Sinopsis
Nacido bajo en el seno de los estereotipos de la sociedad, donde el hombre debe tener una mujer y viceversa.
Mi vida ha sido tan sencillamente normal que jamás he sido juzgado, ni mucho menos señalado. Crecí con la idealización de que el cuerpo de la mujer es lo mejor del mundo y de hecho uno de mis sabores favoritos.
Jamás pensé desarrollar un gusto, que sabe a miel y huele a pecado, un gusto tan culposo como para sufrir los señalamientos bajo el ojo de la sociedad.
¿Error? tal vez, Pero solo diré que si he de equivocarme de nuevo lo haré en está y en otras vidas, siempre y cuando sea con ellos.
El amor no debe ver razas, gustos, naciones y mucho menos hacía que género va dirigido.
Al final.
“El orden del factor no altera el producto”