro.


Su malditamente precioso hermanastro.


Una sonrisa se asomó en la cara de Jungkook cuando pensó en él, en ese lindo y coqueto chico que conoció dos años atrás, cuando se mudó junto a su papá a la casa de su madrastra.


De hecho si Jungkook aún no se había independizado a sus 21 años, era porque se negaba rotundamente a dejar de ver diario a ese ángel echo persona, para él era imposible pensar en levantarse y no ver esos carnosos y preciosos labios comiendo su cereal en el desayuno. Sin contar las veces que se recreaba viendo esos muslos pálidos ser pobremente cubiertos por un delgado short de pijama que no dejaba nada a la imaginación, en más de una ocasión se perdía en su cabeza pensando lo bien que se sentiría abrir sus piernas y enterrar su cara en su precioso...


Jungkook salió de sus pensamientos cuando la puerta fue finalmente abierta, sacudió su cabeza entrando a la sala de estar de su hogar, cerró suavemente la puerta imaginando que tal vez hoy sería su día de suerte.


Y claro que lo era, dulces y preciosos gemidos llegaron a sus oídos de inmediato.


Intentando ser lo más silencioso posible subió las escaleras y atravesó el corto pasillo, tal y como esperaba, la puerta del cuarto de su hermanastro se encontraba entreabierta, celestiales sonidos salían de ahí. Con lentitud se acercó a la pequeña abertura para observar a través de ella y una muy buena imagen lo recibió.


Su hermanito de 19 años se encontraba recostado sobre su cama, con sus piernas perfectamente abiertas y su pequeña manita tocando suavemente entre sus piernas, perdiéndose en su pequeño y húmedo coño.


Si, Jimin tenía una, si le preguntan a jungkook, más que apetecible y preciosa vagina.


Jungkook lo descubrió poco tiempo después de mudarse, cuando al llegar a casa escuchó gemidos leves salir de esa habitación por lo que, intrigado, se acercó a observar a su hermanastro a través de la pequeña abertura de la puerta, masturbándose desvergonzado.


Desde entonces se convirtió en una rutina de la que Jungkook jamás se quejaría, dos o tres veces a la semana llegaría a casa, escucharía gemidos y subiría para observar a escondidas como su hermanito se masturbaba, con sus dedos, con juguetes o solamente frotándose con alguna bendecida almohada, jungkook se tocaría desde el otro lado y ambos llegaría al clímax, Jimin completamente ajeno de que su hermanastro acaba de alcanzar el orgasmo del otro lado de la puerta, solamente con verlo.


Claro que Jungkook se sentía culpable de hacerlo, Jimin no merecía que un maldito pervertido lo observará autocomplacerse, pero él era demasiado cobarde para hacer algo al respecto, y al mismo tiempo demasiado cobarde para dejar de hacerlo.


Muchas veces intentaba justificarse pobremente, con cosas como "no debería dejar la puerta entreabierta" o "no debería gemir tan malditamente bien" pero luego esas excusas lo hacían sentir aún más miserable, incluso, muchas veces creyó ver cómo Jimin lo observaba directamente a los ojos mientras se corría, pero luego se convenció de que era solo su imaginación jugándole una mala pasada. Jimin jamás mostró interés en él, de todas formas.


El bucle de tristes pensamientos de Jungkook se rompió cuando un gemidito prolongado resonó en sus tímpanos, regresó su atención a la cama donde un muy desesperado Jimin daba duras estocadas en su vagina con tres de sus dedos.


— mmhg, dios, se siente tan bien~ — gimió el rubio en voz bajita — dios, estoy tan cerca mmhg~


Jungkook sacó con urgencia su miembro de su pantalón, masturbándose lento perdiendo su vista en el coño precioso frente a él, imaginando que tan bien se sentiría lamerlo por todas partes mientras el pequeño rubio gime por su lengua.


Observó a Jimin al borde del orgasmo, lo sabía por la forma en la que los dedos de sus pies se enroscaban retorciendo la sábana bajo el, y como encogía sus piernas conforme el clímax lo alcanzaba, estaba tan cerca, casi podía olerlo.


— ¡jungkookie! — gimió Jimin en alto, anunciando su arrasador orgasmo.


Espera


¿Qué? ¿Dijo mí nombre?


La mano de Jungkook detuvo abruptamente su labor al escuchar aquello. ¿Qué rayos? ¿Era su mente jugándole una mala pasada de nuevo, cierto? Claro que eso era, era imposible que Jimin se hubiera masturbado pensando en él.


Jimin jamás había mencionado a nadie mientras se venía, ¿así que porqué lo haría ahora? Era su maldito cerebro engañándolo


Aunque quizás siempre pensó en él, solamente que está vez no pudo retener el nombre para sí mismo.


Dispuesto a marcharse de ahí antes de cometer cualquier locura, Jungkook se volteó para caminar a su habitación, pero una dulce voz lo detuvo antes de incluso poder dar un paso, haciéndolo voltear de inmediato.


— Por Favor jungkook, entra y follame de una maldita vez, te lo ruego — habló Jimin desde la misma posición, ni siquiera lo estaba viendo, ¿Cómo rayos sabe que estoy aquí? Pensó jungkook


— ¿Q-que? — tartamudeo jungkook sin saber qué más decir


— Casi dos malditos años de esta rutina Jungkook, estoy arto, solo entra y folla mí coñito sin piedad, porfavor, estos dedos jamás se sentirán como tú — lloriqueo Jimin sentándose en la cama, para observarlo a los ojos, esos bellos ojitos que se encontraban brillosos debido al reciente placer.


— ¿C-como? ¿Lo sabías? — Jungkook se encontraba más allá de lo confundido, todo este maldito tiempo.


— Claro que lo sabía, Jungkook. ¿Crees que soy estupido? — hablo Jimin parándose de la cama y caminando completamente desnudo hacia jungkook, persuasivo y coqueto — ¿Crees que soy tan idiota como para siempre olvidar cerrar la puerta? ¿O como para no calcular la hora en la que regresaras de la universidad? Maldita sea Jungkook, llego a casa 4 horas antes que tu, claro que lo sabía.


— P-pero entonces ¿Porque nunca me detuviste? — la confusión era notable en la voz de Jungkook, nada tenía sentido, su mente divagaba tanto que no había notado la cercanía entre su cuerpo y el de Jimin hasta que sintió la pequeña y escurridiza mano deslizarse desde su abdomen hacia abajo, hasta sostener con firmeza su despierto miembro.


Mierda, se le había olvidado que aún tenía el pene afuera.


— Porque no quería hacerlo, jungkookie — la mano de Jimin empezó a masajear lentamente su polla, su caliente aliento chocaba en el rostro de Jungkook — Porque quería que me vieras correrme pensando en ti, y porque tenía esperanzas de que algún día perdieras el control y entraras a follarme, pero me cansé de esperar.


No tuvo que decir nada más, en milisegundo Jungkook ya había estampado sus bocas juntas. Un suspiro de alivio escapó de ambas al instante, dios, habían anhelado tanto esto.


Los brazos de Jungkook rodearon inmediatamente la desnuda cintura de Jimin, el rubio por su parte enredó sus dedos en el sedoso cabello de su hermanastro, tironeando de él al mismo ritmo del sensual beso.


El tatuado se sentía en las nubes, esos esponjosos labios sabían aún mejor de lo que había imaginado; aventurandose un poco, deslizó su mano al coño que de hermanastro, tuvo que sujetar fuertemente al rubio con sus brazo libre cuando sintió sus piernas fallar.


Separándose del beso la situación no mejoró mucho para él, sintió sus neuronas fundirse cuando pudo observar esos labios carnosos rojos debido a las mordidas que se había encargado de dejar, una mirada perezosa siendo cubierta por esas preciosas pestañas y hilos de saliva deslizándose por la comisura de la boca del rubio.


Con toda la delicadeza que pudo lo cargó hasta depositarlo de espaldas suavemente sobre su cama.


— abre esas bonitas piernas y enseñame como te tocas pensando en mí — gruñó


Jimin no sé hizo de esperar, abrió con gracia y flexibilidad sus piernas, empezando a estimular su clítoris mientras veía a jungkook quitarse la ropa frente a él hasta quedar completamente desnudo, sin quitarle la vista ni por un segundo. Ya completamente desnudo empezó a masturbar su polla lentamente, sin romper el contacto visual.


Dios.


un gemido de satisfacción abandonó la boca del rubio cuando sintió a Jungkook acercarse hacia él, gateando en la cama. Dejó un beso en el interior de su muslo, antes de tomar ambas piernas y colocarlas sobre sus hombros.


— No tienes idea cuánto deseaba comerte — retiró con brusquedad la mano de Jimin, para reemplazarla inmediatamente con su boca y lengua.


Los ojos del rubio rodaron en blanco, la escurridiza lengua de Jungkook lamía, succionaba y mordía levemente entre sus pliegues, luego comenzó a dar estocadas con su lengua en la entrada de Jimin, dirigió su dedo pulgar a masajear en círculos su clítoris, con su mano libre, masturbaba su pene, delirante y necesitado.


Jimin era un mar de gemidos para entonces, gritaba y pellizcaba con una de sus manos uno de sus sensibles pezones, su otra mano tironeaba del cabello del pelinegro.


— Sabes al puto cielo, Mimi — gruñó Jungkook al separarse levemente, dejando pequeños besos en su abdomen mientras dos de sus dedos se abrían camino dentro de Jimin.


En un movimiento y sin saber realmente como, Jungkook terminó recostado completamente sobre la cama, con Jimin sentado sobre su erección, viéndolo desde arriba con superioridad.


— no sabes cuánto soñé con esto kookie — dijo Jimin mientras colocaba la erección de Jungkook entre los pliegues de su coño, sin penetrarse — no sabes cuánto soñé con tenerte así, solo para mi — comenzó a balancearse hacia adelante y hacia atrás, masturbando a Jungkook con sus labios vaginales, jungkook gemía grave y apretaba con dureza los muslos del rubio — tenerte para mi, para que me destruyas.


Dicho esto, reculó en la cama hasta quedar con la erección del pelinegro frente a sus rostro, empezando un suave vaivén con sus dos manos, subió su mirada hacia la de Jungkook, viéndolo desafiante.


—maldita sea Jimin — gruñó — haz lo que vas a hacer de una maldit- mgh — gimió extasiado y sus ideas terminaron por fundirse cuando Jimin se metió la cabeza de su pene a la boca, succionando y lamiendo la hendidura, soltandola con un sucio "pop" unos segundos después.


— No puedo kookie~ es demasiado grande y grueso, no cabe en mi boquita — musitó con ojitos llorosos que no engañaban a nadie, era un maldito manipulador de primera.


— claro que puedes bebé — tomó con rudeza la cabeza de Jimin, hundiendo su boca en su falo casi hasta el fondo, silbó entre dientes — ¿Ves que si? Eso es, tragate mi polla.


Jimin gimió complacido, empezando un vaivén rudo, sacando casi completamente el miembro de su boca para luego volver a hundirse hasta el fondo, sus ojos lagrimeaban reteniendo las arcadas, su garganta vibraba con cada gemido haciendo a Jungkook gruñir de placer. Era simplemente demasiado.


— Dios mío bebé, tu boquita es el paraíso — gimió cuando Jimin soltó su miembro tomando una bocanada de aire, recibió una pícara sonrisa en respuesta, el rubio metió uno de sus testículos a su boca y succionó, para luego lamer toda la extensión, desde la base hasta la punta, dejando un pequeño beso y una lamidita en esta.


— dices eso porque aún no has estado dentro de mí — murmuró persuasivo, en menos de un segundo estaba siendo dejado boca abajo sobre la cama con brusquedad, gimió prolongado poniendo su culo en pompa automáticamente.


— eres una maldita cosita manipuladora ¿Mgh? — el tatuado murmuró detrás de él, dejando una mordida en su nuca — tranquilo Mimi, no falta mucho para eso — fue dejando suaves besos en toda su espalda, en los preciosos hoyuelos sobre cada una de sus nalgas, en su abultado coño que resaltaba en esa posición, Jimin gimió.


— M-maldita sea kookie, solo follame de una buena vez~ AAH! — gritó cuando un fuerte azote fue depositado en su trasero, su entrada se apretó ansiosa y demasiado excitada para su propio bien.


— Deja de darme órdenes, te voy a follar cuando yo quiera y como yo quiera ¿Entendiste? — otro azote fue dado, seguido por otro y uno más. Las nalgas del rubio se encontraban rojas cual tomate, maltratadas sin piedad, pero el rubio no podría estar molesto, es más, lo puso tan caliente que comenzó a mover sus caderas en círculos, buscando aliviar un poco su excitación.


Ese fue el punto de no retorno para el pelinegro.


Tomó las caderas del rubio con rudeza para colocar su trasero aún más en pompa, con una de sus manos guío su erección a la palpitante vagina de Jimin.


— ¿estás seguro Mimi? — preguntó, no quería que nadie se arrepintiera de esto después. A sus oídas llegó una suave risita, demasiado inocente para la situación, vio al rubio asentir repetidas veces


— venga kookie~ follame tan bien como se que lo harás — balanceo sus caderas de un lado para otro. Jungkook no pudo soportar más y se hundió con lentitud en su interior, ambos gimieron prolongado.


— mierda Mimi, te sientas tan bien, tan caliente y húmedo — gimió ido el tatuado cuando estuvo completamente dentro. Jimin río suavemente entre agudos y excitantes gemidos.


— ¿Sigues creyendo que mi boca es el paraíso? — Rió el rubio, risa que fue totalmente callada cuando Jungkook salió casi completamente y volvió a hundirse con rapidez, dando la primera estocada, la boca del rubio se volvió una perfecta "o" y soltó el gemido más jodidamente excitante que el tatuado haya escuchado jamás.


— Si bebé lo sigo creyendo — dio otra estocada, ambos gimieron — tu boca es el maldito paraíso, y tu coño el bendito infierno — dicho esto comenzó a dar estocadas rápidamente.


Dos cuerpos sudorosos gemían sobre la cama que se balanceaba al ritmo de los movimientos, el cabecero chocaba duramente contra la pared. El rubio se escurría por la cama sin nada a que aferrarse, gimió duramente y se sostuvo con fuerza del cabecero cuando una bolita en su interior fue estimulada, el tatuado había encontrado su punto G.


— ¡MIERDA, SI! ¡JUSTO AHÍ KOOKIE~ MGH! — gritó el rubio, moviendo sus caderas en círculos, el tatuado lo penetraba duro y sin piedad. El rubio no tenía tiempo de asimilar el placer, antes de que pudiera otra estocada certera era dada, hundiendolo en un bucle de placer del que deseaba no salir jamás.


Segundos después se sintió vacío, antes de que pudiera protestar fue volteado sobre la cama, el tatuado subió las piernas del rubio a sus hombros y en menos de un segundo estaba penetrandolo y dando estocadas rudas de nuevo.


— es que quería ver tu preciosa carita mientras te corres por mi polla — gimió, el rubio sonrió y se sonrojó aún más mientras gemía, su cara era un poema y Jungkook se encontró capaz de correrse con solo ver la expresión de placer en el rostro del rubio, su boquita entreabierta, sus mejillas rojas y sus ojitos rodando en blanco.


Tomó las manos del rubio y las colocó sobre su cabeza, sosteniendolas con una de sus grandes manos. Deslizó la otra por su cuerpo, acariciando con suavidad su cuello, sus pezones y su abdomen hasta llegar a su coñito, masajeando en círculos su clítoris. Jimin grito.


— Kookie~ es mucho, n-no puedo — gimió sobre estimulado, las caricias en su clítoris, su coño siendo estirado por el grueso y largo falo del tatuado y las estocadas en su punto G eran demasiado para él, mucho más placer del que jamás haya sentido.


— si puedes bebé, vamos, córrete para mi preciosura — aumentó sus estocadas, el cuerpo del rubio comenzó a temblar y sus ojos se cerraron con fuerza a la vez que su entrada se apretaba alrededor de Jungkook


— Kookie, me voy a correr, ¡kookie sácalo! — Jungkook sacó rápidamente su miembro al ver la cara de Jimin, lo comprendió en ese instante. Jimin no solo se estaba corriendo, estaba squirteando, chorros de líquidos salían disparados de su vagina, creando una mancha en las sábanas.


La imagen fue demasiado para Jungkook, que no había parado de masturbar el clítoris del rubio en ningún momento, soltando las manos del rubio comenzó a masturbarse rápidamente, llegando a su tan esperado clímax en el abdomen del rubio. Hilos nacarados salían de su polla mientras Jimin mojaba las sábanas con su corrida. Maldita sea, era lo más excitante que había visto jamás.


Segundos después de ese espectacular final, Jungkook cayó rendido al lado de Jimin, acostado boca arriba viendo el techo. ¿Qué se supone que debería hacer ahora? ¿Abrazarlo? ¿Irse?


Sus pensamientos fueron interrumpidos por la preciosa risa de Jimin haciendo eco en la habitación


— no puede ser kookie — Jimin reía levemente, aún gimiendo levemente por la sensibilidad de su cuerpo después de su poderoso orgasmo — eso fue malditamente alucinante — en un rápido movimiento subió sobre Jungkook, recostandose en su pecho y abrazándolo. El tatuado sonrió espléndido, envolviendo sus tatuados brazos alrededor de la pequeña cintura del rubio.


— ¿Sabes Mimi? Creo que debería independizarme — habló el pelinegro unos minutos después, el corazón del rubio se estrujó.


— ¿Enserio Kookie? — musitó con un leve puchero, se sentía bastante idiota y sus ojitos lagrimearon. Levantó su mirada encontrándose con los bellos y redondos ojos del tatuado observándolo con cariño.


— Sí Mimi, pero creo que necesitaré un roomie — dijo. Jimin río levemente entendiendo, colocó sus manos sobre el pecho del pelinegro para reposar su barbilla ahí y poder observar bien. Jungkook colocó ambos brazos bajo su cabeza con el mismo propósito.


— ¿Ah sí? Creo que conozco un perfecto roomie para ti — dijo divertido


— ¿Eso crees? ¿Sería un roomie responsable?


— Lo sería, sólo hay un problema — el tatuado alzó una ceja confundido — No cierra la puerta de su cuarto cuando hace cosas privadas. — dijo reteniendo una risa, el pelinegro estalló en carcajadas al oír eso.


El tatuado rodó en la cama hasta dejar al rubio debajo de él, besando sus labios con delicadeza, deleitándose con ellos, con su sabor y lo esponjosos que son.


— Te amo Mimi, de verdad lo hago — musitó repentinamente tímido. El rubio sonrió espléndido, dejando un pico sobre los labios de Jungkook


—. También te amo kookie, te amo muchísimo, como no tienes una idea.


Sellaron su confesión con un largo beso, para luego quedarse observando por largos minutos, Jungkook se tomó el tiempo de contar cada una de sus pecas y cada una de sus pestañas.


— Deja de verme así, kookie — musitó tímido el rubio


— No puedo, es físicamente imposible — dijo el tatuado, besando las sonrojadas mejillas de su compañero — además te gusta que te observe, por eso dejabas tu puerta abierta ¿No?


Jimin estalló en risas divertidas, rodó en la cama hasta dejar a Jungkook bajo él nuevamente. Tomó asiento sobre su abdomen.


— Tienes razón, ¿pero no prefieres verme mientras te monto? — dijo mordiéndose el labio lentamente, masturbando a Jungkook para despertar su miembro de nuevo — ¿Listo kookie?


—. Siempre estoy listo para ti, bebé.


🚬






KDLFKWFLWLFLSLFLE ME MAMÉ


me gustó mucho como quedó este OS, yo misma casi me hago pis escribiéndolo JAJAJAJAJAJAJA


Espero que lo hayan disfrutado, nos leemos pronto en otra historia. Chauuuu


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