único
Toda la casa olía a galletas de fresa recién hechas, el lindo omeguita amaba prepararlas para estas ocasiones: cuándo su alfa se quedaba en casa. Sólo los dos, por fin.
Taehyung sacó la bandeja del horno, no dejaría que Koo tuviera un accidente. Protegiendo a su novio, cómo siempre. Koo sólo se encargó de rellenarlas de crema de fresas, mientras le daba besitos en las mejillas.
Después de que estuvieran listas, las pusieron en un plato y las llevaron a su habitación, dejándolas en medio de la cama matrimonial, en dónde se acomodaron. Jungkook entre los fuertes brazos del alfa.
— Ten —. Le alcanzó el control de la tv—. Pon lo que quieras.
— ¡Hello kitty! —. Gritó en un brinco, riendo al ver su programa favorito —.
Le gustaba estar entre los brazos del castaño, pero aún más en sus manos grandes y delgadas.
¡Oh, se le ocurrió algo!
Salió de la cama, dejando confundido a su alfa. Pero regresó rápido, con marcadores de todos los colores. Sonrió al ver una ceja enarcada en el rostro del contrario.
— ¿Quieres colorear, Bebé? — Preguntó, acomodándose mejor en el respaldar de la cama, a la par de Koo —. Hay hojas en la sala.
— No quiero hojas, Taehyungie Hyung. !Hoy voy a colorear sus tatuajes!
Taehyung abrió los ojos en sorpresa, riendo cuándo el chico hizo caritas lindas al estar escogiendo uno de sus tatuajes.
— ¡Este! — Señaló uno de una mariposa —.
— ¿Ese? — Preguntó acariciando el suave cabello del menor, a lo que éste asintió —. Ese tiene una historia muy linda ¿Recuerdas, Cariño?
Jungkook lo miró con sus grandes ojitos brillantes, abriendo un poco la boca para recordar lo que su Hyung decía.
— Me lo tatué en nuestro aniversario, un año después de mudarnos juntos. — Explicó, pero Jeon parecía muy concentrado en su nuevo dibujo —. Ese día por fin fuimos libres de todo. — Recordó melancólico, viendo cómo colores pasteles trazaban en su piel —. Y por eso es una mariposa. Linda, por lo tierno que eres.
— Me gusta más vivir con usted, que con ellos. — Refiriéndose a sus padres. Hizo un pucherito con sus labios rosados —. Ellos eran muy malos, Hyung. Usted es muy bueno, sólo me da amor — Buscó un nuevo color en su cartuchera de fresitas —. Me gusta mucho vivir juntos.
— A mí también me gusta mucho, Amorcito. — Con una de sus manos, atrajo su pequeña cintura para darle un corto besito, sacándole risitas —. Porque te tengo sólo para mí.
Koo ocultó su sonrojó bajando la cabeza, para darle los últimos detalles a la mariposa.
— ¡Listo! —. Gritó con orgullo, alzando sus bracitos por lo feliz que estaba —. ¿Le gusta?
Taehyung se tomó su tiempo para analizar la obra, sólo poniéndole drama, deteniéndose cuándo Koo ladeó su cabeza, sabiendo que era una señal de que se pondría triste.
— ¡Claro que me gusta, Amorcito! —. Se lanzó para abrazarlo, rodeando su cintura con sus brazos y quedando encima suyo —. Me gusta todo de ti, Koo.
El mencionado sintió sus ojitos picar, tan sentimental por esas palabras, pero amaba sentirse así junto a su alfa. Tan protegido, esa cercanía no la tendría con nadie más, porque no quiere a nadie más, no los necesita. En sus ojos sólo esta Taehyung, su amado.
— A mí... —. El sonrojo haciéndose notar —. a mí me gusta mucho usted, es tan lindo siempre. — Pequeñas lagrimitas bajaron por sus mejillas, las cuáles su novio se encargó de besar —. No sé qué habría hecho si no me hubiera salvado — Lagrimas de alegría, porque su corazón explotaría de amor por culpa de ese hombre —.
Tan bonito, adorable ante sus ojos. Incluso todo lo malo que le hicieron creer sus padres a su propio hijo, incluso si eso se notaba en conductas autodestructivas en el omega, para Taehyung siempre sería los más precioso del mundo.
-Fin-