El viaje de Luzbel

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Summary

Luzbel de Akouápolis, ¿se te hace familiar ese nombre? ¿No? Oh, entonces te has perdido una de las grandes historias que acontecieron en la antiguedad. Te estoy hablando de la historia de una pobre chica, no mayor de doce años, que tuvo que embarcarse junto con conocidos y desconocidos para impedir el fin del mundo tal como es entendido. Suena bien, ¿verdad? Entonces preparate una taza de chocolate caliente y sientante. Nuestra historia empieza en la antigua grecia en...

Status
Ongoing
Chapters
39
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo

Muchos de los eventos más grandes y decisivos en la historia, han empezado con un simple movimiento de manos.

— Sobre los gobiernos y los mesías, Hijo de la Sabiduría, capítulo 15, párrafo segundo.

Año 228 A.C

Grecia, Akouápolis.

Mes de Thargêliốn Dia 1

Un grito de dolor llenó los tímpanos de las personas de una casa y los alrededores. Era un grito que muchos conocían, era el grito de una mujer en labor de parto. Quien estaba pariendo era una mujer conocida en la polis como la salvada por Hades, ya que unos años antes esta fue salvada por el dios de unos ladrones.

Después de unas duras horas de gritos y bastante sangre se escuchó el llanto de un recién nacido.

— ¡Es una niña!

Exclamó la patera principal mientras limpiaba a la recién nacida, la noticia pareció alegrar a la madre llamada Idylla, mientras que otras mujeres intentaban limpiar la cama de toda la sangre.

Después de limpiarla, la patera dejó que Idylla cogiera a su hija. La nombrada tenía una sonrisa en su rostro e intentó calmar el llanto de la recién nacida.

— Hola pequeña, bienvenida a la familia.

Justo en ese momento apareció el esposo de Idylla respirando con dificultad. Una clara indicación de que había estado corriendo

— ¿Ya ha nacido?

— No sé Aetos. ¿Tú qué crees? — el humor en las palabras de Idylla declaraba lo feliz que estaba por tener a su hija en brazos. Aetos suspiro aliviado antes de acercarse a ella, sentándose en un taburete a su lado — ¿Cuál crees que es un buen nombre para la pequeña?

Aetos se encogió de hombros, revelando que no tenía ninguna idea, extrañamente no había tenido el tiempo adecuado para discutir el nombre de su hijo o hija.

— Con Aetos fue fácil, es costumbre en mi familia que el primer hijo lleve el nombre del padre. Pero con ella no tengo ni idea de que nombre ponerle. ¿Tu nombre?

Idylla negó con la cabeza, no le acababa de gustar.

— ¿Qué tal un nombre extranjero? — seguidamente miró a una de las esclavas que ayudaban a las pateras — Tú eras del norte, de la zona más allá de Macedonia. ¿Cuál es un nombre que consideres apropiado para una niña?

La mujer que estaba limpiando la miró con sorpresa antes de desviar la mirada.

— ¿Ljublea parece bien?

Sus palabras salieron con torpeza. Principalmente porque no dominaba el idioma heleno. Fue por esa razón y por el acento que ambos padres entendieron mal el nombre. Entendiendo otro nombre extranjero pero de un lugar más al oeste.

— Me parece un nombre bonito. — dijo Aetos con una sonrisa. Idylla asintió estando de acuerdo. Aetos cogió a la recién nombrada en brazos — Bienvenida a nuestra familia Luzbel.