Arcade

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Summary

⇢ Harriet, una joven universitaria, tiene una fuerte reputación que cuidar siendo la mejor de la arcade, con un record intocable. Hasta que lo anónimo llega a su vida, destrozando su esmero de tanto tiempo en unos simples toques. Nadie puede encontrar a esa persona. Nadie puede encontrar razón de como lo hizo. Solo ha dejado un simple seudónimo. Luego de un café derramado y bloqueos creativos, conoce a Hayden. Un chico destinado a continuar con un legado que ni siquiera fue consultado por el mismo. Sus caminos fueron uniéndose debido a la similitudes que se encontraban, todos creerían que todo iba bien. Sin embargo, ¿que pasará cuando Harriet se entere que el mismo chico que la hace olvidar de la frustración, es el mismo que la ha provocado? Todo aquí es un arcade.

Genre
Romance/Drama
Author
pilar
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

prólogo.

Viernes.


Anochece en la ciudad y solo puede significar algo para cada persona de aquí. Algunos solo esperan llegar a su casa para descansar, otros, simplemente esperan la hora para salir.


Casi todos los jóvenes se dirigían al mismo lugar, el arcade.


Y en el caso de Harriet, nunca sería la excepción. No importaba la hora, lograba escapar de todo cuando se adentraba allí. Era su lugar seguro.


Y claro, con el paso de los años, se había convertido en la chica más popular.

Su reputación era inalcanzable, gran parte se debía por el talento que llevaba en sus dedos al momento de jugar.


Siempre escuchaba la misma pregunta:

"Oh, eres genial, ¿te gustaría dedicarte a esto? Siempre respondía que no.

Siempre era la misma respuesta. No, no, no.


En cada juego que se encontraba en el arcade, estaba presente el seudónimo de Harriet allí.


Primer lugar, segundo lugar, tercer lugar.


Sin falta.


Demasiados la admiraban, demasiados esperaban verla caer.


Y los que esperaban verla caer, la vieron con entusiasmo ese viernes por la noche.


ૢ✧


Harriet caminaba por las calles oscuras de Nueva York, entusiasmada.


Siempre se preguntaba que record podría batir hoy, a quien podría superar.

Es una chica demasiado pretenciosa e incluso intimidante para los demás, y era orgullosa de serlo.


Cruzó un par de calles más y ahí estaba: su lugar. Era realmente fácil distinguirlo de noche, la calle se reflejaba de incontables luces de colores y una música movediza.


Harriet se quitó los auriculares antes de entrar, se acomodó su largo cabello rubio y se adentró sonriendo desafiante, como siempre.


Todos los días que ingresaba, rápidamente todos la dejaban pasar. Le tenían respeto, y claro, le tenían miedo. Muchos la saludaban amablemente y le chocaban la mano. Muchos decían que era intimidante pero que en realidad era una joven dulce y simpática.


¿Pero eso era verdad?


Sin embargo, esa noche nada fue igual. Al entrar Harriet, todos empezaron a gritar, murmurar e incluso reírse fuertemente. Directamente miró hacia sus mejores amigos, Aidan y Devon, jóvenes agradables de su misma edad que trabajaban en el arcade. El le dio una vista nerviosa mientras se mordía las uñas, ella simuló mirar hacia otro lado mientras peinaba su cabello castaño.


Harriet frunció el ceño y decidió avanzar lentamente. Todos se callaron, dejándola pasar por un pasillo donde ella era el centro de atención.


Llegó a su juego, Pac-Man. Donde solo ella reinaba, bueno, no más.


Lo entiendo todo. ¡Su record! Su maldito record que le había costado tanto llegar, estaba destrozado. Destrozado por demasiados puntos más altos. Tragó en seco, le costaba respirar.


Mucha gente se dedicaba a sacarle fotos con un intenso flash hacia su cara. Lo estaban disfrutando como nunca. Sus ojos verdes empezaban a cristalizarse, pero no lloraría en frente de nadie. Era consciente.


No...no dejaré que pase esto. Pensó.


No lograba como sentirse, realmente le costaba siempre. ¿Fastidio, frustración, acaso es tristeza?


Suspiró y fue caminando molesta hacia el mostrador, mientras todos la grababan y le sacaban fotos.


Si tendría que describir este momento, todo se resumía en pura humillación.


Devon se encontraba echando a los que ponían las cámaras de sus teléfonos en la cara de su mejor amiga, Aidan solo le estaba sonriendo nervioso.


-¿Quien fue?-preguntó fastidiosa. Cuando hizo esa pregunta absolutamente todos empezaron a mirarse entre sí. Pero no había respuestas de nadie.


-No sabemos.-respondió Aidan viendo que el rostro tenso de su amiga.


-¿No lo saben, dijiste?


-¡Nadie lo vio! Te lo juro.


-Grandioso, esto es grandioso.-murmuró pasándose las manos por la cara, cuando se dio vuelta tenía cuatro teléfonos enfocándola con un flash intenso, tenía ganas de pegarles en la cara.


Ella sabía que uno de los jóvenes que grababa era dueño de la cuenta sobre las polémicas del arcade. Lo conocía bien porque ella había ayudado a humillar a un chico que solía ser un dolor de cabeza. Sabía que pronto vendría una publicación de humillación.


Rodó los ojos y decidió salir urgente.


Sus metas. Su record.


Todo fue derrumbado, tan simple.


Se puso sus auriculares y volvió a recorrer el mismo camino por el que vino. Sabía que aún había niños que la seguían grabando, lo podía notar. ¿Como podría pasarle esto a la mejor?


El Pac-Man era su juego, era el primer juego que había jugado en su vida.


Harriet aprendió que a partir de ahora todo sería diferente.


Y tendría que encontrar a la persona que la superó.


¿Quien estaría detrás de la destroza de la "insuperable" del arcade?