Prólogo
Las tontas risas, los tontos abrazos, los tontos besos, los tontos engaños, las tontas mentiras. En fin, tontos.
Cada vez que cierro los ojos te veo. Veo el hermoso color de tus ojos, tu tonta sonrisa, veo lo que siempre me mostraste, pero... ¿Y lo que no?
¿Cuántas veces me mentiste? Creí en lo nuestro, creí en tu amor, creí en tus besos, en todo lo que me decías. Te creí a ti.