FEARNOT

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Summary

"No tengas miedo, siempre estaré para luchar contra monstruos y dragones junto a ti" Ella toda su vida había tenido conciencia de la magia que la rodeaba, sabía de personas que con sus propias manos podían prender fuego sin necesidad de artefacto alguno y sabía que su familia pertenecía a ese enorme círculo, pero por alguna extraña razón ella no, sus poderes aún no se manifestaban a su edad. Su madre decidió llevar una vida normal, pero un fuerte suceso cambió cualquier intento de ella. _______

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

‖ Capitulo 1 ‖

"La magia está por todos lados, puede estar en una persona, objeto, animal, incluso en el sonido, pero solo la ven los que saben apreciarla"

Harmony

Todo era oscuro, mis ojos dolían de lo apretados que estaban y en mis manos ya sentía el líquido carmesí debido a mis uñas, que se enterraban con fuerza en la palma de las mismas.

Mi cuerpo sufría fuertes espasmos por cada vez queélgritaba o tiraba algo, estaba enojado, no, furioso, y lo dejaba notar sin remordimiento alguno. Entreabrí mis ojos para lograr ver a mis hermanos, los tres estaban en una esquina hechos bola, arremolinándose entre ellos, intentando mantenerse lejos de él.

De pronto el ruido paró, levanté la cabeza con la esperanza de que se haya ido a su cuarto a dormir, más sin embargo lo único que me encontré fue la casa llenándose de humo, pronto empecé a escuchar a mis hermanos toser y su figura a punto de lanzar una llamarada fogosa a la alfombra, pasó a cámara lenta, la flama caía y caía y caía hasta llegar a la peluda alfombra.

-¡NO!-grité buscando con la mirada a mis hermanos, y suspiré atónita al encontrarme con mi nueva habitación repleta de cajas sin acomodar

Con coraje aparté las sábanas que me cubrían, como si quemaran, y empecé a dar vueltas por la habitación buscando una manera de calmarme, estaba toda sudada, temblaba de pies a cabeza y mi respiración era un desastre, no podía retener aire como si este pesara, me asfixiaba. No se cuánto tiempo necesité para calmarme, pero aún no se arrimaba ningún rayo de sol por mi ventana, decidí hacer lo que hacia para estar tranquila: revisar hasta la mínima esquina de la casa.

Abrí la puerta de mi cuarto con sumo cuidado, el mismo que tuve para caminar por el pasillo hasta la puerta de al lado, al llegar abrí la puerta de mi madre lentamente, me adentré a su habitación y me posé a un lado de la cama, exactamente en el lado donde ella estaba acurrucada. Todas las noches lo hacía, inspeccionaba a mi madre por varios minutos, para luego hacer lo mismo en el cuarto de Hunter, y luego por el de Hudson y Henry, después de revisarlos a cada uno bajaba al primer piso, donde observaba cada parte de ella, la sala, el comedor, la cocina, el baño de invitados, el salón de música, el gimnasio y regresaba a mi habitación.

Suspire nuevamente al cerrar mi puerta, pegué un brinco del susto al escuchar mi celular sonar y rápidamente apagué la alarma que suponía me iba a despertar, caminé al baño mientras volteaba los ojos.

Abrí el grifo de la bañera y mientras esperaba que llenara fui por un poco de ropa a mi armario, no tenía ni idea de que ponerme, nunca había tenido el problema de entrar a una nueva escuela, donde no conocería a nadie, y justamente hoy ese era mi mayor problema, estaba segurísima que todos en esa escuela se conocían, puesto que yo entro a mitad del segundo año, sería imposible pasar desapercibida.

Esta no era una escuela normal, aquí no vería historia y matemáticas, no, tendría estudiar sobre la magia que poseía.

¿El colmo de todo? Mis poderes aún no salían, se supone que desde pequeña tendrían que haber surgido, pero por alguna extraña razón ni siquiera sabía qué clase de poderes tenía.

Sin tener muy en claro por qué, empecé a sacar diferentes prendas de todo tipo y llevé el montón a mi cama, me empecé a quitar la ropa en el camino al baño, daba traspiés hasta llegar a él sin caer, para cuando llegué a la bañera me metí rápidamente a ella.

El agua fría abrazó mi cuerpo con violencia y si en ese momento todavía estaba medio dormida, mis sentidos despertaron en cuestión de segundos. Creo que este es el baño más corto que eh tomado en toda mi vida que, ya que me conozco lo suficiente como para saber que me tomará una eternidad escoger un atuendo para hoy, cepillé mis dientes con rapidez antes de ir a lo que será el primer dolor de cabeza del día.

Han pasado quince minutos desde que terminé de bañarme y el octavo conjunto de ropa que lanzaba por los aires, lo único que tenía listo de mi ropa era la ropa interior-que fue la primera que encontré- y eso me estaba sacando canas verdes.

El problema no era la ropa que tenía, sino que para mi en este momento nada me quedaba lo suficientemente bien, después de volver a rebuscar en mi armario encontré un pantalón color negro tipo desgastado ancho, con una blusa lisa negra de tirantes, lo complementé con uno de mis suéteres favoritos color blanco con letras azules , el cual era pegado, y unos tenis de plataforma blancos. Me observé por el espejo de tamaño completo que tenía, escudriñando mi apariencia, buscando cualquier fallo o inseguridad en ella, al sentirme satisfecha corrí al cuarto de baño para terminar de arreglarme.

Mi cabello era un desastre completo, se suponía que el cabello rubio era liso y sedoso, pero el mío siempre me daba guerra haciéndose nudos cada que puede, no faltaba ocasión dónde terminara sin arrancar por lo menos uno de ellos, por eso había decidido cortarlo en capas, así casi no se notaba cuando el mechón era más corto que otro, casi.

Lo secaba mientras lo cepillaba para ahorrarme tiempo, ya iba a bajar por mis cosas cuando observé mi rostro en el espejo, una mueca se formó en mi cara al verme. Tenía unas grandes ojeras dibujadas bajo mis ojos, y mi piel daba más para el color amarillo que el color piel, tomé algunas cosas del cajón de mi tocador, sacando con disgusto la máscara de pestañas, base de mi color natural, un labial rojo y polvo para mis mejillas-aunque no lo necesitaba: con el puro calor del sol mis mejillas se coloreaban- pero poco me importaba, quería dejar de verme como muerta por lo menos este día.

Con una esponja me apliqué la base, haciendo maniobras que no se ni de dónde saqué, usé el rímel con cuidado después de picar me el ojo con él, indecisa empecé a poner el polvo color rosa en mis mejillas, cuidando no poner mucho y verme como si me hubieran abofeteado, el labial solo lo presioné contra mis labios y lo difuminé para que quedara un rosa natural. Mis ojos se abrieron ligeramente al verme al espejo, no quedé mal para ser de las pocas veces que lo había hecho, nada mal, sonreí ampliamente al sentirme bonita frente a un espejo, eso me dio un poco más de seguridad para enfrentar este día.

Tomé la mochila que había preparado anoche, con pocas cosas, pues en la escuela estaban las libretas, libros y otras cosas que ocuparía en el día.

Ya que por fin me sentía lista bajé al primer piso, desde el primer peldaño podía sentir el buen olor de los panqueques que mamá cocinaba, sin embargo, el solo hecho de pensar comer a esta hora me hacía dar arcadas, llegué a la cocina pensando la excusa que le daría a mi madre para no desayunar, normalmente ella no se despertaba hasta más tarde, por lo que ensuciaba un plato y un sartén para que pareciese que desayuné, pero hoy no voy a poder.

-Buenos días-saludé revolviendo el cabello de Hunter, el estaba atento en levantar el contenido del vaso con su dedo índice, era el único de mis hermanos despiertos a esta hora y el solo hecho de saber el porque me humedecía los ojos

-Buenos días, cariño-respondió mi madre con una sonrisa, mi hermano también me saludó a regañadientes, concentrado en su labor, apartando de un manotón mi mano de su cabello mientras intentaba acomodarlo-Toma asiento, ya casi está esto-

-De hecho, creo que voy a pasar esta vez, tengo nervios y ya voy tarde, tengo que pasar por unas cosas y conocer un poco la escuela, te prometo que compraré algo para desayunar allá-me acerqué a ella y le bese la mejilla, no me atreví a verla a los ojos y me dirigí a la puerta con apuro, no sin antes volver a despeinar a Hunter y recibir un suspiro de cansancio de su parte

De mi mochila saqué las llaves de mi auto, con ayuda del GPS lo conduje hasta la escuela, así de tanto la conocía.

Al llegar escruté el exterior con detenimiento, mi cara juzgando la escuela daba la fachada de que era horrible, pero era sumamente bonita, por fuera observaba cuatro pisos de color blanco, con grandes ventanas y banderines largos colgando de ellas “Stenington” se podía leer en ellos con la imagen del que debía ser el escudo de la escuela, su exterior tenía una bonita área natural, a cada lado había una fuente de agua, bancos y ni hablar de la vegetación, tenía hermosos arbustos circulares por los alrededores, césped tan verde que parece artificial e incluso flores en macetas de piedra o en el suelo, de solo verla por fuera me gustó.

Estaba tan sumida en ver la escuela que no sentí cuando alguien se posó a mi lado.

-Es bonita ¿verdad?-preguntó una voz que me hizo saltar del susto, tanto que caí de culo contra el bonito pavimento, el chico soltó una risotada casi sin querer-Oye, tampoco estoy tan feo-rió mientras me tendía una mano para ayudar a levantarme

Lo observé, era un chico de cabello negro, sus ojos eran un brillante amarillo, tenía cejas pobladas, su tez era pálida y su mandíbula marcada, su cuerpo no lograba verlo del todo bien, pero era muy alto, y bonito, más bonito de lo que me gustaría admitir.

-¿Piensas quedarte todo el día ahí tirada? No falta mucho para que empiecen a llegar los demás, no creo que quieras que te vean en el suelo en tu primer día de clases.-sin pensarlo tomé su mano y me impulsé hacía arriba con su ayuda, lo vi formar una sonrisa de reojo mientras mis cachetes tomaban color-Soy Carter, un gusto-dijo

-Harmony-pronuncié mientras el movía nuestras manos, aun juntas, en un saludo. No quería, pero la curiosidad me estaba matando-¿Cómo sabes que soy nueva?-pregunté

-Bueno, digamos que conozco a todos en esta escuela, y puede que me hayan encargado mostrártela hoy-sonrió aún más, como si esa idea le agradara-, eso si no tienes ningún problema con ello, hay más personas que pueden ayudarte si deseas.-dijo, de repente con un deje de vergüenza

-No tengo problemas con ello, pero gracias-sus ojos parecieron brillar cuando lo dije, y una sonrisa tímida surcó su rostro

-Entonces primero te llevaré a secretaría por tu horario, libros y otras cosas importantes-dijo mientras tomaba mi mano para entrar al lugar

En la entrada empezó a hablarme de la escuela, las festividades, los maestros, las aulas, la cafetería y su comida, etc. Pero yo no podía hacer caso a lo que decía, observaba con detenimiento nuestras manos unidas, un gesto que para mí significaba tanto, pero el no parecía afectado por el contacto, por mi parte estaba un poco incomoda

No me di cuenta que nos habíamos detenido hasta que dejé de sentir su mano sobre la mía, el me miraba mientras me señalaba la entrada de la oficina con la cabeza.

Rápidamente aparté mi mirada de él y me adentré a las oficinas roja de vergüenza, a pesar de la hora que era podía ver a varias personas sacando copias, hablando entre sí y bebiendo café.

Voltee a ver a Carter, pues no tengo ni la menor idea de a donde dirigirme por mis cosas, el pareció entender en cuanto su mirada cruzó con la mía y se acercó de nuevo, sin tomarme de la mano, empezó a caminar para que lo siguiera hasta una ventanilla, donde una mujer dormía plácidamente en su antebrazo.

No pude evitar una mueca divertida al verlo debatirse en como despertarla, al final le dio dos golpecitos al cristal y la mujer se levantó automáticamente buscando el lugar proveniente del ruido.

-Buenos días, señora Mayer-saludó el pelinegro

-Muy buenos días, Carter, ¿cómo vas con la chica nueva?-cuando sonrió ni siquiera se notó el sueño que tenía

-Muy bien, de hecho...-se hizo a un lado para que la señora pudiera verme, era una mujer muy bonita, sus rasgos más destacones eran que tenía el pelo negro cayéndole por los hombros, una piel un poco pálida naturalmente, y unos cansados ojos color miel-Harmony, ella es la señora Mayer, secretaria de los alumnos de segundos años.-con una pequeña sonrisa me acerqué a la ventanilla

-Mucho gusto, señora Mayer, soy Harmony Roux-saludé cortésmente a la mujer

-El gusto es mío, querida-sonrió-, seguramente estás aquí por tu horario y libros, déjame unos cuántos minutos y los tendré aquí para ti.-ni bien terminó de decirlo se levantó hasta llegar a un mueble de metal, de repente varias carpetas se levantaron en el aire, pasando frente a ella una por una, poco después regresó frente a nosotros-Todo tuyo, ahí viene tu número de casillero, su llave, tu horario y el reglamento escolar.-

-Muchas gracias, señora Mayer-

-No hay de que, querida, cualquier duda que tengas puedes venir a preguntar aquí-asentí y junto a Carter fui a buscar mi casillero

Caminábamos por los tranquilos pasillos de la escuela en silencio hasta que el decide romperlo

-¿Cuáles son tus poderes, Harmony?-preguntó, para él seguramente era una pregunta normal, pero en mi antigua escuela nunca tuve que preocuparme por esa pregunta

-De hecho, mis poderes aún no se han manifestado- murmuré mientras apartaba la mirada, cohibida por la respuesta

Él me miraba con sorpresa

-¿Quieres decir que no tienes tus poderes?-preguntó

-Si alguien te dice que no se han manifestado sus poderes ¿crees que se refiere a que tiene o que no?- le respondí rodando los ojos

-Tienes razón, lo siento, fue una pregunta tonta-rió con nerviosismo

-No quería ser grosera en absoluto-intenté arreglar rápidamente al darme cuenta de mi acción

-Tranquila, entiendo tu posición-

-Y ¿cuáles son los tuyos?-pregunté intentando hacer un amigo en lugar de ahuyentarle

-Controlo el clima y sus beneficios-sonrió

-¿Sus beneficios?-arquee una ceja curiosa por los poderes del pelirrojo

-Si, por ejemplo: si hago llover puedo controlar el agua que cae, incluso el mismo lodo que hace al fusionarse con la tierra.- No pude evitar soltar una pequeña exclamación

-Es un poder maravilloso, Carter-

-Un poco, te emocionaras cuando veas a los demás alumnos, hay algunos con poderes únicos aquí y cuando todos se juntan en los descansos se pueden apreciar mejor.-contestó con emoción, se notaba que le gustaba toda esta parte de este mundo

-Puedo imaginarlo-sonreí un poco

-¿Cómo es vivir entre los Hilders?- curioso preguntó

*Hilders: Así son llamados los seres sin poderes por personas con habilidades mágicas*

-Un poco aburrido, nunca pasan cosas interesantes en la escuela de los hilders, lo más emocionante son las fiestas y los chismes del lugar, la única magia que eh apreciado es la de mi familia.-respondí recordando mi aburrida y patética vida escolar, aunque solo era aburrida y patética por mi culpa.

-Debió ser difícil para ti estar entre hilders toda tu vida-

-Carter, prácticamente soy una de ellos-le respondí soltando un suspiro irónico

-¿Estás de broma? Ni de chiste eres una de ellos, tú eres una Joulder, toda tu familia tiene grandes hazañas en el mundo mágico, y la sangre Roux corre por tus venas, Harmony.- dijo mientras nos parábamos frente a mi casillero

*Joulders: personas del mundo mágico

-Mi casillero es el 222, no este-le dije dirigiéndome al que se encontraba detrás de nosotros

Yo tenía más que claro los logros de mi familia, se la pasaban debatiendo en cuál fue más importante en cada encuentro familiar, llegando al punto de levantarse a hacer trucos con sus poderes cada uno, hasta que alguien se acordaba de mí y cambiaban la conversación a algo que no tuviera que ver con magia para no hacerme sentir mal a mí y a mi falta de ella.

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