Sinopsis
—A nadie le gustan los batidos de sandía —comentó el alfa que era apenas unos centímetros más alto, con cabello castaño y ojos azules.
—A mí me gustan… —murmuró el muchacho omega, delgado y larguirucho, de cabellos rizados y desordenados mientras jugaba con sus manos.
En donde Louis es un alfa serio, tan serio que todos sus compañeros de trabajo creen que siempre está enojado y Harry, un omega recién llegado a la empresa, cree que puede lograr que Louis sonría al menos una vez, o ,donde Louis siente que está amargado y el hijo de su jefe, que ha entrado a trabajar recién, pone su mundo de cabeza con ésa peculiar adicción por los batidos de sandía, su sonrisa contagiosa y su olor a maracuyá.
Cuando Harry ha hecho de todo para ver sonreír a Louis, ahora es el turno del alfa para levantarle el ánimo al omega, cuando éste se siente triste porque es demasiado alto y esbelto para su jerarquía, creyendo que es muy feo como para que algún alfa se fije en él más allá de la amistad.








