Secretos al Descubierto [ChanBaek]

Summary

Resumen: BaekHyun tiene muchos secretos, miente y oculta diariamente una parte de él. Una parte que es su yo natural, el verdadero, pero que nadie conoce. Sin embargo, ese gran secreto de pronto es descubierto por uno de los amigos de JongDae, alguien que ni es de confianza y que ni siquiera lo conoce en realidad. A ninguno de sus dos yo. Tal vez era la peor persona la cual podría haber descubierto su verdadero yo. Advertencia: Queer.

Status
Complete
Chapters
15
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
18+

Prólogo: Lindo

ChanYeol se vio arrastrado al centro comercial por su novia, odiaba con todo su ser ir de comprar con ella. Porque lo llevaba de una tienda a otra y él era su burro de carga. Lo peor de todo es que lo había arrastrado al otro extremo de donde vivían, todo porque ahí habían abierto una tienda nueva con ropa exclusiva y no sabe qué más mierdas, y sinceramente no le interesaba. Así que dejó de escucharla después del primer minuto oyendo su perorata.

Después de horas en el centro comercial, por fin fueron a la dichosa tienda que se inauguraba, estaba excesivamente llena y, por suerte, encontró un sitio en los sofás donde descansar mientras ChoHee estaba en los probadores.

Varios chicos, seguramente en su misma situación, se hallaban sentados con cara de asco.

Aburrido comenzó a mirar a la gente de su alrededor. La mayoría eran chicas —ya que se hallaba en una tienda solamente para mujeres eso era lo más normal— que a pesar de que era pleno invierno iban con vestidos, que enseñaban sus piernas casi por completo y otras que no dejaban casi nada a la imaginación. Una en especial le llamó la atención, más que nada porque era la única que no enseñaba excesivamente nada, iba con un vestido color crema de manga larga de encaje, que le llegaba a las rodillas. Parecía casi inocente y etérea. Su cabello era castaño y corto, llevaba varios pasadores para sujetarlo.

Así que se quedó mirándola por más tiempo de lo necesario. Esta estaba observando vestidos que se encontraban a unos cuantos pasos de ChanYeol, así que solamente visualizaba su espalda, la cual estaba al descubierto por una pequeña zona y el resto era tapado por el encaje.

Tal vez no debería estar mirando una chica tanto tiempo cuando tenía novia y esta podría salir en cualquier momento de los probadores y pillarle haciéndolo, pero para ser sinceros había algo en ella que le atraía.

Después de un rato observándola, la chica desconocida se giró con tres vestidos en sus manos. ChanYeol dejó de mirar su figura y alzó la vista a su rostro, sentía curiosidad de saber si era tan bonita como lo parecía de espalda.

Al mirarla al rostro sus ojos se cruzaron por unos segundos y, rápidamente, esta desvió la mirada, pero siguió caminando hacia los probadores ubicados justo delante de donde estaba sentado el azabache. Para el chico alto no pasó desapercibido el sonrojo que adornaba las mejillas de la chica bonita, pero había algo, algo que le hacía creer que ya la había visto en otro lado. Algo en ella le resultaba conocido.

A pesar de que él no conocía a ninguna mujer de pelo corto y castaño, que vistiera así. De todas formas, su rostro seguía resultándole familiar y no lograba saber dónde la había visto antes…

—Oh, joder —murmuró para sí, al verse de repente iluminado y saber de qué le sonaba.

No podía ser, no, era imposible. Porque no podían ser la misma persona.

Primero porque uno era un hombre que vestía de manera horrenda, oculto por capas y capas de ropa y unas gafas igual de feas, él era soso a más no poder. Segundo porque esta era una chica linda, que vestía con clase, y más importante: ¡Era una mujer!

No podían ser la misma persona, no, no lo creía. Pero estaba seguro que de eso le sonaba el rostro de la chica. Era la cara del mejor amigo de JongDae, Byun BaekHyun, al que había visto un montón de veces, y a pesar de no prestarle demasiada atención sabía cómo era su aburrido rostro.

Confundido se levantó del sofá y caminó a la entrada de los probadores, en algún momento tenía que salir de ellos y podría ver a la desconocida de más cerca.

Así podría confirmar o desmentir lo que creía.

Tal vez había visto mal o éste tenía una hermana melliza, porque a decir verdad no sabía nada de ese muchacho aparte de que fue vecino de JongDae en la infancia, que sus madres eran muy buenas amigas, y que por eso eran amigos desde que eran muy pequeños.

Pasaron unos minutos en los cuales ChanYeol rogó para que su novia no saliera antes del supuesto BaekHyun. Tuvo suerte, porque la sospechosa (o sospechoso) salió distraídamente del probador, con la cabeza gacha y recolocándose algunos mechones detrás de la oreja izquierda.

ChanYeol sin vergüenza alguna se interpuso en su camino.

Así que ella alzó la vista para ver y disculparse, pero sus palabras murieron en sus labios al mirar el rostro del alto. Y éste abrió la boca al observar de cerca a la chica, casi cernido sobre ella… Él, sí, era él. Porque no cabía duda era Byun BaekHyun. El cual estaba sonrojado hasta las orejas e intentó escabullirse por un lado, pero el azabache volvió a interponerse en su paso.

¿Por qué demonios estaba vestido así? ¿Y por qué se veía tan bien? Que podía hacerse pasar por una chica totalmente, joder, si hasta se veía adorablemente atractivo y lindo.

Quiso preguntarle en voz alta todo lo que cruzaba en su cabeza. Alzó las manos y lo sujetó de esos menudos hombros para que no intentara seguir huyendo, BaekHyun se estremeció ante su tacto. ChanYeol abrió la boca para hablar, pero de pronto la voz de ChoHee le trajo de vuelta a la realidad, a dónde estaba.

—¿Qué haces, Oppa? —ChanYeol miró a su novia, que observaba de mala manera hacia él—. ¿Quién es esa?

Alejó las manos del muchacho como si quemara y eso le dio tiempo a éste a escabullirse con rapidez, dejando tirados en el mismo suelo los vestidos que hasta hace un rato seguramente se iba a llevar.

El alto se giró, buscándole con la mirada, pero no lo podía encontrar entre toda la gente que había.

—¿Y bueno?

Volvió a mirar a ChoHee, que estaba de brazos cruzados observándole molesta y probablemente celosa por verlo tan cerca de una mujer que no era ella.

—Nadie, lo siento, creía que la conocía —contestó sonriendo encantador, sabiendo que poco a poco se le quitaría el enfado si era especialmente cordial y encantador—. Pero me confundí y al parecer la asusté.

La chica asintió y ChanYeol agarró de sus manos las prendas. Preguntándole si se las llevaría, esta asintió. Seguidamente el alto se acercó al sofá a por las bolsas olvidadas y fueron a la caja a pagar.

Cuando regresó a casa, después del largo día, seguía pensando en el amigo de JongDae y mierda, quería respuestas y le comía la curiosidad, no se podía quedar así.

Siempre había sido una persona curiosa y esta vez no iba a ser diferente, deseaba saber todo sobre el secreto de Byun BaekHyun. ¿Cuántos secretos más podría guardar? Seguro que demasiados. Nunca había llamado su atención el chico de pelo castaño y jamás le prestó demasiada atención las veces que había coincidido con él, pero después de verlo vestido así no podía quitárselo de la cabeza. No desaparecía la imagen de él vestido con ropa de chica y sonrojado hasta la punta del pelo…

Al día siguiente debía juntarse con JongDae, seguramente él le resolvía algunas dudas.


—Mierda, mierda, mierda…

Entró BaekHyun a su pequeño departamento repitiendo una y otra vez.

—Sabe que soy yo.

Recitó dejándose caer en el sofá de su salón, el vestido crema vaporoso cayó de forma linda a su alrededor, pero ni en eso se pudo deleitar porque estaba demasiado aterrado. Se golpeó la frente varias veces con la palma de la mano.

—¿Qué demonios hacía ahí? —De pronto recordó algo importante, se levantó del sofá como si tuviera un resorte en el trasero—. ¡Los vestidos!

Por culpa del idiota de Park ChanYeol los había tirado en su huida y eran tan lindos, los quería tanto, maldita sea.

«¿Será seguro regresar? Ah, queda tan lejos ese centro comercial… »

Si decidía volver debería ir vestido con la horrible ropa de hombre, pero eso sería todavía más raro, por no decir vergonzoso. Si iba con ropa de chica no llamaría la atención y no le daría vergüenza entrar a la tienda y comprar lo que olvidó por el pánico que tuvo al ser sujetado por Park de los hombros. ¿No estaría todavía ahí el tipo ese? Seguramente ya se habría ido…

Sentándose de nuevo meditó si ir o no.

—¡Joder! —gritó frustrado, alzando las manos y arruinando su peinado—. Iré la próxima semana. No me arriesgaré a encontrarme a ese idiota de nuevo y que se ría de mí en la cara. Éste es el peor sábado de mi vida, sin lugar a dudas.

Una vez que tomó la decisión, se levantó del sofá de cuero blanco y caminó hacia su habitación para cambiarse de ropa, ya dentro se detuvo delante del espejo y se miró. Se veía bastante lindo, tal vez pecaba de tener mucho ego, pero se veía demasiado adorable. El vestido que se puso ese día era de sus favoritos, el encaje lograba que fuera su preferido. Aunque tenía otros con encaje, éste pensaba que era el que mejor le quedaba, hacía que su piel se viera más blanca y eso le gustaba.

Sinceramente amaba el encaje.

Dejó de mirarse y caminó hasta la cama desabrochándose los botones del vestido y quitándoselo, dejándole con cuidado de que no se arrugara en cama grande que ocupaba casi todo el espacio de su habitación. Más tarde lo guardaría, se acercó a la cómoda y se quitó los pasadores del pelo y luego buscó un pijama en los cajones. Se decantó por el blanco con unicornios de colores, así que después de hacerse con el rebuscó algo de ropa interior y fue a ducharse.

Una vez limpio y vestido con el pijama, cogió un coletero y se ató la parte superior del pelo para que no le molestara a la hora de hacer los ejercicios de la universidad y estudiar o para que no le incordiara al cocinar la cena.

Cuando estaba por sentarse a estudiar su móvil comenzó a sonar, sabiendo de sobra quién sería (porque no le llamaba nadie aparte de JongDae o sus padres, y estos solamente lo hacían dos veces por semana) contestó.

—Hola, ¿qué tal el fin de semana en las aguas termales de Bugok?

—Geniales, Hyunnie, deberías haber venido.

—No me gusta estar rodeados de hombres desnudos y sudorosos. Es asqueroso, JongDae.

Escuchó a su amigo reír desde el otro lado de la línea y BaekHyun decidió que se haría una taza de café, así que se levantó y fue hacia la cocina.

—¿Cuándo vienes?

—Mañana, llegaré tarde por lo tanto que la residencia estará cerrada. ¿Me puede quedar contigo? Así luego nos vamos juntos a la universidad.

—No hay problema, ¿quieres que vaya a recogerte a la estación de autobuses?

—No, puedo solo, llegaré sobre las once de la noche a tu departamento.

Vale, te tengo que dejar que estaba por ponerme a estudiar, hasta mañana.

—Nos vemos, que descanses, sueña con haditas.

Bromeó JongDae antes de finalizar la llamada. BaekHyun sonrió, su amigo de la infancia y sus padres eran los únicos que aceptaban que gustara de las cosas lindas, aunque ninguno de ellos sabía su mayor secreto, que era que vestía con ropa de mujer la mayoría del tiempo.

BaekHyun quería que continuara así, porque una cosa era que aceptaran ese gusto curioso porque lo fueron viendo y asimilando desde su niñez y otra cosa era que se vistiera con ropa de mujer. Eso llevaría a muchas preguntas incómodas tales como si era gay o si quería cambiarse de sexo. Y joder, le molestaba que tuvieran que encasillarse en alguna sexualidad o definir qué era, le gustaba ser hombre y le gustaba la ropa linda de mujer. ¿Qué había de malo en ello? ¿Por qué la sociedad debía ser así? Debes vestir esto porque eres hombre y si te gusta vestir de mujer siendo de sexo masculino ¿qué eres? ¿Gay? ¿Transexual? Aquello era estúpido, él no era una cosa u otra, le gustaba ser como era. Él mismo, aunque fuera a escondida. Y daba la casualidad que hasta el momento sólo había gustado de mujeres… Aunque estás no gustaran demasiado de él. ¿Eso lo hacía hetero sexual de forma automática?

La humanidad era ridícula, simplemente era él y ya. Lo demás daba igual…

De todas formas estaba temeroso de las reacciones de todos, por eso ocultaba y mentía sobre una gran parte de él a sus seres queridos. Y ocultaba muchas cosas más a los desconocidos.

Al pensar en desconocidos vino a su mente la cara sorprendida del amigo y compañero de clase de JongDae. El castaño se mordió el labio nervioso. ¿Le diría a alguien lo que vio? Si eso pasaba BaekHyun fingiría que no sabía de qué demonios hablaba, mentiría más todavía y diría que Park estaba loco.

Sí, eso haría. Era un jodido chiflado alucinando cosas.

Solamente esperaba que el chico alto lo olvidara o que creyera que tenía una hermana melliza.

Así no tendría que inventarse algo, por suerte no solía cruzarse con él demasiado, aunque estudiaban en la misma universidad, porque cursaban carreras distintas.

Si no se olvidaba del tema en cuestión, tenía el domingo entero para pensar en un plan de huida, o para decirle a JongDae que si Park le preguntaba que le dijera que tenía una hermana melliza. Aunque pensándolo mejor, eso acarrearía muchas preguntas por parte de su amigo…

—¿Qué demonios hago yo ahora?

Next Chapter