Hey Girl

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Summary

Ella solo quería una vida normal, una familia feliz y cumplir su sueño: el de ser bailarina... pero realmente lo que más sueña, es que su familia no vuelva a sufrir nunca más. Tiene un problema, uno que surgió por la imposición social y la falta de empatía y que no creía poder dejar nunca. Bulimia nerviosa. Estaba perdida... Hasta que él llegó y cambió su vida tan rotundamente. Gracias a su inesperada llegada, Diana logró sentir por primera vez el amor. Diana y Geun tendrán que pasar por muchos altibajos, para lograr su propia historia de amor.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Mi nombre es Diana, Diana Alcántara, mi padre solía llamarme “Dayan” o “Dayana”. Él nos dejó a mi hermano y a mí solos con mamá. Bueno, antes que nada, quiero contar mi historia personal, nunca fue normal, ósea, como la de cualquier chica adolescente, y fue un poco triste.

Enero 2010

Escojan a sus equipos.

Anunció la profesora, ya que estábamos en la clase de deportes y teníamos que reunirnos en equipos para jugar lo que nos había indicado. Quemados.

Estaba emocionada por jugar y no sé por qué si desde que entré a la primaria nunca me eligen para pertenecer a n equipo. Y mientras iban eligiendo perdía más las esperanzas. Todos estaban en un equipo menos yo.

Haber, ahorita te integro en uno —me dijo la profesora.

Me terminó colocando con el grupo de las niñas que se la pasan hablándome mal y me intimidan mucho.

Al comenzar el juego, todos se perseguían y a pesar de yo ser la única que no tenía a nadie detrás de mí, Viviana, la líder de ese pequeño grupo, gritó:

¡A Diana!

Todas las pelotas comenzaron a golpearme y empezaron a burlarse entre todos mientras las lágrimas comenzaban a salir. Nunca he sabido por qué me tratan así si nunca les ha hecho nada.

¡Diana, por acá! escuché una voz a un lado y antes de que pudiera ver bien de quién se trataba, una pelota se estrelló contra mi cara, lo que me hizo cerrar los ojos, pues me dolió mucho y las lágrimas no se hicieron esperar.

— Señora, me preocupa mucho Diana. —dijo la profesora con preocupación. No habla nada, no le conozco la voz; cuando paso lista tan sólo levanta la mano y nunca pide permiso ni para ir al baño, no sé si no le ande o se aguante.

Yo escuchaba con atención detrás de la profesora, mientras fingía estar viendo los libros que había en la estantería.

Gracias por avisarme, estaré más pendiente de ella. Lo que es, que su papá se acaba de ir por segunda ocasión y sospecho que podría ser algo temporal. respondió mi mamá.

Y tuvo razón, después de la primaria siguió la secundaria, ahí ya hablaba un poco más, pero mi relación con los demás seguía siendo la misma, pero creí que siendo de las mejores de las clases, ya no se meterían conmigo, pero me equivoqué.

Marzo 2015

Me levanté de mi asiento, ya que había terminado mi trabajo, y entre todo el ruido del salón escuché mi nombre entre risas.

Diana, ¿qué te pasó?

Voltee, pero no sabía a lo que se referían, en eso, se acercó la única amiga que tenía. Karen.

Amiga, tienes coroto tu cabello de atrás.

Toqué mi melena y tenía razón, toda la parte de atrás estaba muy corta y sólo los lados eran largos, y claro, sentí algo en mi pecho quebrarse y se me comenzó a juntar un remolino de lágrimas en los ojos que amenazaban con salir muy pronto.

Los adolescentes de secundaria pueden ser muy crueles.

Mi mamá tuvo que ir con la coordinadora a hablar sobre este asunto y creí que todo estaría bien, ya que sancionaron a todo el grupo por lo ocurrido, pero me volví a equivocar.

Por tu culpa nos bajaron un punto a todos dijo Emilio, el chico más odioso del salón, pero por alguna razón, a todos les caía bien, pero a mí no, ya que era el principal problema que yo tenía en la escuela.

No debieron cortarme el cabello quise sonar segura, pero fracasé.

Miren eso, alguien se quiere revelar dijo con tono de burla.

Tragué saliva, tenía miedo. Karen no estaba, ya que no había ido a la escuela porque amaneció muy enferma.

Agárrenla ordenó Emilio.

Otros dos chicos me tomaron de los brazos y no podía moverme, me sentaron en una silla, uno me agarraba de los tobillos y otro de los brazos y uno más de la cabeza; exacto, todos eran hombres.

Mientras trataba de moverme y suplicaba que me dejaran en paz, Emilio tomó mis tijeras de mi asiento y comenzó a cortar mis pestañas. Cerré tanto los ojos como pude y gracias a eso, no pudieron corarlas por completo.

Comencé a llorar mientras seguía implorando que no lo hicieran.

Cállate, maldita gorda. dijo mi agresor.

Siempre imaginé que era por esa razón que me hacían estas cosas, siempre pesé ocho kilos más de lo que medía... Hasta que escuché esas palabras, mi vida cambió por completo.

Soy Diana Alcántara, estoy en tercer año de bachillerato y te contaré cómofue mi vida en estos tres años, antes y después de que él me salvara la vida en todos los aspectos en que se puede salvar a una persona.


¡¡Hola!! Espero disfruten de esta historia tanto como yo disfruté escribirla. Me tomó, literalmente, años terminarla, pero al fin el año pasado lo logré. Espero que sea de su agrado y le den una oportunidad. Las actualizaciones serán todos los martes y jueves sin falta. ¡Les mando un abrazo fuerte!

~Jessi D. x