Prólogo
Ante la orilla del mar había una mujer embarazada con un vestido del diario color lavanda. Su cabello revoloteaba con el viento mientras inhalaba el olor a salitre. En la mano izquierda sostenía una botella con una nota en el interior, y con la derecha, acariciaba su prominente panza.
Se limpió las lágrimas que estaban por deslizarse sobre las mejillas y se arrodilló cuidadosamente en la arena. Una vez que el mar la empapó hasta las rodillas, abrazó la botella y le dio un beso, antes de arrojarla al agua.
Hizo un puchero, y las lágrimas volvieron a caer. En sus ojos solo había tristeza y sufrimiento.
A lo lejos, el sol se ocultaba, y la botella flotaba hacia el horizonte.
Quiero volver a casa, decía la nota.