🌻Prólogo
Cuando estamos enamorados una frescura arrasa con nuestras más escondidas emociones.
Todo vibra sobre nuestros hombros en dirección a la mente gritando por la atracción.
Pero si nos arrebatan ese amor con descaro y apatía, el destino ya no vela por nuestras almas en pena.
Todo oscurece aunque la mínima incandescencia menciona las vivencias que se alegran en la oscuridad.
La memoria es un tesoro preciado, todas las personas poseen recuerdos de sus vidas, anhelos y dolencias, todo en una caja de cristal o acero oxidado.
Pero a veces nuestro mecanismo falla, por acciones que pueden no depender de nosotros mismos.
No significa debilidad.
La fortaleza alumbra hasta el sendero más sombrío.
La pérdida de los recuerdos borra parte de la vida, del alma.
Los fragmentos irrelevantes desaparecen, es parte de todo. Pero si despegan aquellos que cuidas con tu firme corazón todo se desmorona.
A veces se sufre por culpa de otros, ya sea en el más mínimo detalle.
Lo que importa y da mérito es poder superar las adversidades; ponerle el rostro decidido a los enemigos, sean de carne y hueso o solo un sentimiento, un demonio interno.
No dar la espalda y mostrar el pecho, sonreír estando roto por dentro y reír con esmero por un destello fugaz.
Todo mejora y su valor no tiene precio, aunque brille por un instante, como un cometa que se estrella.
Sin retorno no hay doble caída.
Sin hallarse sobre el abismo no hay aterrizaje.
Sin paracaídas no habrá vuelo.
Sin fortaleza no se obtendrá la esperada, resiliencia.









estuvo bien y me dio mucha anciedad y quisiera seguir leyendo